sábado, 6 de septiembre de 2025

El Proceso de Reconstitución

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

 

Las Condiciones Políticas de la Reconstitución 

Eduardo Ibarra 

Desde que en la Sexta Conferencia Nacional del PCP (enero de 1969) alcanzó el rango de acuerdo partidario, la lucha por la reconstitución del partido de Mariátegui ha tenido curso en diversas condiciones nacionales e internacionales. Presentemente, es necesario reseñar las condiciones políticas de la Reconstitución en esta nueva etapa de su proceso. 

        Contexto internacional. Con la reactivación de las luchas de los pueblos a partir del comienzo del presente siglo y el desarrollo de las mismas, la contradicción entre los países del mundo oprimido y el imperialismo fue recobrando poco a poco su intensidad. Lo mismo puede decirse de las otras contradicciones propias del imperialismo. El declive, lento pero inexorable, del imperialismo norteamericano es un hecho que ha llevado a su nueva administración a intentar recuperar terreno llevando al extremo una guerra comercial que tiene como su competidor principal a China, así como, al mismo tiempo, procura reconstruir el mundo unipolar bajo su batuta. Paralelamente, el cuarteto Estados Unidos-Unión Europea-Reino Unido-Japón (con el imperialismo norteamericano a la cabeza), utiliza a Ucrania como su punta de lanza contra la Federación Rusa, al gobierno de Formosa contra China y a Israel como su fuerza de choque para alcanzar la hegemonía en Medio Oriente y, particularmente, para acabar con Palestina y paralizar el proyecto nuclear de Irán. 

El término de la primera gran ola de la revolución mundial allá por la década de los noventa del siglo pasado, dejó profundas secuelas en el movimiento revolucionario mundial, y particularmente en el movimiento comunista internacional. El fraccionamiento del proletariado y el consiguiente debilitamiento de su fuerza política, por un lado, y por otro el desborde del oportunismo de toda índole, han hecho que en la mayoría de países no exista hoy un partido marxista-leninista que dirija la lucha de clase del proletariado. El Movimiento Revolucionario Internacionalista, que durante más de dos décadas agrupó a algunos partidos y organizaciones, terminó disolviéndose. El problema de la unidad ideológica del proletariado internacional no ha sido resuelto: una parte sostiene el marxismo-leninismo-maoísmo y otra parte el marxismo-leninismo (o doctrina de Marx, Engels, Lenin, Stalin, Mao); asimismo, una parte considera necesaria la constitución de una nueva Internacional, mientras otra parte sostiene que las Internacionales han cumplido ya su papel en la historia y que lo que se requiere –desde hace mucho y en adelante– es la “organización de un compañerismo basado en la igualdad”  (Stalin). Ciertamente estas dos discrepancias no facilitan la acción conjunta del proletariado internacional, el desarrollo del internacionalismo proletario. 

En América Latina, la creciente presencia de China en el comercio de la región, así como la presencia de la Federación Rusa, ha inquietado al imperialismo norteamericano que ha tomado algunas medidas para mantener al continente como su patio trasero. Asimismo, la presencia de Japón y algunos países europeo-occidentales expresa el desarrollo de las contradicciones interimperialistas. Por otro lado, algunos procesos de lucha armada terminaron derrotados, después de lo cual algunos actores de los mismos reaparecieron como cabezas de gobiernos reformistas. Estos gobiernos han contado o cuentan, en ciertos casos, con el respaldo de algunas fuerzas del marxismo ortodoxo que, al parecer, no encuentran otra manera de mantener alguna vigencia. En el actual proceso de alineamiento de los países en uno de los dos bloques que van perfilándose en el mundo, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Brasil y Bolivia, se han alineado en distintos grados con el bloque China-Federación Rusa. En esta circunstancia, México y Honduras vacilan, pero algunos de sus gestos molestan al imperialismo yanqui. 

Contexto nacional. El fracaso de la lucha armada del PCP-SL dejó algunos notorios resultados como la destrucción de dicho partido y un extendido sentimiento anticomunista entre las propias masas. El fracaso de la Izquierda Unida dejó resultados negativos para los propios partidos que la conformaron, que, así, se debaten hoy en una profunda crisis. Pero, como por lo general las masas por sí solas no van más allá de la idea de un cambio de gobierno, el reformismo no ha perdido su base social. Algunos frentes que han reclamado para sí la representación del pueblo, han participado en las elecciones generales habidas en lo que va del presente siglo, pero mostrando su condición de frentes reformistas. 

Los diversos gobiernos que se han sucedido en las últimas décadas han mostrado lo de siempre: su condición de defensores del régimen capitalista y de la sujeción al imperialismo y, por consiguiente, su incapacidad de resolver los problemas básicos de las clases trabajadoras. El gobierno de Pedro Castillo mostró los límites del reformismo, es decir, su conciliación con el capitalismo; y el golpe contra su gobierno mostró que la burguesía peruana no tolera ni siquiera un gobierno que levante banderas reformistas.

Es propósito permanente de la burguesía suprimir el partido de clase del proletariado. Para alcanzar este objetivo, tiene dos métodos: la represión, como en Indonesia en 1965, por ejemplo; y la influencia ideológica entre algunos elementos del proletariado. El liquidacionismo es, precisamente, el producto de la influencia de la ideología burguesa. En las condiciones derivadas de la vuelta del país a la democracia representativa, el liberalismo burgués mostró y muestra a cada paso su carácter profundamente reaccionario. En estas condiciones el liquidacionismo de izquierda de los años 70 devino liquidacionismo de derecha. Este liquidacionismo niega el partido de clase; tergiversa la Creación Heroica de Mariátegui y la verdad histórica del Partido Socialista del Perú; falsea la filiación doctrinal de Mariátegui; reivindica el revisionismo como una “escuela del marxismo”; promueve la idea kautskiana de la unidad partidaria de marxistas y oportunistas; promueve un frente con toda suerte de reformismo; niega la restauración del capitalismo; etcétera, etcétera. 

Los partidos que se autoproclaman marxista-leninistas y, específicamente, los grupos que luchan por la reconstitución del partido de Mariátegui, no tienen ninguna influencia significativa entre las clases trabajadoras. Esta es una realidad que hay que tener el valor de mirar cara a cara. En general, el movimiento de masas adolece de una dirección de clase. Este movimiento se desenvuelve sobre todo en el terreno de lo reivindicativo, de la “lucha contra el neoliberalismo” y, en los últimos tiempos, según reza la propaganda de algunas organizaciones, de “la lucha contra el fascismo”. La lucha reivindicativa y la lucha política tienen lugar espontánea o más o menos espontáneamente, es decir, sin una dirección política centralizada y sin un programa común, o sea, sin una vanguardia política efectiva y sin un frente unido que permitan un rumbo y un objetivo definidos. Como se puede ver, las actuales condiciones para llevar adelante la Reconstitución no son de las mejores, pero tampoco son tan adversas como para que no se pueda avanzar. Hay que saber luchar yendo contra la corriente.

Perspectivas. Tanto la agudización de la lucha de clases en el plano nacional como la previsible evolución de la situación mundial, serán favorables a la lucha por dotar de conciencia de clase al pueblo peruano y, en particular, por dotarlo de la conciencia de la necesidad de una vanguardia definida en lo ideológico, solvente en lo teórico, operante en lo político y potente en lo orgánico. Esto hace que la reconstitución del partido de Mariátegui tenga una brillante perspectiva. 

        En las presentes condiciones los marxista-leninistas que luchan por reconstituir el partido de Mariátegui, constituyen una minoría rodeada por enemigos de toda clase, en especial por el liquidacionismo que intenta suprimir el partido de clase. Por eso, la Reconstitución solo puede ser llevada hasta el fin sin el liquidacionismo y contra el liquidacionismo. 

Los Continuadores de Mariátegui constituyen una fuerza beligerante (combativa) y polémica (deslindadora); por consiguiente, no creen en la falacia de la tolerancia de las ideas ni en el sofisma de la mezcolanza ideológica y, por esta razón, desenvuelven una lucha implacable contra el oportunismo tergiversador de la Creación Heroica de Mariátegui y falseador de la Reconstitución; por eso, han sido y continúan siendo objeto de furibundos ataques por parte de los liquidadores; por eso mismo, asumen los siguientes conceptos de Lenin: 


Marchamos en pequeño grupo unido por un camino escarpado y difícil, fuertemente cogidos de las manos. Estamos rodeados por todas partes de enemigos, y tenemos que marchar casi siempre bajo su fuego. Nos hemos unido en virtud de una decisión libremente adoptada, precisamente para luchar contra los enemigos y no caer, dando un traspiés, al pantano vecino, cuyos moradores nos reprochan desde un principio el que nos hayamos separado en un grupo aparte y el que hayamos escogido el camino de la lucha y no el de la conciliación. 

La fuerza indoblegable de los Continuadores de Mariátegui viene de su retoma del pensamiento de Mariátegui. Esta fuerza se revela, mejor que en ninguna otra cosa, en la lucha por materializar en organización los Fundamentos Ideológicos, Teóricos, Políticos y Orgánicos de la Creación Heroica de Mariátegui, así como las conquistas teóricas logradas en la lucha por actualizar y desarrollar aquellos Fundamentos. Por consiguiente, más temprano o más tarde, la Reconstitución significará el resurgimiento del Partido de Mariátegui como el centro de dirección del pueblo peruano. 

21.08.2025.


¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!


Trasladar el Centro de Gravedad de Nuestro Trabajo de lo Ideológico-Teórico a lo Político-Orgánico 

Eduardo Ibarra 

DESPUÉS DE muchos años de intensa lucha ideológica y teórica contra las más ruidosas campañas antimariateguianas (entre las cuales destacan las llevadas a cabo por los dos matices del liquidacionismo), hemos llegado al punto de que es necesario trasladar el centro de gravedad de nuestro trabajo al terreno de lo político-orgánico. 

Este proceso de traslación tiene su expresión más evidente en la constitución, el 6 de agosto del presente, del COMITÉ DE COORDINACIÓN POR LA RECONSTITUCIÓN DEL PARTIDO DE MARIÁTEGUI, cuya Acta de Constitución será publicada en la próxima edición de nuestro blog. 

Desde un principio comprendimos que, en la primera etapa de la lucha por la Reconstitución, la cuerda clave era la defensa, la actualización y el desarrollo de la Creación Heroica de Mariátegui. Así, pues, centralmente abocados a esta labor necesaria e insustituible, pudimos establecer la base teórica de la Reconstitución y, por lo tanto, la base del acometimiento y la realización fructífera de su aspecto político-orgánico. 

En la segunda mitad de 2024 estaba ya cumplida en grado suficiente la tarea de crear la base teórica de la Reconstitución (la solución de algunas cuestiones teóricas fue deliberadamente pospuesta para que sea asumida por el COMITÉ DE COORDINACIÓN). Por eso nos propusimos trasladar el centro de gravedad de nuestro trabajo a lo político-orgánico. 

         Hoy el COMITÉ DE COORDINACIÓN tiene la responsabilidad de tomar la nueva cuerda clave, pero, desde luego, sin descuidar las tareas teóricas pendientes. El trabajo político-orgánico tiene como contenido básico la construcción orgánica, la propaganda y el trabajo de masas. 

         Hacia la realización de estas tareas se mueve el COMITÉ DE COORDINACIÓN con la absoluta convicción de que sabrá cumplir su cometido: dar vida a una revista teórica virtual y a una revista, virtual o impresa, dirigida a las masas profundas y, en el momento propicio, realizar una Conferencia que tome acuerdo sobre lo avanzado y que, a la vez, seleccione una Dirección Provisional que prepare la realización del histórico CONGRESO RECONSTITUYENTE DEL PARTIDO DE MARIÁTEGUI. 

21.08.2025.

Economía

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

La Política Criminal del Capitalismo en Argentina

Cesar Risso

EN CUMPLIMIENTO de las tesis del FMI, de que el problema actual es que las personas viven mucho, Javier Milei, presidente de Argentina, está llevando a cabo un plan para eliminar a los jubilados y, por extensión, a los discapacitados, al mismo tiempo que le sustrae los recursos al Hospital Garrahan1 que trata a los niños con cáncer, y drena los recursos a las universidades públicas. Es decir, Milei está aplicando la doctrina del FMI, entidad representante de los intereses económicos de la burguesía imperialista, sin control ni medida, buscando eliminar a todo ser humano que no esté apto para ser objeto de explotación. Y, a aquellos que están en condiciones de ser explotados, los somete a la degradación, con sueldos miserables, con desempleo, etc., mientras él y los suyos en el gobierno, aparte de succionar todo lo que puedan de la existencia de las clases trabajadoras por medio de la explotación capitalista, promueven estafas y exigen coimas.

Para justificar esta criminal política, Javier Milei propagandiza la “batalla cultural”. Con esta, trata de eludir la responsabilidad del capitalismo en las crisis y consecuencias de este sistema económico. Por eso ejecuta lo que el FMI propagandiza, que el “exceso” de población es el problema, y no la explotación bajo el sistema de trabajo asalariado. Aunque las crisis del capitalismo, que, entre otras cosas, destruyen la fuerza de trabajo, son percibidas por la burguesía como un problema en la medida en que traban la explotación de los trabajadores y con ello limitan la obtención de ganancias. En otras palabras, a la burguesía solo le importa cuánto dinero y poder económico puede extraer y ostentar triturando la carne y la sangre de los trabajadores, sin interesarle el sufrimiento de los seres humanos sometidos a la explotación, destruyendo la fuerza de trabajo y con ello las posibilidades de continuar con la existencia de la sociedad. Por eso es por lo que los sectores más radicales de la burguesía no asumen los costos de la contaminación del medio ambiente; vale decir, que actúan movidos por el egoísmo, priorizando exclusivamente sus ambiciones individuales, por lo cual, la sociedad y el bien colectivo les resultan indiferentes. Y es por esto también que el Estado y algunos organismos internacionales, de alguna manera tratan de contener los desmanes de la burguesía para que no se destruya la fuente de explotación, tanto en términos de seres humanos como de recursos naturales. Es la propuesta de la socialdemocracia, que quiere el capitalismo, pero sin los excesos, ósea sin las consecuencias criminales de este sistema. Cosa imposible, puesto que no se pueden eliminar las leyes económicas del sistema capitalista. Las consecuencias negativas de las leyes del capitalismo solo se eliminarán con su superación por un sistema económico superior. Sin capitalismo no hay explotación.

Con una frase que ha quedado para la historia -“los ancianos viven demasiado”- Christine Lagarde, exdirectora del FMI, dejó al descubierto, con trazos imborrables, la esencia más cruda del capitalismo, tantas veces evidenciada a lo largo del tiempo. Y aunque, por todos los medios han negado dicha frase, las políticas aplicadas apuntan a ese objetivo, incluida la de Javier Milei, que es la más descarada y brutal agresión contra los ancianos y los discapacitados.

Mostremos solo algunas referencias que demuestran que las políticas del FMI apuntan a sacrificar a los ancianos:

“En una intervención en febrero de 2014 Lagarde también dijo: ‘Para 2020, por primera vez en la historia, habrá más gente por encima de los 65 años que niños por debajo de cinco’, lo cual, para la entonces directora gerente del FMI, ‘podría generar problemas en ambos extremos del espectro demográfico’.”

“Por otro lado, una nota de The Sydney Morning Herald de marzo de 2016, recoge que Lagarde dijo, en una conferencia en el MIT, que los ‘gobiernos, fondos de pensiones e individuos subestiman seriamente la perspectiva de que haya gente que viva mucho más de lo previsto’ y dijo que era necesario ‘abrir un debate sobre la demografía’.”

“En septiembre de 2017, Lagarde aseguró, en una conferencia en Seúl, que los países asiáticos en su conjunto ‘tendrán una fuerza de trabajo menor en el futuro y un crecimiento de la productividad potencialmente menor’, debido al envejecimiento de sus poblaciones.”

“En el mismo sentido, otro registro recogido por The Times de Londres en abril de 2018 asegura que el FMI advirtió entonces de que el envejecimiento poblacional ‘amenazaba la sostenibilidad’ de varios elementos clave de la economía mundial.”

“En octubre de 2018, Lagarde, directora gerente del FMI en ese momento, advirtió, en referencia a la economía de Japón, que los retos económicos del país ‘solo aumentarían con una población que continúa envejeciendo y menguando’.”

“En junio de 2019, Lagarde dijo en el programa WSJ at Large, de la cadena Fox Bussiness de Estados Unidos, que el envejecimiento de la población era un fenómeno que afectaba a ‘casi toda la economía mundial’.”2

Esta política tiene su origen en la teoría de la población del clérigo inglés Thomas Robert Malthus, quien afirmó lo siguiente:

“El poder de la población es tan superior al poder de la tierra para producir subsistencia para el hombre, que la muerte prematura debe, de una forma u otra, visitar a la raza humana.”

“En lugar de recomendar limpieza a los pobres, deberíamos fomentar hábitos contrarios. En nuestras ciudades deberíamos hacer las calles más estrechas, amontonar más gente en las casas y favorecer el regreso de la peste.”

“La población redundante, necesariamente ocasionada por la prevalencia de los matrimonios precoces, debe ser reprimida por hambrunas ocasionales y por la costumbre de exponer a los niños.”

“La naturaleza misma, en épocas de gran pobreza o de malas condiciones climáticas, así como de malas cosechas, interviene para restringir el aumento de la población de ciertos países o razas; esto, por cierto, mediante un método tan sabio como despiadado.”3

Ya sea que Christine Lagarde haya dicho o no que los ancianos viven demasiado, lo que salta a la vista es que la burguesía imperialista ha tratado de convencernos que el problema económico que enfrenta el planeta es la longevidad de los seres humanos. Esto, en la jerga propia de los intelectuales burgueses, es llamado “riesgo de longevidad.”

Si este es un problema que afecta al planeta, según la burguesía, entonces se deduce que la burguesía imperialista lo va a enfrentar. Pero si “los ancianos viven demasiado”, entonces lo lógico sería que el FMI implemente medidas para “eliminar” a los ancianos, reduciéndoles su horizonte de vida. Pero como esta sería una política genocida, como muchas de las que se han aplicado, no pueden plantearla directamente, pero sí pueden hacerlo de manera indirecta. El “rescate” del gobierno argentino de Javier Milei, es la forma que ha encontrado el FMI para deshacerse del problema. Así, el FMI utiliza a un desequilibrado mental, para hacer lo que la burguesía imperialista necesita, pero que no se atreve a hacer de forma abierta.

El llamado neoliberalismo, o anarcocapitalismo, que es lo que propagandizan Milei y Caputo, como si fuera la conquista de la libertad, es realmente el encubrimiento del genocidio en curso. Las políticas aplicadas han servido para transferir miles de millones de pesos de los recursos asignados a los jubilados, a los discapacitados, a los niños con cáncer, etc., hacia la gran burguesía argentina.

El endeudamiento del gobierno de Javier Milei tiene el compromiso de controlar el déficit fiscal afectando a los ancianos y discapacitados. Esto revela la injerencia directa del FMI en el intento de deshacerse de los ancianos y discapacitados.

“Para lograr un superávit fiscal primario de 1,6% del PIB en 2025 (y aún mayor en 2026), se prevén controles más estrictos para las pensiones por discapacidad y la Asignación Universal por Hijo (AUH), facilitados por la creación de un registro social único (meta para fin de 2025).”4

En otras de las agresiones al pueblo, la comida destinada a las personas de escasos recursos se retuvo (cinco millones de kilos), y hasta se denunció judicialmente por parte del gobierno, para que no se entregue a los beneficiarios. En la concepción de Javier Milei, era mejor que los alimentos se malogren, pues el gobierno ya había pagado por ellos, para que la burguesía pudiera vender más.5

La propaganda que hace el gobierno de la reducción de la pobreza6 trata de demostrar el éxito de su política, pero lo que en realidad pretenden es encubrir el fracaso en el sentido de mejorar la vida de los argentinos, aunque seguramente en secreto se estarán frotando las manos por los criminales resultados obtenidos de aumentar la pobreza, de ver morir a quienes no reciben sus medicamentos, y a los 96 fallecidos por el uso del Fentanilo, medicamento en mal estado que salió a la venta por la falta de control del gobierno, al haber desregulado a las entidades encargadas de dicha labor.

El desprecio de Milei por las clases trabajadoras brota en sus gestos de odio, aunque más bien parece despreciar a todo aquel ser humano que no puede ser objeto de explotación o que de alguna manera contradice sus aberrantes políticas. Así, por ejemplo, Milei se ha enfrentado en las redes a un niño autista. Su odio también se manifiesta en las pensiones que ha ofrecido a los israelíes en Argentina, a los que se sumarán soldados israelíes que migren, criminales de guerra, que destrozan a la población civil de Gaza. Es decir, por un lado, promueve la muerte de los ancianos y discapacitados, entre otros, y de otro lado favorece a quienes asesinan a la población civil con armas en la mano. Probablemente, este reconocimiento de los genocidas israelíes por parte de Javier Milei, no sea otra cosa que la envidia que les tiene de poder matar abierta y directamente como el propio Milei quisiera hacer en Argentina.

La plata que Milei le quitó a los jubilados, irá para israelíes que vengan a radicarse. Destruye los haberes jubilatorios, le quita los remedios a los pasivos con tanta crueldad que ya no proveen de paliativos a los enfermos terminales de cáncer condenándolos a un martirio final. Con el mismo discurso cínico ‘no hay plata’ envía a la desocupación a decenas de miles de empleados públicos y les congela el salario a los que quedan. Mientras tanto, desmintiéndose a sí mismo, el Gobierno de Milei habilita beneficios sociales para ciudadanos israelíes. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y ya rige desde mayo de 2024. Bajo un ajuste que afecta a los sectores más vulnerables, Milei formalizó un convenio bilateral con Israel que otorga acceso al sistema previsional argentino a ciudadanos israelíes. La noticia generó indignación en redes sociales y alimenta las críticas al modelo libertario por su doble vara en la distribución del gasto público.”7

Otra de las farsas de Javier Milei, que propagandiza como un enorme logro, es el superávit fiscal. Contablemente ha disfrazado el déficit fiscal presentándolo como superávit. Oculta, por ejemplo, los intereses de la deuda pública; no ha realizado ni una sola obra pública; ha retenido ilegalmente los fondos que pertenecen a las provincias; y, además está gobernando sin presupuesto público.8

A pesar de proponer la necesidad del déficit fiscal, ha exonerado de impuestos a la riqueza, mientras que a los pobres les ha aumentado los impuestos.9 Además, Milei proclamó que los evasores de impuestos y los que fugaron dólares son héroes.10 De modo que la propaganda electoral que desarrolló prometiendo bajar los impuestos, no era sino una mentira para encubrir sus verdaderas intenciones de favorecer a la gran burguesía a costa de los pobres.

Tratando de cumplir la promesa de bajar la inflación, ha tratado de mantener el tipo de cambio bajo. A la par que vendía dólares para evitar que el precio del dólar se dispare, los colocaba a los sectores más ricos de la sociedad argentina, favoreciéndolos con un dólar barato, que después fugaban.

Para favorecer a la gran burguesía, Milei ha impuesto el ancla salarial, es decir, la prohibición de aumentar los salarios. Con esta medida ha logrado que los trabajadores dejen de recibir 46 billones de pesos, o 2,5 millones de pesos cada uno.11 Este dinero que Milei les ha robado a los trabajadores argentinos ha ido a parar al bolsillo de la burguesía. Este es el resultado que buscaba la gran burguesía argentina, para lo cual necesitaba de una persona ambiciosa y trastornada.

Las denuncias de corrupción contra Javier Milei y su hermana; Karina Milei, y varios funcionarios de su gobierno, como la estafa libra con denuncias internacionales, y las coimas de reciente publicidad, dan cuenta de la desesperación de estos personajes por enriquecerse rápidamente.

Por qué la burguesía imperialista y argentina utilizan a un desquiciado como Javier Milei, pues, para poder extraer la mayor cantidad de ganancia posible, y para hacer responsable de los resultados criminales de su gobierno no al sistema capitalista sino a un trastornado.

__________

(1) Milei comenzó la destrucción del hospital que atiende a niños con enfermedades graves - Revista Norte

(2) Lagarde se ha referido a la relación entre el envejecimiento poblacional y la economía, pero no hay registro de que haya sido en esos términos | Factual

(3) Malthus, Thomas. Ensayo sobre el principio de la población.

(4) NTMAP: lo que nadie te contó de la revisión del FMI | El Destape

(5) https://www.elmundo.es/internacional/2024/06/01/665b127ee4d4d878598b4587.html

(6) Esto es otro engaño del gobierno de Javier Milei. Para calcular la pobreza utilizan una base obsoleta, y además han cambiado el método de cálculo para mostrar lo contrario de lo que está sucediendo, que es el aumento de la pobreza, lo que se puede comprobar con la disminución del consumo.

(7) https://www.diariojunio.com.ar/la-plata-que-milei-le-quito-a-los-jubilados-ira-para-israelies-que-vengan-a-radicarse/

(8) La farsa del superávit fiscal de Milei

(9) https://www.pausa.com.ar/2025/08/impuestos-milei/

(10) https://www.laizquierdadiario.com/Milei-elogio-a-los-evasores-y-fugadores-son-heroes-no-delincuentes

(11) https://www.eldestapeweb.com/economia/ajuste/milei-lo-hizo-los-trabajadores-dejaron-de-recibir-en-sus-bolsillos-46-billones-20258290532

 

Aniversario

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

 

Quince Años de Creación Heroica

 

  Caminante no hay camino,

                                            se hace camino al andar. 

                                          Antonio Machado

ESTE MES de setiembre CREACIÓN HEROICA cumple quince años de existencia, duración que es poco común en nuestro medio. Sobre todo, si se tiene en cuenta que, principalmente sobre la base de producción propia, sus redactores han logrado alcanzar una amplia audiencia y constituir un COMITÉ DE COORDINACIÓN POR LA RECONSTITUCIÓN DEL PARTIDO DE MARIÁTEGUI que agrupa a nuevos luchadores. 

Desarrollando debidamente la lucha contra la negación del marxismo-leninismo, la tergiversación de la Creación Heroica de Mariátegui, el falseamiento de la filiación ideológica del fundador del marxismo peruano, la adulteración de la verdad ideológica y orgánica del Partido Socialista del Perú, la tergiversación de la filiación ideológica del Socialismo Peruano, la negación del partido doctrinariamente homogéneo, etcétera, etcétera, CREACIÓN HEROICA ha cumplido la honrosa tarea de construir una base teórica que, desarrollada aún más con el concurso de nuevos activistas, será decisiva en la lucha por llevar hasta el fin la reconstitución del partido de Mariátegui. 

En conclusión, puede decirse que CREACIÓN HEROICA ha cumplido su cometido, lo que no significa que haya llegado al término de su existencia. Consecuente con el marxismo-leninismo y la Creación Heroica de Mariátegui, seguirá combatiendo por la causa proletaria. Los quince años que cumple ahora, no han sido inútiles. Tampoco lo serán los años que vienen. 

¡Viva el marxismo-leninismo!

¡Viva la Creación Heroica de Mariátegui!

¡Viva la Reconstitución del Partido Socialista del Perú!

¡Viva la Revolución Socialista!


01.09.2025.

Comité de Redacción.

Internacionales

 Genocidio por Hambruna en Gaza 

Mahmoud Elalwani(*) 

El jueves 21 de agosto de 2025, las Naciones Unidas declararon oficialmente la hambruna en la Franja de Gaza, tras 690 días del genocidio del siglo XXI que ha provocado el asesinato de 62.744 palestinos, entre ellos 41.450 niñas y niños, y 244 periodistas, y más de 158.259 heridos. 

La clasificación de las Naciones Unidas se ha realizado tras cumplirse los criterios técnicos para declarar que Gaza ha entrado oficialmente en estado de hambruna. El hambre catastrófica ha alcanzado al 20% de los hogares, y la desnutrición infantil severa supera el 30%. Se estima que más de medio millón de personas corren el riesgo de una muerte lenta y se prevé que esta cifra aumente debido al continuo bloqueo israelí y a la constante denegación de ayuda al pueblo gazatí. Según el informe, el 86% del territorio de la Franja de Gaza está bajo control del ejército de ocupación israelí y el 90% de la población se ha visto obligada a huir al menos una vez de su lugar de residencia. El informe indica escasez de alimentos, de agua y de servicios médicos, almacenes de ayuda vacíos e infraestructuras para transportar y distribuir ayuda gravemente dañada. También indica que el sistema de salud está al borde del colapso debido a la escasez de combustible, de las restricciones de movimiento y de la destrucción, dejando expuesta a la población, especialmente a los niños, a enfermedades infecciosas. 

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, describió la situación como una catástrofe provocada por el hombre y un fracaso moral para toda la humanidad, subrayando que el uso de la inanición como arma de guerra podría constituir un crimen de guerra según el derecho internacional humanitario. Esta descripción se entrelaza con el Artículo 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, que tipifica como delito el hambre de civiles como método de guerra y con el Cuarto Convenio de Ginebra, que obliga a la potencia ocupante a garantizar el suministro de alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad a la población civil. Con la declaración de hambruna, la situación en Gaza ya no es solo una tragedia humanitaria, sino un delito en toda regla que exige rendición de cuentas y castigo. 

La Corte Internacional de Justicia anteriormente emitió órdenes cautelares exigiendo medidas urgentes para prevenir las violaciones de los derechos palestinos. Estas órdenes imponen a Israel la clara obligación de cesar las prácticas que amenazan la vida de la población. Hoy, ante la inminente hambruna, la continua retención de la ayuda humanitaria supone un desafío directo a la Corte Penal y a todo el sistema del derecho internacional. Además, la apertura del caso de hambruna ante la Corte Penal Internacional cobra mayor relevancia, dado que los elementos materiales y morales del delito han sido documentados oficialmente por organismos de las Naciones Unidas. 

Lo que agrava la situación es que Israel se niega a reconocer los informes de la ONU, sigue con las restricciones y con el bloqueo impuesto durante más de 18 años y agravado por la atroz guerra en curso. Israel intenta reforzar su discurso desmintiendo el hambre con imágenes y vídeos falsos, mientras que la realidad demuestra todo lo contrario. Los niños mueren de hambre y la sociedad civil no puede obtener suficientes alimentos. El caos es generalizado. 

La declaración de hambruna en Gaza impone a la comunidad internacional el deber de actuar de inmediato, sin conformarse con meras declaraciones de preocupación. Se requieren medidas vinculantes, comenzando por la apertura de corredores humanitarios bajo la supervisión de las Naciones Unidas y del Comité Internacional de la Cruz Roja, la activación de las resoluciones del Consejo de Seguridad en virtud del Capítulo VII para garantizar el acceso incondicional a la ayuda, y el establecimiento de un mecanismo internacional independiente que supervise la distribución y garantice que los alimentos y los medicamentos lleguen a quienes los necesitan. Los Estados parte del Estatuto de Roma también deben impulsar una investigación urgente sobre el delito de inanición, un crimen de guerra imprescriptible. Además, los países amigos deben aprovechar su influencia política y diplomática para que el tema vuelva a ocupar un lugar destacado en la agenda internacional y condicionar cualquier cooperación o financiación con Israel al fin inmediato del bloqueo. 

Gaza hoy no es solo un problema palestino, sino una prueba para la credibilidad del derecho internacional y de la dignidad humana. O el mundo actúa para detener la hambruna y salvar a niños, mujeres y ancianos de una muerte segura o será cómplice con su silencio y pasará a la historia como testigo de un genocidio cometido a cámara lenta y a plena vista de todos. El deber legal y humanitario exige el levantamiento inmediato del bloqueo y garantizar el flujo de ayuda, de lo contrario, la responsabilidad seguirá pesando sobre Israel y sus partidarios ante los tribunales internacionales y ante el tribunal de la historia.

 

(*) Mahmoud Elalwani es embajador del Estado de Palestina en Bolivia.



Con la Excusa del «Narcoterrorismo», EE.UU. Amenaza con Invadir Venezuela 

Editorial de Observatorio en Comunicación y Democracia  

El gobierno de Donald Trump envió el crucero de misiles guiados USS Lake Erie y el submarino de ataque rápido de propulsión nuclear USS Newport News al “sur del Caribe”, es decir, a las costas venezolanas. Washington ya cuenta con por lo menos ocho buques de guerra desplegados en la zona, como parte de lo que el mandatario denomina «ofensiva contra el narcoterrorismo» pero que en realidad es un intento más de apoderarse del petróleo venezolano. 

Resulta inverosímil que el combate al trasiego de estupefacientes se lleve a cabo con cruceros, destructores, plataformas de desembarco y submarinos nucleares, naves cuyo poder de fuego no sólo es absolutamente desproporcionado para la supuesta misión, sino que además tienen dimensiones que los vuelven inútiles y hasta contraproducentes en esa clase de operaciones recuerda La Jornada de México. 

Una posible invasión estadounidense es un tema que empezó a surgir en las calles de Venezuela, entre bromas, preocupación, y algún que otro opositor esperanzado y hasta eufórico. Pero los analistas ven lejano el escenario de una operación directa contra Venezuela. Quizá sea apenas un intento por crear ansiedad en esferas del gobierno y obligar al presidente Nicolás Maduro a negociar algo. 

Si a lo anterior se suman los antecedentes de la clasificación por parte de Washington de los cárteles como organizaciones terroristas y la fábula del presidente venezolano Nicolás Maduro, como líder de uno de ellos, queda en evidencia que la flota estadounidense persigue el derrocamiento del gobierno bolivariano, ya sea mediante la traición de los mandos militares –con que la ultraderecha venezolana fantasea desde 2002– o la intervención directa de las fuerzas armadas de la superpotencia.

 

Una nueva invasión en lo que considera su patio trasero 

Basta repasar la naturaleza y capacidades de las embarcaciones para develar las verdaderas intenciones de semejante alarde belicista: el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson son destructores de la clase Arleigh Burque, fabricados para lanzar ataques terrestres, guerra antiaérea, guerra antisubmarina, guerra antisuperficie e incluso armamento antisatélite, así como misiles antibalísticos (misiles que derriban otros misiles). 

En tanto, el USS San Antonio, el USS Iwo Jima y el USS Fort Lauderdale, con una tripulación de 4 mil 500 elementos, son buques de asalto anfibio, cuya función es transportar tropas con todo el material necesario para emprender una invasión en cualquier tipo de costa. El USS Newport News, que también dispone de armamento anti superficie, fue utilizado en la invasión y colonización de Irak y Afganistán a principios de siglo. 

En este contexto, es deplorable que los émulos regionales de Trump sigan el juego de equiparar el negocio delictivo del narcotráfico con el del terrorismo, cuyos móviles son políticos e ideológicos, y que apliquen la etiqueta de narcoterrorista a organizaciones cuya existencia es más que dudosa, como señala La Jornada. 

Con independencia de filiaciones ideológicas y partidistas, todos los gobernantes latinoamericanos deberían entender que la agresión imperialista contra Caracas erosiona la soberanía de todos los demás países del hemisferio y que rechazar el intervencionismo es un asunto de seguridad nacional, dignidad, patriotismo bien entendido y, en última instancia, de supervivencia. 

La administración de Trump sostiene que ejecutará operaciones contra el narcotráfico internacional, sin mencionar en ningún momento la posibilidad de invadir Venezuela. Pero la movilización de tres destructores lanzamisiles y 4 mil marines, a los que se les suman otros dos buques, coincide con el aumento de la recompensa a 50 millones de dólares por la captura de Maduro y la declaratoria como organización terrorista del llamado “Cartel de los Soles” una desconocida narcobanda que según Trump encabeza el presidente venezolano. 

La representación de Venezuela ante la ONU reclamó el cese del despliegue militar estadounidense, que incluye el arribo de un submarino nuclear de ataque rápido y un crucero lanzamisiles a aguas cercanas a Venezuela y denunció la acción como una “escalada de amenazas” y exigió garantías claras de Washington de que no usará armas nucleares en la región. 

El gobierno venezolano considera que la operación pone en peligro la paz y contradice los tratados internacionales, especialmente el Tratado de Tlatelolco que prohíbe armas nucleares en América Latina. La misión venezolana también exhortó a otros países de la ONU a defender el carácter «desnuclearizado» y de «zona de paz» de la región.


El patio trasero

No hay información clara de adonde o cuándo llegará la flota estadounidense al Caribe sur.  Trump impulsó en su primer gobierno (2017-2021) una política de máxima presión contra Maduro, con una batería de sanciones que incluyó un embargo petrolero aún vigente. En su segundo gobierno, sin embargo, inició contactos tempranos con el chavismo para coordinar la deportación de venezolanos sin documentos en Estados Unidos. 

De hecho, los aviones con deportados no pararon de llegar a Venezuela a propósito de la tensión. Lo mismo ocurre con el petróleo. Después de ordenar la suspensión de operaciones del gigante Chevron, Trump autorizó la renovación de un permiso especial que evade el embargo. «Todos los días pendiente de un barco y la verdad es que los barcos que están saliendo son los de petróleo, algunos de ellos salieron de Chevron para los Estados Unidos», apuntó la vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez. 

En el pivote del relato de la Casa Blanca está el Cartel de los Soles. El inasible (¿o imaginario?) cartel de la droga capitaneado por generales venezolanos, que tienen soles en sus charreteras. Se trata de una construcción mediática que comenzó en 2014, y que aparece y desaparece de los titulares según la conveniencia del momento. 

EE.UU. blandió la “amenaza” del Cartel de los Soles en 2020, cuando naufragaba el experimento del «presidente» Juan Guaidó, promovido por los halcones de Washington en la primera administración Trump para acabar con el gobierno de Maduro. Fracaso de por medio, la narrativa casi desapareció hasta ahora, cuando la retomó el furibundo antilatinoamericanista Marco Rubio en el Departamento de Estado. 

Para preparar el terreno al ¿eventual? despliegue de marines en el Caribe Sur, Estados Unidos duplicó la recompensa sobre Maduro y blindó el discurso contra Caracas. Esto mientras, paradójicamente, se restablecían las operaciones de la petrolera estadounidense Chevron en Venezuela. Así, en esta semana que pasó, los únicos buques “gringos” en aguas venezolanas fueron los tanqueros de Chevron.

 

La reacción regional

A diferencia de la embestida anterior, en 2020, ahora la amenaza estadounidense encendió luces rojas en varios tableros en el subcontinente. Además de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestramérica (ALBA) en cumbre presidencial remota, la movida de la Casa Blanca sumó cuestionamientos en Colombia, México y Brasil. 

El más enfático fue el principal vecino de Venezuela, Colombia. Gustavo Petro, presidente colombiano, dijo: «Los gringos están en la olla (al horno) si piensan que invadiendo Venezuela resuelven su problema». Advirtió que una intervención convertiría a Venezuela en una nueva Siria. Y que arrastrarían a Colombia a lo mismo. 

Venezuela y Brasil abogan por el fin «inmediato» de las «agresiones» de Estados Unidos contra América latina y el Caribe, dijo el canciller venezolano, Yván Gil, tras una llamada telefónica con su par brasileño, Mauro Vieira. Gil aseguró que se trata de una «amenaza nunca antes vista» en la región y de una «abierta violación de la zona de paz proclamada por la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) en 2014 y del Tratado de Tlatelolco de 1967». 

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró el martes la postura histórica de su país contra toda forma de intervención extranjera en Venezuela. Durante su conferencia habitual matutina, la mandataria subrayó: «Nosotros nunca vamos a estar a favor de la intervención de un gobierno extranjero en un país soberano. Y repito, ni siquiera es solo por convicción propia, sino que esa debe ser la posición de cualquier presidente de México, porque está en la Constitución».

 

Amenaza nuclear 

«Venezuela ha sido amenazada con un submarino nuclear, se ha violado el Tratado de Tlatelolco que prohíbe la movilización, la utilización y la fabricación de armas nucleares en todo el territorio de América Latina y el Caribe» afirmó en declaraciones transmitidas por el canal estatal Venezolana de Televisión, Nicolás Maduro. Además, señaló que «nunca se había amenazado a ningún país» de la región «con un submarino nuclear». 

«No le bajamos la mirada a nadie, ni hoy ni nunca, no le bajamos la cara a nadie, no nos creemos más que nadie porque no somos supremacistas, pero no aceptamos el supremacismo de nadie», expresó Maduro, quien, en ese sentido, agregó que a Venezuela «no la va a parar nadie». El gobierno anunció que habrá «más de mil puntos» de alistamiento de milicianos el viernes y sábado próximos, con el fin de incrementar el registro de  voluntarios convocado por el gobierno.

 

El informe de la ONU 

Pino Arlacci, quien fuera Vicesecretario general de Naciones Unidas y Director ejecutivo de la UNODC, el programa antidrogas y anticrimen de la ONU, señala que se trata de la gran farsa contra Venezuela: la geopolítica del petróleo disfrazada de lucha antidrogas, y deja en claro que el informe 2025 del organismo «es cristalino, y debería avergonzar a quienes han construido la retórica de la demonización de Venezuela». 

El informe solo menciona mínimamente a Venezuela, afirmando que «una fracción marginal de la producción de droga colombiana pasa por el país hacia Estados Unidos y Europa. Venezuela, según la ONU, ha consolidado su posición como territorio libre de cultivos de hoja de coca, marihuana y similares, así como de la presencia de cárteles criminales internacionales». 

Añade que el documento no hace sino confirmar los 30 reportes anuales anteriores, que no mencionan el narcotráfico venezolano porque simplemente no existe. Solo el 5% de la droga colombiana transita por Venezuela. Para poner esto en perspectiva: en 2018, mientras 210 toneladas de cocaína cruzaban Venezuela, 2.370 toneladas, diez veces más, se producían o comerciaban desde Colombia, y 1.400 toneladas desde Guatemala, un corredor de droga siete veces más importante que el temido «narcoestado» bolivariano. Pero nadie lo menciona porque Guatemala históricamente carece de petróleo, la única droga no natural que interesa a Trump.

 

Colectivo del Observatorio en Comunicación y Democracia (Comunican), Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA)

 

Fuente: Rebelión.


Stalin

Stalin. Historia y Crítica de una Leyenda Negra

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Domenico Losurdo 

ENTRE EL SIGLO VEINTE Y LAS RAÍCES HISTÓRICAS PREVIAS, ENTRE HISTORIA DEL MARXISMO E HISTORIA DE RUSIA: LOS ORÍGENES DEL "ESTALINISMO" 

Una catástrofe anunciada

Hasta ahora nos hemos concentrado en el entrelazamiento entre contradicciones ideológicas, políticas y militares del proceso revolucionario, por un lado, y conflictos internacionales, por el otro. Pero el conjunto no estaría completo si no se hiciese también intervenir la dimensión de la larga duración histórica en la historia de Rusia. La aproximación de la catástrofe había sido advertida por observadores de las más diversas ideologías bastante antes de 1917 e incluso bastante antes de la formación del partido bolchevique. En 1811, desde la ciudad de San Petersburgo, todavía sacudida por la revuelta campesina encabezada por Pugachov analfabeto aunque dotado de gran intuición política y sofocada con dificultad algunos decenios antes, Joseph de Maistre expresaba la preocupación porque pudiese estallar una nueva revolución de tipo «europeo», dirigida esta vez por una clase intelectual de extracción o sentimientos populares; por un «Pugachov de la Universidad». En comparación, los acontecimientos vividos en Francia parecerían un mero juego de niños: «no hay palabras para expresar lo que podría temerse».

Hagamos un salto de aproximadamente medio siglo. Una profecía todavía más ajustada a la realidad —de hecho sorprendente por su lucidez— se puede leer en un artículo sobre Rusia publicado por Marx en el periódico americano New York Daily Tribune del 17 de enero de 1859: si la nobleza continúa oponiéndose a la emancipación de los campesinos, estallará una gran revolución; de ella surgirá un «régimen de terror de los siervos de la gleba semiasiáticos, sin precedentes en la historia»267.

Inmediatamente después de la revolución de 1905 será el mismo primer ministro, Serge Witte, el que subraye la insostenibilidad de la situación existente en Rusia, y el que ponga en guardia al zar contra el peligro representado por el bunt, la revuelta campesina:

No puede bloquearse el progreso de la humanidad en marcha. Si no es gracias a la reforma, la idea de la libertad humana triunfará mediante la revolución. Pero en éste último caso nacerá de las cenizas de mil años de desastres. El bunt ruso, ciego y despiadado, barrerá con todo a su paso, reduci-rá todo a cenizas [...]. Los horrores del bunt ruso superarán todo aquello que la historia ha conocido.268

Por lo demás, es el mismo Witte el que se ve implicado en la represión feroz con la que es afrontada la revolución de 1905 y las jacqueries a menudo salvajes que la acompañan: el ministro de interior P. N. Dournovo ordena «a los gobernadores que "procedan a la ejecución inmediata" de los subversivos, al incendio y destrucción de los pueblos de los que han surgido los tumultos»; se suceden múltiples «tribunales militares», «represalias colectivas», escuadrones de la muerte, pogromos contra los judíos, acusados de alimentar la subversión. Es una situación que se prolonga hasta el estallido de la guerra. Es precisamente el ministro de Interior el que advierte: «La revolución bajo su forma más extrema y una anarquía irreversible serán los únicos resultados previsibles de un desgraciado conflicto con el Káiser»269. Y esto es lo que se produce exactamente. Veamos cuál es el cuadro de conjunto que presenta una Rusia en las vísperas de la llegada al poder de los bolcheviques. Ha entrado ya en crisis el mito de un país felizmente encaminado por la vía del liberalismo y de la democracia tras el derrumbe de la autocracia. Es un mito cultivado en su momento por Churchill que, como justificación de su política de intervención acusa a los bolcheviques, alimentados por el «oro alemán», de haber derrocado por la fuerza la «República rusa» y el «parlamento ruso»270. Sería fácil acusar al estadista inglés de hipocresía: él sabía bien que entre febrero y octubre Londres había apoyado regularmente los intentos de golpe de Estado destinados a restaurar a la autocracia zarista o a proponer una dictadura militar. Es el mismo Kerensky el que subraya que «los gobiernos de Francia e Inglaterra aprovecharon toda ocasión para sabotear al gobierno provisional» ruso271. Y, sin embargo, en su exilio estadounidense el líder menchevique continúa cultivando el mito hasta el último momento, acusando a los bolcheviques de doble traición: a la patria y a la «recién nacida democracia rusa».

Si a partir del final de la Segunda guerra mundial y el surgimiento de la URSS como superpotencia la acusación de traición a la nación se hace obsoleta —Kerensky es uno de los pocos líderes mencheviques derrotados que la mantiene—, es todavía hoy un lugar común hablar de traición bolchevique a la democracia rusa, con su culminación en el terror estaliniano. Pero este lugar común no resiste ningún análisis histórico. No se trata solamente de la obstinación de los dirigentes surgidos de las jornadas de febrero en primer lugar el mismo Kerensky en perseverar en una carnicería que la gran mayo-ría de la población está decidida a terminar: línea política que puede ser llevada adelante sólo mediante el puño de hierro y el terror en el frente y la retaguardia. Ni tampoco los recurrentes intentos de instaurar una dictadura militar nada ajenos a Churchill. Hay mucho más: «La idea de que Febrero haya sido una "revolución incruenta" y que la violencia de las masas no estallara hasta Octubre, ha sido un mito liberal»: se trata de uno de los mitos más tenaces sobre 1917, «que ya ha perdido toda credibilidad»272. Observemos el desarrollo real de los acontecimientos: «Los insurgentes se tomaron una terrible venganza sobre los funcionarios del antiguo régimen. Se dio caza a los policías para lincharlos y asesinarlos sin piedad». En San Petersburgo «en pocos días el número de muertos alcanzó los 1.500 aproximadamente», con el linchamiento a menudo feroz de los representantes más odiados del antiguo régimen; «la violencia más grave fue la perpetrada por los marineros de Kronstadt, que mutilaron y asesinaron a cientos de oficiales». Los que se amotinan son reclutas jovencísimos: a éstos «no se les aplicaban los reglamentos disciplinarios normales», y los oficiales aprovechaban para tratarlos «con una brutalidad todavía más sádica de lo habitual»; de ahí que se desencadenase la venganza con una «ferocidad inaudita»273.

La situación se precipita ulteriormente en septiembre, tras el intento de golpe de Estado del general Lavr Kornílov: aumentan las ejecuciones populares y los asesinatos que acompañan a una «violencia inaudita». Sí, «los oficiales eran torturados ojos y lenguas arrancados, orejas cortadas, clavos en el acolchado de las chaquetas y mutilados antes de ser ejecutados, colgados cabeza abajo, empalados. Según el general Brusílov, gran número de jóvenes oficiales se suicidó para escapar a una muerte horrible». Por otro lado, «los métodos para asesinar a los superiores eran tan brutales los subordinados llegaban a cortar los miembros y los genitales de la víctima, o a desollarla viva, que no podía reprochárseles el suicidio»274. Por lo demás, la furia estaba ya presente antes de octubre, y «en las resoluciones de los Soviets, entonces ampliamente dominados por los socialistas revolucionarios [eseristas], se estigmatizaba como "enemigos del pueblo trabajador a los capitalistas sedientos de sangre, burgueses que chupan la sangre del pueblo"».

Por otro lado, «la crisis del comercio entre campo y ciudad, bastante anterior a la conquista del poder por parte de los bolcheviques», crea un nuevo y agudo foco de violencia. En la situación trágica que se ha creado tras la catástrofe de la guerra, con el descenso de la producción agrícola y el acaparamiento de los escasos recursos alimenticios disponibles, la supervivencia de los habitantes de las ciudades pasa a través de medidas bastante radicales: antes de la Revolución de octubre un ministro que además es «economista liberal reconocido» se pronuncia a favor del recurso, en caso de fracasar los incentivos de mercado, a la requisación mediante «la fuerza armada»; el hecho es que «la práctica de las requisaciones» es común a «todos los partidos en conflicto»275.

El entrelazamiento de estas múltiples contradicciones provoca una anarquía sangrienta, con el «derrumbe de toda autoridad y de toda estructura institucional», con la explosión de una salvaje violencia de abajo a arriba cuyos protagonistas en primer lugar son los millones de soldados desertores o desbandados y con «una brutalidad y militarización general en los comportamientos sociales y las prácticas políticas»276. Es «una brutalidad sin posibles puntos de comparación con la conocida por las sociedades occidentales»277.

Para comprender esta tragedia, es necesario tener en cuenta «el proceso de extensión de la violencia social desde las zonas de violencia militar», la “contaminación de la retaguardia por obra de la violencia ejercida por los soldados-campesinos-desertores apartados de la disciplina militar», por los millones de desertores del ejército ruso en descomposición», la creciente labilidad de los «límites entre fren-te y retaguardia, entre esfera civil y militar». En conclusión:

«la violencia de las zonas militares se propaga por todas par-tes» y la sociedad en su conjunto no solamente cae en el caos y la anarquía, sino que acaba siendo presa de una «brutalidad inaudita»278.

Se trata por lo tanto de comenzar por la primera guerra mundial y la crisis y disgregación del ejército ruso. Es más, conviene quizás retroceder aún más. La carga excepcional de violencia que se cierne sobre la Rusia del siglo veinte se explica a la luz de dos fenómenos: «la gran jacquerie del otoño de 1917», que venía de siglos atrás y que precisamente por esto libera una violencia ciega e indiscriminada contra la propiedad, la morada y la vida misma de los propietarios, aparte de un fortísimo resentimiento contra la ciudad como tal. El segundo proceso es «la disgregación del ejército zarista, el ejército más numeroso de la historia, compuesto por un 95% de campesinos».

La opresión, explotación y humillación de una masa inabarcable de campesinos por obra de una reducida élite aristocrática, que se considera extraña respecto a su propio pueblo, considerado como una raza diferente e inferior, eran precursores de una catástrofe de proporciones inauditas. Todavía más cuando en el conflicto social interviene, para intensificarlo aún más, la Primera guerra mundial, donde cotidianamente los oficiales nobles ejercitan un poder literalmente sobre la vida y la muerte de los siervos-soldados: no por caso, a los primeros síntomas de crisis se intenta mantener la disciplina en el frente y retaguardia recurriendo incluso a la artillería. El derrumbe del antiguo régimen es el momento de la revancha y la venganza cultivadas y enterradas durante siglos. Lo reconoce autocríticamente el príncipe G. E. L'Vov: «la venganza de los siervos de la gleba» era un ajuste de cuentas con aquellos que se habían negado durante siglos a «tratar a los campesinos como personas en vez de perros»279.

Por desgracia, precisamente porque se trataba de venganza, ésta asumía formas no solo salvajes sino también puramente destructivas: «obreros y soldados borrachos vagaban a miles por las ciudades, saqueando almacenes y tiendas, irrumpiendo en los domicilios, pegando y robando a los paseantes». Todavía peor es lo que ocurría en los campos: «destacamentos enteros de desertores se dispersaban por los campos cercanos al frente y se dedicaban al bandolerismo». La agitación conjunta de soldados en desbandada y campesinos aviva en Rusia un incendio devastador no sólo bajo la bandera de la jacquerie se incendian las casas señoriales y a menudo se asesina a sus propietarios sino también del luddismo se destruye la maquinaria agrícola que en años anteriores había reducido la demanda de trabajo asalariado y del vandalismo se destruye y ensucia «todo lo que podía oler demasiado a riqueza: pinturas, libros y esculturas». Sí, «los campesinos devastaron residencias señoriales, iglesias, escuelas. Hicieron arder bibliotecas y destrozaron obras de arte inestimables»280.

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(267) Marx, Engels 1955-89), vol. 12, p. 682.

(268) En Werth 2001), p. 50.

(269) Ibid, pp. 53, 59-60 y 74-5.

(270) Schmid 1974), pp. 17 y 293.

(271) Kerensky 1989), p. 415.

(272) Figes 2000), p. 399; Werth 2007a), p. 27.

(273) Figes 2000), p. 481.

(274) Figes 2000), p. 463.

(275) Ibid, pp. 63, 52-3 y 55.

(276) Ibid, pp. 53 y 51.

(277) Ibid, p. XV.

(278) Ibid, pp. 27 y 37-8.

(279) Figes 2000), p. 448.

(280) Ibid, pp. 407, 507, 447 y 486.


CREACIÓN HEROICA