¡Defender el
Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de
la Realidad Actual!
La Concepción de la Izquierda Reformista en el Proceso
Electoral*
Cesar Risso
LAS AGRUPACIONES de izquierda que se han presentado en
la actual contienda electoral, corresponden a la representación de la pequeña
burguesía. El reformismo que esgrimen, con el radicalismo en la crítica de los
efectos del capitalismo en el Perú, sin tocar el fondo de estos problemas, es
decir, a la explotación capitalista, demuestra su verdadero carácter de clase.
En la evaluación de los planes de gobierno de los
cuatro candidatos de izquierda, encontramos sus respectivas concepciones, que
tienen de común representar los intereses de clase de la pequeña burguesía.
En el Plan de Gobierno de Perú Libre, con Vladimir Cerrón
como candidato presidencial, se plantea lo siguiente:
“El Perú es un país profundamente diverso. Somos una nación
construida por muchas naciones. Desde la costa hasta los Andes y la Amazonía, cada
región tiene sus propias necesidades, culturas y sueños. Y es precisamente esa riqueza
lo que nos obliga a construir soluciones para todos, respetando las diferencias,
sin perder de vista un elemento común que atraviesa nuestra historia: la lucha de
clases. Esa lucha que atraviesa la vida económica, política, social, cultural e
ideológica de nuestro pueblo, genera la desigualdad y ahora nos impulsa a la lucha
por superarla.”
Qué significa decir que somos una nación, pero que a su
vez está construida por muchas naciones. En primer lugar, debemos entender el
concepto de nación. Al parecer, Vladimir Cerrón considera que cada grupo étnico
constituye una nación. Sin embargo, el concepto de nación corresponde a la formación
del mercado interno, esto es, a la aparición del capitalismo, que se desenvuelve
a través del sometimiento de la fuerza de trabajo bajo el sistema de trabajo asalariado.
Quiere decir, que cuando pasamos de la servidumbre, y de la economía mercantil simple,
a la economía capitalista, el Perú se forma como nación. Al respecto, JCM planteó
que el Perú era una nación en formación, por la situación en la que se estaba desarrollando
el capitalismo, aunque con un carácter semicolonial, pero en el que existía la servidumbre
y el latifundio, además de las comunidades campesinas y nativas.
A qué se refiere la formación del mercado interno.
Esto corresponde al hecho de que se den las condiciones para el
desenvolvimiento del capitalismo. Para que la fuerza de trabajo se compre y se
venda en el mercado, esta tiene que ser libre, es decir, no estar atada por
ningún otro régimen que impida su compra y su venta, como en el caso de la
esclavitud y de la servidumbre. Lo mismo acontece con la tierra. Si esta
pertenece a los latifundistas, entonces no se puede comprar y vender libremente
para que los capitalistas la adquieran como capital y así desarrollar su
actividad de explotación de la fuerza de trabajo. Esto está claro para todo
marxista. Pero Vladimir Cerrón no lo entiende.
Señala también, que el elemento unificador es la lucha
de clases. Pero qué carácter tiene la lucha de clases en nuestro país. ¿Es la lucha
de la clase obrera contra el capitalismo? Si hay diversidad de naciones, entendiendo
que Vladimir Cerrón no considera a la nación como resultado de la explotación capitalista,
entonces, no puede haber tampoco lucha de clases como elemento unificador, puesto
que las luchas son diversas.
Con respecto al partido Perú Libre, Vladimir Cerrón lo
sustenta como sigue:
“La derecha intenta ocultarla, minimizando la existencia
de clases sociales, mientras crea su propia ‘oposición’: una izquierda domesticada,
financiada por intereses externos, diseñada para simular democracia y justificar
la explotación, que hemos denominado la izquierda caviar o la izquierda de cafetín.
Frente a esa farsa, nosotros decidimos construir un verdadero partido de izquierda.
Una fuerza nacida del pueblo, integrada por el proletariado, el campesinado, la
pequeña burguesía y el empresariado nacional patriota.”
Con respecto al partido, Vladimir Cerrón lo considera como
un frente, como un partido pluriclasista. Como se puede apreciar, valora el carácter
“nacional patriota” del empresariado. No es el empresario que se enfrenta al dominio
de los monopolios, sino solo contra la dominación extranjera. Es el partido como
un frente antimperialista, por su composición.
La lucha que pretende llevar a cabo Vladimir Cerrón no
es contra el capitalismo, sino contra el llamado modelo neoliberal. Aquí
tenemos otra evidencia de la incomprensión del marxismo por parte de Vladimir
Cerrón. El capitalismo se presenta de varias formas, sin dejar de ser
capitalismo, esto es, sin dejar de explotar a la fuerza de trabajo a través de
la propiedad privada de los medios de producción. En este sentido, el
neoliberalismo es una forma, brutal por supuesto, de capitalismo, como lo es, a
pesar de su “moderación” el llamado estado de bienestar, aplicado por la
socialdemocracia en Europa, y el socialismo del siglo XXI en América Latina.
“Una alianza pluriclasista golpeada por el neoliberalismo
y unida por la voluntad de recuperar el poder para el pueblo.”
A qué se refiere con aquello de recuperar el poder para
el pueblo. ¿Será al gobierno de Velasco? ¿Al régimen fascista?
Nos dice Vladimir Cerrón lo que hizo el
neoliberalismo, lo cual le permite hacer el diagnóstico de nuestra situación,
aunque con serios errores:
“Durante décadas, el neoliberalismo redujo drásticamente
el papel del Estado, privatizando empresas estratégicas y debilitando nuestra capacidad
productiva nacional. Este modelo destruyó la industria, precarizó el empleo, amplió
las brechas de desigualdad y consolidó monopolios extranjeros privilegiados. También
impuso regímenes de flexibilización laboral que incrementaron la explotación, promovió
una sociedad consumista y culturalmente alienada, redujo al ser humano a la condición
de mercancía y empujó al país hacia una forma moderna de neocolonia. Como consecuencia,
millones de peruanos fueron relegados, invisibilizados y silenciados en su propio
territorio.”
Con la expresión “redujo al ser humano a la condición
de mercancía”, Vladimir Cerrón demuestra que de marxismo sabe muy poco. El ser
humano no se compra y vende en el mercado, sino su fuerza de trabajo, que
evidentemente es un atributo del ser humano. Y, la fuerza de trabajo se
convierte en mercancía con la aparición del capitalismo. El sistema de trabajo
asalariado es justamente la compra y venta de la fuerza de trabajo. Pero
Vladimir Cerrón no propone cambiar el sistema del salario, es decir, el capitalismo.
Propone mejorarlo, que sea nacionalista, que la fuerza de trabajo se venda en
mejores condiciones, que se desarrolle la industria nacional por medio del
Estado capitalista. Es la propuesta de la pequeña burguesía, del ala izquierda
de la burguesía, de la que él mismo llama “izquierda caviar o izquierda de
cafetín”.
Qué propone Vladimir Cerrón:
“Nuestro compromiso es firme, transparente y
profundamente ligado a las causas del pueblo. Aspiramos a construir un país
donde ningún niño sea condenado al hambre ni a la desigualdad desde su
nacimiento; donde ningún joven se vea obligado a migrar porque la patria le
negó oportunidades; donde ningún adulto mayor sea abandonado después de haber
entregado su vida al trabajo; donde ninguna mujer sufra violencia en una
sociedad que debe ser justa e igualitaria; y donde cada peruano y peruana pueda
mirar el futuro con esperanza, sabiendo que el bienestar es un derecho
colectivo y no un privilegio de unos pocos.”
Todo esto lo ofrece Vladimir Cerrón dentro del
capitalismo, un capitalismo nacionalista. Sin embargo, los males que plantea
superar Perú Libre son los que genera el capitalismo.
La concepción de Ronald Atencio, de la Alianza Electoral
Venceremos, parte del reconocimiento de la existencia y dominio del capitalismo
a nivel mundial.
“La crisis del capitalismo, del sistema financiero de
Breton Woods y por consiguiente el desplome del modelo neoliberal, queda
demostrada ante el impase con problemas estructurales como el extractivismo sin
límites, la no solución de las brechas sociales en nuestras sociedades y el
impase del servicio y (no) pago de la deuda. Hay la necesidad imperiosa de una
redistribución del poder financiero del FMI y Banco Mundial en aras de un
sistema económico más equitativo, sostenible y democrático. Los aproximadamente
193 Estados que conforman la comunidad internacional, viven una situación de enfrentamiento
ideológico entre formas civilizadas, pacíficas y democráticas de interlocución
y el auge y protagonismo de un pensamiento ultraconservador, de extrema derecha
y autoritario que se expresan en diversos modelos políticos que han ganado
elecciones en muchos países, en los que prevalece el pensamiento único, el
irrespeto a las libertades y la diversidad, además de diversas formas de
xenofobia, discriminación, y arbitrariedad.”
No encontramos en el programa de Ronald Atencio, la
manifestación de la comprensión del capitalismo como un sistema económico
social que se sustenta en la extracción de plusvalía, bajo el sistema de
trabajo asalariado. Lo que propone es la lucha antimperialista, dado que hace al
capitalismo imperialista responsable de todos los males que sufre el mundo y
particularmente nuestro país. En otras palabras, no comprende Ronald Atencio la
esencia del capitalismo, que trae todas las consecuencias negativas que crítica
y pretende superar.
Cuál es el diagnóstico de la situación que enfrentamos
hoy en el Perú según Ronald Atencio:
“En
el Perú tenemos que enfrentar 4 grandes males: La desigualdad, la corrupción
institucionalizada, la criminalidad y el abuso de poder. Tenemos que enfrentar
estos 4 grandes problemas para poder resolver todos los demás problemas de la
gente.”
La pregunta que se debe
responder para enfrentar este problema es ¿qué o quiénes han causado estos
problemas?
La
respuesta que nos da Venceremos es,
“Por
todo lo que hemos vivido en las últimas décadas, el Perú ya no aguanta más.
Nuestro pueblo está cansado de la desigualdad, la corrupción, la inseguridad,
el abuso de poder y la impunidad. Millones de peruanas y peruanos trabajan duro
todos los días, pero siguen excluidos de los beneficios del crecimiento económico,
mientras unos pocos se enriquecen capturando el Estado.
Esta
situación no es casual. Es el resultado de un modelo político y económico
impuesto desde los años 90, que permitió que mafias políticas y
económicas se apoderen de las instituciones públicas, conviertan la
política en negocio y gobiernen de espaldas al pueblo.
Desde
la Alianza venceremos lo decimos con claridad: Este modelo ya fracasó y debe
ser cambiado de raíz. No se trata de parches ni de reformas cosméticas, sino de
una transformación profunda del país.”
El modelo al que se refiere
Venceremos es el neoliberal, impuesto por el fujimorismo como parte de la
tendencia neoliberal mundial, con el llamado Consenso de Washington. Es una de
las dos variantes del capitalismo. Es parte de la política pendular de la
burguesía a nivel planetario, y en consecuencia a nivel nacional.
Como
podemos apreciar, no es el capitalismo sino el neoliberalismo el responsable de
nuestra situación, según Venceremos.
En el Plan de Gobierno de Juntos por el Perú,
encabezado por Roberto Sánchez, se dice:
“El Perú enfrenta una coyuntura crítica caracterizada
por la convergencia de múltiples crisis: institucional, de seguridad, económica
y social. La percepción generalizada es la de un Estado que no respeta a los
peruanos y peruanas, y que además ha perdido la capacidad de garantizar
derechos básicos, proteger a la ciudadanía y generar condiciones para un
desarrollo inclusivo.
Sin embargo, no se trata de fallas administrativas
corregibles dentro del marco actual, sino de síntomas estructurales de un
agotamiento de modelo de Estado y de desarrollo. Este diagnóstico sostiene que
el modelo neoliberal peruano, basado en la exportación de materias primas, la
desregulación laboral, la contracción del Estado social y la permisividad
frente a la acumulación por desposesión, ha contribuido en la generación de las
condiciones para la actual situación de inseguridad, desconfianza institucional
y fractura social que afrontamos todos y que afecta en mayor proporción a la
población más vulnerable.”
Como las demás agrupaciones de izquierda, la propuesta
de Juntos por el Perú, crítica al modelo neoliberal, exonerando al capitalismo
de las consecuencias que le critican y que pretenden superar.
Nos encontramos en el programa de Juntos por el Perú
con una expresión que se contradice con la concepción pequeño burguesa que exhiben
en el conjunto de sus propuestas.
“14° Consideramos que el trabajo constituye la fuente
creadora de riqueza social, y que los trabajadores son la principal fuerza
productiva del país. El trabajo es patrimonio exclusivo del hombre, una eterna
necesidad natural y la primera condición de toda la vida humana. La fuerza de
trabajo es el elemento indispensable de la producción en cualquier forma de
sociedad. Por lo tanto, aspiramos a su liberación de toda forma de cosificación
y mercantilización al cual el capital, su reproducción, su acumulación y su
valorización lo condena. Rechazamos la explotación del hombre por el hombre.”
Cuando señalan que aspiran a la “liberación [de la
fuerza de trabajo] de toda forma de cosificación y mercantilización […]”, haciendo
responsable al capital, pareciera que en sus propuestas van a combatir al
capitalismo. Sin embargo, no es así.
La cosificación de la fuerza de trabajo consiste en
que, como resultado del uso de la misma por el capitalista, se obtiene una
mercancía, por ejemplo, un par de zapatos, que se vende en el mercado como si
tuviese valor propio, cuando el valor que posee está en el número de horas que
se ha utilizado la fuerza de trabajo, es decir, en la cantidad de trabajo que
contiene. Y su mercantilización se refiere a que se compra y se vende en el
mercado. Este es el sistema de trabajo asalariado. Pero para que el empresario
tenga el derecho de explotar de este modo a los trabajadores, necesita tener la
propiedad de los medios de producción: máquinas, herramientas, locales,
tierras, capital-dinero. Pues bien, por más que se diga que se aspira a la
liberación de la fuerza de trabajo, no se logrará si es que no se les expropia
a los capitalistas los medios de producción. De modo que, lo de la liberación
de la fuerza de trabajo, en el programa de Juntos por el Perú, no pasa de ser
una declaración filantrópica e idealista.
En cuanto a la concepción de la agrupación Ahora
Nación, liderada por Alfonso López-Chau, se tiene en su Plan de Gobierno lo
siguiente:
“En el capítulo V de Modernidad para Todos, titulado ‘Apertura
para Modernizar el Perú’, sustentamos la tesis de que el Perú ha sido y es más
Estado y menos Nación; algo que Jorge Basadre, Víctor Andrés Belaúnde, José
Carlos Mariátegui y Víctor Raúl Haya de la Torre –pese a sus muchas y grandes
diferencias–, ya nos lo habían advertido al señalar que ‘no somos Nación’ o que
‘somos una Nación en formación’.
Nos preguntábamos en 1994, si los peruanos habíamos
solucionado el problema que Basadre, Belaúnde, Mariátegui y Haya identificaron.
Era evidente que no lo habíamos solucionado y que las consecuencias las
estábamos pagando y las seguiríamos pagando. Insistíamos, por eso, que el Perú
es más Estado y menos Nación; que la organización y las formas estatales que instituimos,
son formas frías y sin alma, superpuestas encima de una Nación cautiva, ávida
de expresarse; que no había ni hay correspondencia entre esas formas frías y
muertas y nuestra sustancia viva.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de Nación? Como
decíamos desde entonces, ‘Nación es alma, espíritu, meta común; es acuerdo en
lo fundamental’; o como decía el historiador francés Ernest Renan, ‘la Nación
es un plebiscito cotidiano’.”
No reconoce Alfonso López-Chau la base material de la
nación, esto es, el mercado interno. En otras palabras, según su diagnóstico, el
capitalismo no es el modo de producción que domina nuestra economía, que une a
los diferentes tipos de productores.
Para dejar claro el tema central de la formación de la
nación peruana, citamos a Eduardo Ibarra, quien afirma:
“En
algunos casos el concepto de «Perú Integral» es considerado como sinónimo del
concepto de «revolución de nueva democracia», la misma que, a su vez, no es entendida
como una etapa de nuestra revolución socialista. Esto se constata, verbigracia,
en la consigna: «¡Por un Perú integral rumbo al socialismo!», así como en la
consigna de luchar por un «Perú integral, plurinacional y de nueva democracia,
con rumbo al socialismo». Para peor, en la segunda de estas consignas se
plantea, como se ve, un Perú «plurinacional» (o multinacional), negando así la
tesis mariateguiana sobre el Perú como una nación en formación, pues esta tesis
implicaba la integración de las cuatro tradiciones (andina, hispánica,
republicana, socialista), integración en curso aun ahora, después de la
constitución de la nación peruana. En consecuencia, aquello de un «Perú
plurinacional» es una negación de la tesis de un Perú Integral. Además, no es
lo mismo luchar «por un Perú plurinacional» que «por un Perú integral», pues no
es lo mismo nacionalidad que nación: mientras la nacionalidad expresa una
unidad étnica, la nación expresa una unidad territorial, económica, lingüística
y cultural. Plantear, pues, un Perú plurinacional, es tomar por naciones las
nacionalidades existentes en nuestro territorio y, en consecuencia, proponer un
«Perú
integral», y al mismo tiempo «plurinacional», es un completo despropósito. El Perú
Integral resultará de la plena integración de sus cuatro tradiciones,(1) como
no pudo resultar, por razones obvias, del camino seguido por el proceso que
terminó en la formación de la nación peruana. La tesis mariateguiana de un Perú
Integral apunta a un Estado socialista unitario, no a un Estado
plurinacional, tipo de Estado este último propuesto en los años veinte por
Ravines(2) y en los años cuarenta por Martínez,(3) propuesta retomada en
nuestro tiempo por algunos grupos. Ciertamente, esta propuesta constituye una
nueva embestida contra el pensamiento de Mariátegui.”1
Así pues, damos por sentado, como consecuencia del
proceso histórico peruano, la formación de la nación peruana. La confusión de
nación y nacionalidad, expresa la incomprensión del proceso de formación de la
nación por el nacimiento y desarrollo del capitalismo.
Es como si se pretendiese iniciar recién el
capitalismo en el Perú, justificando un “cambio radical”, en el sentido de
industrializar nuestro país creando las bases para el desarrollo del
capitalismo. Esto es a lo más que llega la izquierda de la derecha, la
socialdemocracia, en el Perú. Se colocan en el punto en el que arranca el
capitalismo, negándolo en todo su desarrollo posterior hasta la actualidad,
para aparecer como innovadores radicales, y así justificar sus reformas, su
propuesta de industrialización, contribuir al proceso de formación de la nación
peruana, ya concluido como acabamos de indicar, y terminar consolidando su
posición reformista capitalista, manteniendo el sistema de trabajo asalariado,
sosteniendo así la continuación de la explotación capitalista.
Las diversas tendencias de “izquierda” critican al
llamado neoliberalismo, una de las variantes del capitalismo, y proponen una
mayor presencia del Estado en la actividad económica, a pesar de que ambas
expresiones son la forma que adquiere en determinadas circunstancias la
explotación capitalista.
Estas versiones del ala izquierda de la burguesía, de
la socialdemocracia, coinciden en los síntomas, en el efecto, sin explicarlos
por las causas profundas, sino por otros efectos, como la acumulación de
riqueza, de poder, de la corrupción, etc., los cuales los explican por el
modelo neoliberal como causa última de todos los males. Así, la conclusión es
obvia, se trata de la superación del neoliberalismo por un régimen
socialdemócrata (Estado de bienestar), o por el llamado socialismo del siglo
XXI (mercado regulado por el Estado), etc. Todas estas alternativas, son formas
de capitalismo, de explotación de la fuerza de trabajo bajo la forma de sistema
de salario.
Estas propuestas no van más allá de una política
antimperialista, pero no proletaria, sino burguesa. Es la pequeña burguesía
pretendiendo luchar contra las consecuencias del dominio burgués, para
aderezarse un modelo moderado de capitalismo, ya experimentado en otras
latitudes, con las mismas consecuencias que hoy pretenden combatir.
_________
(*) Todas las citas
corresponden a los planes de gobierno que se encuentran en https://votoinformado.jne.gob.pe/presidente-vicepresidentes
(1) https://creacionheroica1928.blogspot.com/2026/02/politica.html
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