PRONUNCIAMIENTO
El Comité de Reconstitución José Carlos Mariátegui
y el Comité de Coordinación por la Reconstitución del Partido de Mariátegui repudian
y rechazan enérgicamente la criminal agresión militar de Estados Unidos contra
la República Bolivariana de Venezuela, así como el secuestro de su presidente
legal y legítimamente establecido, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
Estados Unidos ha bombardeado instalaciones
militares en Caracas y otros objetivos en los estados de Aragua, Miranda y La
Guaira. La acción ha dejado un saldo de al menos 80 muertos. En el colmo de la
infamia y con un vil ánimo de revancha y mostrando su odio, Estados Unidos
bombardeó también el Cuartel de la Montaña, donde se encuentran los restos del
comandante Hugo Chávez Frías.
Estos hechos violan los principios más elementales
del derecho internacional, consagrados en los artículos 1 y 2 de la Carta de
las Naciones Unidas, como son el respeto de la soberanía, la igualdad jurídica
de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza.
La acción imperialista estadounidense tuvo como
objetivo descabezar a la dirección política de Venezuela para de esta forma
apoderarse de las mayores reservas petrolíferas del mundo. Así lo han confesado
en más de una oportunidad Donald Trump y otros altos funcionarios de Estados
Unidos. La potencia imperialista busca pues convertir el petróleo venezolano en
una palanca para salir de su crisis y enfrentar la competencia china. A su vez,
Estados Unidos busca apoderarse del oro, los minerales raros, agua y otras
riquezas naturales de Venezuela.
La acción terrorista no debe ser reducida a un
problema que ha sufrido una nación latinoamericana, sino que en realidad
expresa lo que le puede pasar a cualquier otra nación latinoamericana. Lo ha
dicho el propio Trump cuando ha hablado después de las acciones terroristas: “Lo
de Maduro le puede ocurrir a otros también”, sostuvo. También ha amenazado a
Cuba, Colombia, México, Nicaragua y Brasil.
D. Trump ha dicho en tono de emperador y con total
descaro: “Estamos volviendo a la doctrina Monroe, que habíamos olvidado. El
control de Estados Unidos sobre el hemisferio occidental y nuestra región no
será puesto en duda nunca más. El hemisferio occidental es mucho más seguro hoy
gracias a nosotros. Esta operación debe servir de advertencia para cualquiera
que se atreva a amenazar a Estados Unidos.”
También la Estrategia de Seguridad de los Estados
Unidos retoma la Doctrina Monroe para hacer de América Latina su mercado de
ventas y su fuente de materias primas de forma exclusiva y excluyente. Estados
Unidos busca recolonizar a nuestra región, lograr el monopolio en sus mercados
(como en los tiempos del colonialismo español) y, naturalmente, expulsar a las
potencias competidoras (especialmente China) de la región.
El pueblo y el Estado venezolanos tienen el derecho
de controlar sus recursos naturales, entre ellos el petróleo, en beneficio de
su propio desarrollo. Así lo entendieron Hugo Chávez, Nicolás Maduro y ahora
Delcy Rodríguez, quien ha manifestado que va a “defender los recursos naturales,
(que) deben servir para el desarrollo nacional”. La compañera D. Rodríguez ha
expresado claramente además que “jamás volveremos a ser esclavos de ningún
imperio, del tinte que sea.”
El motivo de las reiteradas agresiones de Estados
Unidos contra Venezuela radica precisamente en la necesidad de la burguesía
imperialista norteamericana de los recursos energéticos que posee el país
bolivariano; que, además, le vende el petróleo a los Estados Unidos a precio de
mercado, utilizando sus utilidades para ampliar tanto el aparato productivo como
los gastos sociales (vivienda, educación, salud), así como para ayudar a
pueblos hermanos como el cubano. Estados Unidos quiere en cambio ese petróleo para
su actividad industrial y superar su desventaja en la carrera del desarrollo
tecnológico, y acrecentar los beneficios de la burguesía imperialista.
Así, debe entenderse que detrás de la acción de
Estados Unidos está la defensa de sus intereses imperialistas, en tanto que los
gobiernos de Chávez, Maduro y ahora el de Rodríguez han defendido y defienden
los intereses de su nación.
Trump ha amenazado con una segunda oleada de
bombardeos peor que el de la primera oleada si Delcy Rodríguez no hace lo que
los imperialistas quieren que haga. Venezuela continúa amenazada por la
potencia imperialista. No debemos olvidar ni por un instante la naturaleza
criminal del imperialismo.
En muchas partes del mundo (Venezuela, Cuba, México,
Argentina, Colombia, Ecuador, Honduras, Uruguay, Puerto Rico, Bélgica, Reino
Unido, Italia, Francia, España, Estados Unidos, etc.) los pueblos se han
movilizado contra la salvaje intervención militar y por la libertad de Maduro y
su esposa Flores. Solo en los Estados Unidos se han movilizado en 100 ciudades.
Necesitamos movilizarnos más, para presionar a Estados Unidos y hacer que
retroceda en su ofensiva contra el pueblo venezolano y latinoamericano.
Bajo este marco, llamamos a las organizaciones
sociales y políticas del Perú, Latinoamérica y el mundo a rechazar, repudiar y
movilizarse contra las acciones terroristas del imperialismo yanqui.
Finalmente, exigimos la libertad de Nicolás Maduro
y su esposa, Cilia Flores, víctimas del brutal secuestro ejecutado por el
gobierno de Donal Trump, así como las sanciones a que dé lugar los asesinatos
cometidos, la destrucción de infraestructura del pueblo venezolano y la
violación del derecho internacional.
¡Abajo la agresión militar
imperialista en la República Bolivariana de Venezuela!
¡Libertad para Nicolás Maduro
y su esposa Cilia Flores!
¡Viva la República Bolivariana
de Venezuela!
Comité de Reconstitución José Carlos Mariátegui
Comité de Coordinación por la Reconstitución del
Partido de Mariátegui
06.01.2026.

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