lunes, 1 de abril de 2019

Economía


El Socialimperialismo Chino y la Burguesía Peruana

César Risso

TODO PROYECTO de una empresa capitalista se sustenta en la extracción de trabajo (trabajo no remunerado). Para esto tiene el sustento legal del régimen burgués. Por lo tanto, en la percepción de la burguesía, lo que hace está bien. Su problema radica en cuánta ganancia puede obtener. Para esto, aparte de explotar a sus trabajadores, enfrenta la competencia en su mismo sector de actividad, y también la confrontación con los demás sectores para arrebatarle la plusvalía que los otros sectores han obtenido. En consecuencia, la lucha de los trabajadores por obtener mayores remuneraciones, en cualquier caso, es una lucha justa.

        La inversión extranjera directa en la minería, como en el proyecto minero Las Bambas, explota a los trabajadores peruanos, pero a la vez, extrae recursos naturales que por definición son propiedad del Estado peruano y, en consecuencia, de toda la población. Además, daña el medio ambiente, afectando sobre todo a los pobladores que viven en los alrededores de la zona de extracción. Se ven así afectados los recursos, que ya no pueden ser utilizados para la actividad agrícola y ganadera. Incluso, el consumo humano de agua también se ve perjudicado.

        Este conjunto de consecuencias negativas que la actividad minera trae a la nación y a los pobladores, genera las luchas concretas que vemos en el caso de Las Bambas.

        ¿Qué es lo que está en juego para la empresa china MMG? Tomando como dato los ingresos obtenidos por esta empresa el año 2018, que fueron de 2 mil 800 millones de dólares, y considerando la cuota de plusvalía conseguida, en promedio, en el Perú en el año 2016, que fue de 117,62 %, el año 2018 le correspondió a la empresa china MMG del total de ingresos, por concepto de beneficios (trabajo no remunerado) la suma de un mil quinientos millones de dólares. Datos, como se puede ver, que corresponden a un solo año.

        Aquí podemos encontrar una serie de elementos de conflicto. Por ejemplo, entre los trabajadores de la mina, por una mayor remuneración y mejores condiciones de trabajo; asimismo, el impacto ambiental, que destruye las fuentes de vida de los pobladores, particularmente en este caso, a los miembros de la comunidad de Fuerabamba (Nueva Fuerabamba); el gobierno regional correspondiente a la zona impactada por el canon minero; el Estado por el cobro de derechos; la nación en su conjunto por los recursos naturales que son depredados por la minera.

        Antes del proyecto minero Las Bambas, la actividad principal en la comunidad de Fuerabamba era la agrícola, que se desenvolvía según costumbres ancestrales, con la práctica, por ejemplo, del ayni1; ahora, el trabajo agrícola es remunerado. Esta “modernización” de la actividad económica agrícola, que ha pasado a segundo plano en la comunidad de Fuerabamba, es una de las formas de disolución de las comunidades campesinas que se presenta como consecuencia de la actividad minera.

        Concretamente, el conflicto en curso entre los comuneros de Fuerabamba y la empresa china MMG, data del año 2014, cuando fue vendida por la compañía suiza Glencore a la empresa china MMG.

        Entre otros aspectos que enfrentan los comuneros de Fuerabamaba, se encuentra probablemente el principal de ellos, que consiste en que la minera “utiliza un camino de tierra que atraviesa las comunidades campesinas de esta zona de los Andes ubicada a 4,000 metros de altitud, en la región de Apurímac, por donde pasaban cada día unos 250 camiones de gran tonelaje transportando el material.”


        Esta situación ha llevado a los campesinos a exigir una compensación por el uso de este camino. MMG se niega a otorgar esta compensación.

        La construcción de un mineroducto para el transporte del mineral se encontraba en el Estudio de Impacto Ambiental original, el mismo que fue modificado en varias oportunidades de forma irregular. La empresa china ha dado como argumento que la construcción de un mineroducto no sería rentable. Esta posición de la empresa MMG fue respaldada por el entonces presidente Ollanta Humala.

“Cuarta Modificatoria: Segunda modificación al EIA
Fue presentada 10 de marzo de 2014 y aprobada por la Resolución Directoral N° 559-2014-EM/DGAAM de fecha 17 de noviembre de 2014.  Se realizan los siguientes cambios en el proyecto:

Cambios en el transporte de concentrados: debido a la suspensión por tiempo indeterminado del Mineroducto, se transportará concentrados de cobre y molibdeno en 125 camiones  cargados por día y 125 camiones retornando sin carga, más 60 vehículos que abastecerán de insumos a Las bambas. La ruta que será utilizada es de acceso público (actualmente en uso). Los camiones serán de 52.8 toneladas de peso bruto cada uno, más 34 toneladas de carga.”2

        “El 23 de mayo del 2018, el Ministerio de Transportes aprobó una norma que declaraba como vía nacional el corredor minero para Las Bambas. El trazo pasaría por el fundo Yavi Yavi en Cusco, cuya propiedad es reclamada por los habitantes de Fuerabamba en el distrito de Challhuahuacho a tres horas de ese lugar, en Apurímac.”3

        Estas maniobras, que la burguesía peruana, en la función de gobierno del Estado, realiza para favorecer a la burguesía imperialista china es una tarea normal. Su papel es fortalecer el dominio de la burguesía manteniendo las relaciones sociales de explotación capitalista. Aunque en este caso específico, se trata de proteger los intereses chinos por medio de una serie de ventajas legales otorgadas a MMG, dando normas que favorezcan la extracción de más plusvalía, renunciando a su papel de control y defensa de los intereses de la nación, etc., demostrando que la mentalidad de la burguesía peruana es retardada y sometida a los intereses de la burguesía imperialista.

        Pero la burguesía peruana no se somete gratuitamente a los intereses de la burguesía imperialista. Vende sus servicios tratando de obtener beneficios.

“[…] Pedro Pablo Kuczynski ocupaba la presidencia de directorio de Servosa, una empresa que en la actualidad cuenta con 400 camiones y es la que transporta el mineral de Las Bambas por la cuestionada carretera que atraviesa Fuerabamba y otras comunidades.”4

        La burguesía peruana en el cumplimiento de su función no se da cuenta del papel de las comunidades campesinas en la economía capitalista peruana. Estas son la fuente de mano de obra barata, además de ser productores de bienes salario para la mano de obra barata explotada por la burguesía nativa e imperialista. Sin esta fuente de subsistencia para los obreros, difícilmente podrían estos vivir con el mísero sueldo que reciben en las empresas en que laboran.

        Otro aspecto que se puede mencionar de las tretas de la burguesía imperialista está dado por la forma en la que se llevó a cabo la operación de traspaso del proyecto minero Las Bambas a la empresa china MMG.

“Las Bambas: La operación oculta de la mina más cara del Perú
En un solo día. En julio del 2014, una offshore de Glencore vendió la mina Las Bambas, el proyecto cuprífero más importante, a un consorcio chino por US$ 7,000 millones. Por la transacción la compañía pagó al Estado peruano un impuesto a la renta por debajo de las expectativas. Convoca.pe accedió a documentos del bufete Appleby, como parte de la investigación global Paradise Papers, que revelan que US$ 2,400 millones de esa transacción se movieron en un complejo esquema tributario que incluyó ‘préstamos intragrupo’, una práctica de las grandes empresas para eludir obligaciones tributarias. Todo en 24 horas.”5

Uno de los argumentos de la burguesía peruana es el de la importancia de la inversión extranjera minera para nuestra economía. Veamos pues cual es la verdadera situación de la inversión minera extranjera y cuál es su impacto en nuestra economía:

“Pese a que en el Perú se viene incrementando de manera significativa la producción minera, ello no produce un mayor aporte tributario. De hecho, el sector minero redujo su aporte a la recaudación del IR: mientras que en el año 2007 representó el 50.9%, apenas supera el 4.6% actualmente. En términos agregados, el aporte del subsector minero al total de tributos recaudados por el Estado peruano también se ha ido reduciendo: luego de una contribución pico de 24.7% en el 2007 (debido a la alta cotización de los precios de los minerales), en la actualidad presenta un nivel de aporte de 5.4%.

Un tema adicional preocupante en el actual contexto es constatar que, desde el año 2015, la autoridad tributaria viene devolviendo a las empresas mineras más dinero de lo que estas aportan por tributación. Esto ocurre por los denominados ‘saldos a favor del exportador’ y las devoluciones del IGV a las empresas.”6

Como se puede apreciar, la lucha de los comuneros no se reduce a cuestiones particulares. Estas luchas corresponden a la defensa de sus derechos, como por ejemplo, el de no ser afectados en el uso de sus recursos que le permiten llevar a cabo sus actividades económicas. Otro aspecto de esta lucha se refiere a, en representación de la nación, exigir de la empresa el pago, aunque bajo una forma particular y social a la vez, como aspiraciones colectivas de los comuneros, pero como comunidad particular, del valor de las tierras afectadas. Asimismo, la exigencia del financiamiento por parte de la empresa MMG del traslado de la zona original a lo que hoy se llama Nueva Fuerabamba. Igualmente, la exigencia de que, o bien se construya el mineroducto como estaba en el Estudio de Impacto Ambiental original, o que en su defecto se pague una compensación por el uso del camino que atraviesa la comunidad. Por último, aunque con esto no pretendemos agotar el contenido del conflicto, el reclamo del cumplimiento de los 17 acuerdos.

        Así pues, en la lucha de los comuneros de Fuerabamba se compendia la lucha de todas las comunidades que son afectadas por las actividades extractivas, entroncando esta lucha particular con la lucha general del pueblo peruano contra el imperialismo.
____________

Internacionales


De la “ayuda humanitaria” al apagón nacional – ¿cuáles son los planes del intento de golpe de Trump en Venezuela?*

Jorge Martín

EL FRACASO DE LA PROVOCACIÓN de “ayuda humanitaria” del 23 de febrero en la frontera con Venezuela fue un duro golpe para el intento de golpe de estado de Trump. Provocó recriminaciones mutuas entre el autoproclamado Guaidó, el presidente colombiano Duque y el vicepresidente de Estados Unidos Pence. Estados Unidos no pudo obtener un consenso de sus propios aliados del Cártel de Lima a favor de una intervención militar.

        El golpe estaba perdiendo impulso. Luego, el 7 de marzo, apenas unos días después del regreso anti-climático de Guaidó a Caracas, el país se hundió en un apagón nacional del cual aún no se ha recuperado por completo. ¿Qué lo causó? ¿Cómo se relaciona con el intento de “cambio de régimen”? Y, lo que es más importante, ¿cuáles son los planes del imperialismo y cómo se pueden combatir?Se suponía que el 23 de febrero iba a ser el día D del golpe. La idea nunca fue entregar realmente “ayuda humanitaria” al país, sino crear un momento de “poder popular”, donde grandes multitudes de partidarios de la oposición en ambos lados de la frontera desafiarían a las fuerzas armadas venezolanas, que, al verse enfrentadas a una gran multitud de manifestantes pacíficos, cambiarían de bando y se unirían al títere de Trump, Juan Guaidó. Sin embargo, cuando llegó el día, las cosas no fueron de acuerdo con el plan de Washington. Las masas de partidarios de la oposición no se materializaron en los números esperados. Los camiones de “ayuda” no cruzaron la frontera y al final del día, Rubio, Abrams y Guaidó se quedaron compuestos y sin novia.Trataron de crear una historia acerca de que “Maduro había quemado los camiones de ayuda” en el puente de Santander en la frontera con Colombia. Los funcionarios estadounidenses incluso insistieron que eso justificaba una intervención militar en virtud de la Convención de Ginebra. Dejando de lado el detalle de que la Convención solo se aplica en casos de guerra, el hecho es que el camión de ayuda que fue ardió en realidad fue incendiado por un partidario de la oposición “pacífico” que lanzó un cóctel molotov a los guardias fronterizos de Venezuela. Varios medios de comunicación (TeleSur, RT) y periodistas independendientes en el lugar de los hechos explicaron desde el principio lo que había ocurrido e incluso produjeron secuencias de video para demostrarlo. Eso no impidió que funcionarios de Estados Unidos como Marco Rubio y John Bolton culparan a Maduro y que el coro de los medios de comunicación burgueses de todo el mundo repitiera la mentira.

        Ahora, dos semanas más tarde, incluso el New York Times se ha visto obligado a admitir que “una afirmación [del gobierno venezolano] que parece estar respaldada por imágenes de video es que los manifestantes comenzaron el incendio“. La misma investigación del NY Times también concluye que el gobierno venezolano tuvo razón al decir que los EE.UU. y la oposición mentían al decir que los camiones contenían medicamentos: “la afirmación de que los camiones llevaban medicinas tampoco parece tener fundamento, según videos y entrevistas.”

        La admisión por el NY Times, aunque es poco probable que se le de la amplia cobertura que tuvieron los falsos informes iniciales, es muy importante. Sabíamos que Estados Unidos estaba mintiendo, desde el principio, ya que había pruebas. Ahora se han visto obligados a admitirlo. Esto debería ser una lección saludable para la próxima vez que los Estados Unidos o su oposición venezolana hagan afirmaciones escandalosas sobre el “régimen de Maduro”. La lección es: “cuestione todo lo que Washington y los medios de comunicación le dicen sobre un gobierno al que quieren derrocar”.

        Esa misma noche, como parte del mismo plan, la operación de redes sociales de la oposición venezolana comenzó a utilizar la etiqueta #IntervencionMilitarYA con el objetivo de presionar a los Estados Unidos y sus aliados para lanzar una intervención militar en el país. La campaña es muy reveladora en cuanto al carácter de la oposición (proimperialista y traidora a su propio país), pero también en cuanto a la moral de sus filas (no creen que ellos mismos sean los agentes del “cambio” sino que ponen todas sus esperanzas en Trump).

        Tras la derrota del 23 de febrero, la reunión del Grupo de Lima en Bogotá el lunes siguiente representó un nuevo revés. Recordemos que el Grupo de Lima (más conocido como el “Cartel de Lima”) es un grupo  ad-hoc de países creado con el objetivo explícito de derrocar al gobierno venezolano cuando los Estados Unidos no pudieron obtener suficientes votos para sus resoluciones belicosas contra Venezuela en la Organización de los Estados Americanos. Antes de que comenzara la reunión, hubo declaraciones públicas de Chile, Brasil y Paraguay descartando explícitamente la opción de una intervención militar.

        El caso de Brasil es notable porque hay una gran división dentro del gabinete de Bolsonaro, y entre él y las Fuerzas Armadas. Bajo la presión de los generales y de su propio vicepresidente, el general Hamilton Mourão, el presidente de extrema derecha se ha visto obligado a retractarse de varias de sus declaraciones públicas; específicamente, el apoyo para el traslado de la embajada de Brasil en Israel a Jerusalén y la cesión al ejército de EE.UU. a la base militar de Alcántara en Brasil. Cuando el Grupo de Lima decidió en enero interrumpir todo contacto con las fuerzas armadas venezolanas, los militares brasileños mantuvieron abiertas las líneas de comunicación. El ejército brasileño fue tan lejos como para vetar la presencia de soldados estadounidenses en la frontera con Venezuela como parte de la operación de “ayuda humanitaria” el 23 de febrero.

        Contrariamente a la actitud del estado colombiano, que hizo la vista gorda e incluso apoyó a los opositores en la frontera con Venezuela, los brasileños los contuvieron e impidieron los enfrentamientos. La razón no es que los generales brasileños sean progresistas de ninguna manera, ni que apoyen en el principio de la soberanía de las naciones, sino que entienden que cualquier conflicto importante en Venezuela, incluida la posibilidad de una guerra civil, podría tener un gran impacto en Brasil, con la que comparte una frontera grande e inhóspita. Lo último que quieren los generales brasileños es verse implicados de manera accidental en un importante conflicto armado en Venezuela, algo que saben que no sería un asunto simple.

        Ante tal renuencia, la reunión de Bogotá celebrada el 25 de febrero finalizó con una declaración que usó palabras fuertes de condena y emitió amenazas sin especificar, pero que no contenía ningún compromiso serio ni concreto con los próximos pasos en la operación de “cambio de régimen”. Estados Unidos anunció la inclusión de algunos otros funcionarios venezolanos en su lista de sanciones, incluidos tres gobernadores regionales. Muy lejos de la “intervención militar YA” que exigía la oposición.

        Según informes de algunos medios de comunicación Mike Pence (que había interrumpido su viaje a Corea del Sur para asistir a la reunión) cruzó duros reproches con Guaidó. Según el informe, Pence le dijo a Guaidó que “todo lo que estaba fallando en la ofensiva contra el régimen chavista. El mayor reclamo fue por la continuidad de la adhesión de las fuerzas armadas a Maduro”. Aparentemente, Guaidó le había prometido a los EE. UU. “que si la mayoría de los líderes del mundo lo reconocían como la máxima autoridad de Venezuela, al menos la mitad de los oficiales iban a desertar,” algo que no sucedió “. La otra crítica principal fue con respecto a la evaluación de la oposición venezolana de que “la base social de Maduro está desintegrada. La crisis reveló que en efecto el apoyo de su Gobierno menguó, pero no es inexistente.”.

        Por supuesto, uno debería tomar dichos informes con una pizca de sal, ya que no se citan las fuentes. Sin embargo, la frustración general de los Estados Unidos con el golpe venezolano es muy real y hace que este informe en particular sea plausible. Otro informe en el Wall Street Journal hablaba de que el presidente chileno Piñera y el presidente colombiano Duque también estaban enojados con Guaidó en la reunión:

“La oposición había vendido públicamente el plan al prometer que se uniría un gran número de venezolanos en ambos lados de la frontera. Las fuerzas de seguridad de Maduro retrocederían y entrarían camiones llenos de ayuda para los venezolanos hambrientos. “Creo que crearon expectativas que no se llevaron a cabo”, dijo un operativo de la oposición que estaba familiarizado con las discusiones. “Aseguraron que iba a haber más ayuda, que entraría. Y que los militares se alzarían”. Y no sucedió de esa manera “.

El artículo del WSJ  es bastante detallado:

” ‘Con el paso del tiempo, [Piñera] siguió preguntando a Guaidó ¿dónde están las personas que vienen del otro lado?’ dijo la fuente. Las respuestas no fueron satisfactorias, agregó. “Todo fracasó: coordinación, información, organización”, dijo un alto funcionario latinoamericano.”

        El cuadro que se muestra aquí es de un intercambio muy aspero en el que todos culparon a Guaidó. En realidad Washington es responsable de todo el diseño del golpe. Los funcionarios estadounidenses a cargo del golpe estaban tan frustrados que iniciaron una polémica completamente ridícula contra los medios de comunicación (incluida la CNN), porque estaban describiendo a Guaidó como “autoproclamado” o “líder de la oposición” en lugar de darle el título de “presidente interino”, un título que Washington había trabajado tan duro para crear.

        Los halcones en la administración de Trump (Bolton, Pompeo y Abrams) cometieron una serie de errores de cálculo fatales. Primero, asumieron que Maduro no tenía ningún apoyo, subestimando la fuerza del sentimiento antiimperialista ante un intento de golpe de Estado de los Estados Unidos, y el hecho de que, si bien el apoyo al chavismo ha disminuido, aún logró obtener más del 30 por ciento del censo en las presidenciales del año pasado. Además, en las últimas semanas, ha habido una serie de impresionantes manifestaciones de masas antiimperialistas dirigidas por Diosdado Cabello en todos los estados del país.

        En segundo lugar, pensaron que la oposición sería capaz de movilizar a un gran número de manifestantes dispuestos a ir hasta el final en un enfrentamiento abierto con el gobierno. De hecho, los filas de la oposición, después de haber sido traicionados por sus propios dirigentes en 2017 y derrotados en sus intentos anteriores en 2013 y 2014, desconfían de los líderes de la oposición y son escépticos acerca de su propia capacidad para derrocar el gobierno que odian. Las bases opositoras han puesto todas sus ilusiones y esperanzas en una intervención militar liderada por Estados Unidos y ese es un estado mental que puede producir una gran manifestación (por ejemplo, el 23 de enero) pero no una movilización sostenida para derrocar a Maduro.

        El fracaso del 23 de febrero dejó además a Guaidó en el extranjero, en Colombia. Cuando cruzó la frontera ilegalmente pensó que iba a regresar victorioso, al frente de un convoy estadounidense de “ayuda humanitaria”, pero se encontró habiendo violando una orden judicial de no abandonar el país y varado en Bogotá. Comenzó una breve gira por América Latina, a bordo de un avión colombiano, pero pronto Estados Unidos lo llamó al orden. Tuvo que abandonar la idea de continuar su gira en Europa y le dijeron en términos inequívocos que tenía que regresar a Venezuela porque “estaba perdiendo impulso”.

        Una vez más, Abrams, Bolton y Rubio intentaron construir el regreso de Guaidó como otro Día D, provocando a Maduro que lo arrestara a su llegada para construir un casus belli para la intervención extranjera. Todo quedó en otro fracaso. Guaidó regresó el 4 de marzo, los embajadores de la UE reunidos lo recibieron en el aeropuerto y luego fue a un mitin en el este de Caracas … Pero para su decepción y la de sus cuidadores en los Estados Unidos, no fue arrestado, aunque en realidad sobraban los motivos.

Apagón

Luego vino el apagón. A partir del jueves 7 de marzo, justo antes de las 5:00 pm, una falla de energía importante afectó a 18 de los 24 estados del país. En Caracas, el metro dejó de funcionar y decenas de miles tuvieron que caminar hasta sus casas, en la oscuridad. Después de unas horas, quedó claro que se trataba de un incidente importante y que la electricidad no se restablecería rápidamente. El gobierno decretó el viernes feriado nacional.

        La principal generadora de electricidad del país, la central hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida como Presa El Guri, había caído. El Guri produce alrededor del 80 por ciento de la electricidad del país y su restauración es una operación delicada. Ya han pasado más de cuatro días desde el incidente inicial y la electricidad se está restaurando lentamente en muchas partes del país. Durante el fin de semana, en varias ocasiones, se restableció el suministro en diferentes partes del país, pero volvió a caer.

        La situación es grave. El gobierno ha decretado otro día festivo para hoy, 11 de marzo. Los generadores de electricidad de respaldo mantienen el suministro de energía a instalaciones esenciales, como hospitales, pero existen serios problemas con el transporte público. Las tiendas no aceptan pagos con tarjeta y muchas han aumentado los precios y han recurrido a solo aceptar pagos en efectivo dólares. También hay problemas con el suministro de agua, las telecomunicaciones (teléfono e internet) son muy intermitentes, y los alimentos almacenados en refrigeradores y congeladores corren el riesgo de perderse, etc.**

        El gobierno ha culpado del apagón a un sabotaje en El Guri y, por supuesto, Washington y la oposición se apresuraron a rechazar tal idea, culpando del corte de energía a un incendio que habría afectado la línea de alta tensión de 765 Kv entre El Guri y la subestación de Malena. El incendio habría tumbado la línea eléctrica lo que a su vez provocó un paro de seguridad en la planta hidroeléctrica El Guri. Sin embargo, la oposición no ha presentado ninguna evidencia real de tal incendio y el corresponsal del New York Times, Anatoly Kurmanaev, que fue al sitio de los hechos, ha rechazado esta hipótesis:

        La afirmación del gobierno es que hubo un ataque cibernético contra el sistema que controla las turbinas El Guri y regula la generación de energía y el suministro a través de la línea de 765 Kv a Malena. El gobierno también declaró que, cuando se restableció la corriente el sábado 9 de marzo, hubo otro ataque de ese tipo, y que estos ataques fueron llevados a cabo por el imperialismo estadounidense.
Para aquellos tentados a rechazar estas acusaciones como una “teoría de la conspiración”, veamos los siguientes hechos. Primero, los Estados Unidos y los medios de comunicación mintieron descaradamente sobre la quema del camión de “ayuda” hace solo dos semanas. Además, ¿qué credibilidad tiene Marco Rubio? Ayer, tuiteó que hubo una explosión en una “Presa alemana” (“German Dam”), cuando en realidad era un periodista de la oposición venezolana llamado Germán Dam el que había informado de una explosión en una subestación eléctrica.
De manera mucho más repugnante, Rubio “informó” que 80 neonatos habían muerto en un hospital en Maracaibo debido al apagón, pero inmediatamente fue corregido por el jefe del buró de América del Sur del Wall Street Journal: el hospital no había registrado muertes neonatales. Ninguna. Cero. Ninguna ¿Por qué deberíamos creer nada de lo que dicen?

        La afirmación del gobierno es que hubo un ataque cibernético contra el sistema que controla las turbinas El Guri y regula la generación de energía y el suministro a través de la línea de 765 Kv a Malena. El gobierno también declaró que, cuando se restableció la corriente el sábado 9 de marzo, hubo otro ataque de ese tipo, y que estos ataques fueron llevados a cabo por el imperialismo estadounidense.

        Para aquellos tentados a rechazar estas acusaciones como una “teoría de la conspiración”, veamos los siguientes hechos. Primero, los Estados Unidos y los medios de comunicación mintieron descaradamente sobre la quema del camión de “ayuda” hace solo dos semanas. Además, ¿qué credibilidad tiene Marco Rubio? Ayer, tuiteó que hubo una explosión en una “Presa alemana” (“German Dam”), cuando en realidad era un periodista de la oposición venezolana llamado Germán Dam el que había informado de una explosión en una subestación eléctrica.

        De manera mucho más repugnante, Rubio “informó” que 80 neonatos habían muerto en un hospital en Maracaibo debido al apagón, pero inmediatamente fue corregido por el jefe del buró de América del Sur del Wall Street Journal: el hospital no había registrado muertes neonatales. Ninguna. Cero. Ninguna ¿Por qué deberíamos creer nada de lo que dicen?

        En segundo lugar, un ataque de ese tipo es factible y se ha llevado a cabo anteriormente, incluso en los Sistemas de Control de Supervisión y Adquisición de Datos (SCADA) que no están conectados a la red. Los que estén interesados, busquen información acerca del virus Stuxnet fabricado en Estados Unidos e Israel, que se usó para atacar el programa de energía nuclear de Irán en 2010. Ese virus atacó específicamente los sistemas de control de Siemens, justamente algunos de los cuales operan las turbinas El Guri.***

        Un artículo en Forbes. escrito por un especialista admite:
“En el caso de Venezuela, la idea de que un gobierno como los Estados Unidos interfiera de manera remota en su red eléctrica es en realidad bastante realista… Dada la preocupación del gobierno de los Estados Unidos con el gobierno de Venezuela, es probable que los Estados Unidos ya mantienen una presencia profunda dentro de la red de infraestructura nacional del país, lo que hace que sea relativamente sencillo interferir con las operaciones de red. La obsoleta infraestructura de internet y energía del país presenta pocos desafíos formidables para tales operaciones y hace que sea relativamente fácil eliminar cualquier rastro de intervención extranjera. Los apagones generalizados de energía y conectividad como el que Venezuela experimentó la semana pasada también son directamente del moderno libro de jugadas cibernéticas” [mi énfasis].

        Si bien el artículo al final dice que es altamente probable que el apagón fuera causado por un escenario diferente, no obstante, destaca “la incapacidad de descontar definitivamente la intervención de Estados Unidos u otra intervención extranjera”.

        En tercer lugar, está la cuestión del momento en que se produjo. El golpe se estancaba. Guaidó había regresado al país pero claramente estaba perdiendo impulso. ¿Qué mejor momento para implementar un ataque importante en la red eléctrica, para demostrar que el gobierno no tiene el control, poner a la población en contra del gobierno e intensificar aún más la propaganda sobre la “crisis humanitaria” y el “caos”? Minutos después de que se informó de la interrupción del servicio, Rubio, Bolton y Guaidó ya estaban acusando furiosa y cruelmente al gobierno y se regodeaban por el sufrimiento de la gente. El apagón también se produjo unos días antes de la llegada de la misión del Grupo de Contacto Internacional de la UE, que pretende investigar in situ si existe o no una “crisis humanitaria”. ¡Que conveniente!

        Por supuesto, a cualquier explicación del apagón, su severidad y su naturaleza prolongada, debemos agregar varios otros factores.

        Uno es el hecho de que la red venezolana ha estado privada de inversiones y mantenimiento durante varios años, algo que el ala izquierda del movimiento bolivariano ha discutido abiertamente. EE.UU. se apresura a señalar esto como la causa principal, olvidando convenientemente que uno de los motivos de la falta de inversión es que las sanciones estadounidenses han impedido que el país renegocie su deuda externa, que ha absorbido una cantidad cada vez mayor de las reservas extranjeras del país. Debemos agregar que el gobierno de Maduro ha optado por pagar la deuda externa y entregar dólares preferenciales a los capitalistas en lugar de utilizar estas reservas de manera diferente. Esto significa que se está produciendo un sabotaje en un sistema que ya se ha debilitado y, por lo tanto, puede dañarse más fácilmente.

        Otro factor es el hecho de que miles de trabajadores han abandonado sus empleos en la industria como resultado de la crisis económica que ha destruido completamente el poder adquisitivo de los salarios. Los primeros en irse fueron los más experimentados y altamente calificados, precisamente aquellos que más se necesitarán ahora cuando se trata de restablecer el servicio en un sistema muy delicado y precisamente equilibrado. Este proceso de abandono se agravó después de la última conversión de moneda en agosto de 2018, cuando el gobierno destruyó la negociación colectiva y las tablas salariales en el sector público.

        Un tercero es que algunos de estos problemas se hubieran aliviado, o quizás prevenido, si los trabajadores de la industria hubieran mantenido los niveles de control obrero introducidos durante el gobierno de Chávez. No olvidemos que, en un momento dado, los trabajadores de la electricidad estuvieron en la vanguardia de la lucha por el control obrero, que fue destruido por la burocracia.

        Finalmente, las sanciones más recientes de EE.UU. a PDVSA han impedido que Venezuela importe y produzca el combustible necesario para las plantas termoeléctricas que deberían haber provisto un respaldo de seguridad cuando cayó El Guri.

¿Qué sigue para el imperialismo?

La situación en Venezuela depende en gran medida de factores que se están desarrollando detrás de escena. Es imposible decir lo que realmente está sucediendo en los cuarteles militares y entre los altos oficiales. Toda la política del imperialismo estadounidense está diseñada para presionarlos, haciendo que la situación en el país sea insoportable, de modo que los generales quizás lleguen a la conclusión de que sus intereses podrían ser mejor servidos sacando a Maduro del poder. Esto se logra mediante sanciones diseñadas para dañar la economía. El último desarrollo en este frente son las amenazas emitidas por Bolton y Abrams de sanciones no solo a las empresas estadounidenses que comercian con PDVSA o el gobierno venezolano, sino también a instituciones financieras en terceros países. El objetivo es claro: estrangular completamente a la economía venezolana hasta que el gobierno se quede sin oxígeno y se rinda. Esta es una política criminal que está perjudicando a los pobres y trabajadores de Venezuela en primer lugar, desacreditando completamente la idea de que a Washington lo que le preocupa es una supuesta “crisis humanitaria”.

        En cuanto a la posibilidad de una intervención militar, está claro que a los Estados Unidos les gustaría que los países latinoamericanos fueran los que se tomaran la iniciativa o al menos aparecieran al frente, pero el Grupo de Lima no tiene ganas de aventuras militares, que pueden resultar costosas y perjudiciales. Esto deja a los Estados Unidos con muy pocas opciones, la principal es aumentar la presión, a través de sanciones, sabotajes, provocaciones, etc. Elliot Abrams admitió esto en una conversación con dos bromistas rusos cuando pensó que estaba hablando con el presidente suizo.

        Dijo: “Creemos que tácticamente es un error darles un sinfín de garantías de que nunca habrá una acción militar estadounidense. Pero puedo decirles que no es lo que estamos haciendo. Lo que estamos haciendo es exactamente lo que ven, la presión financiera, presión económica, presión diplomática “.

        A esto debemos agregar las ideas que probablemente algunos de los miembros de la administración de los Estados Unidos albergan sobre la creación de un “Ejército Venezolano Libre” y que su “presidente” obtenga el control de algún territorio (preferiblemente cerca de la frontera, tal vez en Táchira), en una repetición de operaciones utilizadas en Siria y Libia. Un artículo en Bloomberg reveló que el ex general venezolano Cliver Alcalá tenía un grupo de 200 hombres armados en Colombia listos para cruzar la frontera el 23 de febrero, pero fue detenido por los colombianos. Rubio también ha exagerado el tema de los desertores militares y Guaidó se reunió con un grupo de ellos en Cúcuta, los elogió por “desertar” y advirtió que “tendremos que volver”.

        También hay un sentido de urgencia por parte de Bolton, Pompeo, Abrams, Rubio y los demás. Ellos esperaban una resolución rápida en este impulso para el “cambio de régimen” en enero, pero fracasaron. Probablemente calculan que necesitan una resolución mucho antes de la elección de 2020 en los Estados Unidos. La frustración y la impaciencia solo los hacen más peligrosos y más dispuestos a implementar trucos que aún no han utilizado.

        Como hemos argumentado anteriormente, este intento de golpe de estado imperialista en curso solo puede ser combatido con medidas revolucionarias, asestando golpes a los golpistas en Venezuela y sus titiriteros en el extranjero. Eso significa arrestar y llevar a juicio a Guaidó y disolver la asamblea nacional.

        Expropiar la oligarquía conspiradora, así como las multinacionales. Sobre todo, la organización revolucionaria del pueblo desde abajo debe fortalecerse armando y desarrollando las milicias en todos los barrios obreros, introduciendo el control obrero en todas las fábricas y lugares de trabajo y, en general, desatando la iniciativa revolucionaria de las masas.

        A nivel internacional, debemos continuar y fortalecer la campaña contra nuestros propios gobiernos imperialistas en los Estados Unidos, la UE y los países del Grupo de Lima, todos los cuales, en un grado u otro, están involucrados en esta trama reaccionaria.

____________
(**) Este artículo se escribió el 11 de marzo. Esa misma noche quedó restablecido el servicio eléctrico a todos los estados, aunque tardó un poco más en llegar a todas las localidades.
(***) El periodista venezolano Luigino Bracci ha publicado un artículo muy detallado explicando los aspectos técnicos de la hipótesis del ataque cibernético como causa del apagón. Los compañeros de 15 y Último también han discutido el tema en detalle.

Individuo e historia


El Papel del Individuo en la Historia

Jorge Plejanov

VII. [La ilusión óptica sobre el papel de las grandes personalidades en la historia]

ADEMÁS, es necesario hacer notar lo siguiente; discurriendo sobre el papel de las grandes personalidades en la Historia, somos víctimas casi siempre de cierta ilusión óptica, que convendrá indicar al lector.

        Al ejecutar su papel de “buena espada” destinada a salvar el orden social, Napoleón apartó de dicho papel a todos los otros generales, algunos de los cuales quizá lo habrían desempeñado tan bien o casi tan bien como él. Una vez satisfecha la necesidad social de un gobernante militar enérgico, la organización social cerró el camino hacia el puesto de gobernante militar a todos los demás talentos militares. Su fuerza se convirtió en una fuerza desfavorable para la revelación de otros talentos de este género. Gracias a ello se tiene la ilusión óptica a que antes nos referíamos. La fuerza personal de Napoleón se nos presenta bajo una forma en extremo exagerada, puesto que le atribuimos toda la fuerza social que la elevó a un primer plano y la apoyaba. Esa fuerza se nos presenta como algo absolutamente excepcional, porque las demás fuerzas idénticas a ella no se transformaron de potenciales en reales. Y cuando se nos pregunta qué habría ocurrido si no hubiese existido Napoleón, nuestra  imaginación se embrolla y nos parece que sin él no hubiera podido producirse todo el movimiento social sobre el que se apoyaba su fuerza y su influencia.

        En la historia del desarrollo intelectual de la humanidad es muy raro el caso en que el éxito de un individuo impide el éxito de otro. Pero incluso en este caso, no estamos libres de la citada ilusión óptica. Cuando una situación determinada de la sociedad plantea ante sus representantes espirituales ciertas tareas, éstas atraen hacia sí la atención de los espíritus eminentes hasta tanto que consigan resolverlas. Una vez logrado esto, su atención se orienta hacia otros objetos. Después de resolver un problema, el hombre de talento A, con lo mismo, dirige la atención del hombre de talento B de este problema ya resuelto hacia otro problema. Y cuando se nos pregunta qué habría sucedido si A hubiese muerto antes de lograr resolver el problema X, nos imaginamos que el hilo del desarrollo intelectual de la sociedad se habría roto. Olvidamos que, en caso de morir A, de la solución del problema se habrían encargado B o C o D y que, de este modo, el hilo del desarrollo intelectual no se habría cortado a pesar de la muerte prematura de A.

        Dos condiciones son necesarias para que el hombre dotado de cierto talento ejerza gracias a él una gran influencia sobre el curso de los acontecimientos. Es preciso, en primer término, que su talento corresponda mejor que los demás a las necesidades sociales de una época determinada; si Napoleón en vez de su genio militar, hubiese poseído el genio musical de Beethoven, no habría llegado, naturalmente, a ser emperador. En segundo término, el régimen social vigente no debe cerrar el camino al individuo dotado de un determinado talento, necesario y útil justamente en el momento de que se trate. El mismo Napoleón habría muerto como un general poco conocido o con el nombre de coronel Buonaparte si el viejo régimen hubiese durado en Francia setenta y cinco años más42. En 1789 Davout, Desaix, Marmont y Mac Donald eran subtenientes**; Bernadotte, sargento-mayor; Hoche, Marceau, Lefevre, Pichegru, Ney, Masséna, Murat, Soult, sargentos; Angereau, maestro de esgrima; Lannes, tintorero; Gouvion-Saint-Cyr, actor; Jourdan, repartidor; Bessiéres, peluquero; Brune, tipógrafo; Joubert y Junot eran estudiantes de la Facultad de Derecho; Kléber era arquitecto; Mortier no ingresó en el ejército hasta la revolución43.

        Si el viejo régimen hubiese continuado existiendo hasta hoy, a nadie de nosotros se nos habría ocurrido pensar que, a fines del siglo pasado, en Francia, algunos actores, tipógrafos, peluqueros, tintoreros, abogados, repartidores y maestros de esgrima eran genios militares en potencia44.

        Stendhal hace notar que un hombre nacido el mismo año que Ticiano, es decir, en 1477, habría podido ser contemporáneo de Rafael (muerto en 1520) y de Leonardo de Vinci (muerto en 1519) durante cuarenta años; habría podido pasar largos años en Gorregio, muerto en 1534, y con Miguel Ángel, que llegó a vivir hasta 1563; no habría tenido más que treinta y cuatro años cuando murió Giorgione; habría podido conocer a Tintoreto, Bassano, al Veronés, a Julio Romano y Andrea del Sarto; en una palabra habría sido contemporáneo de todos los famosos pintores, a excepción de los que pertenecían a la escuela de Bolonia, que apareció un siglo después45. Del mismo modo puede decirse que el hombre nacido el mismo año que Wouverman, habría podido conocer personalmente a casi todos los grandes pintores de Holanda46, y que un hombre de la misma edad que Shakespeare habría sido contemporáneo de toda una pléyade de notables dramaturgos47.

        Hace tiempo que se ha hecho la observación de que los talentos aparecen siempre y en todas partes, allá donde existen condiciones favorables para su desarrollo. Esto significa que todo talento que se ha manifestado efectivamente, es decir, todo talento convertido en fuerza social es fruto de las relaciones sociales. Pero si esto es así, se comprende por qué los hombres de talento, como hemos dicho, sólo pueden hacer variar el aspecto individual y no la orientación general de los acontecimientos; ellos mismos existen gracias únicamente a esta orientación; sí no fuera por eso nunca habrían podido cruzar el umbral que separa lo potencial de lo real.

        De suyo se comprende que hay talentos y talentos. “Cuando una nueva etapa en el desarrollo de la civilización da vida a un nuevo género de arte [dice con razón Taine], aparecen decenas de talentos que expresan solo a medias el pensamiento social, en torno a uno o dos genios que lo expresan a la perfección”48. Si causas mecánicas o fisiológicas desvinculadas del curso general del desarrollo social, político e intelectual de Italia hubieran causado la muerte de Rafael, Miguel Ángel y Leonardo de Vinci en su infancia, el arte pictórico italiano sería menos perfecto, pero la orientación general de su desarrollo en la época del Renacimiento seguiría siendo la misma. No fueron Rafael, Leonardo de Vinci ni Miguel Ángel los que crearon esa orientación: ellos sólo fueron sus mejores representantes. Es verdad que en torno de un hombre genial se forma generalmente toda una escuela, cuyos discípulos tratan de imitar hasta los menores procedimientos; por eso, la laguna que habrían dejado en el arte italiano de la época del Renacimiento con su muerte prematura Rafael, Miguel Ángel y Leonardo de Vinci habría ejercido una gran influencia sobre muchas particularidades secundarias de su historia futura. Pero tampoco esta historia habría cambiado en cuanto al fondo, si debido a ciertas causas generales, no se hubiera producido un cambio fundamental en el curso general del desarrollo intelectual de Italia.

        Es sabido, sin embargo, que las diferencias cuantitativas se transforman, en fin de cuentas, en cualitativas. Esto es cierto siempre, y por lo tanto, también lo es aplicado a la Historia. Una determinada corriente artística puede no haber alcanzado ninguna manifestación notable si una combinación de circunstancias desfavorables hace que desaparezcan uno tras otro los hombres de talento que habrían podido convertirse en sus representantes. Pero la muerte prematura de estos hombres no impide la manifestación artística de dicha corriente, sino cuando no es lo suficientemente profunda para destacar nuevos talentos. Y como la profundidad de cualquier corriente dada, tanto en la literatura como en el arte, está determinada por la importancia que tiene para la clase o capa social cuyos gustos expresa y por el papel social de esta clase o capa, aquí también  todo depende, en última instancia, del curso de desarrollo social y de la correlación de las fuerzas sociales.

VIII. [Causas generales y particulares y el aspecto individual en la historia]

Así, pues, las particularidades individuales de las personalidades eminentes determinan el aspecto individual de los acontecimientos históricos, y el elemento casual, en el sentido indicado por nosotros, desempeña siempre cierto papel en el curso de estos acontecimientos cuya orientación está determinada, en última instancia, por las llamadas causas generales, es decir, de hecho, por el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones mutuas entre los hombres en el proceso económico-social de la producción. Los fenómenos casuales y las particularidades individuales de las personalidades destacadas son incomparablemente más patentes que las causas generales profundamente arraigadas. Los hombres del siglo XVIII pensaban poco en estas causas generales, explicando la Historia como resultado de los actos conscientes y las “pasiones” de las personalidades históricas. Los filósofos de este siglo afirmaban que la Historia podría marchar por caminos totalmente diferentes bajo la influencia de las más insignificantes causas, por ejemplo, a consecuencia de que en la cabeza de cualquier gobernante comenzara a hacer de las suyas un “átomo” cualquiera. (Opinión que aparece expresada más de una vez en el Systéme de la Nature)49.

        Los defensores de la nueva orientación en la ciencia histórica se dedicaron a demostrar que la Historia no podía seguir otro rumbo distinto al que en realidad ha seguido, a pesar de todos los “átomos”. Tratando de hacer resaltar lo mejor posible la acción de las causas generales, ellos pasaban por alto la importancia de las particularidades individuales de los personajes históricos. Y resultaba que la sustitución de una personalidad, por otra más o menos capaz, no modificaba en nada los acontecimientos históricos50. Pero una vez admitida semejante hipótesis nos vemos obligados a reconocer que el elemento individual no tiene absolutamente ninguna importancia en la Historia y que todo en ella se reduce a la acción de las causas generales, de las leyes generales del movimiento histórico. Era una exageración que no dejaba lugar a la partícula de verdad que contenía la concepción opuesta. Por esta razón, precisamente, la concepción opuesta seguía conservando cierto derecho a la existencia. El choque de estas dos concepciones adquirió la forma de una antinomia, una de cuyas partes eran las leyes generales y la otra, la acción de las personalidades. Desde el punto de vista de la segunda parte de la antinomia la Historia aparecía como una simple concatenación de casualidades; desde el punto de vista de la otra parte, parecía que incluso los rasgos individuales de los acontecimientos históricos obedecían a la acción de las causas generales. Pero si los rasgos individuales de los acontecimientos se deben a la influencia de las causas generales y no dependen de las particularidades individuales de las personalidades históricas, resulta que estos rasgos se determinan por las causas generales y no pueden ser modificados por más que cambien estos personajes. La teoría adquiere así un carácter fatalista.

        Esto no escapó a la atención de sus adversarios. Saint-Beuve ha comparado las concepciones históricas de Mignet con las de Bossuet51. Este pensaba que la fuerza que engendra los acontecimientos históricos emana del cielo, que los acontecimientos son una expresión de la voluntad divina. Mignet buscaba esta fuerza en las pasiones humanas, que se manifiesta en los acontecimientos históricos con toda la inexorabilidad de las fuerzas de la naturaleza. Pero el uno como el otro interpretaban la Historia como una cadena de fenómenos que en ningún caso habrían podido ser diferentes de lo que han sido: los dos eran fatalistas; en este sentido, el filósofo se acerca al sacerdote (le philosophe se raproohe du prêtre).

        Este reproche seguía siendo fundado hasta tanto que la concepción de la regularidad de los acontecimientos históricos considerase nula la influencia sobre ellos de las particularidades individuales de las personalidades históricas.

        Y este reproche debía producir una impresión tanto más fuerte cuanto que los historiadores de la nueva escuela, al igual que los historiadores y filósofos del siglo XVIII, consideraban que la naturaleza humana era la fuente suprema de la que partían y a la que obedecían todas las causas generales del movimiento histórico. Como la Revolución Francesa había demostrado que los acontecimientos históricos no están condicionados únicamente por las acciones conscientes de los hombres, Mignet, Guizot y otros sabios de la misma orientación, destacaban al primer plano la acción de las pasiones, las cuales con frecuencia rechazaban todo control de la conciencia. Pero si las pasiones son la causa última y más general de los acontecimientos históricos, ¿por qué no tiene razón SaintBeuve cuando afirma que la Revolución Francesa habría podido tener un desenlace contrario al que conocemos, si se hubieran encontrado hombres capaces de inculcar al pueblo francés pasiones diferentes a las que lo agitaban? Mignet contestaría: porque dadas las propiedades de la naturaleza humana no podían agitar entonces a los franceses otras pasiones. En cierto sentido, sería verdad. Mas esta verdad tendría un pronunciado carácter fatalista, ya que equivaldría a la tesis según la cual la Historia de la humanidad, en todos sus detalles, está predeterminada por las propiedades generales de la naturaleza humana. El fatalismo sería la consecuencia de la dilución de lo individual en lo general. Por lo común, el fatalismo es siempre la consecuencia de dicha dilución. Se dice que “si todos los fenómenos sociales son necesarios nuestra actividad no puede tener ninguna importancia”. Esta es una formulación errónea de un pensamiento certero. Debe decirse: si todo se hace mediante lo general, entonces lo individual, incluso mis propios esfuerzos, no tienen ninguna importancia. Semejante conclusión es exacta, pero la utilizan desacertadamente. No tiene ningún sentido aplicada a la moderna interpretación materialista de la Historia, en la que cabe también lo individual, Pero era fundada en la aplicación a las concepciones de los historiadores franceses de la época de la Restauración.

        Actualmente ya no es posible considerar a la naturaleza humana como la causa última y más general del movimiento histórico; si es constante, no puede explicar el curso, variable en extremo, de la Historia, y si cambia, es evidente que sus cambios están condicionados por el movimiento histórico. Actualmente hay que reconocer que la causa última y más general del movimiento histórico es el desarrollo de las fuerzas productivas, que son las que determinan los cambios sucesivos en las relaciones sociales de los hombres. Al lado de esta causa general obran causas particulares, es decir, la situación histórica bajo la cual tiene lugar el desarrollo de las fuerzas productivas de un pueblo y que, a su vez, y en última instancia, ha sido creada por el desarrollo de estas mismas fuerzas en otros pueblos, es decir, por la misma causa general.

        Por último, la influencia de las causas particulares es completada por causas singulares, es decir, por las particularidades individuales de los hombres públicos y por otras “casualidades”, en virtud de las cuales los’, acontecimientos adquieren, en fin de cuentas, su aspecto individual. Las causas singulares no pueden originar cambios radicales en la acción de las causas generales y particulares***, que, por otra parte, condicionan la orientación y los límites de la influencia de las causas singulares. Pero, no obstante, es indudable que la Historia tomaría otro aspecto si las causas singulares, que ejercen influencia sobre ella, fuesen sustituidas por otras causas del mismo orden.

        Monod y Lamprecht continúan manteniéndose en el punto de vista de la naturaleza humana. Más de una vez Lamprecht ha declarado categóricamente que, según su opinión, la sicología social constituye la causa principal de los fenómenos históricos. Es un grave error, en virtud del cual, el deseo, loable en sí, de tener en cuenta todo el conjunto de la vida social no puede conducir más que a un eclecticismo sin contenido aunque hinchado, o (entre los más consecuentes) a los razonamientos de Kablitz sobre la importancia relativa de la inteligencia y del sentimiento.

        Pero volvamos a nuestro tema. El gran hombre lo es, no porque sus particularidades individuales imprimen una fisonomía individual a los grandes acontecimientos históricos, sino porque está dotado de particularidades que le hacen más capaz de servir a las grandes necesidades sociales de su época, que han surgido bajo la influencia de causas generales y particulares. Carlyle52, en su conocida obra sobre los héroes les aplica el nombre de iniciadores (Beginniers). Es un nombre muy acertado. El gran hombre es, precisamente, un iniciador, porque ve más lejos que otros y desea más fuertemente que otros. Resuelve los problemas científicos planteados a su vez por el curso anterior del desarrollo intelectual de la sociedad; señala las nuevas necesidades sociales, creadas por el anterior desarrollo de las relaciones sociales; toma la iniciativa de satisfacer estas necesidades. Es un héroe. No en el sentido de que puede detener o modificar el curso natural de las cosas, sino en el sentido de que su actividad constituye una expresión consciente y libre de este curso necesario e inconsciente. En esto reside toda su importancia y toda su fuerza. Pero esta importancia es colosal y esta fuerza es tremenda.

        Bismarck decía que nosotros no podemos hacer la Historia, sino que debemos esperar a que se haga. Pero ¿quiénes hacen la Historia? Ella es hecha por el ser social, que es su “factor” único. El ser social crea él mismo sus relaciones, es decir, las relaciones sociales. Pero si en un momento dado, él crea precisamente tales relaciones y no otras, esto no se hará, naturalmente, sin su causa y razón; se debe al estado de las fuerzas productivas. Ningún gran hombre puede imponer a la sociedad relaciones que ya no corresponden al estado de dichas fuerzas o que todavía no corresponden a él. En este sentido, él no puede, efectivamente, hacer la Historia y, en este caso, sería inútil que adelantara las agujas de su reloj: no aceleraría la marcha del tiempo, ni lo haría retroceder. En esto tiene plena razón Lamprecht: incluso cuando se encontraba en el apogeo de su poderío, Bismarck no hubiera podido hacer retroceder a Alemania a la economía natural.

        Las relaciones sociales tienen su lógica: en tanto que los hombres se encuentran en determinadas relaciones mutuas, ellos necesariamente sentirán, pensarán y obrarán así y no de un modo diferente. Sería inútil que la personalidad eminente se empeñara en luchar contra esta lógica: la marcha natural de las cosas (es decir, la misma lógica de las relaciones sociales) reduciría a la nada sus esfuerzos. Pero si yo sé en qué sentido se modifican las relaciones sociales en virtud de determinados cambios en el proceso  social y económico de la producción, sé también en qué sentido se modificará a su vez la sicología social, por consiguiente tengo la posibilidad de influencia sobre ella. Influir sobre la sicología social es influir sobre los acontecimientos históricos. Se puede afirmar, por lo tanto, que en cierto sentido, yo puedo, a pesar de todo, hacer la Historia, y no tengo necesidad de esperar hasta que la Historia “se haga”.****

        Monod supone que los acontecimientos e individuos verdaderamente importantes en la Historia, lo son únicamente como signos y símbolos del desarrollo de las instituciones y de las condiciones económicas. Es un pensamiento acertado, aunque está expresado en forma muy imprecisa. Pero precisamente porque es un pensamiento acertado, no hay justificación para oponer la actividad de los grandes hombres “al movimiento lento” de dichas condiciones e instituciones. La modificación más o menos lenta de las “condiciones económicas” coloca periódicamente a la sociedad ante la necesidad de reformar con mayor o menor rapidez sus instituciones. Esta reforma jamás se produce “espontáneamente”; exige siempre la intervención de los hombres, ante los cuales surgen, de este modo, grandes problemas sociales. Y son llamados grandes hombres precisamente aquéllos que, más que nadie, contribuyen a la solución de estos problemas. Ahora bien, resolver un problema no significa ser únicamente “símbolo” y “signo” de lo que ha sido resuelto.

        Nos parece que Monod, ha opuesto estos dos puntos de vista, sobre todo porque le ha gustado la simpática palabreja “lentos”. Es una palabreja preferida por muchos evolucionistas contemporáneos. Desde el punto de vista psicológico, esta preferencia se comprende: nace necesariamente en el ambiente bien intencionado de la moderación y de la puntualidad... Pero, desde el punto de vista de la lógica, no resiste a la crítica, como lo ha demostrado Hegel.

        Y no son tan sólo los “iniciadores”, los “grandes” hombres, los que tienen abierto ante sí un ancho campo de acción, sino todos los que tienen ojos para ver, oídos para oír y corazón para amar a su prójimo. El concepto de grande es relativo. En sentido moral, es grande todo aquél que, como dice la expresión evangélica “sacrifica su vida por el prójimo”.

____________
(**) En la edición de la colección 70, Juan Grijalbo, p. 71, dice “tenientes”. (CH).
(42) Es posible que entonces Napoleón hubiera venido a Rusia, adonde unos años antes de la Revolución tenía la intención de dirigirse. Aquí hubiera hecho mérito, seguramente, combatiendo contra los turcos o los montañeses del Cáucaso, pero a nadie se le hubiera ocurrido que este oficial pobre, pero de talento, podría, en circunstancias favorables, llegar a ser dueño del mundo. [G. V. Plejánov]
(43) Ver Historia de Francia, por V. Duruy, Tomo II, páginas 524-525. [G. V. Plejánov]
(44) Durante el reinado de Luis XV sólo uno de los representantes del Tercer Estado, Chevert, pudo llegar hasta el grado de teniente general. Bajo el reinado de Luis XVI, la carrera militar era más inaccesible aun para dicho Estado. Ver Rambeaud, Histoire de la civilisation française, sexta edición, Tomo II, página 225. [G. V. Plejánov]
(45) Histoire de la Peinture en Italie, páginas 24-25, París, 1892. [G. V. Plejánov]
(46) En 1608 nacieron Terborch, Brouwer y Rembradt; en 1610, Adrián Van Ostade, Both y Ferdinand Bol; en 1613, Van-der-helst y Gerard Dou, en 1615, metsu; en 1620, Wouwerman; en 1621, Weenix, Everdingen y Pynacker; en 1624, Berghen; en 1629, Paul Potter; en 1626, juan Steen; en 1630, Tuisdael; en 1637, Van-der-Heyde; en 1638 Hobberma; en 1639, Adrián Van-der-Velde. [G. V. Plejánov]
(47) “Shakespeare, Beanmont, Flechter, Jonson, Webster, Massinger, Ford, middleton y Haywood, aparecidos al mismo tiempo o uno tras otro, representan la nueva generación que, gracias a su situación favorable, floreció magníficamente sobre el terreno preparado por los esfuerzos de la generación anterior”. Taine, Histoire de la littérature anglaise, tomo I, página 468, París, 1863. [G. V. Plejánov]
(48) Taine, Histoire de la littératur anglaise, tomo II, página 5, París, 1863. [G. V. Plejánov]
(49) Systeme de la nature (Sistema de la naturaleza). Obra fundamental de Holbach, destacado filósofo materialista francés (1723-1789).
(50) Así era cunado se ponían a discutir sobre la regularidad de los acontecimientos históricos. En cambio, cuando algunos de ellos relataban simplemente estos acontecimientos, ocurría con frecuencia que llegaban a atribuir al elemento personal una importancia exagerada. Pero lo que a nosotros nos interesa ahora no son sus relatos, sino sus juicios. [G. V. Plejánov]
(51) Bossuet (1627-1704). Obispo, filósofo y escritor francés.
(***) En cursivas en la edición de la Colección 70 de la editorial Grijalbo. (CH).
(52) Carlyle, Tomás (1795-1881). Escritor e historiador inglés, perteneciente a la burguesía.
(****) En cursiva en la Colección 70 de la editorial Grijalbo.

CREACIÓN HEROICA