martes, 1 de septiembre de 2015

LITERATURA II


Los Communard, los Chalacos y la Toma de Piura Desde la Narrativa.

 
(Segunda Parte)

 

Roque Ramírez Cueva
 

EN LA PARTE UNO DE ESTAS NOTAS afirmamos que en el siglo XIX hubo sucesos importantes. Uno para la vida e historia nacional como lo fueron las rutas de las ideas utópicas y marxistas que aportan e influyen en el pensamiento peruano, una de cuyas huellas fueron marcadas por los communard, obreros proletarios de La Comuna de París, quienes llegaron a Sudamérica y Perú, asilándose de la persecución que sufrieran en Europa. Y La huella esencial estuvo signada por la labor del núcleo Amauta y José Carlos Mariátegui, al fundar el PC del Perú.
 

Dos, suceso importante para la vida e historia regional. Los comuneros andinos de Morropón, abandonaron sus diarias tareas agrícolas para enfrentar, primero, a las huestes chilenas derrotándolas con sólo bala sorda; y luego a los señores latifundistas usurpadores de sus tierras, por lo cual marcharon a caballo los distantes 90 kilómetros hacia el centro de poder, Piura, y tomaron la ciudad con puñales desenvainados y disparos de escopetas.
 

Al concluir la parte uno, mencionamos a los narradores y relatos que describen tales sucesos. Sólo nos faltó hacer hincapié que otra narración en la que se relata la toma de Piura por los Chalacos, fue en la inmensa novela (1) de Miguel Gutiérrez, La Violencia del Tiempo (LVT), donde el narrador detalla, infiere y sustenta las motivaciones, ideas, pasiones, desencuentros y desenlaces de aquellos protagonistas y hechos  históricos, políticos e ideológicos. Para no ser injustos con el autor, es necesario aclarar que, salvo Francisco Vegas S., los demás narradores incorporan los hechos y la temática en mención después que Gutiérrez los hiciera vislumbrar en el dossier de su primera saga Hombres de Caminos. Al parecer hubo grata complicidad con historiadores que le donaron sus libretas de campo. Más adelante hablaremos de ello.
 

Para continuar, antes nos merecemos hacer algunas preguntas ¿Cómo se dieron aquellos sucesos? ¿Cómo así campesinos y agricultores de comportamiento pacífico y sin formación escolar básica decidieron enfrentar a las tropas chilenas y luego a los temidos e implacables terratenientes? ¿Respuesta a un sentimiento patriótico por un país, cuyo estado los arrinconaba en las montañas?
 

El responder parte de esas interrogantes nos lleva a buscar en nuestra propia historia de vida. Nacidos en esa región andina desde la escuela escuchamos decir a los mayores que, mi padre maestro lo asentía, en esa quebrada –camino a Santo Domingo y Chalaco- los pobladores de esos valles andinos derrotaron a una tropa chilena de avanzada. Los vencieron sin el pertrecho de las armas de fuego, con dignidad y sagacidad, usando sólo galgas y huaracas detuvieron el avance enemigo y lo hicieron retroceder de vuelta a Piura donde los terratenientes, asiduos concurrentes del Centro Piurano, recibían a los oficiales de Lynch con algo más de cordialidad.
 

El suceso no figura en los anales de las gestas patrióticas ni se ha registrado en las páginas de la historia oficial de la región. Las razones son varias, veamos algunas de ellas, las de interés. Aparte que en tal suceso no hubo participación de capitanes ni generales menos parientes de latifundistas que en ese tiempo asumían jefaturas, la victoria obtenida por los comuneros andinos en lugar de ser ensalzada o saludada siquiera disgustó a la clase dominante porque percibieron comportamientos inusuales en esa “masa pezuñenta de serranos”.
 

Lo inusual se observaba en varios aspectos, la unidad del campesinado de la zona, participaron hombres de todas las aldeas y caseríos de los hoy distritos de Chalaco, Santo Domingo y Santa Catalina de Moza. Sorprendió la estrategia de permitir un ingreso confiado para atraer al enemigo a la emboscada, además del uso de armas silenciosas -galgas y huaracas-(2) que no le permitirían advertir al rival una avisada agresión; la elección del terreno entre cerros y quebrada; no presentaron pelea directa, no se dejaron avistar, los mantuvieron a raya despeñando rocas y lanzando hondazos, es decir no dieron lugar a que hubiera bajas inútiles entre los comuneros.
 

Sin embargo, los “blancos” hacendados hicieron bilis cuando se enteraron por medio de peones y capaces del fuerte rumor que crecía en la zona, y los hacendados de Morropòn y Franco les confirmarían: los comuneros de Chalaco habían enfrentado a las mesnadas chilenas enarbolando un estandarte rojo y, entre otros vítores se les había escuchado una frase ¡viva la comuna! Los hacendados que frecuentaban el Centro Piurano, un club exclusivo, no eran iletrados, estaban enterados de los importantes hechos que sucedían en Europa y en el resto de Sudamérica, por eso la frase los inquietaba. Haya sido el Bauman de Metz que Miguel Gutiérrez lo crea de protagonista para sus novelas o hayan tenido otro nombre, tal vez como Ernesto Closet y Juan Infe (Cristian Carrasco) (3), el hecho es que la presencia de proletarios franceses participando en los movimientos campesinos y en la política regional de Piura y Chincha ha sido percibido y anotado por los historiadores. El Dr. Miguel Maticorena Estrada en 1980 publicó en el Diario El Comercio un esbozo de ensayo: Un movimiento social: Los Chalacos en Piura “El Comercio” 7-Febre-80. Como el propio Dr. Maticorena lo resume en el subtítulo dicho movimiento social se percibe como Un eco de la Comuna de París en el movimiento campesino más importante de Piura en Enero de 1883. Claro que, en este ensayo se alude directamente a la Toma de Piura por los Chalacos.
 

Justo ese otro suceso, la decisión de enfrentar a los terratenientes en el núcleo urbano, la ciudad de Piura, desde el cual “los blancos” ejercían e imponían su poder con la complicidad del estado representado por sus instituciones de justicia, gobernación y gendarmería, se tomó en el momento que la injusticia y abuso amenazaban con dejar sin tierras a los comuneros andinos. Después de vencer al invasor, durante meses resistieron el asedio e incursiones punitivas de la fuerza de gendarmes comandada por el Prefecto de Piura Fernando Seminario. Esto se daba en medio de la guerra que el Perú libraba contra el ejército chileno. Al parecer, no pudieron tener un enfrentamiento frontal contra la gendarmería del citado Prefecto porque algunos de los líderes de los comuneros se aliaron con las fuerzas reaccionarias del general peruano Iglesias. Y por esa circunstancia, los hacendados se informaron de las maneras y procedimientos del accionar de los comuneros.
 

Al no poder incursionar en las tierras de la comunidad de Chalaco, el Prefecto y los terratenientes presionan a los comuneros y usurpan sus propiedades usando las leyes a sus intereses. Los campesinos llegan a la conclusión que tenían que enfrentar a los latifundistas en el núcleo urbano de su centro de poder, la ciudad de Piura, y deciden marchar hacia allá para invadirla y exigir justicia. No era una incursión pacifica, marcharon armados de machetes y escopetas a lomo de caballo y mulas.
 

En la literatura es visto desde una ficción no tan extraña a los sucesos históricos. Si el Dr. Maticorena, en sus ensayos afirma y sugiere “la idea de la existencia de la influencia de la Comuna de París en el movimiento armado en Piura” (Carrasco) (4). El historiador piurano dice “Serían las 5 de la madrugada del día 28 de enero de 1883, cuando fue despertada la población por un largo tropel que había entrado por La Tina y que tomando por la calle de Arequipa (antes Playón) con bullicios de rebelión y a las voces de ‘viva la comunidad’, ‘vivan los Chalacos’ (aunque hay quien asegura que decía ‘Viva la Comuna’ […] se dirigían hasta la altura de la calle El Callao (p.68-69).”
 

En la novela de Miguel Gutiérrez, La Violencia del Tiempo, se imagina que “…allí estaba, de nuevo, la partida triunfal de los temibles comuneros Chalacos. Partida y despedida triunfales que les tributaban entre el jubiloso doblar de campanas sus mujeres, los ancianos, los tullidos, los niños […] embravecido por todas las montañas protectoras de la comunidad. Durante la cabalgata se unieron hombres de otras comunidades y bastardos no reconocidos de grandes hacendados… contra quienes combatían los comuneros de San Fernando [de Chalaco]. Y vi, brumoso y fantasmal, a Bauman de Metz, que había sembrado la chispa de la rebelión por todas esas montañas y jalcas, y, a la vez, tú, Sarango y yo escuchábamos del Ciego la historia de esta rebelión que infamaba y hacía odiosa la memoria del señor de Metz / / Imagina ahora el avance tumultuoso de esa caballería de desarrapados por la tierra áspera, cómo prenden fuego a las casas hacienda […] Y vi, veo, al fin, ajusticiar con armas de filo a un poderoso hacendado legendario…”
 

La incursión de los comuneros pertenecientes a la comunidad de San Fernando de Chalaco y otras reparticiones cercanas, invadiendo Piura, no concluyó con logros favorables a la comunidad. Entre otras causas quizá porque no se supieron orientar en terreno distinto a sus montañas. Porque no diseñaron una estrategia que les garantizara la entrada y retirada de la ciudad. Lo cual indica que no tuvieron una dirección correcta, posiblemente no todos los dirigentes estuvieron de acuerdo con una acción que tal vez se perfiló de aventura. Y no hubo la unidad y sagacidad que mostraron ante las tropas invasoras. Lo que se dice en este párrafo final es difícil de demostrar por no haber evidencias históricas que confirmen lo dicho. No obstante se puede afirmar que si hubieran tenido una orientación y conducción correctas, el movimiento campesino hubiera obtenido mejor tempestad a sus propósitos reivindicativos.
 

Notas

[1] Gutiérrez, Miguel. La Violencia del Tiempo. Lima. Edit. Punto de Lectura, 2010. https://books.google.com.pe/books?id=MZN1FbTtSOoC&pg=PT411&dq=bauman+de+metz++comuneros+de+chalaco++en+piura

[2] Las galgas son rocas o peñas grandes que se despeñan desde las alturas sobre un objetivo. Huaracas es el nombre quechua de las hondas.

[3] Carrasco, Cristian.  Blog Generaciones Históricas (Estudiantes de Historia, etc).     http://generacioneshistoricas13.blogspot.com/2015/03/resena-la-comuna-de-piura-y-chalaco.HTML
[4] Carrasco, Blog Ibid.

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