¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda
Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!
Elecciones
Nacionales en el Perú en el Contexto de la Ofensiva de Estados Unidos Contra
América Latina
Santiago
Ibarra
LA SITUACIÓN INTERNACIONAL
es parte de la realidad nacional. Especialmente, la nueva estrategia de
seguridad y la política expansionista de los Estados Unidos es parte de la
realidad nacional de cada uno de los países latinoamericanos, del Medio
Oriente, China, Rusia y otros países más. Estados Unidos es una potencia
imperialista en franco declive, pero se resiste con uñas y dientes a dejar su
posición hegemónica. Esto quiere decir que Estados Unidos intenta conservar tal
posición a escala mundial, y no solo a nivel latinoamericano. Por eso hace
guerras y perpetra genocidio en Medio Oriente, conjuntamente con Israel. Por
eso busca obstaculizar la acumulación y el desarrollo de China. Por eso busca
derrotar a Rusia, conjuntamente con la OTAN (aunque ha reducido la importancia
de su participación económica en este último en los últimos tiempos).
Específicamente,
frente al desafío que significa China para el imperio del norte, busca
recolonizar y controlar a cada uno de los países latinoamericanos para acceder
gratuitamente o a precio de gallina muerta a sus recursos naturales: petróleo,
minerales críticos, litio, etc. A la vez, busca que cada país compre los
productos manufacturas estadounidenses y que cada país expulse a China y a
Rusia de sus países, como lo ha hecho Panamá, Chile (Kast ha dejado en suspenso
el proyecto de los cables que conecta a este país con Asia).... En Perú,
Estados Unidos busca que expulsen a China del puerto de Chancay. En Venezuela
Estados Unidos se ha apoderado de su petróleo.
Las
relaciones internacionales se muestran como lo que son, no como relaciones de
países libres, iguales y soberanos, sino como relaciones de dominio entre
países imperialistas y países subdesarrollados.
Sometiéndonos
a nosotros, Estados Unidos busca conservar la primacía a nivel mundial.
Sometiéndonos a nosotros, Estados Unidos busca enfrentar en mejores condiciones
a la competencia china.
Así,
para Latinoamérica (y, en general, para el Sur Global), Estados Unidos es el
enemigo mayor. Internamente, en Latinoamérica, consiguientemente, la izquierda
o, si se quiere, las izquierdas, deben unir sus fuerzas para enfrentar a la
amenaza mayor. No sería la primera vez que se use una táctica de este tipo:
durante la segunda guerra mundial la Unión Soviética se unió con Inglaterra,
Francia, Estados Unidos y otros para enfrentar a la amenaza mayor que en ese
momento eran los alemanes nazis. Y le ganaron a Alemania, gracias especialmente
a la Unión Soviética.
En
las próximas elecciones nacionales en el Perú hay que tener claro que Keiko
Fujimori es la candidata de Estados Unidos. Ella facilitará que se hagan nuevas
bases militares estadounidenses en el Perú. Ella será peón de Estados Unidos y,
de acuerdo a la línea de esta potencia en decadencia, impondrá nuevas
privatizaciones y mayor desregulación del mercado laboral. Y, desde luego,
impondrá nuevas represiones contra el pueblo trabajador si lo considera
necesario, prolongando el largo historial de masacres que el Estado ha
perpetrado contra nuestro pueblo a lo largo de la historia republicana.
Votar
por Sánchez es votar contra Estados Unidos y la oligarquía peruana. Eso no
significa extenderle a Sánchez un cheque en blanco. Habrá que exigirle
resultados y un plan de desarrollo nacional si gana. Para ello se requiere que
la gente vaya a votar sin miedo al imperio del norte. Sin miedo a sus amenazas
y a sus bravuconerías.
El
voto nulo es un voto funcional al imperio. Para que la opción del imperio sea
derrotada, no hay otra opción que votar por Sánchez.
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