lunes, 2 de marzo de 2026

Economía

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!


La Criminal Agresión de la Burguesía Argentina a las Clases Trabajadoras

Cesar Risso

La Ley de Reforma Laboral aprobada en Argentina es una brutal transferencia de la riqueza creada por los trabajadores a manos de la burguesía.

La lucha permanente de las clases trabajadoras en el capitalismo, en su fase imperialista, se encuentra en Argentina, y en gran parte del mundo, en una situación de repliegue, mientras que la burguesía en su versión extrema de neoliberalismo (anarcocapitalismo le llama Javier Milei), busca expoliar con ferocidad a los verdaderos creadores de la riqueza.

Desde un comienzo las medidas de política económica de Javier Milei, en representación de la burguesía argentina, tratando de reducir la inflación y corregir el déficit fiscal, evidenciaron gran crueldad porque apuntaron contra los jubilados, y los trabajadores en general, favoreciendo en todo momento a la burguesía. Mientras los trabajadores veían reducir sus ingresos reales, y en consecuencia su consumo, por otro lado, los grandes empresarios fueron considerados por Javier Milei como héroes al evadir impuestos. Se les permitió a los empresarios ingresar al sistema financiero legal los dólares que habían acumulado sin dar razón de su origen, ya fueran de origen legal, o ilegal.

Entre otras de las medidas para favorecer a la gran burguesía argentina, se vendieron dólares del Banco Central de Reserva Argentino, a un tipo de cambio bajo, el cual sostiene artificialmente, que luego salían del país, favoreciéndose con el diferencial cambiario. Esto se ha dado utilizando incluso los dólares de los ahorristas.

La crisis económica argentina, alimentada por la política económica, ha provocado el cierre de gran cantidad de empresas (unas 22 mil empresas han cerrado), el despido masivo de trabajadores (se calcula que cada cuatro minutos despiden un trabajador), que a la fecha son de cerca de trescientos mil.

La disminución del consumo es una consecuencia inmediata de la crisis económica que, a pesar del esfuerzo de Javier Milei por superarla, aunque agrediendo salvajemente a las clases trabajadoras, la agudiza cada vez más.

La reducción del déficit fiscal se sustenta en el despido de trabajadores públicos, en la reducción de ministerios, en la disminución del ingreso real de los jubilados, en la eliminación total de las obras públicas, en la retención de los impuestos cobrados por el gobierno central, los mismos que deberían ser entregados, conforme a ley, a las provincias.

Este conjunto de medidas, se amalgama con las denuncias de corrupción como el caso Libra, a través del cual se apropiaron de millones de dólares fomentando una criptomoneda, apoyada por Javier Milei, lo que hizo subir considerablemente su precio, para minutos después, quienes estaban informados por ser parte de la estafa, las vendieron, obteniendo ilícitas ganancias. Igualmente, las denuncias de cobros de miles de dólares por la posibilidad de reunirse con Javier Milei, así como las coimas de 3% atribuidas a Karina Milei, afectando a los discapacitados al drenar los fondos que se destinaban a su apoyo.

Todas estas medidas, que constituyen una enorme transferencia de dinero de las clases trabajadoras hacia los grandes empresarios, se han dado con el añadido del endeudamiento externo, que tendrá que pagar el pueblo argentino. Esta transferencia de valor es aproximadamente de 62 mil millones de dólares.

Pero esto no basta para la gran burguesía argentina y los políticos en el poder, con Javier Milei a la cabeza.

El último episodio de este brutal latrocinio a las clases trabajadoras, se ha dado con la aprobación de la Ley de Reforma Laboral.

Esta Ley, considera la jornada laboral flexible, que consiste en que el empleador podrá exigir hasta una jornada diaria de 12 horas, con el límite de 48 horas semanales. Lo que se busca con esta medida es eliminar el pago de horas extra. Para esto se crea el llamado banco de horas, con lo cual el horario pasa a ser flexible en función de la conveniencia de los empresarios.

Como se sabe, la hora extra, es decir, la hora que se labora por encima de la jornada laboral (8 horas), se paga con un adicional, debido a que después de 8 horas de trabajo, el trabajador requiere por cada hora adicional realizar un mayor esfuerzo. Con la nueva Ley esta consideración real desaparece.

Con respecto a las indemnizaciones, como es normal, deben contemplar todos los pagos que recibe el trabajador. Sin embargo, en la nueva ley ya no se considerarán el aguinaldo, vacaciones, premios o propinas, lo que baja el costo de despido, convirtiéndose en un incentivo para despedir a los trabajadores.

Asimismo, se restringe el derecho a huelga. Este derecho reconocido internacionalmente, es prácticamente anulado al considerar un conjunto de actividades esenciales que legalmente no podrían parar. En estas actividades esenciales se incluyen prácticamente todas las actividades económicas, impidiendo así el derecho a huelga. En el mismo sentido, el tiempo destinado a las asambleas por parte de los trabajadores sindicalizados será descontado del salario.

Se incluye también en la Ley de modernización laboral el llamado salario dinámico. Es decir, los incrementos obtenidos por los trabajadores por bonos, que se incorporaban a las remuneraciones al ser reiterados, ahora pasan a ser temporales, siendo en los hechos una reducción de las remuneraciones.

Como se puede apreciar, la versión argentina del capitalismo, promovido por Javier Milei, es un capitalismo desbocado, que, con la finalidad de apropiarse de la mayor cantidad de riqueza creada por los trabajadores, está destruyendo la propia economía capitalista en Argentina, y sobre todo a las clases trabajadoras.

La gran burguesía argentina, con la finalidad de apropiarse de mayores ganancias, está aplicando políticas que terminarán fagocitando al capitalismo en Argentina. Así, su ambición sin límites, conduce a la burguesía a engullirse a sí misma. Solo que el problema está en que al hacerlo destruiría también a la sociedad en su conjunto. Sin embargo, dado que la creación de riqueza se debe al despliegue de la fuerza de trabajo, entonces, lo que colapsaría sería el sistema de trabajo asalariado, más no la fuerza de trabajo, que inevitablemente tendría que pasar a formas colectivas avanzadas como el socialismo.

 


Reconstitución

Nota: 

El artículo que sigue a continuación aborda la cuestión de las contradicciones antagónicas en el seno del pueblo y, como era obligado, lo hace en su relación con la identidad fundamental de los intereses de clase del pueblo, identidad que se define por la contradicción principal que marca el período histórico concreto. Este artículo es una contribución para el correcto entendimiento del trabajo de masas del partido proletario, y tiene especial importancia en la presente situación en que los marxista-leninistas luchan por reconstituir el partido de Mariátegui. Llevar la Reconstitución hasta su culminación solo es posible en medio de la lucha de clases de las masas. Esta es una verdad elemental. Pero hay trabajo de masas y trabajo de masas. El oportunismo también hace trabajo de masas, pero fuera de la órbita del marxismo-leninismo, mientras el proletariado consciente desarrolla un trabajo de masas fundado en los principios de su ideología y en una táctica ajustada a la situación concreta. Así, pues, el lector encontrará en el artículo el fundamento filosófico del trabajo de masas del proletariado consciente. Entre otras cosas, este fundamento sirve para entender que quienes se llenan la boca hablando del oportunista trabajo de masas que realizan, están lejos del marxismo y, muy especialmente, de la dialéctica marxista. Por lo expuesto, no puede dudarse de que el artículo que publicamos, reelaborado en algunas de sus partes, es una contribución a la reconstitución del partido de Mariátegui. 

01.02.2026.

Comité de Redacción. 

 

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

Acerca de las Contradicciones Antagónicas en el Seno del Pueblo 

E. I. 

PARA TENER una visión completa de las contradicciones existentes en el seno del pueblo, no solo es necesario tener en cuenta las contradicciones no antagónicas, sino también las contradicciones antagónicas. Aunque la adopción de una táctica correcta implica la consideración de una serie de factores nacionales e internacionales, ella es posible solo si se parte de una correcta comprensión de las contradicciones no antagónicas y las contradicciones antagónicas en el seno del pueblo. 

En febrero de 1957, Mao señaló: 


Hablando en términos generales, las contradicciones en el seno del pueblo son contradicciones que se dan sobre la base de la identidad fundamental de los intereses de clase. (Obras escogidas, t. V, p. 421). 

Como es de conocimiento común, la identidad fundamental de los intereses de clase del pueblo está determinada por la contradicción principal de un determinado período histórico. Lenin señalaba que en toda nación moderna hay dos naciones. Por eso, puede decirse que en el actual período la contradicción principal en el Perú es entre la nación peruana, de una parte, y la gran burguesía intermediaria y el imperialismo de otra parte. Así, pues, la nación de la que aquí hablamos, está conformada por la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía urbana y la porción de la burguesía nacional (o burguesía media), que se opone al imperialismo en la medida en que éste impide el desarrollo del capitalismo nacional. La contradicción entre esta nación, de una parte, y la gran burguesía y el imperialismo, de otra, es una contradicción antagónica, y tiene su resolución en la conquista del poder político por el pueblo. 

       De manera pues que, la identidad fundamental de los intereses de clase del pueblo es la línea demarcatoria que separa a quienes luchan por resolver revolucionariamente la contradicción principal y quienes desenvuelven una actividad limitada a procurar algunas reformas en el marco del régimen capitalista. 

       La lucha por la resolución de la contradicción principal no puede alcanzar el éxito sino sobre la base de la unidad de las clases trabajadoras en un frente unido revolucionario. Este frente debe presentar la necesaria correspondencia entre su programa y la posición política de sus militantes, así como aplicar una justa táctica en cada situación concreta de la lucha de clases. 

Como señalaron Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista, “las ideas dominantes en cualquier época no han sido nunca más que las ideas de la clase dominante.”  Así, el reformismo en el seno del pueblo es, precisamente, un producto de la influencia de la ideología burguesa. Por eso, este reformismo no va más allá del régimen capitalista, pues apenas se propone algunos cambios compatibles con el mantenimiento de sus fundamentos: precisamente por eso es reformismo. En consecuencia, el reformismo no es parte de la identidad fundamental de los intereses de las clases que conforman el pueblo; por el contrario, representa una posición antagónica con respecto a dicha identidad. 

Lo mismo puede decirse de las desviaciones del marxismo. Como se sabe, el marxismo es la ideología del proletariado, clase dirigente del pueblo, la cual, en consecuencia, encarna, más que ninguna otra clase, la identidad fundamental de los intereses de clase del pueblo. Las desviaciones del marxismo son el resultado de la influencia de la burguesía entre el proletariado y las clases trabajadoras en general y, por eso, no hacen parte de aquella identidad fundamental. 

Lenin subrayó: 


El revisionismo o “revisión” del marxismo es hoy una de las principales manifestaciones, si no la principal de la influencia burguesa sobre el proletariado y de la corrupción burguesa de los proletarios. (“Quien mucho corre, pronto para”). 

Específicamente sobre el liquidacionismo, el jefe bolchevique sostuvo: 


las desviaciones del marxismo las engendra la “contrarrevolución burguesa”, las engendra “la influencia burguesa en el proletariado”. (…) el liquidacionismo es una desviación “peligrosa” del marxismo, una desviación contra la actual es necesario luchar, que refleja “la influencia burguesa en el proletariado. (…) Los intereses de la burguesía, cuyo estado de espíritu es contrario a la democracia, y, en general, contrarrevolucionario, exigen la liquidación, la disolución del viejo Partido del proletariado. (…) El liquidacionismo no es solamente la liquidación (es decir, la disolución, la destrucción) del viejo Partido de la clase obrera; es también la destrucción de la independencia de clase del proletariado, la corrupción de su conciencia por las ideas burguesas. (“La decisión de 1910”).

… el liquidacionismo desde la derecha, o liquidacionismo en el sentido propio de la palabra, fue un viraje hacia el liberalismo. (…) debe estar claro para todos lo absurdo y ridículo de pensar en la posibilidad de “unir” o “conciliar este grupo [el grupo liquidacionista] con el partido obrero marxista. (“Marxismo y liquidacionismo”). 

Como consecuencia, el conductor de la Revolución Rusa estableció la línea marxista en el movimiento obrero: 


La única línea marxista en el movimiento obrero mundial consiste en explicar a las masas que la escisión con el oportunismo es inevitable e imprescindible, en educarlas para la revolución en una lucha despiadada contra él, en aprovechar la experiencia de la guerra para desenmascarar todas las infamias de la política obrera liberal-nacionalista, y no para encubrirlas. (“El imperialismo y la escisión del socialismo”). 

¿Cuál es la esencia de los citados juicios y de la línea de Lenin para el movimiento obrero mundial? ¿Cuál es su fondo filosófico? La esencia de tales juicios y de tal propuesta, su fondo filosófico, es que, en el seno del pueblo, existen no solo contradicciones no antagónicas sobre la base de la identidad fundamental de sus intereses de clase, sino también contradicciones antagónicas entre el revolucionarismo y el reformismo, entre el marxismo y el oportunismo. Estas contradicciones antagónicas son formas específicas del antagonismo entre el proletariado y la burguesía. 

A propósito del antagonismo entre el marxismo y el oportunismo, Mao precisó: 


Los derechistas, aunque desde un punto de vista formal todavía están dentro del pueblo, en realidad son enemigos. Declaramos abiertamente que lo son, que la contradicción que nos enfrenta a ellos es una contradicción entre nosotros y el enemigo. (Obras escogidas, t. V, p. 541). 

Esta cita le alcanza también al reformismo. Así, los oportunistas y los reformistas que, desde un punto de vista formal actúan en el seno de las clases trabajadoras, son enemigos en la medida en que mantienen una posición contraria a la revolución, motivo por el cual se encuentran fuera de la identidad fundamental de los intereses de clase del pueblo. El hecho de que oportunistas y reformistas actúen en el seno de las clases populares, solo puede confundir a quienes no abordan el problema desde la posición del proletariado y desde el punto de vista de la dialéctica marxista. Mao sostuvo:

 

[Los derechistas] son del pueblo en un tercio de sí mismos, y de la contrarrevolución en los dos tercios restantes. (Ibídem). 

A algunos marxistas blandengues o más o menos blandengues, estas palabras de Mao (que les alcanza asimismo a los reformistas) pueden parecerles demasiado fuertes. Pero es cierto: los derechistas y los reformistas son tales porque sus posiciones sirven a la burguesía, no al proletariado. Socialmente, actúan en el seno del pueblo y, por eso, algunos de ellos se ven forzados a utilizar una fraseología revolucionaria; pero, ideológica y políticamente, son agentes de la influencia de la burguesía entre las clases trabajadoras. Precisamente es el caso de los liquidadores, quienes utilizan un lenguaje marxista con el cual embaucan a algunas personas, siendo que lo que hacen en realidad es introducir el liberalismo en el seno del pueblo, precisamente en cuestiones tan fundamentales como el partido y el frente unido. En efecto, los liquidadores extienden abusivamente las contradicciones no antagónicas hasta el punto de diluir subjetivamente las contradicciones antagónicas; es decir, encubren este último tipo de contradicciones y, sobre esta base, promueven un partido doctrinariamente heterogéneo y un frente amalgama con la participación de reformistas y oportunistas. Todo esto es liberalismo. ¿A quién sirve este liberalismo? Ciertamente no al proletariado, sino a la burguesía. 

Por lo expuesto, se entenderá que, en cuanto a la organización política del proletariado, 


Es absurdo seguir considerando el oportunismo como un fenómeno interior de Partido. (…) Ahora toda la cuestión consiste en decidir si… hay que intentar introducir nuevamente ese pus en el organismo, en aras de la “unificación” (con el pus), o si para contribuir a la completa curación del organismo del movimiento obrero, es menester eliminar esa podre del modo más rápido y cuidadoso, aunque este proceso produzca temporalmente agudo dolor. (Lenin, “El oportunismo y la bancarrota de la II Internacional”).      

En cuanto al frente unido, desde los años sesenta el Partido enfatizó que el frente no es para compartir con revisionistas y trotskistas. Ahora hay que agregar que tampoco es para compartir con liquidadores. 

El frente revolucionario del pueblo peruano no puede ser solamente el frente de las organizaciones de izquierda, sino fundamentalmente de la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía urbana y la porción de la burguesía nacional que se opone al imperialismo, frente que, como bien se sabe, no puede construirse sino sobre la base de la alianza obrero-campesina. En consecuencia, no es posible la construcción de un frente unido revolucionario con la pequeña burguesía reformista y con oportunismos de todo jaez.      

Por eso, si la reconstitución del Partido de Mariátegui es posible únicamente sin el revisionismo y contra el revisionismo (el liquidacionismo es una forma específica de revisionismo); la construcción del frente unido revolucionario es posible únicamente sin el reformismo y contra el reformismo, sin el oportunismo y contra el oportunismo. 

Resumiendo: no obstante actuar en el seno del pueblo, tanto el reformismo como el oportunismo son productos de la influencia de la ideología burguesa entre las clases trabajadoras y, por eso, sus posiciones son contrarias a la identidad fundamental de los intereses de clase del pueblo peruano. Sin embargo, ¿qué hace el liberalismo disfrazado de marxismo-leninismo? Pues, como está probado, postula un partido doctrinariamente heterogéneo, aunque lo niegue de la boca para afuera y con artimañas absolutamente contrarias a la moral revolucionaria; así como promueve también un frente amalgama con la participación de revisionistas y otras hierbas; es decir, niega que 


las desviaciones del marxismo… las engendra “la influencia burguesa en el proletariado”; [niega que] El revisionismo o “revisión” del marxismo es hoy una de las principales manifestaciones, si no la principal de la influencia burguesa sobre el proletariado y de la corrupción burguesa de los proletarios; [niega que] Los derechistas, aunque desde un punto de vista formal todavía están dentro del pueblo, en realidad son enemigos; [niega que] Ahora toda la cuestión consiste en decidir si… hay que intentar introducir nuevamente ese pus en el organismo, en aras de la “unificación” (con el pus); [niega que] La única línea marxista en el movimiento obrero mundial consiste en explicar a las masas que la escisión con el oportunismo es inevitable e imprescindible, en educarlas para la revolución en una lucha despiadada contra él. 

Si la independencia de clase del partido proletario está dada por su adhesión al marxismo-leninismo y, por lo tanto, por la lucha contra el oportunismo y su depuración de las filas partidarias; el carácter revolucionario del frente unido está dado por la correspondencia necesaria entre el programa revolucionario y la posición política revolucionaria de sus militantes. En el Perú de hoy, son revolucionarios todos aquellos que, respondiendo a la identidad fundamental de los intereses de clase del pueblo, luchan por la conquista del poder, y no simplemente por algunas reformas. Ningún programa revolucionario que pueda existir en el papel es pasible de implementarse si los militantes del frente no son revolucionarios, sino reformistas y oportunistas. 

Sin embargo, en la medida en que los reformistas y oportunistas “son del pueblo en un tercio de sí mismos”, en algunas circunstancias pueden actuar a favor de una u otra reivindicación concreta, o incluso de un conjunto de reivindicaciones concretas y, en estos casos, el frente revolucionario puede actuar conjuntamente con ellos, pero preservando en todo momento su independencia política y su autonomía orgánica. 

Empero, por aquello de que los reformistas (la izquierda de la derecha) y los oportunistas (la derecha de la izquierda), son de “la contrarrevolución en los dos tercios restantes” de sí mismos, lo que no puede hacerse es incorporarlos a las filas del frente unido revolucionario. Incorporar a estas filas a reformistas y oportunistas es negar el principio de la correspondencia necesaria entre el programa y la militancia del frente revolucionario y, naturalmente, esto sería oportunismo, así como es oportunismo compartir con ellos en un frente cualquiera en las condiciones históricas consideradas en el presente artículo. 

En conclusión, el liberalismo disfrazado de marxismo-leninismo encubre el antagonismo entre el revolucionarismo y el reformismo y entre el marxismo y el revisionismo, y, como consecuencia, socava la identidad fundamental de los intereses de clase del pueblo peruano. De esta forma da paso al liberalismo encarnado en la oportunista idea de la “unidad” con tuti quanti, idea que, dados aquel encubrimiento y aquella socavación, se revela, para cualquier marxista capaz de pensar, como una flagrante amputación de la dialéctica marxista y un evidente oportunismo en el trabajo de masas. 

14.12.2025.




Nota:

 

El artículo que publicamos enseguida es un mentís contundente a la idea metafísica de que la adhesión a la verdad universal determina que el Partido sea “monolítico”. El Partido proletario es una unidad de contrarios, y no hay ninguna cosa en el universo que no sea una unidad de contrarios. Por eso el artículo que sigue es una contribución a la correcta comprensión de la dialéctica en el Partido en general y del proceso de la Reconstitución en particular. Por otra parte, es menester subrayar muy especialmente que nadie debería desviar su actividad fuera del Comité de Coordinación, o sea, fuera de la tarea de defender, actualizar y desarrollar la Creación Heroica de Mariátegui, penetrar en las masas y preparar la realización del histórico Congreso Reconstituyente del Partido. No ajustarse a esta tarea es expresión de un espíritu anarcoide.

 

O1.11.2025.

Comité de Redacción.

 

 

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

 

El Partido Proletario no es una Apacible y Unánime Academia 

E. I. 

EL TÍTULO DEL PRESENTE artículo está tomado de la siguiente afirmación de José Carlos Mariátegui: 


La revolución rusa que, como toda gran revolución histórica, avanza por una trocha difícil, que se va abriendo ella misma con su impulso, no conoce hasta ahora días fáciles ni ociosos. Es la obra de hombres heroicos y excepcionales, y, por este mismo hecho, no ha sido posible sino con una máxima y tremenda tensión creadora. El partido bolchevique, por tanto, no es ni puede ser una apacible y unánime academia. (Figuras y aspectos de la vida mundial, v. II, p. 213). 

En efecto, el partido del proletariado no es ni puede ser, tanto en la situación en que es colocado por una revolución triunfante dirigida por él como en aquella otra que es la preparación de este triunfo, una apacible y unánime academia, es decir, no puede ser una reposada y metafísica academia. De hecho, el partido del proletariado es una unidad de contrarios: a veces de contrarios no antagónicos (entre la verdad y el error, entre lo avanzado y lo atrasado, entre lo nuevo y lo viejo), a veces de contrarios antagónicos (entre el marxismo y el revisionismo, entre el marxismo y el dogmatismo). 

       Así las cosas, ahora que hemos entrado a una nueva fase de la lucha por la Reconstitución, debemos tener presente la verdad de que el Partido es una unidad de contrarios y, por lo tanto, mantenernos conscientes de que las contradicciones no antagónicas sean tratadas conforme al principio de unidad-crítica-unidad y que, si se presentara el caso, de desenvolver una correcta lucha contra cualquier forma de oportunismo de derecha o de “izquierda”. 

       No somos un club de amigos y nos oponemos al filisteo estilo burgués de la adulación, al estilo de dejar hacer y dejar pasar que los liquidadores venden desde hace años como “no sectarismo”. Somos una máquina de combate que marcha por el camino de la reconstitución del partido de Mariátegui, y que, por esto, exige de cada uno de sus mílites la debida disciplina, la debida consecuencia en la lucha contra el oportunismo en general y el liquidacionismo en particular y, finalmente, el debido empeño en la tarea de defender, actualizar y desarrollar la Creación Heroica de Mariátegui, penetrar en las masas y preparar la realización del histórico Congreso Reconstituyente del Partido. 

02.10.2025.



Nota:

 

Republicamos el artículo que sigue, porque, a seis meses de la constitución del COMITÉ DE COORDINACIÓN POR LA RECONSTITUCIÓN DEL PARTIDO DE MARIÁTEGUI, es necesario hacerse algunas preguntas. ¿Se planificó el trabajo del COMITÉ DE COORDINACIÓN? ¿Se planificó el trabajo de cada una de las Secretarías? Si la respuesta es positiva, ¿cuáles son los resultados? ¿Se ha hecho algo por darle más vivacidad a CREACIÓN HEROICA? ¿Han cumplido con esta tarea aquellos que tienen que dar el ejemplo? ¿Cuánto se ha avanzado en el trabajo de ligarnos a las masas? ¿Se ha organizado nuestro trabajo de investigación? ¿Se ha avanzado en el trabajo de relacionarnos con intelectuales marxistas que puedan aportar a la lucha por la Reconstitución? ¿Se ha cumplido con la tarea de hacer participar en nuestras reuniones a jóvenes dirigentes de las masas?

 

Este conjunto de interrogantes exigen perentorias respuestas que deben surgir de algunas reuniones organizadas para el efecto, reuniones que deben ser presenciales y de concurrencia obligatoria (toda reunión, presencial o virtual, del COMITÉ DE COORDINACIÓN, es obligatoria para todos y cada uno de su miembros), y que, bien preparadas y conducidas, deben representar un verdadero balance de nuestra actividad en el primer medio año de nuestra existencia.

 

O1.03.2026.

Comité de Redacción

 

 

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

 

 

Desplegar una Gran Iniciativa en la Lucha por la Reconstitución del Partido de Mariátegui

 

Eduardo Ibarra 

 

SIN DESPLEGAR una gran iniciativa no sería posible impulsar como corresponde la reconstitución del partido de Mariátegui. Las secretarías del Comité de Coordinación (CC) deben ejercer la función de dirigir al colectivo según un Plan General y Planes Específicos de construcción a ejecutarse cada uno de ellos según cronograma. Para esto debe hacer que todos y cada uno de los miembros del CC realicen las tareas necesarias en la construcción orgánica, el trabajo de propaganda, en la investigación, en el debate, en el trabajo de masas.

 

    En la construcción orgánica hay que tomar como base la organización celular (cada célula debe estar ligada a las masas); en el trabajo de propaganda hay que tomar como centro la publicación del órgano teórico del CC y de una revista, virtual o impresa, dirigida a las clases trabajadoras; en la investigación y el debate, hay que tener como base la recolección y centralización del material relativo a los temas pendientes de solución, la organización del debate en reuniones presenciales y de concurrencia obligatoria y la incorporación de intelectuales marxistas a estas reuniones; el trabajo de masas debe tener como guía ir a las masas profundas, dotar al pueblo de un Programa de Acción y, sobre su base, construir paso a paso un Frente Unido Revolucionario.

 

Solo desplegando una gran iniciativa sería posible impulsar como corresponde la reconstitución del partido de Mariátegui. Es decir, solo así es posible cumplir con el histórico compromiso asumido con la firma del Acta de Constitución del Comité de Coordinación por la Reconstitución del Partido de Mariátegui. Desplegar una gran iniciativa en la lucha por la Reconstitución equivale a poner en tensión todas nuestras fuerzas. ¡Pongamos, pues, en tensión todas nuestras fuerzas!

 

15.10.2025.

Internacionales

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!


Bloqueo Económico de Estados Unidos contra Cuba

Santiago Ibarra

EL 29 DE ENERO Donald Trump firmó la Orden Ejecutiva 14380 que declara a Estados Unidos en estado de “Emergencia Nacional” porque Cuba representaría para la seguridad nacional y la política exterior de la primera potencia económica y militar del mundo una “amenaza inusual y extraordinaria”, por tener relaciones con adversarios de Estados Unidos, como China, Rusia, Irán y Corea del Norte.

La orden ejecutiva sanciona con un incremento de los aranceles a todo país que le venda petróleo a Cuba. Con esta medida, Estados Unidos busca hundir en el hambre al pueblo cubano, llevarlo a la muerte y la desesperación (como en Gaza) y provocar un cambio de régimen.

Como ha hecho siempre, Estados Unidos utiliza demagógicamente el discurso de la democracia, la libertad de expresión, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos como coartada para engañar y justificar su accionar imperialista frente a la población estadounidense y mundial, mientras que al mismo tiempo provoca genocidios en otras partes del mundo, viola la soberanía de los pueblos y reprime y persigue a los inmigrantes y a quienes piensan distinto dentro de su territorio.

En respuesta, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha aclarado que Cuba no representa para Estados Unidos y para nadie ninguna amenaza, ha afirmado que la rendición no es una opción para Cuba, que no habrá cambio de régimen, que hay mucho que defender en Cuba. Díaz-Canel ha remarcado que Cuba está dispuesta a dialogar con Estados Unidos, pero respetando la soberanía de su país.

Asimismo, Díaz-Canel ha llamado a los países del Sur Global a resistir conjuntamente la embestida de Estados Unidos. Precisamente, Estados Unidos despliega una guerra económica y militar contra países de América Latina, Irán y Palestina (a los que se suman Canadá y Groenlandia) para tener el control de sus mercados, sus rutas marítimas y sus recursos naturales y alejar a China de esos países. En el caso específico de Cuba, Estados Unidos busca el cambio de régimen por razones fundamentalmente ideológicas y políticas.

La Orden Ejecutiva 14380 es solo el último dispositivo legal aprobado por Estados Unidos para provocar la caída del gobierno y la revolución cubanos. El bloqueo económico contra Cuba lo inició Kennedy en 1960 y se prolongó con la Ley Helms Burton de 1996, la cual prolonga el embargo y establece que para levantar el bloqueo debe haber un cambio de régimen en Cuba.

El bloque económico contra Cuba busca impedir su desarrollo económico y social. El daño económico ocasionado a Cuba con el bloqueo se calcula en más de 2 billones de dólares. No hace mucho Lula se animó a decir que sin ese bloqueo ilegal Cuba sería una economía como la de Noruega o Suecia. Se estima que Cuba podría haber crecido el 2024 el 9,2% en lugar del decrecimiento cercano al 0,1% que tuvo lugar. El bloqueo económico estadounidense ha provocado consecuencias profundamente negativas en la economía y la sociedad cubanas.

No obstante, en estas duras condiciones Cuba ha logrado desde la Revolución de 1959 objetivos sociales y educativos que dejan muy atrás a otros países de Latinoamérica y aun potencias del mundo.

Así, por ejemplo, Cuba produce vacunas contra el Covid-19 y el cáncer de pulmón. Ha enviado 600 mil médicos a 165 países y miles de profesores a diferentes partes del mundo (el bloqueo de Trump incluye lamentablemente la prohibición a países latinoamericanos de tener en sus territorios a médicos cubanos).

Cuba ostenta una de las tasas más altas de médicos por habitantes: tenía 9.5 médicos por cada 1.000 habitantes hacia el año 2021, mientras que por esa misma cantidad de habitantes países como Argentina tiene 5.1 médicos hacia el 2023, Brasil solo 2.4 hacia el 2023, Corea del Sur 2,6 el 2022, Francia 3,3, y Noruega 5 médicos por cada 1.000 habitantes el 2023.

Cuba llegó a tener 1 maestro por cada 36 habitantes en el año 2007. Y la esperanza de vida en Cuba es de 78 años, una de las más altas de Latinoamérica, superior, por ejemplo, a la de Brasil, que es de 76 años.

Cuba es el país que más medallas ha conseguido en los juegos olímpicos: más de 240 en total, de ellas, más de 80 son de oro. Si revisamos el medallero olímpico, salta a la vista que los países que fueron colonialistas ocupan los primeros puestos, en tanto que los países que fueron colonizados ocupan los puestos más bajos del medallero, con la excepción de China, que ocupa el segundo lugar, gracias a la revolución de 1949. Lo de Cuba es altamente destacable porque siendo un país del Tercer Mundo, permanentemente bloqueado y asediado, ha logrado hazañas en diferentes campos del saber y el deporte. No es cierto pues, como se le ha ocurrido decir a alguno de los analistas que pululan en el medio, que también los países dependientes y subdesarrollados de América Latina (Chile, por ejemplo) han logrado las cosas que Cuba logró.

Estos logros se explican porque en Cuba la inversión en salud, por ejemplo, fue del 13.79% del PIB el año 2021, según la OMS. A diferencia de la mayoría de países latinoamericanos, que invierten muy poco en educación y salud, en Cuba esos temas son verdadera prioridad, aunque el bloque económico esté erosionando varias de esas conquistas.

Y no solo son los temas sociales en los que destaca Cuba, sino que además ha contribuido materialmente a la descolonización de países de África y a la lucha contra el apartheid en Sudáfrica.

El bloqueo económico estadounidense contra Cuba, además, no es el resultado del consenso en la comunidad internacional. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha votado en 32 oportunidades contra el bloqueo económico a Cuba, sin efectos en la realidad. Estados Unidos impone su voluntad a la inmensa mayoría de países del mundo. Esto no impide que intelectuales que se reclaman demócratas agachen la cabeza y apoyen el bloqueo económico arbitrario de Estados Unidos.

Al contrario, el gobierno cubano se sostiene gracias al consenso que ha logrado en su sociedad. Pero no es solo el gobierno, sino la dignidad de todo un pueblo lo que está de por medio para los cubanos, su lucha sin cuartel por ser reconocidos como seres humanos libres con derecho a conducir su propio destino. Por eso el pueblo cubano seguirá resistiendo, como lo ha hecho durante 65 años.




¡ALTO A LA GUERRA DE ESTADOS UNIDOS E ISRAEL CONTRA IRÁN!*

Revcom, 28 de febrero de 2026

La madrugada del sábado, mientras la mayor parte de Estados Unidos dormía, Trump lanzó un ataque no provocado contra Irán. Trump llama a un cambio total de régimen y afirma que lo hace para ayudar al pueblo iraní y poner fin a lo que califica de agresión iraní contra Estados Unidos.

De hecho, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es criminal e injusta. El ataque no provocado de Trump significará muerte y sufrimiento para el pueblo iraní, y representa el peligro de una guerra regional más amplia que podría derivarse en una espiral que desemboque en una guerra mundial.

Nosotros ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas sigan dominando al mundo y determinando el destino de la humanidad. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así.
— Bob Avakian, líder revolucionario y arquitecto del nuevo comunismo

El ataque de Trump contra Irán no guarda ninguna relación con “liberar al pueblo iraní”. Las tonterías en boca de Trump para justificar esta guerra serían ridículas si no fueran tan peligrosas y estuvieran tan garantizadas para causar destrucción y horror. Decenas de mujeres jóvenes y niñas ya resultaron muertas en una escuela en la ciudad de Minab debido a las bombas estadounidenses. Trump ha llamado explícitamente a un cambio de régimen. Esta guerra es el capitalismo-imperialismo estadounidense, ahora liderado por un régimen fascista, que actúa para afianzar cualitativamente su dominación sobre el Medio Oriente y fortalecer su posición frente a sus rivales imperialistas: China —que importa más del 80% del petróleo de Irán— y Rusia, que mantiene estrechos vínculos con el régimen iraní.

Trump amenazó con que “un régimen terrorista nunca debe poseer un arma nuclear”. Pero el mayor régimen terrorista en el mundo es el imperio estadounidense, armado hasta el cogote con armas nucleares y que ha matado literalmente a millones de civiles desde la Segunda Guerra Mundial, infligiendo más terror a la humanidad que el resto del mundo en su conjunto. Además, Israel, el perro de ataque de Estados Unidos desde hace mucho tiempo en el Medio Oriente, posee unas 200 armas nucleares — aunque nunca lo ha admitido. Esta guerra no provocada de parte de Estados Unidos e Israel —y, repitamos, eso es lo que es— no solo resultará en la muerte innecesaria de muchos de los 90 millones de habitantes de Irán, sino que intensifica exponencialmente el peligro de un conflicto global en diversos sentidos, un conflicto que podría involucrar a otras potencias imperialistas y, según la “lógica” de la guerra, con el tiempo podría conducir a una guerra nuclear total.

Al anunciar “importantes operaciones de combate” contra Irán, Trump contó una historia tergiversada de Irán que omitió el golpe de estado de 1953 contra el gobierno democráticamente elegido de Mohammad Mosaddeq y el sangriento gobierno de 25 años a manos del déspota que entonces instalaron para gobernar Irán, el Sha Reza Pahleví. ¿Y quién llevó a cabo ese golpe de estado? La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos. Miles de disidentes y revolucionarios fueron asesinados por el Sha y decenas de miles fueron arrestados y torturados en las temidas prisiones del Sha. Y, para repetir, ¿quién supervisó todo esto y suministró ayuda y asesores para llevarlo a cabo? La CIA. La historia tergiversada de Trump también omitió la guerra económica (“sanciones”) que ha hecho que la vida sea cada vez más insoportable para las masas ahí, así como el hecho de que Estados Unidos armó a ambos bandos en la guerra entre Irán e Irak de la década de 1980 para intensificar la masacre.

No cabe apoyar al actual régimen represivo en Irán. Se trata de un régimen completamente reaccionario, teocrático y brutalmente patriarcal que ha llevado a cabo una terrible represión contra el pueblo iraní. Irán mató a decenas de miles de personas en manifestaciones este invierno, en las protestas de 2022 bajo el lema “Mujer, Vida, Libertad”, y retiene a cientos de prisioneros políticos. Pero —una vez más— al fascista Trump, quien lidera un régimen fascista cristiano patriarcal, eso no le importa un comino. Los gánsteres imperialistas fascistas no pueden ser liberadores. Trump opera según lo que percibe como los intereses del imperialismo estadounidense y tiene muchas esperanzas de dominar a Irán si Estados Unidos gana.

La gente en Estados Unidos tiene una responsabilidad especial de parar los crímenes de “nuestro gobierno”. Debemos unirnos de inmediato de la forma más amplia posible para exigir: ¡ALTO A LA GUERRA DE ESTADOS UNIDOS CONTRA IRÁN!

El papel de Israel —que se ha unido a Estados Unidos en esta guerra— va más allá de asqueroso. Israel es en sí un estado colono ilegítimo con una historia verdaderamente sangrienta en la región —que abarca su genocidio continuo contra los palestinos en Gaza y, cada vez más, en Cisjordania— con el apoyo total tanto de Biden como de Trump. Pero esta no es una situación en la que Israel controle a Estados Unidos. La situación es la contraria: Israel cumple los intereses del imperialismo estadounidense en el Medio Oriente, a la vez que también considera que corresponde a sus propios intereses la destrucción del estado iraní y el azuzamiento de lo que espera sea el caos.

Esta guerra le dará a Trump un pretexto para intensificar la represión al interior de Estados Unidos y para adjudicarse aún más poderes a su régimen. Si bien las audiencias o la aprobación del Congreso para nada “validarían” esta guerra, el hecho de que este fascista ni siquiera se molestara en aparentar solicitar validación es un paso más hacia la consolidación del fascismo total. Esto hace que sea aún más irresponsable la noción absurda y muy peligrosa de que “Trump está perdiendo” y de centrar la atención y los esfuerzos en las elecciones de mitad de mandato. Lo que se necesita son protestas no violentas masivas, incesantes y sostenidas, en las calles para exigir la expulsión de este régimen fascista.

DE MAYOR IMPORTANCIA: Esta guerra surge de un sistema: el capitalismo-imperialismo. Mientras este sistema exista, en Estados Unidos y en todo el mundo, las personas serán explotadas, oprimidas, mantenidas en la ignorancia y conducidas a una masacre mutua, inútil y verdaderamente horrible en una guerra tras otra — incluso una que conduzca a la extinción total de la humanidad.

“Una forma completamente diferente de vivir es posible: una manera completamente diferente de organizar la sociedad, con una radicalmente diferente base económica y sistema político, relaciones emancipadoras entre las personas y una cultura edificante — todo ello con la orientación de satisfacer las necesidades básicas y cumplir los intereses más elevados de las masas de personas”. — de la Declaración de los Revcom: Necesitamos y Exigimos: Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente

¡ALTO A LA GUERRA DE ESTADOS UNIDOS E ISRAEL CONTRA IRÁN!

¡QUE SE LARGUE YA EL RÉGIMEN FASCISTA DE TRUMP!

TODO ESTE SISTEMA ESTÁ PODRIDO E ILEGÍTIMO: NECESITAMOS Y EXIGIMOS UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, ¡UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE!

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(*) Tomado de https://revcom.us/es/alto-la-guerra-de-estados-unidos-e-israel-contra-iran

 



Stalin

Stalin. Historia y Crítica de una Leyenda Negra

(25)

Domenico Losurdo

Universalidad abstracta y terror en la Rusia soviética

En el análisis de Hegel, si el terror es resultado no de la situación objetiva, no de una ideología, debe imputársele en primer lugar al mesianismo anarcoide; al universalismo abstracto que, en su huida lejos de todo elemento articular y determinado, consigue expresarse sólo como «furia disolvente». En lo que respecta a la revolución bolchevique no se debe perder de vista el estado de excepción permanente, provocado por la intervención y asedio imperialista. El componente más propiamente ideológico del terror remite sin embargo al culto de la universalidad y de la utopía abstracta, que obstaculiza la acción del nuevo grupo dirigente y acaba provocando su fractura interna. Es interesante ver de qué modo a mediados de los años treinta Trotsky, dejando atrás las sabias críticas a Kollontai, se mofa de la rehabilitación estaliniana de la familia:

Cuando se esperaba confiar al Estado la educación de las jóvenes generaciones, el poder, lejos de preocuparse por defender la autoridad de los mayores, del padre y de la madre en especial, trató, por el contrario, de separar a los hijos de la familia para inmunizarlos contra las viejas costumbres. Todavía recientemente, durante el primer periodo quinquenal, la escuela y las Juventudes Comunistas solicitaban ampliamente la ayuda de los niños para desenmascarar al padre ebrio o a la madre creyente, para avergonzarlos, para tratar de "reeducarlos". Otra cosa es el éxito alcanzado. De todas maneras, este método minaba las bases mismas de la autoridad famíliar.309

Por su contribución al mantenimiento de las «viejas costumbres» y por tanto de la ideología y el particularismo del antiguo régimen, la familia es identificada como un obstáculo que la marcha de la universalidad está llamada a derribar o golpear. La denuncia de la «autoridad familiar» produce no una disminución, sino incluso un suplemento de violencia. El mismo resultado produce la condena de la Constitución y el derecho como instrumentos del dominio burgués. A partir de estos presupuestos es imposible realizar e incluso pensar en un Estado socialista de derecho. Naturalmente existe una contradicción entre el homenaje al ideal de la extinción del Estado y el recurso al Estado a la hora de intervenir también en el ámbito de las relaciones familiares, pero es la contradicción que constantemente se manifiesta entre la retórica libertaria del universalismo abstracto y las prácticas violentas que acaba por estimular.

Llegados a este punto estamos obligados a hacer una consideración ulterior. La tendencia a ver en el particular en cuanto tal un elemento de perturbación o de contaminación de la universalidad se manifiesta más allá del grupo dirigente bolchevique. Piénsese en la desconfianza u hostilidad con la que Rosa Luxemburg contempla los movimientos nacionales, a los que se les reprocha el olvido de la causa internacional del proletariado. Después de la Revolución de octubre, la gran revolucionaria critica por un lado a los bolcheviques por su carencia de respeto por la democracia o incluso su liquidación activa, pero por el otro los invita a «sofocar desde su nacimiento, con puño de hierro, toda tendencia separatista» proveniente de los «pueblos sin historia», «cadáveres putrefactos que surgen de sus milenarios sepulcros.»310

Y ahora vemos de qué manera Stalin describe los efectos de la «revolución socialista» sobre la cuestión nacional:

Ésta, socavando los estratos más profundos de la humanidad y empujándolos a la escena política, le insufla nueva vida a toda una serie de nuevas nacionalidades, antes desconocidas o poco conocidas. ¿Quién habría podido pensar que la vieja Rusia de los zares representaría no menos de cincuenta naciones y grupos nacionales? Sin embargo, la Revolución de octubre, rompiendo las viejas cadenas y haciendo surgir toda una nueva serie de nacionalidades y pueblos olvidados, les ha dado nueva vida y desarrollo.311

Llegamos aquí a un resultado paradójico, al menos desde el punto de vista de los habituales balances históricos y de los estereotipos ideológicos hoy dominantes. Respecto a los pueblos que «emergen de sus milenarios sepulcros», según el lenguaje de Luxemburg, o los «pueblos olvidados» según Stalin, es Rosa Luxemburg quien manifiesta una actitud más amenazante o represiva.

Desde luego, en lo que respecta al juicio sobre aquel que realmente ha ejercido el poder, se tratar de ver si la praxis ha correspondido a la teoría, y hasta qué punto. Queda claro que es el universalismo abstracto de Luxemburg el que muestra potencialmente una mayor carga de violencia, ya que, en el transcurso de toda su evolución se ha mostrado inclinada a leer las reivindicaciones nacionales como una desviación respecto a la ruta principal del internacionalismo y el universalismo.

Alcanzamos un resultado comparable sí, siempre sobre la cuestión nacional, comparamos esta vez a Stalin y Kautsky. A la teoría formulada por el dirigente socialdemócrata alemán,  en base a la cuál con la victoria del socialismo en un sólo país o grupos de países, y ya desarrollada la sociedad  democrático-burguesa, se disolverían o tenderían a disolverse las diferencias y particularidades nacionales, el primero replica: tal visión, que ignora de manera superficial «la estabilidad de las naciones», acaba abriendo de par en par las puertas de la «guerra contra la cultura nacional» de las minorías o pueblos oprimidos, a la «política de  asimilación» y «colonización»; a la política preferida, por ejemplo, por los «germanizadores» y «rusificadores» de Polonia. También en este caso, es una universalidad incapaz de abrazar lo particular la que estimula la violencia y la opresión. Siempre dentro del contexto de la comparación entre las diferentes teorías, este universalismo abstracto le es más próximo a Kautsky que a Stalin.

Al igual que el dirigente socialdemócrata alemán, también Rosa Luxemburg critica duramente a los bolcheviques por su reforma agraria «pequeñoburguesa», que concede la tierra a los campesinos. A esta visión se puede contraponer la de Bujarin, según el cual en las condiciones de la Rusia de aquel momento, con el monopolio del poder soviético firmemente mantenido por los bolcheviques, precisamente eran los «intereses privados» y el impulso dado al enriquecimiento de los campesinos y otros estratos sociales los que habrían podido contribuir al desarrollo de las fuerzas productivas y, en última instancia, a la causa del socialismo y del comunismo312. Se ha producido un cambio significativo en  Bujarin: si en ocasión del tratado de Brest-Litovsk había dado pruebas de universalismo abstracto respecto a la cuestión nacional, sin embargo ahora, en relación con la NEP y la  cuestión agraria, para Bujarin el proceso de construcción de la universalidad está llamado a avanzar también a través de la oportuna utilización de intereses particulares Estamos en presencia de un proceso de aprendizaje y de una reflexión  autocrítica de extraordinario interés, que nos ayudan a comprender lo que en nuestros días ha ocurrido en países  como China y Vietnam. Así prosigue Bujarin:

Nos imaginábamos las cosas de la siguiente manera: alcanzamos el poder, lo tomamos casi todo en nuestras manos, ponemos en funcionamiento en seguida una economía planificada, no pasa nada si surgen dificultades, en parte las eliminamos, en parte las superamos, y la cosa concluye felizmente. Hoy vemos claramente que la cuestión no se resuelve así.

La pretensión de «organizar la producción por medio de órdenes, por medio de la coerción», lleva a la catástrofe. Superando esta «caricatura de socialismo», los comunistas se ven obligados por la experiencia a tener en cuenta la «enorme importancia del incentivo privado individual» con el objetivo de desarrollar las fuerzas productivas, «un desarrollo de las fuerzas productivas que nos conduzca al socialismo y no a la completa restauración del denominado capitalismo "sano"»313. Clamar, sin embargo, como hacían Trotsky y la oposición, por la «degeneración» de la Rusia soviética a causa de la persistencia de la economía privada en el campo y la «colaboración de clase» de los comunistas con los campesinos (y con los estratos burgueses tolerados por la NEP), habría llevado al fin de la «paz civil» y a una gigantesca «noche de San Bartolomé»314.

¿Lo que determinó la derrota de Bujarin, fue solamente la necesidad de acelerar al máximo la industrialización del país en previsión de la guerra, o bien contribuyó también la hostilidad irreductible hacia toda forma de propiedad privada y economía mercantil? Es un problema del que nos ocuparemos ulteriormente. Se puede ya desde ahora fijar un punto de referencia: el universo concentracionario alcanza su cénit tras la colectivización forzada de la agricultura y el puño de hierro contra las tendencias burguesas y pequeñoburguesas entre los campesinos, miembros por lo demás de los «pueblos sin historia», por usar el desafortunado lenguaje que Luxemburg retoma de Engels. Más allá de los errores o brutalidad de este u otro dirigente político, no hay dudas sobre el funesto papel desarrollado por un universalismo incapaz de subsumir y respetar lo particular.

Las páginas que hemos empleado de Hegel (el autor en el que Lenin descubre «raíces del materialismo histórico»315) son como la refutación anticipada de la explicación del "estalinismo" contenida en el denominado Informe secreto de 1956 pronunciado en ocasión del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética. Sería desde luego desleal pretender que Kruschov estuviese a la altura de Hegel, pero es curioso que la tragedia y el horror de la Rusia soviética continúen imputándoseles a una única persona, y de hecho a un único chivo expiatorio, como si no hubiese existido nunca el extraordinario análisis que en la Fenomenología del espíritu dedica a la «libertad absoluta» y al «Terror».

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(309) Trotsky (1988), pp. 845-6 (= Trotsky, 1968, p. 141).

(310) Para el análisis dedicado en estas páginas a Rosa Luxemburg me remito a Losurdo (1997), cap. VII, § 2.

(311) Stalin (1971-73), vol. 7, p.  120 (= Stalin, 1952-56, vol. 7, pp.  159-60).

(312) Bujarin (1969a), pp. 160 y 168.

(313) lbid, pp. 159 y 161.

(314) Bujarin (1969b), p. 113 y Bujarin (1969a), p. 169.

(315) Lenin (1955-70), vol. 38, p. 313. Hegel (1919-20), pp.  896-7. 140.

CREACIÓN HEROICA