¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de Toda Tergiversación y Desarrollarlo en Función de la Realidad Actual!
Los “Sólidos Fundamentos Macroeconómicos” y la
Creación de Riqueza
Cesar Risso
LA ESTABILIDAD DE LA MONEDA peruana se nos presenta
como una manifestación del éxito de la gestión económica del presidente del
BCRP, y por lo tanto como el camino que nos conduciría a una situación de
crecimiento económico y de superación de los problemas que enfrentamos.
Una de las causas de la apreciación de la moneda peruana
se debe, según los intelectuales de la burguesía, a los “sólidos fundamentos
macroeconómicos”.
Así, nos dicen:
“Tipo
de cambio cierra el 2025 en S/ 3,368 por dólar, su nivel más bajo desde 2020
El
sol peruano acumuló una apreciación de 10,4% en 2025, registró baja volatilidad
y se consolidó como una de las monedas más estables de la región, apoyado por
sólidos fundamentos macroeconómicos y una elevada oferta de dólares.”1
Veamos qué significa aquello de “sólidos fundamentos
macroeconómicos”. Esta es la situación en la cual los precios son más o menos
estables, esto quiere decir que no haya inflación o que sea muy baja; que haya
crecimiento económico moderado; que no haya déficit fiscal; que haya bajo
desempleo, etc. Esta situación es el resultado de la política económica, esto
es, de la política monetaria y de la política fiscal. Aunque, como es natural,
estas políticas se aplican en el marco de las leyes de desenvolvimiento de la
economía capitalista y, en consecuencia, no siempre los resultados son los
esperados por los políticos y académicos burgueses.
Con respecto a la política monetaria, se ha dicho que
el manejo de Julio Velarde, presidente del BCRP, ha permitido que haya
estabilidad de precios, y que, por ello, nuestra moneda se mantenga estable e
incluso que se siga apreciando, esto es, que continúe ganando valor respecto del
dólar.
Sobre el particular hemos manifestado que la reducción
del tipo de cambio (precio del dólar en moneda nacional) no es necesariamente
una ventaja para la economía peruana. Esto se debe a que, si nuestra moneda
gana valor, o lo que es lo mismo, si el tipo de cambio baja, quiere decir que los
exportadores recibirían dólares que, al cambiarlos en el mercado nacional,
representarían menos valor; y que, por el lado de los importadores, entregarían
menos soles por las mercancías compradas a otros países. Es decir, las
mercancías producidas y compradas en el exterior serían más baratas para los
peruanos. Esto nos lleva a dos situaciones: la primera es que afectaría a la
producción nacional, pues sería más barato comprar en el exterior; y, segundo,
nuestra balanza comercial sería negativa. Además, la industria nacional no
tendría incentivos para producir para la exportación dado que recibiría dólares
baratos. El resultado es previsible: una industria nacional que no puede vender
en el mercado interno ni en el externo, significaría un proceso de destrucción
de la industria nacional. Esto, por supuesto, no es un proceso mecánico ni inmediato.
Es evidente el impacto que tiene la política monetaria
en el conjunto de la economía peruana. Aunque nos dicen que el BCRP no tiene
que ver con el empleo, con el consumo, etc., sino solo con el control de dinero
que hay en la economía para mantener el nivel de precios estable, no hay forma
de negar el impacto que tiene en la economía.
Se nos dice también, que el libre mercado es el mejor
asignador de recursos. Esto quiere decir que, a menor intervención del Estado,
en este caso del BCRP, los recursos serían asignados de mejor forma y, en
consecuencia, la economía crecería, aumentando la inversión, la producción y el
empleo, y por lo tanto el consumo y en consecuencia el bienestar de la
población.
Sin embargo, los mismos teóricos burgueses no creen en
sus recetas. Aunque nos hablan de estabilidad macroeconómica o de sólidos
fundamentos macroeconómicos de nuestra economía, reconocen que la disminución
del tipo de cambio, y por lo tanto la apreciación de la moneda peruana, son el
resultado, entre otras cosas, del aumento del precio de los minerales que
exportamos. Así,
“En
su Reporte de Inflación de diciembre, el BCRP señaló que la tendencia a la baja
del tipo de cambio está respaldada por varios factores. Entre ellos destacan
los precios más altos del cobre y del oro, que mantienen los términos de
intercambio en niveles favorables […]; y una elevada oferta de dólares en el
mercado cambiario local, impulsada principalmente por las empresas mineras y
los inversionistas no residentes.”2
Es, entonces, el exceso de dólares resultado de la
variación del precio de nuestros minerales en el mercado mundial, lo que ha
provocado la disminución del tipo de cambio.
Esto es el efecto del libre mercado. Frente a esta
situación, el BCRP se ha visto en la obligación de intervenir para evitar que
el tipo de cambio siga cayendo, o que la moneda peruana siga ganando valor.
Aquí tenemos la “magnitud” de la confianza en el libre
mercado de la burguesía:
“Durante
el año, la autoridad monetaria realizó operaciones de compra neta de dólares en
el mercado spot por USD 2.133 millones. […] Asimismo, se efectuaron compras de
moneda extranjera a las AFP por USD 206 millones, principalmente orientadas
a mitigar episodios de volatilidad en el mercado cambiario.”3
[Negritas nuestras]
En otras palabras, en los hechos, para los encargados
de la política económica, y monetaria, el libre mercado no es el mejor
asignador de recursos, aunque para efectos propagandísticos tiene gran
importancia para la gran burguesía. Aunque también, en muchos casos puede ser,
no el mejor asignador de recursos, sino una política que permita a la burguesía
obtener elevadas ganancias.
Lo que la autoridad monetaria realiza para mantener
los negocios de la gran burguesía, no lo hace para mejorar las condiciones
materiales de existencia de las clases trabajadoras. Es decir, el bienestar
material tiene un carácter temporal, y depende de las crisis económicas
periódicas propias de la economía capitalista.
Según datos del INEI, la población ocupada durante el año 2025 fue de 17.6 millones. Si consideramos el valor agregado bruto de la producción del mismo año, se tendría la cifra de 543.273 millones de soles4. Este importe corresponde a la creación de riqueza de los trabajadores. Si dividimos el total de riqueza creado por los trabajadores por el número de trabajadores ocupados, se tendría que cada trabajador creó, en promedio durante el año 2025, bienes y servicios por un valor de S/30.867. De este importe creado por los trabajadores se remunera a los propietarios de los factores productivos, entre los cuales se encuentran los bancos que ponen a disposición de las empresas el capital; los alquileres de los locales donde se llevan a cabo las actividades económicas; el uso de las máquinas y equipos; la remuneración de los trabajadores; y, finalmente, las ganancias.
Esto
es para lo que trabaja el BCRP, para facilitar que la inversión de la gran
burguesía pueda obtener las ganancias esperadas sometiendo a la fuerza de
trabajo.
Aunque solo hemos considerado la política monetaria,
se entiende que el conjunto de la política económica, incluyendo la política
fiscal, que es labor del ministerio de economía y finanzas, apunta a lograr los
“sólidos fundamentos macroeconómicos”, esto es, a garantizar las ganancias de la
gran burguesía, sin importarle si el empleo aumenta o disminuye, o si el
bienestar material de las clases trabajadoras mejora o empeora.
___________
(2) Ibidem.
(3) Ibidem.
(4) Hemos completado la información del valor agregado
bruto de la producción con el dato del tercer trimestre, debido a que aun no se
encuentra publicado el dato del cuarto trimestre.
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