miércoles, 1 de septiembre de 2021

Ciencia e ideología

La Ciencia y las Ideologías "Científicas"

Antonio Gramsci

LA AFIRMACIÓN de Eddington: "Si en el cuerpo de un hombre se eliminase todo el espacio carente de materia y reuniésemos sus protones y electrones en una sola masa, el hombre (el cuerpo del hombre) estaría reducido a un corpúsculo apenas sensible al microscopio",1 ha sacudido y puesto en movimiento la fantasía de G. A. Borgese (cfr. su librito). 

Pero ¿qué significa concretamente la afirmación de Eddington? Si se reflexiona un poco, se verá que nada, fuera de su significado literal. Si la reducción descrita más arriba fuese realizada (¿por quién?) y se hiciese extensiva a todo el mundo, las relaciones no cambiarían, las cosas permanecerían como son. Las cosas cambiarían solamente si los hombres o determinados hombres sufriesen esta reducción, de suerte que se produjese, hipotéticamente, la realización de algunos capítulos de los Viajes de Gulliver, con los liliputienses, los gigantes y Borgese-Gulliver entre ellos. 

En realidad, trátase de puros juegos de palabras, de ciencia novelada, y no de un nuevo pensamiento científico o filosófico; se trata de una manera de plantear los problemas apta solamente para hacer fantasear las cabezas vacías. ¿Es que, acaso, la materia vista al microscopio no es ya materia realmente objetiva, sino una creación del espíritu humano, que carece de toda existencia objetiva o empírica? Se podría recordar a este propósito el cuento hebreo sobre la muchacha que ha sufrido un daño pequeño, pequeño ... como un rasguño. En la física de Eddington y en muchas otras manifestaciones científicas modernas, la sorpresa del lector ingenuo depende de la circunstancia de que las palabras usadas para indicar determinados hechos son obligadas a indicar arbitrariamente hechos completamente distintos. Un cuerpo sigue siendo "macizo" en el sentido tradicional, aun cuando la nueva física demuestra que el mismo está constituido por 1/1.000.000 de materia y de 999.999 partes de vacío. Un cuerpo es "poroso" en el sentido tradicional y no en el sentido de la "nueva" física, incluso después de la afirmación de Eddington. La posición del hombre sigue siendo la misma; ninguno de los conceptos fundamentales de la vida es conmovido en lo más mínimo y, mucho menos aun, liquidado. Las glosas de los diversos Borgese servirán solamente, en última instancia, para tornar ridículas las concepciones subjetivistas de la realidad, que permiten semejantes juegos triviales de palabras. Escribe el profesor Mario Camis:2 "Considerando la insuperada minuciosidad de estos métodos de investigación, nos venía a la memoria la expresión de un miembro del último congreso filosófico de Oxford, el cual, según refiere Borgese, hablando de los fenómenos infinitamente pequeños, a los que tantos prestan hoy atención, observa que 'éstos no pueden ser considerados independientemente del sujeto que los observa’. Son palabras que inducen a muchas reflexiones y que replantean, desde puntos de vista completamente nuevos, los grandes problemas de la existencia subjetiva del universo y del significado de las informaciones sensoriales en el pensamiento científico". A lo que parece, éste es uno de los pocos ejemplos de infiltración, entre los científicos italianos, del modo de pensar funambulesco de ciertos científicos, especialmente ingleses, acerca de la "nueva" física. El profesor Camis habría debido reflexionar sobre el hecho de que si la observación tomada de Borgese hace pensar, la primera reflexión sería ésta: que la ciencia no puede ya existir como ha sido concebida hasta ahora; debe ser transformada en una serie de actos de fe en las afirmaciones de cada experimentador, dado que los hechos observados no existen independientemente de su espíritu. ¿Es que acaso no se ha manifestado todo el progreso científico hasta ahora en el hecho de que las nuevas experiencias y observaciones han corregido y ampliado las experiencias y observaciones precedentes? ¿Cómo podría ocurrir esto si la experiencia no pudiese reproducirse, aun si, cambiando el observador, no pudiese ser controlada y ampliada, dando lugar a nexos nuevos y originales?  Pero la superficialidad de la observación de Camis resulta del contexto mismo del artículo en el cual se hace la cita referida, puesto que allí Camis explica implícitamente que la expresión de que se envanece tanto Borgese puede y debe entenderse en un sentido meramente empírico y no filosófico. El escrito de Camis es una crítica de la obra On the principles of renal function de Costa Ekehorn (Estocolmo, 1931). Se habla allí de experiencias sobre elementos tan pequeños que no pueden ser descritos (se entiende que en sentido relativo) con palabras válidas y representativas para los demás, y que, por lo tanto, el experimentador no logra aún separarlos de su propia personalidad subjetiva para objetivarlos: todo experimentador debe lograr la percepción con medios propios, directamente, siguiendo minuciosamente todo el proceso. Hagamos la siguiente hipótesis: que no existan microscopios y que sólo algunos hombres tengan la fuerza visual natural igual a la del ojo normal armado de microscopio. En esta hipótesis, es evidente que las experiencias del observador provisto de una vista excepcional no pueden ser separadas de su personalidad física y psíquica: no pueden ser "repetidas". Sólo la invención del microscopio hará parejas las condiciones físicas de observación y permitirá a todos los hombres de ciencia reproducir la experiencia y desarrollarla colectivamente. Pero esta hipótesis permite observar e identificar sólo una parte de las dificultades; en las experiencias científicas no sólo está en juego la fuerza visual del ojo. Como dice Camis: Ekehorn cortó un glomérulo de riñón de rana con una cánula "cuya preparación es obra de tanta fineza y tan ligada a las indefinibles e inimitables intuiciones manuales del experimentador, que el propio Ekehorn, al describir la operación del corte al sesgo del capilar de vidrio, dice que no puede enunciar los preceptos con palabras, sino que debe contentarse con una vaga indicación". El error consiste en creer que semejantes fenómenos se verifican solamente en el experimento científico. En realidad, en cada fábrica, para ciertas operaciones industriales de precisión existen especialistas individuales, cuya capacidad se basa simple y solamente en la extrema sensibilidad de la vista, del tacto, en la rapidez del gesto. En los libros de Ford se pueden hallar ejemplos a ese respecto: en la lucha contra la fricción, para obtener superficies sin la más mínima granulosidad o desigualdad (lo que permite un ahorro notable de material) se han dado increíbles pasos adelante, con la ayuda de máquinas eléctricas que comprueban la adherencia perfecta del material, como el hombre no podría hacerlo. Es de recordar el hecho, referido por Ford, de un técnico escandinavo que logró dar al acero tal igualdad de superficie, que para separar dos superficies unidas entre sí es preciso el peso de varios quintales.

Por consiguiente, lo que observa Camis no tiene ninguna vinculación con las fantasmagorías de Borgese y sus inspiradores. Si fuese cierto que los fenómenos infinitamente pequeños en cuestión no pueden ser considerados como existentes independientemente del sujeto que los observa, ellos no serían, de ninguna manera, "observados" sino "creados" y caerían en el dominio de la pura intuición fantástica del individuo. Habría, entonces, que plantear el problema de si el mismo individuo puede crear (observar) "dos veces" el mismo hecho. No se trataría de ningún modo de "solipsismo", sino de demiurgia y hechicería. Entonces el objeto de la ciencia no serían los fenómenos (inexistentes), sino estas intuiciones fantásticas, como ocurre en la obra de arte. El rebaño de los hombres de ciencia que no goza de facultades demiúrgicas, estudiaría científicamente al pequeño grupo de grandes científicos taumaturgos. Pero, al contrario, si a pesar de todas las dificultades, prácticas inherentes a la diversa sensibilidad individual, el fenómeno se repite y puede ser observado en forma objetiva por varios científicos, independientes los unos de los otros, ¿qué significa la afirmación de Borgese, sino que se hace una metáfora para indicar las dificultades inherentes a la descripción y a la representación objetiva de los fenómenos observados? Y  no  parece  difícil explicar esta dificultad: 1) por la incapacidad literaria de los hombres de ciencia, didácticamente preparados hasta ahora sólo para descubrir y representar lo fenómenos macroscópicos; 2) por la insuficiencia del lenguaje común, forjado también para los fenómenos macroscópicos; 3) por el desarrollo relativamente pequeño de estas ciencias microscópicas, que esperan una ulterior evolución de sus métodos y criterios para  ser comprendidas  por  muchos  por  medio de la comunicación literaria (y no sólo por visión directa experimental, que es privilegio de poquísimos); 4) es preciso recordar también que muchas experiencias microscópicas son indirectas, en cadena, y que su resultado "se ve" en los resultados y no en acto (tal es el caso de las experiencias de Rutherford).

Se trata, en todo caso, de una fase transitoria e inicial de una nueva época científica, que ha producido, combinándose con una gran crisis moral e intelectual, una nueva forma de "sofística" que retoma los clásicos sofismas de Aquiles y la tortuga, del montón y del granito, de la flecha lanzada por el arco y que, no obstante, no se mueve, etc. Sofismas que, a pesar de todo, han significado una fase en el desarrollo de la filosofía y de la lógica y que han servido para refinar los instrumentos del pensamiento.

Recoger las principales definiciones que se han hecho de la ciencia (en el sentido de ciencia natural). "Estudio de los fenómenos y de sus leyes de semejanza (regularidad), de coexistencia (coordinación), de sucesión (causalidad)". Otras tendencias, partiendo de una ordenación más cómoda que la ciencia debe establecer entre los fenómenos, a fin de poder manejarlos mejor por el pensamiento y dominarlos para los fines de la acción, definen la ciencia como “la descripción más económica de la realidad".

El problema más importante que es menester resolver en torno al concepto de ciencia es el siguiente: si la ciencia puede dar, y de qué manera, la "certeza" de la existencia objetiva de la llamada realidad externa. Para el sentido común el problema ni siquiera existe. Pero ¿de dónde nace la certeza del sentido común? Esencialmente, de la religión (por lo menos del cristianismo, en Occidente); pero la religión es una ideología, la más arraigada y difundida, no una prueba y una demostración. Se puede sostener que es un error exigir a la ciencia como tal la prueba de la objetividad de la realidad, puesto que esta objetividad es una concepción del mundo, una filosofía, y no puede ser un dato científico. ¿Qué puede damos la ciencia en esta dirección? La ciencia selecciona las sensaciones, los elementos primordiales del conocimiento; considera ciertas sensaciones como transitorias, como aparentes, como falaces, porque dependen de especiales condiciones individuales; y ciertas otras como permanentes, como superiores a las condiciones especiales individuales. El trabajo científico tiene dos aspectos principales: uno que incesantemente rectifica la manera de conocer, rectifica y refuerza los órganos de las sensaciones, elabora principios nuevos y complejos de inducción y deducción, es decir, afina los instrumentos mismos de la experiencia y su verificación; el otro, que aplica este conjunto instrumental (los instrumentos materiales y mentales) para establecer lo que en las sensaciones es necesario, distinguiéndolo de lo que es arbitrario, individual, transitorio. Se establece así lo que es común a todos los hombres, lo que todos los hombres pueden verificar del mismo modo, independientemente los unos de los otros, porque han observado igualmente las condiciones técnicas de verificación. "Objetivo" significa simple y solamente esto: llámase objetivo, realidad objetiva, a aquella realidad que es verificada por todos los hombres, que es independiente de todo punto de vista, ya sea meramente particular o de grupo.

Pero también, en el fondo, ésta es una concepción particular del mundo, una ideología. Sin embargo, esta concepción, en su conjunto, por la dirección que señala, puede ser aceptada por la filosofía de la praxis, en tanto que se debe rechazar la del sentido común que, sin embargo, concluye materialmente del mismo modo. El sentido común afirma la objetividad de la realidad en cuanto ésta, el mundo, ha sido creado por Dios, independientemente del hombre, antes que el hombre; el sentido común es, por tanto, expresión de la concepción mitológica del mundo. Además, el sentido común, en la descripción de esta objetividad, cae en los errores más groseros; en gran medida se halla aún en la fase de la astronomía tolomaica, no sabe establecer los nexos de causa a efecto, etc., es decir, que afirma como "objetiva" cierta "subjetividad" anacrónica, porque no sabe siquiera concebir que pueda existir una concepción subjetiva del mundo y qué puede querer significar.

Pero todo lo que la ciencia afirma ¿es "objetivamente" verdad y de manera definitiva? Si las verdades científicas fuesen definitivas, la ciencia habría dejado de existir como tal, como búsqueda, como nuevos experimentos, y la actividad científica se reduciría a una divulgación de lo ya descubierto. Esto no es verdad, para fortuna de la ciencia. Pero si las verdades científicas no son definitivas y perentorias, la ciencia también es una categoría histórica y un movimiento en continuo desarrollo. Sólo que la ciencia no plantea ninguna forma de "incognoscible" metafísico, sino que reduce todo lo que el hombre no conoce a un empírico "no conocimiento" que no excluye la cognoscibilidad, sino que la condiciona al desarrollo de los instrumentos físicos y al desarrollo de la inteligencia histórica de los científicos.

Si las cosas son así, lo que interesa a la ciencia no es tanto la objetividad de la realidad, sino el hombre que elabora sus métodos de investigación, que rectifica continuamente sus instrumentos materiales que refuerzan sus órganos de los sentidos y los instrumentos lógicos (incluso la matemática) de discriminación y de verificación, o sea, la cultura y la concepción del mundo, la relación entre el hombre y la realidad por mediación de la tecnología. Incluso en la ciencia, buscar la realidad fuera de los hombres, entendido esto en sentido religioso o metafísico, sólo puede ser considerado como una paradoja. Sin el hombre, ¿qué significaría la realidad del universo? Toda la ciencia está ligada a las necesidades de la vida, a la actividad del hombre. Sin la actividad del hombre, creadora de todos los valores, y también de los científicos, ¿qué significaría la "objetividad"? No otra cosa que el caos, el vacío, si así puede decirse. Porque, realmente, si uno imagina que no existe el hombre, no puede imaginarse la lengua y el pensamiento. Para la filosofía de la praxis, el ser no puede ser separado del pensar, el hombre de la naturaleza, la actividad de la materia, el sujeto del objeto; si se hace esta separación, se cae en una de las tantas formas de religión o de abstracción sin sentido.

Colocar la ciencia en la base de la vida, hacer de la ciencia la concepción del mundo por excelencia, la que limpia los ojos de toda ilusión ideológica y coloca al hombre frente a la realidad, tal como ésta es, significa volver a caer en el concepto de que la filosofía de la praxis tiene necesidad de apoyos filosóficos fuera de sí misma. Pero en realidad la ciencia es también una superestructura, una ideología. ¿Puede decirse, no obstante, que en el estudio de las superestructuras, la ciencia ocupa un lugar de privilegio, por el hecho de que su reacción sobre la estructura tiene un carácter particular, de mayor extensión y continuidad de desarrollo, especialmente desde el 700, cuando la ciencia adquirió un puesto especial en la apreciación general? Que la ciencia es una superestructura, está demostrado también por el hecho de que ésta ha tenido períodos de eclipse, habiendo sido oscurecida por otra ideología dominante: la religión, que afirmaba haber absorbido a la ciencia misma. Así, por ejemplo, la ciencia y la técnica de los árabes aparecían como simple hechicería ante los cristianos. Además, no obstante todos los esfuerzos de los científicos, la ciencia no se presenta jamás como desnuda noción objetiva; aparece siempre revestida de una ideología y, concretamente, la ciencia es la unión del hecho objetivo con una hipótesis o un sistema e hipótesis que superan el mero hecho objetivo. Es verdad, sin embargo, que en este campo es relativamente fácil distinguir la noción científica del sistema de hipótesis, con un sistema de abstracciones que se halla ínsito en la metodología científica misma, de manera que pueda apropiarse de una y rechazar la otra. He aquí por qué un grupo social puede apropiarse de la ciencia de otro grupo social sin aceptar su ideología (la ideología de la evolución vulgar, por ejemplo), de manera que las observaciones de Missiroli (y de Sorel) sobre el tema se vienen al suelo.

Vale la pena señalar que junto a la más superficial infatuación por las ciencias existe en verdad la más grande ignorancia de los hechos y de los métodos científicos, cosas muy difíciles y que se hacen siempre más difíciles por la progresiva especialización de nuevas ramas de la investigación. La superstición científica lleva en sí ilusiones tan ridículas y concepciones tan infantiles, que la misma superstición religiosa resulta ennoblecida. El progreso científico ha hecho nacer la creencia y la expectativa de un nuevo Mesías que realizará en esta tierra el país de la Felicidad; las fuerzas de la naturaleza, sin ninguna intervención del esfuerzo humano, sino por obra de mecanismos siempre más perfectos, darán a la sociedad, en abundancia, todo lo necesario para satisfacer sus necesidades y vivir holgadamente. Contra esta infatuación, cuyos peligros son evidentes (la supersticiosa fe abstracta en la fuerza taumatúrgica del hombre, lleva paradójicamente a esterilizar las bases mismas de esta fuerza y a destruir todo amor al trabajo necesario y concreto, para fantasear, como si estuviese fumando una nueva especie de opio), es necesario combatir con varios medios, de los cuales el más importante debe ser un mejor conocimiento de las nociones científicas esenciales, divulgando la ciencia por obra de científicos y de estudiosos serios y no de periodistas omnisapientes y autodidactos presuntuosos. En realidad, dado que se espera demasiado de la ciencia, se la concibe como una hechicería superior y por ello no se logra valorar realísticamente lo que ésta ofrece en concreto.

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(1) Cfr. La naturaleza del mundo físico, ed. francesa, p. 20.

(2) Nueva Antología del 1° de noviembre de 1931, en la sección Ciencias biológicas y médicas.

Literatura

Vallejo para no iniciados: Al maestro, con cariño II

Julio Carmona

EN EL ARTÍCULO QUE PRECEDE AL PRESENTE (en este mismo medio digital) el autor comentado (Marco Martos) rompía lanzas a favor de los críticos formalistas, sobre la base de criticar a aquellos que hacen lo contrario, desde una perspectiva realista o en relación con el marxismo. Reitero aquí una cita de MM puesta en el texto precedente:

 

«De otro lado, aquellos que interpretan la poesía de nuestro autor buscando aquello real irreductible o el sentido inalienable de las cosas, en palabras de Roland Barthes, suelen en ocasiones encontrarse en verdaderos callejones sin salida y se encuentran con un muro de silencio al final de su jornada».

En el presente artículo MM opina de manera totalmente opuesta al análisis formalista y le da prioridad al análisis crítico opuesto, en su dimensión más específica: lo biográfico, lo cual se puede confrontar (y es lo que voy a exponer aquí) en la «Presentación» al libro de Stephen Hart (2014)1, en la que dice lo siguiente:

 

«En el esquema de la comunicación, durante mucho tiempo se nos ha dicho que lo único importante es el texto en sí mismo y que del resto se puede prescindir, lección que no es sino una distorsión de lo que sostenían los llamados formalistas rusos. [a] Debemos a Georg Lukács, especialmente, el llamado de atención sobre los hechos sociales en la producción de la obra literaria. [b] Y no olvidemos que Walter Benjamin estudió la poesía de Baudelaire a través del pulso de la vida de París. Y desde esa perspectiva nos introducimos de nuevo en el individuo, en la suma de individuos, con sus vivencias, sus pasiones, sus intereses, sus conflictos, que tienen sin duda repercusión en los textos de los escritores» [c] (Hart, 2014, pág. 12).

a)  El formalismo tiene su punto de partida en la adopción que de él se hizo como método. Y así lo explica, por ejemplo, Shklovski —uno de los formalistas rusos—: «El método formal —dice— es en el fondo sencillo: es una vuelta a la profesión» (en: Volek, 1985)2: es decir, es volver a estudiar el objeto en sí mismo, sin relacionarlo con circunstancias externas a él. En todo caso, se podría asumir la distorsión en el sentido de que la propuesta formalista incluía al contenido dentro de la forma. Como dice Volek: «Al identificar todo en la obra con la forma, el “contenido” no se evapora sin más» (op. cit.: 53). Pero lo cierto es que el formalismo se quedó en eso que MM describe como distorsión. Para decirlo en palabras de Octavio Paz: «Como en la poesía y en la música, los signos ya no significan: son.»3 Por otro lado, cuando se dice «una distorsión de lo que sostenían los llamados formalistas rusos», se sugiere que lo dicho por estos formalistas rusos era diferente a esta «lección» (que es así que la llama MM): «que lo único importante es el texto en sí mismo y que del resto se puede prescindir», y, en primer lugar, hay que aclarar que no es que los formalistas rusos fueran llamados así por otros, sino que ellos mismos adoptaron dicha denominación de buen grado, aunque hubiera tenido su origen en una calificación externa a ellos4; y, en segundo término, si bien la «lección» sintetizada por MM no necesariamente es una versión literal de algún formalista, ello no quiere decir que sea desfasada o «una distorsión» de su teoría en sí.5

b)  A lo dicho por MM, debe acotarse que Lukács no es el único, dentro del marxismo, que en esa época hiciera «el llamado de atención sobre los hechos sociales en la producción de la obra literaria», es decir, que no tiene por qué atribuirse a Lukács esa incisión teórica (pienso solo en Jorge Plejanov, desde fines del siglo XIX6); y, por otra parte, en la época de Lukács también Bertolt Brecht realizó su incursión teórica, ambos dentro de la tradición teórico-crítica del marxismo y, más aun, se tiene que precisar que dentro de esa tradición, hay la existencia de dos líneas no necesariamente coincidentes y que, en la polémica que sostuvieron Lukács y Brecht, adoptarían los sellos de la ortodoxia (Brecht) y la heterodoxia (Lukács), y esta divergencia no ha de soslayarse sin riesgo de desviación.

c)  Por lo demás, decir que Walter Benjamin «estudió la poesía de Baudelaire a través del pulso de la vida de París», no se entiende que necesariamente lo hiciera de manera biográfica del autor, aunque sí «sobre los hechos sociales» (con cercanía al marxismo), sin que estos redunden —de manera inmediata— «en el individuo, en la suma de individuos, con sus vivencias, sus pasiones, sus intereses, sus conflictos, que tienen sin duda repercusión en los textos de los escritores».

Y todo esto es preciso aclararlo desde el inicio porque son nexos introductorios que se convierten en cimientos de lo que vendrá después. En efecto, líneas más adelante, MM, pasa a hablar del tema psicológico, y dice: «… el autor, vilipendiado como algo superfluo, un señuelo que desvía la atención sobre lo secundario, vuelve a ser materia de interés desde varios ángulos; uno, sin duda, el psicológico, que Freud trabajó con denuedo en sus textos teóricos y en sus propios análisis literarios y psicoanalíticos7». Y, luego, MM agrega: «Al discurso del paciente, a su libre asociación de ideas o al texto del autor, el analista o el lector se enfrentan con una atención libre flotante que permite descubrir y precisar las alteraciones a la normalidad del discurso, para aislar o un síntoma o un recurso literario valioso, que no es más que la esencia de lo diferente y finalmente bello» (Ibíd.)

En este agregado se percibe aquello que venimos denunciando como una mecánica interpolación de ciertos sucesos acaecidos en la vida de un autor como motivadores o generadores de su dicción o adicción poéticas. Y lo más curioso de esto es que MM lo llega a considerar como algo ineludible: «Entonces —dice—, de manera categórica, podemos decir que en (sic: en el) terreno de los estudiosos ya no se puede desdeñar la biografía de los autores, y si alguien lo hiciera corre el peligro de dejar en la oscuridad pasajes muy interesantes, sobre todo en poesía.» ¿Dónde queda la recusación [hecha en el artículo anterior a este] a los estudiosos que buscaban solo lo ‘real irreductible o el sentido inalienable de las cosas o el camino unívoco de las verdades de a puño’? Vemos, pues, que con esto último comentado, se puede establecer la contradicción sugerida que hay con la posición formalista defendida antes [es decir en el texto comentado por mí en el artículo que antecede a este]. Y tanto es así que él mismo lo reconoce, a pie juntillas: «Pero una cosa es lo que ocurre en los predios universitarios y otra afuera. Los lectores comunes y corrientes, a lo largo de los siglos, no han dejado de creer nunca que la biografía de un autor importante es de interés». Y aquí cabe preguntar: ¿Existe algún escritor —digno de este apelativo— que escriba para que lo estudien en las universidades, o para ser puesto en el lecho de Procusto de los críticos? Y, después de mencionar varios ejemplos que ilustran su aserto, concluye con el caso emblemático de Dante, y dice que «El gran número de florentinos que están en los círculos del infierno solo puede explicarse por la animadversión del poeta por quienes, siendo sus paisanos, lo habían expulsado de su ciudad natal.»

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Notas

(1) Stephen Hart (2014). Una biografía literaria. Lima: Editorial Cátedra Vallejo.

(2) Emil Volek (1985). Metaestructuralismo. Madrid: Editorial Fundamentos, p. 49.

(3) Octavio Paz (1969). Claude Levy-Strauss o el nuevo festín de Esopo. México: Joaquín Mortiz, p. 115.

(4) Para la denominación, «formalismo», se dio algo similar a lo acaecido con el impresionismo en pintura. Como refiere la anécdota, el nombre surgió como expresión despectiva de algunos asistentes a una exposición de pintura. Y el comentario fue: Esto es puro «impresionismo». Y los pintores que lo escucharon dijeron: Eso es lo que es.

(5) Transcribo aquí un comentario hecho al estudio crítico que realizaron Roman Jakobson y Claude-Levy Strauss al poema de Charles Baudelaire «Los gatos», el mismo que demuestra que no hubo distorsión del formalismo como lo sintetiza MM: «lo único importante es el texto en sí mismo y que del resto se puede prescindir». «El estudio del poema es una extensa revisión de los lazos entre palabras, versos, estrofas; entre sustantivos, adjetivos, verbos; entre rimas masculinas y femeninas. Cada palabra es puesta en varias categorías y analizada desde cada una de ellas. Se resuelve entonces el poema desde un análisis morfológico, sintáctico y de significado, dando luego paso a segmentaciones más complejas como la que concluye que el poema está divido en tres partes: dos sextillas y un dístico. Es interesante también señalar la conclusión a la que llegan los escritores: la primera sextilla está dentro del campo de lo real, el dístico es la transición y la segunda sextilla está dentro de lo surreal.» https://dhidrobo.wordpress.com/2015/07/22/los-gatos-de-baudelaire-jakobson-levi-strauss/

(6) El filósofo francés y estudioso de la estética marxista, Henry Lefebvre, escribe lo siguiente: «Plejanov intuyó que la teoría del “arte por el arte” refleja, expresa la época burguesa y, al mismo tiempo, el desacuerdo sin salida entre los artistas y el medio social (burgués) que los rodea.» (1956, Contribución a la estética. Buenos Aires: Ediciones Procyon, p. 24).

(7) Cabe aquí preguntar: ¿por qué al referirse al psicoanálisis se remite a su máximo exponente, Freud, y cuando se refirió a la sociología no hizo lo mismo con Marx y derivó hacia Lukács?


Creación

Un Poema de Gabriel Celaya*

 Informe

  

Se han estudiado todos los datos del problema.

Se han hecho mil diez fotos. Se han tomado medidas

del lugar del suceso y cuanto le rodea.

Se han aplicado al reo las técnicas modernas

sin peligro de vida, con médica asistencia.

Después, previo el permiso, se ha machacado el cráneo,

pues algo debe haber que sigue allí secreto.

No se ha encontrado nada que valiera la pena

para hacer racional el supuesto misterio

aunque se ha recurrido a lo pluscuamperfecto.

Pero no hay criminal que no acabe gritando.

Vamos a examinar a su madre y sus hijos

de un modo humanitario aséptico-anestésico.

Se trata de estudiar, porque es fundamental,

cómo pueden surgir monstruos tan disconformes

como este que estudiamos, no del todo anormal.

Hay que estudiar a fondo a su madre, y salvar

si es posible a sus hijos, operando en directo

esos tiernos cerebros, quizás aún corregibles.

Es una gran empresa super-occidental

que ejercemos en nombre de la Humanidad.

  

*Poeta español (1911-1991). Su obra poética consta de más de veinte volúmenes. He aquí algunos títulos: Las Cartas Boca Arriba (1951), Cantos Iberos (1955), Canto a lo Mío. En 1969 publicó Poesías Completas. (Nota de la Redacción).

domingo, 1 de agosto de 2021

Política

Un Nuevo Sistema o una Nueva Forma de Gobierno 

Otro poco de calma, camarada;

un mucho inmenso, septentrional, completo,

feroz, de calma chica,

al servicio menor de cada triunfo

y en la audaz servidumbre del fracaso.

(César Vallejo) 

César Risso

LA FORMA DE VER y analizar la vida política de nuestro país tiene que variar para entender los cambios que están aconteciendo en estos momentos. Sobre el fondo de la lucha de clases, aparecen con un nuevo rol sectores que antes se encontraban sumidos en la desesperanza, y que carecían de una efectiva representación política.

        Los sectores populares, llamados por la fraseología burguesa sectores vulnerables, por la condición en la que se encuentran, sin señalar la causa de su situación, han elevado a la más alta representación a un hijo del pueblo, salido de entre los suyos. Sin embargo, esto no quiere decir que el Estado haya cambiado su carácter de clase. Es el ejercicio del gobierno de un representante del pueblo que se asienta sobre el Estado burgués.

        El actual presidente, Pedro Castillo, va dejando la huella de su estilo de gobierno, que es un estilo popular, que por ahora consiste, solo en parte, en la designación de los miembros del Consejo de ministros, entre los que se encuentran no connotados profesionales, las “vedettes” políticas e intelectuales de la burguesía, sino personajes, que siendo más o menos invisibles para los analistas políticos de la derecha, han sido elevados a la cúspide de la conducción de los cambios propuestos en el mensaje presidencial.

En la concepción materialista de la historia se considera que la práctica es el criterio de la verdad, sin embargo, en estos últimos días se ha juzgado la presencia de Guido Bellido como inadecuada. La pregunta que debemos hacernos es con qué criterio estamos juzgando el papel de Guido Bellido como premier. Evidentemente la conveniencia o no del actual primer ministro se ha juzgado desde la perspectiva de no levantar sospechas a la burguesía respecto de la preservación de sus privilegios de clase. Es decir, seguimos evaluando a los representantes políticos en el gobierno con la medida de los intereses de la burguesía y los esquemas mentales que en ese marco nos han impuesto.

Pedro Castillo ha señalado en su mensaje presidencial que no pretende expropiar a nadie; que solo busca mejorar las condiciones de vida de los sectores populares; que pretende enfrentar el abuso en los precios de los bienes básicos; que tratará de evitar los altos intereses por los créditos de consumo; que combatirá la evasión y la elusión tributaria; que tratará de mejorar los acuerdos de libre comercio; etc.

El contenido de su mensaje presidencial es pequeño burgués, pero nacionalista y popular. Todas sus propuestas se dan en el marco del sistema capitalista. Es un programa reformista, socialdemócrata. Sin embargo, el programa tiende, aunque sin proponérselo conscientemente, a socavar el funcionamiento del capitalismo.

Según propone Pedro Castillo, la consulta al pueblo será una constante. En consecuencia, la base popular del gobierno garantizará la implementación de las medidas propuestas. Pero para que la consulta popular funcione permanentemente debe de organizarse e institucionalizarse. La forma que esta organización tome dependerá de cuan avanzadas sean las formas de organización popular actualmente existentes y del nivel de conciencia de las masas.

El periodo actual, cuyo desenlace algunos creen vislumbrar, será de concientización de las masas y de su consecuente organización. Esta es la tarea de los socialistas. A la vez, se presentará como una lucha consecuente por defender las conquistas que se han logrado y las que se vayan logrando en el presente gobierno, así como la lucha por nuevas conquistas del campo popular.

No se trata de apoyo crítico a la gestión de Pedro Castillo, sino de luchar por las conquistas que exigen las clases trabajadoras y por su organización.

Es probable que las exigencias de las clases trabajadoras vayan más allá de las propuestas de Pedro Castillo, situación que puede manifestarse de no prosperar la Asamblea Constituyente. Y aun en el caso de que prospere, el contenido de la nueva constitución será materia de arduas discusiones alrededor de los intereses populares en pugna con los intereses de la burguesía.

La forma popular de gestión que se presenta en este periodo inicial puede dar pie a embriones de socialismo, al involucramiento activo de los sectores populares en la gestión pública.

Pedro Castillo respetará la propiedad privada de los medios de producción, lo cual significa que no atacará al capitalismo como sistema económico.


“Lamentablemente durante la campaña electoral se ha tratado de asustar a la población con el cuento que queríamos expropiar los ahorros, las casas, los automóviles, las fábricas y otros bienes de propiedad de los ciudadanos, lo que es totalmente falso. No haremos nada de eso porque queremos que la economía mantenga orden y predictibilidad, que es la base de las decisiones de inversión. La propiedad de las personas, obtenida con esfuerzo y en el marco de la legalidad, está garantizada por el Estado.” (Pedro castillo, Mensaje a la nación).

No hay duda que es el reformismo popular, pequeño burgués, lo que está en curso. Pero el contenido del programa socialdemócrata, de gestión del Estado burgués, se está dando bajo la forma de un gobierno popular.

        En el análisis de Pedro Castillo no aparecen las clases sociales sino las castas: 


“La derrota del incanato, dio inicio a la era colonial. Fue entonces, y con la fundación del virreinato, que se establecieron las castas y diferencias que hasta hoy persisten.” (Pedro Castillo)

 

Además, denuncia la extracción de minerales, poniendo el acento en el objeto, que sirvió de sustento al desarrollo capitalista de Europa, como si lo fortuito de la existencia de ese mineral en nuestras tierras, fuese lo central, en el sentido de que, si no nos hubiesen expropiado de él, podríamos haberlo aprovechado para ser ricos.

 

“Los tres siglos en los que este territorio perteneció a la corona española le permitieron explotar los minerales que sostuvieron el desarrollo de Europa, en gran parte con la mano de obra de los abuelos de muchos de nosotros.”

La verdadera riqueza se encuentra en la fuerza de trabajo, y en lo que esta puede crear. De lo que se trata es de la eliminación de toda forma de explotación.

        El funcionamiento del capitalismo requiere de las ganancias, las mismas que serán garantizadas por el actual gobierno, aunque no en la magnitud en la que espera la burguesía. Será una lucha por arrancar de las manos de los capitalistas una parte del trabajo no remunerado.

        Otro frente de lucha se dará por el aumento de las remuneraciones: 


“Mejorar el nivel de empleo y salarios, condiciones y salarios de acuerdo a lo que señala la Organización Internacional del Trabajo, y que también que los locales accedan a puestos de gestión relevantes.”

La OIT propone mejorar los salarios, pero en el marco del capitalismo, es decir, manteniendo el actual sistema de explotación. Esto encaja con la propuesta del actual gobierno. Sin embargo, mientras la propuesta de la OIT se basa en la necesidad de mantener en buen estado de salud a los trabajadores para extraer de ellos mayores ganancias, la propuesta de Pedro Castillo nace de la necesidad de justicia.

        La tarea permanente para los socialistas es difundir el socialismo y, particularmente en esta situación, elaborar el programa socialista de transformación del capitalismo en socialismo. Se trata de si nos regodeamos en la lucha por mejores condiciones de existencia en el marco de la explotación capitalista, o si avanzamos hacia el socialismo.


Doctrina

Lineamientos programáticos

La Cuestión de la Línea de Masas en el Programa del Partido

 

Eduardo Ibarra

EL PUEBLO es el verdadero hacedor de la historia y, por tanto, de las revoluciones. He aquí el principio básico que orienta la línea de masas del partido proletario.

Marx señaló tempranamente: 


Con la profundidad de la acción histórica aumentará… el volumen de la masa cuya acción es. (La sagrada familia).

Efectivamente: la profundización de la acción histórica alcanza un grado supremo con la revolución proletaria: nunca como en esta revolución las masas trabajadoras participan de un modo tan amplio y decisivo, de una manera tan profundamente transformadora. La Comuna de París de 1871, la Revolución Rusa, la Revolución China y la Revolución Cultural China son algunos ejemplos de ello.

        Pero, para que el proletariado y, en general, el pueblo pueda cumplir su papel histórico, necesita de una dirección marxista. En efecto, si el partido proletario, que tiene por misión dirigir el proceso histórico de la lucha por la realización del comunismo, no tuviera presente el papel decisivo de las masas y, por tanto, no hiciera lo necesario para que su relación con las mismas se mantenga siempre viva, su misión sería simplemente irrealizable.

En la relación vanguardia-masas, el papel principal lo cumplen estas últimas, y no los individuos. Precisamente en el libro citado arriba, Marx demostró que el contenido de la historia se sintetiza en la lucha de las masas trabajadoras contra las clases explotadoras, y casi llegó allí mismo a la idea del papel revolucionario del proletariado (idea que expondría plenamente poco después). De esta forma dio al traste con el culto a la personalidad que defendían los jóvenes hegelianos.

        Por lo expuesto, se desprende que la línea de masas del partido proletario tiene un contenido ideológico-político preciso, y que, por tanto, no es una cuestión meramente operativa.

        Lenin señaló:  


Al final de la guerra imperialista y después de ella, es cuando con más vivacidad y relieve se ha manifestado el divorcio entre “los jefes” y “la masa” en todos los países. La causa principal de este fenómeno ha sido explicada muchas veces por Marx y Engels, de 1852 a 1892, tomando el ejemplo de Inglaterra. La situación monopolista de dicho país dio origen al nacimiento de una “aristocracia obrera” oportunista, semipequeñoburguesa, salida de la “masa”. Los jefes de esta aristocracia obrera se pasaban constantemente al campo de la burguesía y eran mantenidos por ella directa o indirectamente. Marx mereció el odio, que le honra, de estos canallas, porque les tildó públicamente de traidores. El imperialismo moderno (del siglo XX) ha creado también en favor de algunos países adelantados una situación privilegiada, monopolista, y sobre este terreno ha surgido en todas partes, dentro de la II Internacional, ese tipo de jefes-traidores, oportunistas, socialchovinistas, que defienden los intereses de su corporación, de su reducida capa de aristocracia obrera. Estos partidos oportunistas se han separado de las “masas”, es decir, de los sectores más vastos de trabajadores, de la mayoría de los mismos, de los obreros peor retribuidos. La victoria del proletariado revolucionario es imposible si no se lucha contra semejante mal, si no expulsa a los jefes oportunistas socialtraidores; tal es la política que ha llevado oportunistas a la práctica la III Internacional. (La enfermedad infantil).

Como vemos, el problema no reside únicamente en el partido y los jefes, sino también en las masas mismas: la degeneración ideológica de partidos y jefes se compagina con las condiciones privilegiadas de algunos sectores de las masas que, por eso mismo, se han convertido en defensores del capitalismo. Así, los partidos oportunistas «se han separado de las “masas”, es decir, de los sectores más vastos de trabajadores, de la mayoría de los mismos». En estas condiciones, «La victoria del proletariado revolucionario es imposible si no se lucha contra semejante mal, si no expulsa a los jefes oportunistas socialtraidores».

Es decir, cuando se habla de la línea de masas del partido proletario, se está hablando de una relación política revolucionaria entre el partido y las masas. La relación de un partido oportunista con las masas oportunistas, no expresa, como es obvio, el concepto marxista de línea de masas.

Por eso, para ilustrar su idea de la relación jefes-masas, Stalin tomó el ejemplo de Lenin:


Los teóricos y los jefes de partido que conocen la historia de los pueblos y que han estudiado detalladamente, desde el principio hasta el fin, la historia de las revoluciones, padecen a veces una enfermedad indecorosa. Esta enfermedad se llama temor a las masas, falta de fe en la capacidad creadora de las masas. A veces, sobre esta base se origina cierta actitud aristocrática de los jefes hacia las masas, no iniciadas en la historia de las revoluciones, pero llamadas a destruir lo viejo y a construir lo nuevo. El temor a que los elementos puedan desencadenarse, a que las masas puedan “hacer demasiados estropicios”, el deseo de representar el papel de ayas que se esfuerzan por instruir a las masas de un modo libresco, pero que no quieren aprender de las masas; tal es el fondo de semejante actitud aristocrática.

Lenin era la antítesis de semejantes jefes. No conozco a ningún revolucionario que haya tenido una fe tan profunda en las fuerzas creadoras del proletariado y en el acierto revolucionario de su instinto de clase como la que tenía Lenin. No conozco a ningún revolucionario que haya sabido flagelar tan implacablemente a los presuntuosos críticos del “caos de la revolución” y de la “bacanal de los actos arbitrarios de las masas” como los flagelaba Lenin. Recuerdo que, en una conversación, Lenin replicó sarcásticamente a un camarada, que había dicho que “después de la revolución debía establecerse un orden normal”: “Malo es que quienes desean ser revolucionarios olviden que el orden más normal en la historia es el orden de la revolución”.

Y en cuanto al partido, el mismo Stalin escribió:


… la historia del Partido, nos enseña que, sin mantener amplios vínculos con las masas, sin fortalecer constantemente estos vínculos, sin saber escuchar atentamente la voz de las masas y comprender sus necesidades más torturantes, sin ser capaz, no sólo de enseñar a las masas, sino también de aprender de ellas, el Partido de la clase obrera no puede ser un verdadero partido de masas, capaz de arrastrar consigo a las masas de millones de la clase obrera y de todos los trabajadores. (Historia del Partido (bolchevique) de la URSS).   

Incluso cuando las condiciones obligan a un partido de revolucionarios profesionales (como aquellas de la Rusia zarista de 1900-1905), la ligazón del partido con las masas no solo que no es estorbada por un partido de ese tipo, sino que precisamente este partido facilita dicha ligazón, como ocurrió en la experiencia del partido bolchevique.

        Como es obvio, esta ligazón se expresa más netamente cuando el partido proletario cobra la forma de partido de masas.

Engels señaló que la Liga de los Comunistas tuvo sus orígenes


… en “dos corrientes independientes”: de una parte, “un puro movimiento de los trabajadores”, y, por la otra, “un movimiento teórico, proveniente de la desintegración de la filosofía hegeliana”, asociado predominantemente con Marx. “El Manifiesto comunista de 1848”, agregaba, “marca la fusión de ambas corrientes.” (Citado por Monty Jhonstone, Teoría marxista del partido político, autores varios, Ediciones Pasado y Presente, Córdova, p. 108).

Así expresó la verdad de que el partido comunista es un partido que resulta de la fusión del comunismo científico con el movimiento obrero. Esta idea fue desarrollada por Lenin en ¿Qué hacer? y, más tarde, por Mao y otros marxistas.

Por tanto, lo determinante del carácter proletario del partido es su adhesión a la doctrina marxista y, sobre esta base, su enraizamiento en la clase y el pueblo.

La línea de masas tiene el objetivo de ligar al partido lo más profundamente posible con las masas y, así, crear un movimiento de masas revolucionario.

Pero, por cierto, sin una lucha tenaz en el seno de las masas contra el mal del oportunismo y el revisionismo, la creación de un movimiento de masas revolucionario es imposible y, por tanto, es imposible la victoria del proletariado revolucionario.

Pues bien, el cuadro teórico general descrito permite entender que la línea de masas aparezca como el método fundamental de dirección del partido proletario. Mao señaló al respecto: 


En todo trabajo práctico de nuestro Partido, toda dirección correcta está basada necesariamente en el principio: “de las masas a las masas”. Esto significa recoger las ideas (dispersas y no sistemáticas) de las masas y sintetizarlas (transformarlas, mediante el estudio, en ideas sintetizadas y sistemáticas) para luego llevarlas a las masas, difundirlas y explicarlas, de modo que las masas las hagan suyas, perseveren en ellas, y las traduzcan en acción, y comprobar en la acción de las masas la justeza de esas ideas. Luego, hay que volver a recoger y sintetizar las ideas de las masas y a llevarlas a las masas para que perseveren en ellas, y así indefinidamente, de modo que las ideas se tornan cada vez más justas, más vivas y más ricas de contenido. Tal es la teoría marxista del conocimiento.

Recoger y sintetizar las ideas de las masas y llevarlas luego a las masas para que perseveren en ellas, y, de esta manera, elaborar ideas correctas de dirección: tal es el método fundamental de dirección. En el proceso durante el cual se recogen y sintetizan las ideas de las masas y éstas perseveran en ellas, es necesario aplicar el método de combinar el llamamiento general con la orientación particular; esto es parte integrante de dicho método fundamental. Elaborar las ideas generales (llamamiento general) partiendo de la orientación particular en numerosos casos concretos, y llevar estas ideas a muchas entidades diferentes para comprobarlas (no sólo debemos hacerlo nosotros mismos, sino aconsejárselo a los demás); después, recoger y sintetizar las nuevas experiencias (hacer el balance) y elaborar nuevas directrices para la orientación general de las masas. Así deben proceder nuestros camaradas en la presente campaña de rectificación, y también en cualquier otro trabajo. La calidad de la dirección depende de la aptitud de los dirigentes para proceder según este método. (Obras escogidas, t. III).

Así, pues, como el método fundamental de dirección, la línea de masas tiene un contenido ideológico marxista por cuanto constituye la aplicación de la teoría marxista del conocimiento, y, a la par, tiene un contenido político igualmente marxista por cuanto combina el llamamiento general con la orientación particular a efecto de organizar y movilizar a las masas y desarrollar sus luchas.

Es un hecho incontrovertible que en la lucha revolucionaria la masa despliega toda su creatividad, y que la vanguardia debe saber aprender de esta creatividad. Un caso paradigmático de ello es la Comuna de París de 1871, que, como se sabe bien, descubrió la forma de la dominación política del proletariado. Marx aprendió de esta experiencia y, precisamente por eso, llevó luego a la masa la idea desarrollada de la dictadura del proletariado (ver La guerra civil en Francia).

En nuestro medio, Mariátegui fue un maestro en la aplicación de la línea de masas. Por eso fue capaz de construir el Partido Socialista del Perú con una eficiente ligazón con las masas y ponerlo en camino de su transformación en partido de masas.

En resumidas cuentas, tanto en la lucha por la toma del poder como en el ejercicio del poder y aun en el periodo del paso al comunismo, la línea de masas es una cuestión decisiva y, por tanto, debe ocupar un lugar en el Programa General del Partido.

 

03.07.2019.

Internacionales

Cuba Resiste 

Frei Betto

POCOS IGNORAN mi solidaridad con la Revolución cubana. Durante 40 años he visitado con frecuencia la isla por compromisos de trabajo e invitaciones a eventos. Durante un largo período, medié en la reanudación del diálogo entre los obispos católicos y el gobierno cubano, como se describe en mis libros 'Fidel y la religión' (Fontanar/Companhia das Letras) y 'Paraíso perdido - Viajes al mundo socialista' (Rocco).

Actualmente asesoro al gobierno cubano en la implementación del Plan de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional.

        Conozco en detalle la vida cotidiana cubana, incluyendo las dificultades que enfrenta la población, los desafíos a la Revolución, las críticas de los intelectuales y artistas del país. Visité cárceles, hablé con opositores a la Revolución, conviví con sacerdotes y laicos cubanos opuestos al socialismo.

Cuando me dicen a mí, un brasileño, que en Cuba no hay democracia, desciendo de la abstracción de las palabras a la realidad.

¿Cuántas fotos o noticias se han visto o se ven de cubanos en la miseria, mendigos desparramados en las aceras, niños abandonados en las calles, familias bajo los viaductos? ¿Algo parecido a la cracolândia, a las milicias, a las largas colas de enfermos que esperan años para ser atendidos en un hospital?

Advierto a los amigos: si eres rico en Brasil y te vas a vivir a Cuba, conocerás el infierno. No podrá cambiar de coche cada año, comprar ropa de diseño, viajar con frecuencia de vacaciones al extranjero.

Y, sobre todo, no podrá explotar el trabajo de los demás, mantener a sus empleados en la ignorancia, estar 'orgulloso' de María, su cocinera desde hace 20 años, y a la que niega el acceso a su propia casa, a la escolarización y al plan de salud.

Si eres de clase media, prepárate para conocer el purgatorio. Aunque Cuba ya no es una sociedad estatal, la burocracia persiste, hay que tener paciencia en las colas de los mercados, muchos productos disponibles este mes pueden no encontrarse el próximo debido a la inconstancia de las importaciones.

Sin embargo, si eres asalariado, pobre, sin hogar o sin tierra, prepárate para conocer el paraíso. La Revolución garantizará tus tres derechos humanos fundamentales: la alimentación, la salud y la educación, así como la vivienda y el trabajo.

Puede que tengas un gran apetito por no comer lo que te gusta, pero nunca pasarás hambre. Su familia dispondrá de escolarización y asistencia sanitaria, incluidas las cirugías complejas, totalmente gratuitas, como deber del Estado y derecho del ciudadano.

No hay nada más prostituido que el lenguaje. La célebre democracia nacida en Grecia tiene sus méritos, pero es bueno recordar que, en aquella época, Atenas tenía 20 mil habitantes que vivían del trabajo de 400 mil esclavos... ¿Qué respondería uno de esos miles de servidores si se le preguntara por las virtudes de la democracia?

No deseo para el futuro de Cuba el presente de Brasil, Guatemala, Honduras o incluso Puerto Rico, una colonia estadounidense a la que se le negó la independencia. Tampoco quiero que Cuba invada Estados Unidos y ocupe una zona costera de California, como es el caso de Guantánamo, que se ha transformado en un centro de tortura y una prisión ilegal para presuntos terroristas.

La democracia, en mi concepto, significa el 'Padre Nuestro' -la autoridad legitimada por la voluntad popular- y el 'Pan Nuestro' -el reparto de los frutos de la naturaleza y del trabajo humano-. La rotación electoral no hace, ni asegura una democracia. Brasil e India, considerados democracias, son ejemplos flagrantes de miseria, pobreza, exclusión, opresión y sufrimiento.

Solo quienes conocen la realidad de Cuba antes de 1959 saben por qué Fidel contó con tanto apoyo popular para llevar la Revolución a la victoria.

El país era conocido por el apodo de 'burdel del Caribe'. La mafia dominaba los bancos y el turismo (hay varias películas sobre esto). El principal barrio de La Habana, todavía llamado Vedado, tiene este nombre porque no se permitía a los negros circular por allí...

Estados Unidos nunca se conformó con haber perdido la Cuba sometida a sus ambiciones. Por ello, poco después de la victoria de los guerrilleros de la Sierra Maestra, éstos intentaron invadir la isla con tropas mercenarias. Fueron derrotados en abril de 1961. Al año siguiente, el presidente Kennedy decretó el bloqueo de Cuba, que continúa hasta hoy.

Cuba es una isla con pocos recursos. Se ve obligado a importar más del 60 por ciento de los productos esenciales del país. Con el endurecimiento del bloqueo promovido por Trump (243 nuevas medidas y, de momento, no retiradas por Biden), y la pandemia, que ha puesto a cero una de las principales fuentes de recursos del país, el turismo, la situación interna ha empeorado.

Los cubanos tuvieron que apretarse el cinturón. Entonces, los descontentos con la Revolución, que gravitan en la órbita del 'sueño americano', promovieron las protestas del domingo 11 de julio -con la ayuda 'solidaria' de la CIA, cuyo jefe acaba de hacer una gira por el continente, preocupado por los resultados de las elecciones en Perú y Chile.

Quien mejor explica la situación actual de Cuba es su presidente, Díaz-Canel: 'Ha comenzado la persecución financiera, económica, comercial y energética. Ellos (la Casa Blanca) quieren que se provoque un estallido social interno en Cuba para pedir 'misiones humanitarias' que se traduzcan en invasiones e injerencias militares.'

'Hemos sido honestos, hemos sido transparentes, hemos sido claros, y en todo momento hemos explicado a nuestra gente las complejidades de la actualidad.

Recuerdo que hace más de año y medio, cuando comenzó el segundo semestre de 2019, tuvimos que explicar que estábamos en una situación difícil. Estados Unidos comenzó a intensificar una serie de medidas restrictivas, endurecimiento del bloqueo, persecuciones financieras contra el sector energético, con el objetivo de ahogar nuestra economía.

Esto provocaría el deseado estallido social masivo, para poder pedir una intervención 'humanitaria', que acabaría en intervenciones militares.

'Esta situación continuó, luego vinieron las 243 medidas (de Trump, para endurecer el bloqueo) que todos conocemos, y finalmente se decidió incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Todas estas restricciones llevaron al país a cortar inmediatamente varias fuentes de ingreso de divisas, como el turismo, los viajes de cubano-americanos a nuestro país y las remesas. Se formó un plan de desprestigio de las brigadas médicas cubanas y de las colaboraciones solidarias de Cuba, que recibió una parte importante de divisas por esta colaboración'.

'Toda esta situación ha generado una situación de desabastecimiento en el país, principalmente de alimentos, medicinas, materias primas e insumos para poder desarrollar nuestros procesos económicos y productivos que, al mismo tiempo, contribuyen a las exportaciones. Se eliminan dos elementos importantes: la capacidad de exportar y la capacidad de invertir recursos'.

'También tenemos limitaciones en el combustible y los repuestos, y todo esto ha provocado un nivel de insatisfacción, sumado a problemas acumulados que hemos podido resolver y que venían del Período Especial (1990-1995, cuando la Unión Soviética se derrumbó, con grave reflejo en la economía cubana).

Junto a una feroz campaña mediática de desprestigio, como parte de la guerra no convencional, que intenta fracturar la unidad entre el partido, el Estado y el pueblo; y pretende calificar al gobierno como insuficiente e incapaz de proporcionar bienestar al pueblo cubano.'

'El ejemplo de la Revolución cubana ha molestado mucho a Estados Unidos durante 60 años. Aplicaron un bloqueo injusto, criminal y cruel, ahora intensificado en la pandemia. Bloqueo y acciones restrictivas que nunca han llevado a cabo contra ningún otro país, ni siquiera contra los que consideran sus principales enemigos.

Por lo tanto, ha sido una política perversa contra una pequeña isla que sólo aspira a defender su independencia, su soberanía y a construir su sociedad con autodeterminación, según los principios que más del 86 por ciento de la población ha apoyado'.

'En medio de estas condiciones, surge la pandemia, una pandemia que ha afectado no solo a Cuba, sino a todo el mundo, incluido Estados Unidos. Afectó a los países ricos, y hay que decir que ante esta pandemia ni los Estados Unidos ni estos países ricos tenían toda la capacidad para afrontar sus efectos.

Los pobres fueron perjudicados, porque no hay políticas públicas dirigidas al pueblo, y hay indicadores en relación al enfrentamiento de la pandemia con resultados peores que los de Cuba en muchos casos. Las tasas de infección y mortalidad por millón de habitantes son notablemente más altas en Estados Unidos que en Cuba (EE.UU. ha registrado mil 724 muertes por millón, mientras que Cuba está en 47 muertes por millón). Mientras Estados Unidos se atrinchera en el nacionalismo vacunal, la Brigada Henry Reeve de médicos cubanos continúa su labor entre los más pobres del mundo (por la que, por supuesto, merece el Premio Nobel de la Paz)'.

'Sin la posibilidad de invadir Cuba con éxito, Estados Unidos persiste en un rígido bloqueo. Tras la caída de la URSS, que proporcionó a la isla formas de sortear el bloqueo, Estados Unidos intentó aumentar su control sobre el país caribeño.

A partir de 1992, la Asamblea General de la ONU votó por abrumadora mayoría el fin de este bloqueo. El gobierno cubano informó que entre abril de 2019 y marzo de 2020 Cuba perdió cinco mil millones de dólares en comercio potencial debido al bloqueo; en las últimas casi seis décadas, perdió el equivalente a 144 mil millones de dólares.

Ahora, el gobierno de Estados Unidos ha profundizado las sanciones contra las compañías navieras que llevan petróleo a la isla'.

Es esta fragilidad la que abre un flanco a las manifestaciones de descontento, sin que el gobierno haya puesto tanques y tropas en las calles. La resistencia del pueblo cubano, alimentada por ejemplos como Martí, el Che Guevara y Fidel, ha demostrado ser invencible. Y debemos, todos los que luchamos por un mundo más justo, solidarizarnos con ellos.

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*El autor es un fraile dominico, teólogo de la liberación, periodista y escritor brasileño.

Fuente: Tomado de Prensa Latina


CREACIÓN HEROICA