miércoles, 9 de septiembre de 2026

Economía

¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!

 

Competencia Imperialista en la Economía Peruana: Estados Unidos vs. China

Cesar Risso

LA PUGNA ENTRE el Imperialismo norteamericano y el chino por el control de nuestra economía define el carácter semicolonial de la economía peruana actual.

En el siglo XXI el Perú se ha convertido en un espacio en el que se desenvuelven con particular virulencia las tensiones del imperialismo contemporáneo. A la luz de las tesis de Lenin en El imperialismo, fase superior del capitalismo, el mundo se encuentra marcado por la concentración del capital, la exportación de capitales, la disputa por recursos estratégicos y la subordinación de países semicoloniales a las necesidades de las potencias hegemónicas. En este marco, Perú aparece como un país sometido a la voracidad del imperialismo, cuya estructura productiva se sostiene en la exportación de materias primas y agroexportaciones, y que se encuentra atrapado en la competencia entre Estados Unidos y China. La primera potencia, que durante décadas ejerció el dominio sobre nuestra economía, ha ido perdiendo interés relativo en la economía peruana, mientras que China ha incrementado de manera significativa su presencia, especialmente en el sector minero, desplazando a la inversión estadounidense y consolidando un patrón de intercambio desigual que transfiere valor desde Perú hacia la economía asiática.

 

Síntesis histórica de socios comerciales e inversionistas en Perú (1821–2026)

Periodo

Principal socio comercial

Principal inversionista extranjero

Notas clave

1821–1870

Gran Bretaña

Gran Bretaña (financiamiento de deuda, ferrocarriles, guano)

Dominio británico en comercio y capitales; Perú dependía de exportaciones de guano.

1870–1900

Gran Bretaña

Gran Bretaña, con creciente presencia de EE.UU.

Comercio de azúcar, algodón y minerales; EE.UU. empieza a ganar terreno en minería y agro.

1900–1950

Estados Unidos (en ascenso)

EE.UU. (minería, petróleo, infraestructura)

EE.UU. desplaza a Gran Bretaña; Southern Peru Copper y Marcona Mining marcan presencia.

1950–1980

Estados Unidos

EE.UU. (minería, energía, agroindustria)

Consolidación del liderazgo norteamericano; inversiones en minería, petróleo y manufactura.

1980–1990

Estados Unidos

EE.UU.

Crisis de deuda y reformas estructurales; EE.UU. mantiene liderazgo en comercio e inversión.

1990–2008

Estados Unidos

EE.UU. (minería, finanzas, agroexportaciones)

ATPA (1991) y ATPDEA (2002) favorecen exportaciones; TLC Perú–EE.UU. entra en vigor en 2009.

2009–2012

Estados Unidos

EE.UU.

TLC consolida relación; comercio diversificado (agro, textiles, servicios).

2013–2026

China

China (minería, infraestructura, energía)

China supera a EE.UU. como socio comercial e inversionista: Las Bambas, Chinalco, Puerto de Chancay. Exportaciones peruanas hacia China superan el 30% del total.

Fuente: Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026), basada en datos de BCRP, SUNAT y CEPAL.

 

Estados Unidos, históricamente vinculado a la economía peruana a través de proyectos tecnológicos, agroexportaciones y cooperación energética, enfrenta hoy una situación interna compleja. Su productividad industrial muestra signos de estancamiento: en 2026, el crecimiento de la productividad laboral en el sector no agrícola fue de apenas 2,2% interanual, mientras que la manufactura creció 2,4%. El nivel absoluto sigue siendo alto, pero su peso en el PBI es cada vez menor, con la manufactura representando apenas el 11% del producto. Este declive relativo explica por qué Estados Unidos ha reducido su interés en sectores estratégicos como la minería peruana, concentrándose en cambio en agroexportaciones de arándanos, uvas, café y paltas, que generan ingresos más distribuidos en productores locales, pero no tienen el mismo peso geopolítico que los minerales estratégicos. La repatriación de utilidades estadounidenses desde Perú alcanza unos US$ 3,800 millones anuales, cifra considerable pero muy inferior a la de China, lo que refleja su menor presencia en sectores de alto valor estratégico.

China, en contraste, ha desplegado una estrategia imperialista expansiva. Su productividad industrial crece a un ritmo de 4,5% anual, con un índice que pasó de 100 en 2015 a 142 en 2026, frente al 118 de Estados Unidos en el mismo período. Este dinamismo industrial se traduce en una demanda creciente de minerales estratégicos como cobre y litio, esenciales para la transición energética y la industria tecnológica. Perú se ha convertido en un proveedor clave: más del 60% de las exportaciones mineras peruanas tienen como destino China. Sin embargo, la estructura de propiedad de la minería está dominada por empresas con capital extranjero, lo que implica que gran parte de las ganancias se fugan a las potencias imperialistas. En 2026, las utilidades remitidas por empresas chinas desde Perú alcanzaron los US$ 9,500 millones, casi tres veces más que las estadounidenses. Este fenómeno eleva el PBI peruano, pero reduce el PNB, pues el ingreso no queda en manos de residentes nacionales. La brecha PBI–PNB, de aproximadamente 0,5 puntos porcentuales, refleja esta transferencia de valor hacia el exterior.

 

Cuadro comparativo de productividad, utilidades y trasvase de valor

Aspecto

China

EE.UU.

Productividad industrial (índice 2015=100)

142

118

Sectores clave en Perú

Minería (cobre, litio)

Agroexportaciones

Utilidades repatriadas

≈ US$ 9,500 millones

≈ US$ 3,800 millones

Trasvase de valor

–8,250 millones

–2,125 millones

Términos de intercambio

TI ≈ 78

TI ≈ 94

Fuente: Datos de SUNAT y Banco Central de Reserva del Perú (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Productividad industrial China vs. EE.UU. 2015–2026

Gráfico de índices de productividad industrial China vs EEUU 2015-2026

Fuente: Datos de FMI y Banco Mundial (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

El intercambio desigual, que es una de las formas de explotación de las economías semicoloniales como la nuestra, permite comprender este proceso. Según esta perspectiva, los países semicoloniales transfieren valor a los países imperialistas cuando exportan bienes con bajo valor agregado y alto contenido de trabajo, mientras importan bienes con alto contenido tecnológico y precios elevados. En el caso peruano, el trasvase de valor hacia China es mucho mayor que hacia Estados Unidos. En 2026, Perú exportó US$ 22,000 millones a China e importó US$ 15,000 millones, con un valor agregado nacional en las exportaciones de apenas 35%. El resultado fue un trasvase negativo de US$ 8,250 millones. Con Estados Unidos, las exportaciones fueron de US$ 9,000 millones y las importaciones de US$ 8,500 millones, con un valor agregado nacional de 55%, lo que generó un trasvase menor, de US$ 2,125 millones. En conjunto, Perú transfiere alrededor de US$ 10,400 millones de valor económico anual a ambos socios, lo que explica la diferencia entre el PBI (≈ 3,2%) y el PNB (≈ 2,6%).

 

Trasvase de valor Perú hacia China y EE.UU.

Gráfico de trasvase de valor Perú hacia China y EEUU

Fuente: Cálculos propios basados en datos de SUNAT (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Los términos de intercambio refuerzan esta lectura. Con China, el índice de precios de exportaciones (≈ 140) frente al de importaciones (≈ 180) arroja un TI de 78, reflejando un deterioro fuerte y persistente, puesto que nos indica que con los precios de nuestras exportaciones podemos importar cada vez menos. Con Estados Unidos, el TI es de 94, que, si bien es desfavorable, lo es menos que con China. En ambos casos, Perú necesita exportar más para importar lo mismo, pero la asimetría es mayor con China. Si se observa la relación entre China y Estados Unidos, el TI favorece a China, que exporta manufacturas de alto volumen y recibe alimentos y servicios de menor valor relativo. Esto confirma la hegemonía industrial china frente al declive productivo estadounidense.

 

Términos de intercambio Perú–China vs. Perú–EE.UU.

Gráfico comparativo de términos de intercambio Perú con China y EEUU

Fuente: Datos de BCRP y CEPAL (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Un aspecto central en la lógica imperialista es la extracción de plusvalía. Tanto las empresas chinas como las estadounidenses operan en Perú bajo condiciones que permiten intensificar la explotación laboral. En minería, los trabajadores peruanos reciben salarios relativamente bajos en comparación con el valor generado por su trabajo. El capital chino invierte en maquinaria y tecnología, pero la tasa de explotación se mantiene elevada: el capital variable (salarios) es mínimo frente al capital constante (maquinaria), lo que permite extraer una gran masa de plusvalía. En agroexportación, las empresas vinculadas a Estados Unidos también extraen plusvalía, aunque con una distribución más amplia hacia productores locales. Sin embargo, la lógica es la misma: el trabajador produce más valor del que recibe en salario, y la diferencia se repatria como ganancia. La plusvalía absoluta se expresa en largas jornadas y bajos salarios, mientras que la plusvalía relativa se manifiesta en el aumento de productividad mediante tecnología y organización del trabajo. En ambos casos, Perú queda atrapado en una estructura donde el excedente generado por sus trabajadores es apropiado por capitales extranjeros.

 

Salarios* de operarios y obreros en Perú (2026)

Tipo de empresa

Sectores principales

Rango salarial mensual (S/)

Condiciones laborales

EE.UU.

Minería (Yanacocha, Cerro Verde), agroexportación

S/ 2.700 – S/ 3.800

Jornadas de 8 horas, contratos más regulados, beneficios básicos (seguro, CTS, vacaciones).

China

Minería (Las Bambas, Toromocho, Chinalco), construcción

S/ 1.900 – S/ 3.000

Jornadas largas (10–12 horas), menor acceso a beneficios, alta rotación.

Promedio nacional

Comercio, agricultura, servicios

S/ 1.500 – S/ 2.200

Alta informalidad, escasa cobertura social.

Fuente: Datos de Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

* Tipo de cambio aproximado 2026: 1 USD ≈ S/ 3,8.

 

Salarios y tasa de plusvalía en Perú (2026)

Tipo de empresa

Sector principal

Salario promedio obrero (S/)

Valor producido por obrero (S/)

Plusvalía (S/)

Tasa de plusvalía

EE.UU.

Minería (Yanacocha, Cerro Verde)

≈ S/ 3.200

≈ S/ 9.600

≈ S/ 6.400

200%

EE.UU.

Agroexportación (arándanos, uvas, café)

≈ S/ 2.800

≈ S/ 7.000

≈ S/ 4.200

150%

China

Minería (Las Bambas, Toromocho, Chinalco)

≈ S/ 2.400

≈ S/ 10.800

≈ S/ 8.400

350%

China

Construcción / manufactura

≈ S/ 2.000

≈ S/ 6.000

≈ S/ 4.000

200%

Fuente: Datos de Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Inversión extranjera directa en Perú (2026)

País / Región

Monto de inversión

Sectores principales

Empresas destacadas

China

≈ US$ 13.794 millones (21,5% del portafolio nacional)

Minería (cobre, litio, hierro)

China Minmetals, Zijin Mining, Jiangtong Group, Zhongrong Xinda Group

EE.UU.

≈ US$ 10.085 millones (tercer lugar en cartera)

Minería (cobre), energía

Newmont Corporation (Conga, Yanacocha Sulfuros), Freeport-McMoRan (Cerro Verde)

Canadá

≈ US$ 10.914 millones

Minería (cobre, oro, plata)

First Quantum Minerals, Teck Resources

México

≈ US$ 9.462 millones

Minería (cobre)

Grupo México (Los Chancas, Michiquillay, Tía María)

Australia

≈ US$ 6.664 millones

Hierro, cobre

Hierro Apurímac, Cañariaco, Antamina (repos.)

Fuente: Datos de ProInversión y BCRP (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Exportaciones peruanas a China y EE.UU. (enero–julio 2026)

Destino

Valor exportado

Crecimiento interanual

Participación en total

Principales productos

China

US$ 24.340 millones

+37,5%

38,3%

Cobre y concentrados (≈40%), oro, plomo, plata, zinc.

EE.UU.

US$ 5.971 millones

+20,9%

9,3%

Agroexportaciones (arándanos, uvas, paltas, café), textiles, minerales refinados.

Fuente: Datos de SUNAT (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Con respecto a China, Perú se expone a la volatilidad de los precios internacionales de minerales y a la repatriación de utilidades por parte de empresas extranjeras.

En el marco de la explotación imperialista, y del desarrollo del capitalismo, el reto para Perú es reducir la concentración en minerales y ampliar la oferta exportadora con mayor valor agregado.

En 2026, Perú exporta mucho más a China que a Estados Unidos, con una balanza dominada por minerales hacia el gigante asiático y agroexportaciones hacia el mercado norteamericano. Esto confirma que el comercio con China es más desigual y dependiente, mientras que con Estados Unidos es más diversificado, pero de menor volumen.

 

Importaciones peruanas desde China y EE.UU. (enero–julio 2026)

País

Valor importado

Participación en total

Principales bienes

China

≈ US$ 15.000 millones

≈ 30% del total

Celulares, vehículos, acero, maquinaria industrial, plásticos, equipos electrónicos.

EE.UU.

≈ US$ 8.500 millones

≈ 17% del total

Bienes de consumo, equipos tecnológicos, software, productos farmacéuticos, servicios digitales, infraestructura militar y energética.

Fuente: Datos de SUNAT y Banco Central de Reserva del Perú (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Se puede observar que China es el principal proveedor de manufacturas y bienes industriales. Su participación en las importaciones peruanas supera la de Estados Unidos, consolidando su rol como potencia imperialista dominante en el comercio bilateral. Los productos importados tienen alto valor agregado tecnológico, lo que refuerza el intercambio desigual: Perú exporta minerales baratos y recibe manufacturas caras.

        En cambio, aunque con menor volumen, provee bienes de consumo y servicios digitales de alto valor. Su presencia se concentra en sectores estratégicos como energía, software y farmacéuticos. El intercambio es más diversificado, pero también desfavorable en términos de precios relativos.

China domina el mercado de importaciones en Perú, reforzando la dependencia tecnológica e industrial; mientras que Estados Unidos mantiene influencia en sectores de alto valor agregado, aunque con menor participación en volumen.

 

Principales destinos de los minerales peruanos exportados por empresas estadounidenses

Mineral

Destinos principales

Participación aproximada (2025–2026)

Cobre

China (72,4%), Japón (5,7%), Corea del Sur (4,4%), EE.UU.

China absorbe la mayoría; EE.UU. importa parte para su industria eléctrica y tecnológica.

Oro

Emiratos Árabes Unidos (28,8%), Canadá (19,6%), Suiza (17,6%)

EE.UU. no es el principal destino; el oro se dirige más a centros financieros y de refinación.

Plata

EE.UU. (42,4%), Brasil (41,4%), Canadá (11,4%)

EE.UU. lidera como comprador de plata peruana, usada en electrónica y energía solar.

Molibdeno

Chile (38,9%), EE.UU. (25,9%), China (23,3%)

EE.UU. lo utiliza en aleaciones de acero y sectores de defensa.

Estaño

EE.UU. (38,8%), Japón (15,3%), China (10%)

EE.UU. es el principal destino, clave para soldaduras en electrónica.

Zinc y plomo

China (47,5% zinc; 82,3% plomo), España (14,3% zinc), EE.UU. (7,7% zinc)

EE.UU. participa en zinc, pero China domina el mercado.

Fuente: Datos de SUNAT y BCRP (2026). Elaboración propia con apoyo de inteligencia artificial (Microsoft Copilot, 2026).

 

Las empresas norteamericanas que invierten en minería en Perú no venden exclusivamente a Estados Unidos: sus minerales abastecen tanto al mercado estadounidense como a China, Japón, Corea del Sur, Canadá y Emiratos Árabes Unidos. En términos de volumen, China lidera en cobre y plomo, mientras que Estados Unidos destaca en plata, molibdeno y estaño, reforzando su interés en minerales críticos para la transición energética y la industria tecnológica.

Para Perú, la estructura de importaciones implica que el país debe exportar grandes volúmenes de minerales para financiar la compra de manufacturas y servicios, lo que perpetúa la brecha entre PBI y PNB.

En 2026, Perú importa más de China que de Estados Unidos, con una balanza dominada por manufacturas y tecnología provenientes del gigante asiático. Estados Unidos mantiene un rol importante en bienes de consumo y servicios digitales, pero su peso es menor. Esto confirma que el comercio con China es más desigual y dependiente, mientras que con Estados Unidos es más diversificado, pero de menor volumen.

Lenin señalaba que el imperialismo se caracteriza por la exportación de capitales y la disputa por recursos estratégicos. Hoy, China actúa como potencia imperialista emergente, asegurando minerales críticos para su industria y desplazando a Estados Unidos en la explotación de las semicolonias latinoamericanas. Estados Unidos, aunque mantiene presencia, ha perdido capacidad de inversión en sectores estratégicos, reflejo de su crisis interna y de la disminución relativa de su productividad industrial. Autores como Samir Amin, han señalado que el intercambio desigual perpetúa la condición semicolonial, y que la única salida para países como Perú es romper con la lógica de acumulación externa, diversificar socios y aumentar el valor agregado local.

El caso peruano muestra con claridad cómo la competencia imperialista no se traduce en beneficios para el país sometido al dominio del capital. El boom exportador eleva el PBI, pero el PNB es más bajo porque gran parte de las utilidades se transfieren al exterior. La minería, dominada por capital extranjero, genera ingresos que no se quedan en manos nacionales. Las agroexportaciones, aunque más equilibradas, no tienen el mismo peso estratégico. El resultado es una economía semicolonial, atrapada en la lógica del intercambio desigual, donde el crecimiento exportador no se traduce en bienestar interno. La política económica enfrenta el reto de transformar este crecimiento en desarrollo industrial, mediante mayor valor agregado local, reinversión de utilidades y diversificación productiva; sin embargo, el dominio del imperialismo impide nuestra industrialización.

En la actual fase de declive del imperialismo norteamericano y de ascenso del imperialismo chino, Estados Unidos arremete con brutalidad creciente contra las clases trabajadoras y los migrantes, sometiendo por la fuerza a los países semicoloniales y robando directa y descaradamente sus recursos naturales.

El imperialismo norteamericano, europeo o asiático, somete a los intereses de la burguesía imperialista a los pueblos y naciones del mundo. La forma específica de dicho sometimiento, que desde el punto de vista económico se da por medio de la inversión extranjera directa, extrayendo directamente plusvalía de la fuerza de trabajo; o del comercio internacional, con el intercambio desigual produciendo el trasvase de valor hacia las potencias imperialistas; o, por medio de la deuda externa, se intensifican con la invasión y robo de nuestros recursos naturales.

Si solo nos remitimos a la necesidad de avanzar en la industrialización, el capitalismo en su fase imperialista, al lado de los grupos económicos de poder del Perú, constituye el mayor obstáculo a enfrentar. Si añadimos a la necesidad de industrializarnos la liberación de las clases trabajadoras de toda forma de explotación, particularmente la del capital sobre la fuerza de trabajo, entonces la única salida para el verdadero desarrollo está en la superación del capitalismo por el socialismo.

 

Referencias (formato APA)

  • Lenin, V. I. (1917). El imperialismo, fase superior del capitalismo. Moscú: Editorial Progreso.
  • Amin, S. (1974). La acumulación a escala mundial. México: Siglo XXI Editores.
  • Emmanuel, A. (1972). El intercambio desigual. Madrid: Siglo XXI Editores.
  • Harvey, D. (2003). El nuevo imperialismo. Madrid: Akal.
  • Jiménez, F. (2009). Veinticinco años de modernización neocolonial: Crítica de las políticas neoliberales en el Perú. Lima: Fondo Editorial UNMSM.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

CREACIÓN HEROICA