miércoles, 9 de septiembre de 2026

Política

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

 

El Socialismo Peruano

y la Lucha Electoral 

(Segunda Parte) 

Eduardo Ibarra 

EN EL INFORME POLÍTICO al VII Congreso del PCP-PR (noviembre de 2000), se recuerda algo de lo sustentado por el VI Congreso de esa misma agrupación política: 


El Nuevo Curso es una política y táctica audaz que planteó el VI Congreso. Su necesidad y fundamentos iniciales fueron expuestos en el Manifiesto: ¡Abrir un nuevo curso para construir una patria nueva y popular! de enero de 1992. (…) La tragedia del Perú consiste justamente en que no ha contado, a lo largo de su historia republicana, con una clase dirigente capaz de asumir un proyecto nacional y democrático (…) La crisis de la izquierda peruana y el movimiento popular no se explica por la crisis de sus postulados revolucionarios… sino más bien por el agotamiento reiteradamente de la política reformista y economicista… La gran responsabilidad de los comunistas y la izquierda peruana es forjarse como la alternativa integral a esta realidad. (…) Nos corresponde, junto a los sectores verdaderamente democráticos, patrióticos y progresistas de la sociedad abrir un nuevo curso… para construir una patria nueva, democrática, independiente, unificada, próspera, desarrollada y moderna. (…) Entre el Nuevo Curso y la revolución antiimperialista y democrática y el socialismo no existe, pues, ningún abismo que los separa, sino más bien una lógica trabazón dialéctica. El Nuevo Curso no niega, ni sustituye ni vela aquellas tareas. Las asume íntegramente pero, al mismo tiempo responde a las condiciones de la lucha de clases de hoy, a la situación en que se encuentra la correlación de fuerzas y a los reacomodos que se producen a escala nacional y mundial. En tercer lugar, “tiene la ventaja de convocar la unidad de las fuerzas democráticas y progresistas” del país. 

Y más adelante se dice en el aludido Informe Político: 


Sólo más tarde alcanzamos a resolver algunos criterios centrales como: su alcance táctico no obstante su estrecha relación con la estrategia de la revolución democrática y antiimperialista, su íntima vinculación con conceptos como transición y proceso, hegemonía, Proyecto Nacional, Segunda República o Nueva Constitución, el papel que le corresponde a la clase obrera, al pueblo trabajador en general y a los sectores medios de la burguesía. (…) 

Pues bien, once años después del Manifiesto “¡Abrir un nuevo curso…!” y tres años después del VII Congreso del PCP-PR, Ramón García escribió en noviembre de 2003: 


el objetivo del Frente de clases es una nueva República. Dada la situación actual de aplastamiento de la forma superior de lucha, la tarea del momento es la movilización por una nueva República, mediante la oposición contestataria que exprese un nuevo derecho, un nuevo municipio, una nueva democracia. Así se diferenciará de la oposición protestataria hasta ahora en uso. (“Frente unido, para qué”) 

Entonces, hay que esclarecer las cosas. En el citado Informe Político, se alude al gobierno de coalición propuesto por el PCCh en su VII Congreso, al “viraje táctico del VII Congreso de la Internacional Comunista en 1935” y a “la táctica contenida en «La Historia me absolverá» de Fidel Castro”, como experiencias que explican y justifican el “viraje táctico” que el PCP-PR propone para el Perú de 2000 en adelante. Consideramos que, por razones obvias, para esclarecer la cuestión es suficiente analizar la experiencia del “gobierno de coalición” propuesto por el PCCh en su VII Congreso. En el Informe Político a este Congreso (23 de abril de 1945), Mao señaló: 


ha surgido una nueva situación: se ha logrado la victoria decisiva en la sagrada y justa guerra en escala mundial contra los agresores fascistas, y se avecina el momento en que el pueblo chino, en coordinación con los países aliados derrotará a los agresores japoneses. Pero China continúa desunida y sigue atravesando una grave crisis. En tales circunstancias, ¿qué debemos hacer? Sin duda alguna, en China se necesita urgentemente establecer un gobierno provisional democrático de coalición que agrupe a los representantes de todos los partidos y grupos políticos así como a personalidades sin partido, para realizar las reformas democráticas, superar la actual crisis, movilizar y unificar a todas las fuerzas anti-japonesas del país y, luchando en eficaz coordinación con los países aliados, derrotar a los agresores japoneses de modo que el pueblo chino se libere de sus garras. 

En el folleto “Sobre la nueva democracia”, escrito en enero de 1940, o sea cinco años antes del Informe Político acabado de citar, Mao había señalado: 


Estas clases [“el proletariado, el campesinado y los intelectuales y demás sectores de la pequeña burguesía”], unas ya conscientes y otras en vías de serlo, necesariamente se convertirán en los elementos básicos en la estructura del Estado y del Poder de la república democrática china, con el proletariado como fuerza dirigente. La república democrática china que queremos establecer ahora sólo puede ser una república democrática bajo la dictadura conjunta de todos los sectores antiimperialistas y antifeudales, dirigidas por el proletariado, es decir, una república de nueva democracia, una república de los nuevos Tres Principios del Pueblo auténticamente revolucionarios con sus Tres Grandes Políticas. (…) La república de este tipo que se establezca en China debe ser de nueva democracia no sólo en su política, sino también en su economía. (…) Los grandes bancos y las grandes empresas industriales y comerciales deben ser propiedad estatal en esta república. (…) La república adoptará ciertas medidas necesarias para confiscar las tierras de los terratenientes y distribuirlas entre los campesinos que no tienen tierra o tienen poca, haciendo realidad la consigna del Dr. Sun Yat-sen de “La tierra para el que la trabaja”, con el fin de abolir las relaciones feudales en el campo y convertir la tierra en propiedad privada de los campesinos. 

Ahí tenemos el contenido político y económico de la revolución de nueva democracia en China que, más o menos, es el contenido esencial de la revolución de nueva democracia en los países coloniales y semicoloniales. 

Ahora bien, ¿cuál fue el camino que siguió la revolución china para establecer la república de nueva democracia? Refiriéndose al frente único, el gobierno de coalición propuso:      


Fue durante estos dos años [1934-1936] cuando, en consonancia con la nueva situación, el Partido Comunista de China estableció y comenzó a aplicar una línea política nueva e integral, la línea de frente único antijaponés, cuyo objetivo era lograr la unidad para la resistencia al Japón y crear una república de nueva democracia. (…) Con el fin de derrotar y construir una nueva China, y para prevenir una guerra civil, el Partido Comunista de China... planteó en septiembre de 1944 , en el Consejo Político Nacional, la demanda de que aboliese inmediatamente la dictadura unipartidista del Kuomintang y se formase un gobierno democrático de coalición. (…) A propósito de la abolición de la dictadura unipartidista, de la formación de un gobierno de coalición y de la realización de las reformas democráticas necesarias, más de una vez hemos sostenido negociaciones con el gobierno del Kuomintang, pero todas nuestras proposiciones han sido invariablemente rechazadas… He aquí por qué las relaciones políticas en China se encuentran en un estado de extrema gravedad. (…) Esperamos que, teniendo en cuenta la tendencia general de los acontecimientos en el mundo y la voluntad del pueblo chino, las autoridades kuomintanistas se decidan a cambiar su actual política errónea, a fin de facilitar la victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón, aliviar los sufrimientos del pueblo chino y acelerar el surgimiento de una nueva China. 

Así, pues, desde 1944 el PCCh planteó un frente unido con todas las fuerzas antijaponeses, incluidas las fuerzas antijaponesas que había en el Kuomintang a fin de vencer a Japón, evitar una nueva guerra civil y establecer un gobierno de coalición, es decir, un Estado de nueva democracia. 

En “Sobre la nueva democracia”, Mao había precisado: 


Los múltiples sistemas de Estado en el mundo pueden reducirse a tres tipos fundamentales, si se clasifican según el carácter de clase de su Poder: 1) república bajo la dictadura de la burguesía; 2) república bajo la dictadura del proletariado, y 3) república bajo la dictadura conjunta de las diversas clases revolucionarias. (…) El tercer tipo es una forma de Estado de transición que debe adoptarse en las revoluciones de los países coloniales y semicolonias. Cada una de dichas revoluciones tendrá necesariamente características propias, pero éstas representarán ligeras diferencias dentro de la semejanza general. Siempre que se trate de revoluciones en colonias o semicolonias, la estructura del Estado y del Poder será forzosamente idéntico en lo fundamental, es decir, se establecerá un Estado de nueva democracia bajo la dictadura conjunta de las diversas clases antiimperialistas. En la China de hoy, el frente único antijaponés representa esta forma de Estado de nueva democracia. 

Es decir, la república democrática china que se propugnaba en “Sobre la nueva democracia” era una república democrática bajo la dictadura conjunta de todos los sectores antiimperialistas y antifeudales, dirigidas por el proletariado, es decir, una república de nueva democracia. Esta dictadura conjunta era el sistema de Estado de la nueva democracia, sistema que comportaba el frente único del pueblo chino. 

En el mismo lugar, Mao había planteado el frente único antijaponés, conformado por el proletariado, el campesinado y los intelectuales y demás sectores de la pequeña burguesía. Estamos en enero de 1940. Cuatro años y ocho meses después, en septiembre de 1945, el PCCh, como hemos visto, presentó en el Consejo Político Nacional la demanda de un gobierno democrático de coalición. Entonces la situación internacional había experimentado un cambio fundamental: se había alcanzado la victoria decisiva contra el fascismo, y se aproximaba el momento de la victoria del pueblo chino sobre el imperialismo japonés. Pero, al mismo tiempo, las negociaciones entre el PCCh y el Kuomintang no habían logrado ningún acuerdo por la renuencia de este último partido a realizar las necesarias reformas democráticas, por lo cual las relaciones políticas internas de China se encontraban en un estado de suma gravedad y el peligro de una tercera guerra civil se cernía en el horizonte. No obstante, el PCCh esperaba que el Kuomintang rectificara su errónea política a fin de aliviar los sufrimientos del pueblo chino y acelerar el surgimiento de una nueva China. Es en estas circunstancias y ante esta perspectiva, que el PCCh consideraba que debía luchar por un gobierno de coalición. 

Pues bien, ¿en consonancia con la situación actual del Perú, qué es lo que se impone hacer en el ámbito de la unidad político-programática del pueblo peruano en función de llevar a la victoria la revolución de nueva democracia? Esto es lo que es necesario analizar.

 

17.08.2026.

 

¡Viva el centenario de la revista Amauta!

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

 

En el Centenario de la Revista Amauta 

Eduardo Ibarra 

NO ES ESTE un artículo con pretensión de desarrollar extensamente el tema –que tiene muchos aspectos–, pues solo busca centrar algunas ideas sobre la primera revista marxista del Perú. No, pues, la “primera revista socialista” del Perú, calificación que algunos hacen de Nuestra Época, calificación ciertamente vaga y equívoca que intenta diluir el socialismo marxista en el nebuloso socialismo en general. 

En la “Presentación” de Amauta, José Carlos Mariátegui escribió: 


Hace dos años, esta revista habría sido una voz un tanto personal. Ahora es la voz de un movimiento y de una generación. 

“Un tanto personal” no significa que dos años antes de setiembre de 1926, Amauta no hubiera sido la “voz de un movimiento y de una generación”; significa, simplemente, que en la fecha indicada, llegó a ser ya, netamente, “la voz de un movimiento” histórico que surgía como resultado natural de la evolución intelectual en la sociedad peruana, representada por una generación de jóvenes intelectuales y artistas que dirigía su crítica contra la hegemónica cultura feudal-burguesa de nuestro medio. 

También dice Mariátegui en la mencionada “Presentación”: 


“Amauta” cribará a los hombres de la vanguardia –militantes y simpatizantes– hasta separar la paja del grano. Producirá o precipitará un fenómeno de polarización y concentración. 

Y, un poco más adelante: 


En el prólogo de mi libro “La Escena contemporánea”, escribí que soy un hombre con una filiación y una fe. Lo mismo puedo decir de esta revista, que rechaza todo lo que es contrario a su ideología así como todo lo que no traduce ideología alguna. 

¿Cuál fue la ideología de Mariátegui? Por cierto, el marxismo. ¿Cuál fue su fe? La revolución socialista. Entonces, es claro que la frase “Lo mismo puedo decir de esta revista”, significa que, de acuerdo al maestro, Amauta era una revista marxista orientada a impulsar la revolución socialista.

    En la tesis “Antecedentes y desarrollo de la acción clasista”, Mariátegui declaró: 


En setiembre de 1926, como órgano de este movimiento, como tribuna de “definición ideológica”, aparece “Amauta”… “Amauta, en su Nº 17, el de su segundo aniversario, declara cumplido el proceso de “definición ideológica”, afirmándose, categóricamente, marxista. 

De esta forma, pues, quedó separada la paja del grano: los hombres del oportunismo pequeño burgués fueron la paja que quedó separada del grano: 


La originalidad a ultranza, es una preocupación literaria y anárquica. En nuestra bandera, inscribimos esta sola, sencilla y grande palabra: Socialismo. (Con este lema afirmamos nuestra absoluta independencia frente a la idea de un Partido Nacionalista, pequeño burgués y demagógico). 

Y lo mismo ocurrió con los hombres del socialismo reformista, domesticado: 


El editorial [«Aniversario y balance»] se refiere, por una parte, al vanguardismo genérico e indefinido de los oportunistas habituales y, por otra parte, a cierta desviación que ha intentado propagarse en nuestras propias filas, a propósito del Apra. (Carta a Carlos Aramburú del 29 de diciembre de 1928, en José Carlos Mariátegui Correspondencia (1915-1930), EEA, Lima, tomo II, p. 444. 

Naturalmente, el grano fueron los marxistas, los partidarios de la revolución socialista. Por eso, Mariátegui subrayó: 


El trabajo de definición ideológica nos parece cumplido. En todo caso, hemos oído ya las opiniones categóricas y solícitas en expresarse. Todo debate se abre para los que opinan, no para los que callan. La primera jornada de “Amauta” ha concluido. En la segunda jornada, no necesita ya llamarse revista de la “nueva generación”, de la “vanguardia”, de las “izquierdas”. Para ser fiel a la Revolución, le basta ser una revista socialista. (…) “Nueva generación” “nuevo espíritu”, “nueva sensibilidad”, todos estos términos han envejecido. Lo mismo hay que decir de estos otros rótulos: “vanguardia”, “izquierda”, renovación”. Fueron nuevos y buenos en su hora. Nos hemos servido de ellos para establecer demarcaciones provisionales, por razones contingentes de topografía y orientación. Hoy resultan ya demasiado genéricos y anfibológicos. Bajo esos rótulos, empiezan a pasar gruesos contrabandos. La nueva generación no será efectivamente nueva sino en la medida en que separa ser, en fin, adulta, creadora. 

Por eso también, resaltó: 


Los que damos a “Amauta” tonalidad, fisonomía y orientación, somos los que tenemos una filiación y una fe, no quienes no las tienen y que admitimos, sin peligro para nuestra integridad y nuestra homogeneidad, como accidentales compañeros de viaje. Somos los vanguardistas, los revolucionarios, los que tenemos una meta, los que sabemos a dónde vamos. 

En consecuencia, tanto la primera como la segunda jornada de Amauta, fecundaron la constitución del Partido Socialista del Perú. Esto estaba ya previsto en el pensamiento estratégico de Mariátegui, lo que queda probado cuando leemos en la “Presentación” de Amauta esta confesión: “Yo vine de Europa con el propósito de fundar una revista.” Y cuando, en “Antecedentes y desarrollo de la acción clasista”, leemos esta revelación: “Mariátegui regresa en ese tiempo de Europa [marzo de 1923] con el propósito de trabajar por la organización de un partido de clase”. He ahí, pues, la relación entre Amauta y el Partido Socialista del Perú. 

       Amauta es, pues, la primera revista marxista del proletariado peruano, la primera revista marxista del Perú. Precisamente esta inconfundible y relevante filiación hizo de ella una revista histórica.

 

01.09.2026.


Economía

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

 

Competencia Imperialista en la Economía Peruana: Estados Unidos vs. China

Cesar Risso

LA PUGNA ENTRE el Imperialismo norteamericano y el chino por el control de nuestra economía define el carácter semicolonial de la economía peruana actual.

En el siglo XXI el Perú se ha convertido en un espacio en el que se desenvuelven con particular virulencia las tensiones del imperialismo contemporáneo. A la luz de las tesis de Lenin en El imperialismo, fase superior del capitalismo, el mundo se encuentra marcado por la concentración del capital, la exportación de capitales, la disputa por recursos estratégicos y la subordinación de países semicoloniales a las necesidades de las potencias hegemónicas. En este marco, Perú aparece como un país sometido a la voracidad del imperialismo, cuya estructura productiva se sostiene en la exportación de materias primas y agroexportaciones, y que se encuentra atrapado en la competencia entre Estados Unidos y China. La primera potencia, que durante décadas ejerció el dominio sobre nuestra economía, ha ido perdiendo interés relativo en la economía peruana, mientras que China ha incrementado de manera significativa su presencia, especialmente en el sector minero, desplazando a la inversión estadounidense y consolidando un patrón de intercambio desigual que transfiere valor desde Perú hacia la economía asiática.

 

Síntesis histórica de socios comerciales e inversionistas en Perú (1821–2026)

Periodo

Principal socio comercial

Principal inversionista extranjero

Notas clave

1821–1870

Gran Bretaña

Gran Bretaña (financiamiento de deuda, ferrocarriles, guano)

Dominio británico en comercio y capitales; Perú dependía de exportaciones de guano.

1870–1900

Gran Bretaña

Gran Bretaña, con creciente presencia de EE.UU.

Comercio de azúcar, algodón y minerales; EE.UU. empieza a ganar terreno en minería y agro.

1900–1950

Estados Unidos (en ascenso)

EE.UU. (minería, petróleo, infraestructura)

EE.UU. desplaza a Gran Bretaña; Southern Peru Copper y Marcona Mining marcan presencia.

1950–1980

Estados Unidos

EE.UU. (minería, energía, agroindustria)

Consolidación del liderazgo norteamericano; inversiones en minería, petróleo y manufactura.

1980–1990

Estados Unidos

EE.UU.

Crisis de deuda y reformas estructurales; EE.UU. mantiene liderazgo en comercio e inversión.

1990–2008

Estados Unidos

EE.UU. (minería, finanzas, agroexportaciones)

ATPA (1991) y ATPDEA (2002) favorecen exportaciones; TLC Perú–EE.UU. entra en vigor en 2009.

2009–2012

Estados Unidos

EE.UU.

TLC consolida relación; comercio diversificado (agro, textiles, servicios).

2013–2026

China

China (minería, infraestructura, energía)

China supera a EE.UU. como socio comercial e inversionista: Las Bambas, Chinalco, Puerto de Chancay. Exportaciones peruanas hacia China superan el 30% del total.

Fuente: Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026), basada en datos de BCRP, SUNAT y CEPAL.

 

Estados Unidos, históricamente vinculado a la economía peruana a través de proyectos tecnológicos, agroexportaciones y cooperación energética, enfrenta hoy una situación interna compleja. Su productividad industrial muestra signos de estancamiento: en 2026, el crecimiento de la productividad laboral en el sector no agrícola fue de apenas 2,2% interanual, mientras que la manufactura creció 2,4%. El nivel absoluto sigue siendo alto, pero su peso en el PBI es cada vez menor, con la manufactura representando apenas el 11% del producto. Este declive relativo explica por qué Estados Unidos ha reducido su interés en sectores estratégicos como la minería peruana, concentrándose en cambio en agroexportaciones de arándanos, uvas, café y paltas, que generan ingresos más distribuidos en productores locales, pero no tienen el mismo peso geopolítico que los minerales estratégicos. La repatriación de utilidades estadounidenses desde Perú alcanza unos US$ 3,800 millones anuales, cifra considerable pero muy inferior a la de China, lo que refleja su menor presencia en sectores de alto valor estratégico.

China, en contraste, ha desplegado una estrategia imperialista expansiva. Su productividad industrial crece a un ritmo de 4,5% anual, con un índice que pasó de 100 en 2015 a 142 en 2026, frente al 118 de Estados Unidos en el mismo período. Este dinamismo industrial se traduce en una demanda creciente de minerales estratégicos como cobre y litio, esenciales para la transición energética y la industria tecnológica. Perú se ha convertido en un proveedor clave: más del 60% de las exportaciones mineras peruanas tienen como destino China. Sin embargo, la estructura de propiedad de la minería está dominada por empresas con capital extranjero, lo que implica que gran parte de las ganancias se fugan a las potencias imperialistas. En 2026, las utilidades remitidas por empresas chinas desde Perú alcanzaron los US$ 9,500 millones, casi tres veces más que las estadounidenses. Este fenómeno eleva el PBI peruano, pero reduce el PNB, pues el ingreso no queda en manos de residentes nacionales. La brecha PBI–PNB, de aproximadamente 0,5 puntos porcentuales, refleja esta transferencia de valor hacia el exterior.

 

Cuadro comparativo de productividad, utilidades y trasvase de valor

Aspecto

China

EE.UU.

Productividad industrial (índice 2015=100)

142

118

Sectores clave en Perú

Minería (cobre, litio)

Agroexportaciones

Utilidades repatriadas

≈ US$ 9,500 millones

≈ US$ 3,800 millones

Trasvase de valor

–8,250 millones

–2,125 millones

Términos de intercambio

TI ≈ 78

TI ≈ 94

Fuente: Datos de SUNAT y Banco Central de Reserva del Perú (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Productividad industrial China vs. EE.UU. 2015–2026

Gráfico de índices de productividad industrial China vs EEUU 2015-2026

Fuente: Datos de FMI y Banco Mundial (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

El intercambio desigual, que es una de las formas de explotación de las economías semicoloniales como la nuestra, permite comprender este proceso. Según esta perspectiva, los países semicoloniales transfieren valor a los países imperialistas cuando exportan bienes con bajo valor agregado y alto contenido de trabajo, mientras importan bienes con alto contenido tecnológico y precios elevados. En el caso peruano, el trasvase de valor hacia China es mucho mayor que hacia Estados Unidos. En 2026, Perú exportó US$ 22,000 millones a China e importó US$ 15,000 millones, con un valor agregado nacional en las exportaciones de apenas 35%. El resultado fue un trasvase negativo de US$ 8,250 millones. Con Estados Unidos, las exportaciones fueron de US$ 9,000 millones y las importaciones de US$ 8,500 millones, con un valor agregado nacional de 55%, lo que generó un trasvase menor, de US$ 2,125 millones. En conjunto, Perú transfiere alrededor de US$ 10,400 millones de valor económico anual a ambos socios, lo que explica la diferencia entre el PBI (≈ 3,2%) y el PNB (≈ 2,6%).

 

Trasvase de valor Perú hacia China y EE.UU.

Gráfico de trasvase de valor Perú hacia China y EEUU

Fuente: Cálculos propios basados en datos de SUNAT (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Los términos de intercambio refuerzan esta lectura. Con China, el índice de precios de exportaciones (≈ 140) frente al de importaciones (≈ 180) arroja un TI de 78, reflejando un deterioro fuerte y persistente, puesto que nos indica que con los precios de nuestras exportaciones podemos importar cada vez menos. Con Estados Unidos, el TI es de 94, que, si bien es desfavorable, lo es menos que con China. En ambos casos, Perú necesita exportar más para importar lo mismo, pero la asimetría es mayor con China. Si se observa la relación entre China y Estados Unidos, el TI favorece a China, que exporta manufacturas de alto volumen y recibe alimentos y servicios de menor valor relativo. Esto confirma la hegemonía industrial china frente al declive productivo estadounidense.

 

Términos de intercambio Perú–China vs. Perú–EE.UU.

Gráfico comparativo de términos de intercambio Perú con China y EEUU

Fuente: Datos de BCRP y CEPAL (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Un aspecto central en la lógica imperialista es la extracción de plusvalía. Tanto las empresas chinas como las estadounidenses operan en Perú bajo condiciones que permiten intensificar la explotación laboral. En minería, los trabajadores peruanos reciben salarios relativamente bajos en comparación con el valor generado por su trabajo. El capital chino invierte en maquinaria y tecnología, pero la tasa de explotación se mantiene elevada: el capital variable (salarios) es mínimo frente al capital constante (maquinaria), lo que permite extraer una gran masa de plusvalía. En agroexportación, las empresas vinculadas a Estados Unidos también extraen plusvalía, aunque con una distribución más amplia hacia productores locales. Sin embargo, la lógica es la misma: el trabajador produce más valor del que recibe en salario, y la diferencia se repatria como ganancia. La plusvalía absoluta se expresa en largas jornadas y bajos salarios, mientras que la plusvalía relativa se manifiesta en el aumento de productividad mediante tecnología y organización del trabajo. En ambos casos, Perú queda atrapado en una estructura donde el excedente generado por sus trabajadores es apropiado por capitales extranjeros.

 

Salarios* de operarios y obreros en Perú (2026)

Tipo de empresa

Sectores principales

Rango salarial mensual (S/)

Condiciones laborales

EE.UU.

Minería (Yanacocha, Cerro Verde), agroexportación

S/ 2.700 – S/ 3.800

Jornadas de 8 horas, contratos más regulados, beneficios básicos (seguro, CTS, vacaciones).

China

Minería (Las Bambas, Toromocho, Chinalco), construcción

S/ 1.900 – S/ 3.000

Jornadas largas (10–12 horas), menor acceso a beneficios, alta rotación.

Promedio nacional

Comercio, agricultura, servicios

S/ 1.500 – S/ 2.200

Alta informalidad, escasa cobertura social.

Fuente: Datos de Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

* Tipo de cambio aproximado 2026: 1 USD ≈ S/ 3,8.

 

Salarios y tasa de plusvalía en Perú (2026)

Tipo de empresa

Sector principal

Salario promedio obrero (S/)

Valor producido por obrero (S/)

Plusvalía (S/)

Tasa de plusvalía

EE.UU.

Minería (Yanacocha, Cerro Verde)

≈ S/ 3.200

≈ S/ 9.600

≈ S/ 6.400

200%

EE.UU.

Agroexportación (arándanos, uvas, café)

≈ S/ 2.800

≈ S/ 7.000

≈ S/ 4.200

150%

China

Minería (Las Bambas, Toromocho, Chinalco)

≈ S/ 2.400

≈ S/ 10.800

≈ S/ 8.400

350%

China

Construcción / manufactura

≈ S/ 2.000

≈ S/ 6.000

≈ S/ 4.000

200%

Fuente: Datos de Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Inversión extranjera directa en Perú (2026)

País / Región

Monto de inversión

Sectores principales

Empresas destacadas

China

≈ US$ 13.794 millones (21,5% del portafolio nacional)

Minería (cobre, litio, hierro)

China Minmetals, Zijin Mining, Jiangtong Group, Zhongrong Xinda Group

EE.UU.

≈ US$ 10.085 millones (tercer lugar en cartera)

Minería (cobre), energía

Newmont Corporation (Conga, Yanacocha Sulfuros), Freeport-McMoRan (Cerro Verde)

Canadá

≈ US$ 10.914 millones

Minería (cobre, oro, plata)

First Quantum Minerals, Teck Resources

México

≈ US$ 9.462 millones

Minería (cobre)

Grupo México (Los Chancas, Michiquillay, Tía María)

Australia

≈ US$ 6.664 millones

Hierro, cobre

Hierro Apurímac, Cañariaco, Antamina (repos.)

Fuente: Datos de ProInversión y BCRP (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Exportaciones peruanas a China y EE.UU. (enero–julio 2026)

Destino

Valor exportado

Crecimiento interanual

Participación en total

Principales productos

China

US$ 24.340 millones

+37,5%

38,3%

Cobre y concentrados (≈40%), oro, plomo, plata, zinc.

EE.UU.

US$ 5.971 millones

+20,9%

9,3%

Agroexportaciones (arándanos, uvas, paltas, café), textiles, minerales refinados.

Fuente: Datos de SUNAT (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Con respecto a China, Perú se expone a la volatilidad de los precios internacionales de minerales y a la repatriación de utilidades por parte de empresas extranjeras.

En el marco de la explotación imperialista, y del desarrollo del capitalismo, el reto para Perú es reducir la concentración en minerales y ampliar la oferta exportadora con mayor valor agregado.

En 2026, Perú exporta mucho más a China que a Estados Unidos, con una balanza dominada por minerales hacia el gigante asiático y agroexportaciones hacia el mercado norteamericano. Esto confirma que el comercio con China es más desigual y dependiente, mientras que con Estados Unidos es más diversificado, pero de menor volumen.

 

Importaciones peruanas desde China y EE.UU. (enero–julio 2026)

País

Valor importado

Participación en total

Principales bienes

China

≈ US$ 15.000 millones

≈ 30% del total

Celulares, vehículos, acero, maquinaria industrial, plásticos, equipos electrónicos.

EE.UU.

≈ US$ 8.500 millones

≈ 17% del total

Bienes de consumo, equipos tecnológicos, software, productos farmacéuticos, servicios digitales, infraestructura militar y energética.

Fuente: Datos de SUNAT y Banco Central de Reserva del Perú (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Se puede observar que China es el principal proveedor de manufacturas y bienes industriales. Su participación en las importaciones peruanas supera la de Estados Unidos, consolidando su rol como potencia imperialista dominante en el comercio bilateral. Los productos importados tienen alto valor agregado tecnológico, lo que refuerza el intercambio desigual: Perú exporta minerales baratos y recibe manufacturas caras.

        En cambio, aunque con menor volumen, provee bienes de consumo y servicios digitales de alto valor. Su presencia se concentra en sectores estratégicos como energía, software y farmacéuticos. El intercambio es más diversificado, pero también desfavorable en términos de precios relativos.

China domina el mercado de importaciones en Perú, reforzando la dependencia tecnológica e industrial; mientras que Estados Unidos mantiene influencia en sectores de alto valor agregado, aunque con menor participación en volumen.

 

Principales destinos de los minerales peruanos exportados por empresas estadounidenses

Mineral

Destinos principales

Participación aproximada (2025–2026)

Cobre

China (72,4%), Japón (5,7%), Corea del Sur (4,4%), EE.UU.

China absorbe la mayoría; EE.UU. importa parte para su industria eléctrica y tecnológica.

Oro

Emiratos Árabes Unidos (28,8%), Canadá (19,6%), Suiza (17,6%)

EE.UU. no es el principal destino; el oro se dirige más a centros financieros y de refinación.

Plata

EE.UU. (42,4%), Brasil (41,4%), Canadá (11,4%)

EE.UU. lidera como comprador de plata peruana, usada en electrónica y energía solar.

Molibdeno

Chile (38,9%), EE.UU. (25,9%), China (23,3%)

EE.UU. lo utiliza en aleaciones de acero y sectores de defensa.

Estaño

EE.UU. (38,8%), Japón (15,3%), China (10%)

EE.UU. es el principal destino, clave para soldaduras en electrónica.

Zinc y plomo

China (47,5% zinc; 82,3% plomo), España (14,3% zinc), EE.UU. (7,7% zinc)

EE.UU. participa en zinc, pero China domina el mercado.

Fuente: Datos de SUNAT y BCRP (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Las empresas norteamericanas que invierten en minería en Perú no venden exclusivamente a Estados Unidos: sus minerales abastecen tanto al mercado estadounidense como a China, Japón, Corea del Sur, Canadá y Emiratos Árabes Unidos. En términos de volumen, China lidera en cobre y plomo, mientras que Estados Unidos destaca en plata, molibdeno y estaño, reforzando su interés en minerales críticos para la transición energética y la industria tecnológica.

Para Perú, la estructura de importaciones implica que el país debe exportar grandes volúmenes de minerales para financiar la compra de manufacturas y servicios, lo que perpetúa la brecha entre PBI y PNB.

En 2026, Perú importa más de China que de Estados Unidos, con una balanza dominada por manufacturas y tecnología provenientes del gigante asiático. Estados Unidos mantiene un rol importante en bienes de consumo y servicios digitales, pero su peso es menor. Esto confirma que el comercio con China es más desigual y dependiente, mientras que con Estados Unidos es más diversificado, pero de menor volumen.

Lenin señalaba que el imperialismo se caracteriza por la exportación de capitales y la disputa por recursos estratégicos. Hoy, China actúa como potencia imperialista emergente, asegurando minerales críticos para su industria y desplazando a Estados Unidos en la explotación de las semicolonias latinoamericanas. Estados Unidos, aunque mantiene presencia, ha perdido capacidad de inversión en sectores estratégicos, reflejo de su crisis interna y de la disminución relativa de su productividad industrial. Autores como Samir Amin, han señalado que el intercambio desigual perpetúa la condición semicolonial, y que la única salida para países como Perú es romper con la lógica de acumulación externa, diversificar socios y aumentar el valor agregado local.

El caso peruano muestra con claridad cómo la competencia imperialista no se traduce en beneficios para el país sometido al dominio del capital. El boom exportador eleva el PBI, pero el PNB es más bajo porque gran parte de las utilidades se transfieren al exterior. La minería, dominada por capital extranjero, genera ingresos que no se quedan en manos nacionales. Las agroexportaciones, aunque más equilibradas, no tienen el mismo peso estratégico. El resultado es una economía semicolonial, atrapada en la lógica del intercambio desigual, donde el crecimiento exportador no se traduce en bienestar interno. La política económica enfrenta el reto de transformar este crecimiento en desarrollo industrial, mediante mayor valor agregado local, reinversión de utilidades y diversificación productiva; sin embargo, el dominio del imperialismo impide nuestra industrialización.

En la actual fase de declive del imperialismo norteamericano y de ascenso del imperialismo chino, Estados Unidos arremete con brutalidad creciente contra las clases trabajadoras y los migrantes, sometiendo por la fuerza a los países semicoloniales y robando directa y descaradamente sus recursos naturales.

El imperialismo norteamericano, europeo o asiático, somete a los intereses de la burguesía imperialista a los pueblos y naciones del mundo. La forma específica de dicho sometimiento, que desde el punto de vista económico se da por medio de la inversión extranjera directa, extrayendo directamente plusvalía de la fuerza de trabajo; o del comercio internacional, con el intercambio desigual produciendo el trasvase de valor hacia las potencias imperialistas; o, por medio de la deuda externa, se intensifican con la invasión y robo de nuestros recursos naturales.

Si solo nos remitimos a la necesidad de avanzar en la industrialización, el capitalismo en su fase imperialista, al lado de los grupos económicos de poder del Perú, constituye el mayor obstáculo a enfrentar. Si añadimos a la necesidad de industrializarnos la liberación de las clases trabajadoras de toda forma de explotación, particularmente la del capital sobre la fuerza de trabajo, entonces la única salida para el verdadero desarrollo está en la superación del capitalismo por el socialismo.

 

Referencias (formato APA)

  • Lenin, V. I. (1917). El imperialismo, fase superior del capitalismo. Moscú: Editorial Progreso.
  • Amin, S. (1974). La acumulación a escala mundial. México: Siglo XXI Editores.
  • Emmanuel, A. (1972). El intercambio desigual. Madrid: Siglo XXI Editores.
  • Harvey, D. (2003). El nuevo imperialismo. Madrid: Akal.
  • Jiménez, F. (2009). Veinticinco años de modernización neocolonial: Crítica de las políticas neoliberales en el Perú. Lima: Fondo Editorial UNMSM.

 

CREACIÓN HEROICA