jueves, 2 de junio de 2016

Política

Voto en Blanco

Eduardo Ibarra

EN LA SEGUNDA VUELTA ELECTORAL DEL 5 del presente el Frente Amplio no tiene candidato propio, y, por esto, se encuentra en la necesidad de reflexionar su voto.

En la misma situación se encuentran las tendencias de izquierda que no son parte de dicho frente.

¿Hay que votar por Pedro Pablo Kuczynski? ¿Por Keiko Fujimori? ¿Votar en blanco? ¿Viciado?

Hay quienes proponen votar por PPK a efecto de impedir el ascenso al gobierno de Keiko Fujimori, y hay, también, aunque en número muchísimo menor, quienes proponen lo contrario.

Es decir, hay quienes creen que el mal menor es PPK, y hay quienes creen que lo es KF.

Como cualquier elección, la segunda vuelta no es, en esencia, una contienda entre personas sino entre clases y fracciones de clase; así, detrás de PPK y KF, están dos facciones de la gran burguesía intermediaria del imperialismo.

Por eso, en el fondo de las posiciones señaladas arriba, late la idea de que un sector de esa burguesía es el mal mayor, y el otro sector es el mal menor.

Pues bien, en el libro El “izquierdismo”, enfermedad infantil del izquierdismo, Lenin señaló: “… del hecho de que la mayoría de los obreros de Inglaterra siga todavía a los Kerenski o a los Scheidemann ingleses, de que no haya conocido aún la experiencia de un gobierno formado por esos hombres –experiencia que ha sido necesaria tanto en Rusia como en Alemania para que los obreros pasaran en masa al comunismo–, se deduce de modo indudable que los comunistas ingleses deben participar en el parlamentarismo; deben ayudar a las masas obreras, desde dentro del parlamento, a ver en la práctica los resultados del gobierno de los Henderson y los Snowden; deben ayudar a los Henderson y los Snowden a vencer la coalición de Lloyd George y Churchill. Proceder de otro modo significa dificultar la obra de la revolución, pues si no se produce un cambio en el modo de pensar de la mayoría de la clase obrera, la revolución será imposible. Y ese cambio se produce con la experiencia política de las masas, nunca con la propaganda sola. La consigna de ‘¡Adelante, sin compromisos, sin desviarse del camino’! es errónea a todas luces, si quien habla así es una minoría de obreros, impotente a ciencia cierta, que sabe (o, por lo menos, debe saber) que dentro de poco tiempo, si Henderson y Snowden triunfan sobre Lloyd George y Churchill, la mayoría perderá la fe en sus jefes y apoyará al comunismo (o, en todo caso, adoptará una actitud de neutralidad y, en su mayor parte, de neutralidad benévola respecto a los comunistas” (OE en doce tomos, t.XI, p.65).

Como se ve, en condiciones en que en la lucha electoral la fuerza proletaria, de clase, tiene una influencia entre las masas trabajadoras menor a la de la democracia pequeño burguesa (el Partido Laborista en la cita), Lenin plantea que puede y debe votarse por los Henderson y los Snowden (conspicuos dirigentes de dicho partido) a fin de, por una parte, evitar la victoria de los dos partidos de la burguesía inglesa (liberales y conservadores, Lloyd George y Winston Churchill respectivamente), y, por otra, para desarrollar la conciencia de las masas trabajadoras.

He ahí la esencia de la táctica leninista: facilitar que la propia experiencia de las clases trabajadoras determine un cambio en su modo de pensar; facilitar que su propia experiencia las lleve a abandonar la democracia pequeño burguesa y a sumarse a la democracia proletaria.

Lenin señaló también: “El Partido Comunista propone a los Henderson y a los Snowden un ‘compromiso’, un acuerdo electoral: marchamos juntos contra la coalición de Lloyd George y los conservadores, repartámonos los escaños en el Parlamento según el número de votos dados por los obreros al Partido Laborista o a los comunistas (no en las elecciones, sino en una votación especial), conservemos la libertad más completa de agitación, de propaganda y de acción política. Si esta última condición es imposible, naturalmente, aceptar el bloque, pues eso sería una traición. Los comunistas ingleses deben defender y salvaguardar su más completa libertad de desenmascarar a los Henderson y los Snowden, de la misma manera que la defendieron y salvaguardaron (durante quince años, de 1903 a 1917) los bolcheviques rusos con respecto a los Henderson y los Snowden de Rusia, esto es, los mencheviques” (idídem, p.67).

Como se puede ver, las dos citas de Lenin constituyen una exposición sucinta de su táctica revolucionaria.

Pues bien, en un artículo escrito por Ramón García el 13 de abril del 2016, pero firmado por Manuel Velásquez (hecho que demuestra, una vez más, la falta de valor del mencionado autor para asumir con su firma la responsabilidad de sus ideas), se apela a Maquiavelo para proponer votar por PPK, pues, según se dice ahí, entre este candidato y KF, “Hay matices, diferencias, contradicción. Tenemos que saber usar eso”, agregándose que esta candidata “amenaza con arrasar con los derechos y libertades ciudadanas”, candidata a la cual juzga por la actuación de Alberto Fujimori: “la heredera de la tiranía, la cómplice de los crímenes de lesa humanidad de su padre”.
Como conclusión de su artículo, García declara que “Con PPK podemos conversar, nos podemos entender”.

Que KF sea una amenaza para los derechos y libertades ciudadanas, no se deriva del hecho de ser heredera de las atrocidades de su padre (la situación del país no es la misma que aquella marcada por la guerra interna), sino de su condición de representante de los intereses de la gran burguesía intermediaria del imperialismo.

Ahora bien, como García dice que KF es una amenaza en el sentido indicado, sugiere que PPK no lo es, es decir, presenta a este candidato como el “bueno” de la película.

Pero, como KF, PPK también es un representante de los intereses de la gran burguesía, y, por lo tanto, igualmente es una amenaza para derechos y libertades. 

La segunda vuelta únicamente va a decidir la presidencia de la nación. Por lo tanto, la creencia de García de que nos podemos entender” con PPK, solo puede comprenderse como que cree que con este candidato es posible un acuerdo sobre derechos y libertades que tenga un resultado práctico.

La afirmación de García encierra, pues, dos cosas: primero, su confianza a ultranza en PPK (es decir en una facción de la gran burguesía); segundo, su no asimilación de la experiencia electoral de las últimas décadas.

La moral de la burguesía es la doblez. Por eso, Alberto Fujimori y Ollanta Humala engañaron al pueblo peruano como lo engañaron.

Y, como es de conocimiento general, los partidos de la izquierda electoral (de algún modo hay que llamarlos), cayeron fácilmente en la trampa, sencillamente porque no fueron capaces de ver que detrás de las personas hay clases sociales.

¿Qué podría garantizar que PPK honre un acuerdo con la izquierda sobre los derechos y libertades ciudadanas?

Nada, nada en absoluto, pues los políticos burgueses utilizan también a Maquiavelo, y, así, por ejemplo AF y OH, al prometer como candidatos e incumplir como presidentes, actuaron maquiavélicamente.

Es decir, los políticos burgueses aplican muy especialmente el principio maquiavélico de que el fin justifica los medios.

Generalizando: la burguesía utiliza a Maquiavelo en toda circunstancia y en cualquier marco, pero los marxistas sólo pueden utilizarlo en determinadas circunstancias y en determinados marcos.

Esa es la diferencia entre la moral política de la burguesía y la moral política del proletariado.

Por lo tanto, pretender utilizar a Maquiavelo en cualquier circunstancia y en cualquier marco, es borrar la diferencia entre la moral burguesa y la moral proletaria.

Para decirlo francamente, es caer en la moral burguesa.

Para saber cuándo y dónde es posible utilizar a Maquiavelo, los marxistas tienen un método: el análisis concreto de la situación concreta.

Ese es, justamente, el método que sustenta las presentes notas.

La experiencia enseña que cualquier acuerdo con PPK sería papel mojado, y, por lo tanto, votar por su candidatura significaría votar a cambio de nada: el pueblo no tendría garantizado ningún respeto a los derechos y libertades ciudadanas, y, lo más importante, de dicho voto no resultaría ningún desarrollo de la conciencia de las clases trabajadoras.

En conclusión, la teoría del mal menor únicamente es viable cuando el compromiso o el acuerdo es realizable realmente, prácticamente, lo que no es el caso si se votara por PPK o por KF. En ambos casos el voto sería un desperdicio.

Pero hay más. García disloca la segunda vuelta electoral del contexto general de la lucha de clases. Extrapolando de dicho contexto la segunda vuelta, cree que tiene sentido aquello de que “la neutralidad es la peor de las alternativas cuando dos enemigos se enfrentan”.

Si eso tuviera validez general, entonces, en USA por ejemplo, donde “matices, diferencias, contradicción” diferencian al Partido Demócrata y al Partido Republicano, las fuerzas proletarias, de clase, tendrían que votar cada vez por uno u otro de tales partidos.

En conclusión: es profundamente erróneo jugar con algunas afirmaciones de Maquiavelo al margen de la situación concreta y haciendo a un lado la esencia de la táctica leninista.

Esa es la lección que arroja la experiencia de la lucha electoral de las últimas décadas.

Para aprovechar la oportunidad electoral a efecto de desarrollar la conciencia de los trabajadores, hay que decirles directamente que, no obstante los matices, los dos candidatos en carrera representan los intereses de la gran burguesía intermediaria del imperialismo.

La segunda vuelta es una de esas circunstancias en que cobra vigencia el sentido esencial de este juicio de Mariátegui: “El ‘problema del indio’, la ‘cuestión agraria’ interesan mucho más a los peruanos de nuestro tiempo que el ‘principio de la autoridad’, la ‘soberanía popular’, el ‘sufragio universal’, la ‘soberanía de la inteligencia y demás temas del diálogo entre liberales y conservadores” (7 Ensayos, pp.198-199).

Exactamente como el maestro, que entendía que Maquiavelo no era aplicable en todas las circunstancias y en todos los marcos, y que, por esto, no llamó nunca a votar por Leguía para oponerse al civilismo (¡y esto en su tiempo de socialista a lo Araquistain!), aquí y ahora sostenemos que, ante la inutilidad de cualquier acuerdo con PPK (o con KF), lo que más le interesa a los trabajadores conscientes es el problema de la tierra, la lucha contra el imperialismo, etcétera, marco de cuestiones en el cual aparecen en primer plano dos altas tareas: la Reconstitución del Partido de Mariátegui (concreción de la conciencia proletaria) y la Construcción del Frente Unido del Pueblo Peruano (desarrollo de la conciencia de las clases trabajadoras).

Como se sabe, la táctica está al servicio de la estrategia, y, como está claro, hoy por hoy la táctica de votar por uno u otro candidato de la burguesía, no abona el desarrollo de la conciencia política de las clases trabajadoras, ni, por lo tanto, el desarrollo de la lucha por el poder.

El camino de la revolución no es, por cierto, un camino recto ni mucho menos: su desbroce implica compromisos, acuerdos, zigzags, maniobras, repliegues, etcétera.

Pero una cosa son esas tácticas útiles en la lucha del proletariado por el poder, y otra cosa es la táctica inútil de votar por un candidato de la gran burguesía que no garantiza en absoluto el respeto por derechos y libertades.

Puesto que la situación le exige a la izquierda no caer en la trampa burguesa y concentrar su atención y sus esfuerzos en coadyuvar en el desarrollo de la conciencia política de las clases trabajadoras y en la concreción práctica de los dos instrumentos materiales mencionados arriba, cae por su propio peso que lo que se impone en la segunda vuelta es el VOTO EN BLANCO.

En la presente situación, el VOTO EN BLANCO es la forma de afirmar conscientemente la personalidad de la izquierda y sus deberes con respecto a las luchas del pueblo peruano por la defensa de sus derechos, de sus reivindicaciones inmediatas y de sus objetivos históricos.

25.05.2016.    





Voto en Blanco II

“Donde antes se ponía declamación,
ahora hay que poner pensamiento”
(Mariátegui, Ideología y política)
Eduardo Ibarra

I

EN EL MARCO DE LA IZQUIERDA, en el sentido dilatado del término, el debate sobre la segunda vuelta electoral da cuenta de que el problema se reduce a votar por Pedro Pablo Kuczynski o votar en blanco (o viciado).

El voto por PPK se sustenta en la teoría del mal menor. Pero hay dos teorías de este mal: la de Maquiavelo y la del marxismo.

La de Maquiavelo –asumida sin ningún espíritu crítico por algunos articulistas–, pretende tener valor general, o sea que sus partidarios pueden aplicarla en toda circunstancia y en cualquier marco.

La del marxismo, en cambio, es aplicable únicamente en determinadas circunstancias y en ciertos marcos.

En mi primer artículo sobre la segunda vuelta electoral, señalé que detrás de las personas hay que saber ver las clases sociales que inspiran su pensamiento y su acción. Quien no sepa ver así a los candidatos PPK y KF, simplemente no es marxista.

La razón de ese señalamiento estriba en el hecho de que desde hace décadas, ciertos sectores de la izquierda no han seguido dicho criterio: en 1990 apoyaron a Alberto Fujimori como el mal menor para oponerse al mal mayor Vargas Llosa; en 2000, apoyaron a Alejandro Toledo para ponerse a AF; en 2001, apoyaron nuevamente a AT para oponerse a Alan García; en el 2006, apoyaron a Ollanta Humala para oponerse a AG; en 2011, apoyaron nuevamente a OH para oponerse a Keiko Fujimori.

Y, como es de conocimiento general, en todos los casos se llevaron un fiasco. El más grave fue el apoyo a AF en 1990: este personaje pisoteó los derechos y las libertades ciudadanas, organizó bandas paramilitares, se vinculó al narcotráfico y cometió delitos de lesa humanidad.

¿Qué han dicho de eso los promotores de la táctica invariable de votar por un candidato de la gran burguesía intermediaria del imperialismo para oponerse a otro candidato de la misma clase?

Nada, nunca han dicho nada, excepto que ahora van a votar por PPK para cerrarle el paso a KF.

¿Por qué quieren cerrarle el paso a esta candidata? Porque desde hace tiempo se conocen las atrocidades que cometió su padre, y suponen que, si ella llegara al gobierno, seguiría la política paterna. Además, según parece, en las filas de su partido hay algunos personajes vinculados al narcotráfico.

Pero la política que seguiría KF si ganase la elección, no depende de ella sino de la respuesta de la clase dominante a los problemas que les presente el próximo quinquenio.

Y lo mismo hay que decir de PPK si fuese el ganador.

Por lo tanto, la cuestión de cómo votar el próximo 5 de junio, debe responder al análisis concreto de la situación concreta, y no a la repugnancia que nos provoca el fujimorato.

Como es obvio, la situación actual del país no es la misma que la de los años 80 y 90, situación que determinó los rasgos del gobierno de Fujimori, personaje por quien votaron diversas tendencias que conforman el Frente Amplio y que, en 1990, eran parte de Izquierda Unida.

Es obvio que, para la izquierda, la segunda vuelta no significa elegir entre el programa de Peruanos por el Kambio y el programa de Fuerza Popular. Diferencias formales aparte, ambas propuestas programáticas representan los intereses de la clase dominante.

¿Cuál es, entonces, para la izquierda, el problema que está en juego en la segunda vuelta?

Pues fundamentalmente el problema de los derechos y las libertades ciudadanas.

En efecto, la clase dominante pretenderá constreñir aún más derechos y libertades o directamente liquidarlos.

En ese contexto previsible, KF aparece como la persona más idónea para realizar semejante propósito.

Y, por cuanto PPK no ha sido hasta hoy presidente (o sea que no ha tenido la oportunidad de mostrar su rostro como ejecutor principal de los intereses de la clase dominante), a simple vista aparece como la persona indicada para salvaguardar derechos y libertades.

La situación, pues, se parece un poco a la de 1990: entonces las tendencias de izquierda aludidas arriba creyeron que AF era la persona indicada para cerrarle el paso al programa neoliberal de Vargas Llosa, pero ocurrió que, si como candidato se había declarado contrario al neoliberalismo, como presidente empezó a aplicar tempranamente el susodicho programa, y, además, una política que el pueblo consciente recuerda con desaprobación.

¿Por qué ocurrió ese cambio? Porque AF representaba a la gran burguesía, como hasta ahora; es decir, porque los intereses de la clase dominante se impusieron al talante de su político.

Y los que en 1990 votaron por AF, no solo que no se han autocriticado, sino que incluso no han aprendido la lección.

        La lección es que los intereses de la clase dominante se imponen siempre a los gobernantes de turno, entre otras cosas porque el clima moral (en el sentido en que utilizan los franceses este término) en el seno de la gran burguesía, no suele producir personalidades suficientemente fuertes y suficientemente netas.  

       Confiar, pues, hoy en PPK tiene un grado de similitud con la confianza que en 1990 Izquierda Unida depositó en AF.

        En la segunda vuelta del 5 del presente corren dos candidatos a los que no les temblará la mano si la agudización de la lucha de clases coloca a la gran burguesía en la situación de arrasar los derechos y las libertades ciudadanas.

Entonces, si en la pasajera coyuntura de la segunda vuelta KF aparece como el mal mayor y PPK como el mal menor, en la situación que se abrirá con el nuevo presidente, sea cualesquiera, se viabilizará el frente unido de la clase dominante: ambos candidatos ya aceptaron la propuesta de esta clase de un “gobierno de ancha base”, en palabras de PPK, o “gobierno de concertación nacional”, en palabras de KF, propuesta que apunta contra el frente unido (o más bien desunido) del pueblo peruano.

       El voto por PPK, promovido principalmente por la izquierda reformista, es un voto por un candidato de la clase dominante que no garantiza en absoluto el respeto por los derechos y las libertades ciudadanas, y que, si la lucha de clases llegara a un punto inquietante para la clase dominante, cumplirá la función que le corresponde como político de esa clase, exactamente como hicieron AF y OH en sus respectivos gobiernos.

       En conclusión, así como en 1990 Izquierda Unida no fue capaz de ver más allá del talante de las personas ni más allá de la efímera coyuntura de la segunda vuelta, ahora tampoco son capaces de desembarazarse de la miopía política que no les permite ver las perspectivas que se desprenderán de la segunda vuelta del 5 de junio.

Mariátegui señaló: “La táctica, la praxis, en sí mismas son algo más que forma y sistema. Los medios, aun cuando se trata de movimientos bien adoctrinados, acaban por sustituir a los fines” (Martínez de la Torre, Apuntes para una interpretación marxista de historia social del Perú, t.II, p.297).

La táctica, los medios: es decir, el maestro sabía perfectamente que aquello de que los fines justifican los medios no es cosa que los marxistas pueden aplicar en todas las circunstancias y en todos los marcos.

Pero, como se ha visto, ciertas tendencias de la izquierda han erigido en sistema los medios, y, así, desde hace veintiséis años juegan a ser maquiavelitos, aunque siempre con funestos resultados.

¿Por qué con funestos resultados? Porque los políticos burgueses aplican también a Maquiavelo, y frente a esto el maquiavelismo de las aludidas tendencias resulta de pacotilla.

Por lo tanto, votar por PPK para cerrarle el paso a KF, es de hecho abrirle el paso a un personaje que, de acuerdo a lo que enseña la experiencia histórica, puede resultar una KF en versión masculina, aunque sin llegar a los extremos del fujimorato, extremos que la situación actual no aconseja a la clase dominante, razón por la cual no serían cometidos tampoco por KF en caso de que ganara la elección.

Para el marxismo, la teoría del mal menor es aplicable únicamente si el análisis concreto de la situación concreta lo aconseja.

Y la situación concreta (segunda vuelta y sus derivaciones), presenta dos candidatos que, con antecedentes distintos, se aprestan a una “concertación nacional” o “gobierno de ancha base” para defender sus intereses de clase incluso arrasando derechos y libertades.

La teoría del mal menor no es una receta ni una regla general.

Por eso, no es aplicable, por ejemplo, en el sistema bipartidista estadounidense.

¿El proletariado consciente de USA debe votar, cada vez, por el Partido Democrático o por el Partido Republicano?

Ramón García dice que sí y, para justificarse, cita a Noam Chomsky, quien ha dicho: “Si Clinton es nominada, y se trata de elegir entre Clinton y Trump, si estuviera en un estado decisivo, un estado en el que ese voto va a ser importante, yo votaría en contra de Trump, y por la aritmética elemental, eso significa taparse la nariz y votar por el Partido Demócrata. No creo que haya ninguna otra decisión racional".

Y, así, queda claro que, con Maquiavelo y contra el marxismo, el citador pretende que la teoría del mal menor es aplicable en todas las circunstancias y en todos los marcos.

La citada afirmación de Chomsky expresa el punto de vista estrecho del pequeño burgués que no ve más allá de los intereses de su clase y que no tiene en cuenta que el sufragio en USA tiene consecuencias globales: votar por Clinton o por Trump es votar igual por un representante del imperialismo norteamericano. Y aunque Chomsky y otros como él anuncien que se taparían la nariz a la hora de votar por el Partido Demócrata, el hecho es que con sus votos estarían apuntalando el imperialismo yanqui, enemigo de los pueblos del mundo.

Por supuesto, la posición del proletariado consciente de USA es distinta a la de Chomsky, cuya posición ha sido tramposamente utilizada por García para, mediante una forzada analogía con la segunda vuelta, justificar su maquiavelismo burgués.

Pero no solo en USA, sino tampoco en la aludida segunda vuelta la teoría del mal menor es aplicable.

Pues bien, quienes promueven el voto por PPK no hacen más que asumir, mutatis mutandis, la misma posición de Izquierda Unida en 1990 a favor de AF. Para decirlo de otro modo: asumen un apoyo gratuito, ejecutan un salto al vacío, ensayan un gesto moral en el mejor de los casos.

En cambio, el VOTO EN BLANCO representa, en primer lugar, la negativa de abrirle el paso a una persona que finalmente se atendrá, en todo orden de cosas, a las necesidades de la clase dominante; en segundo lugar, la conciencia de que los destinos de los derechos y las libertades ciudadanas se decidirán en la lucha directa de las masas, y no por la posible administración gubernamental de PPK; en tercer lugar, un medio de desarrollar la conciencia política de las masas trabajadoras, a las que el voto por PPK pretende encerrar en el marco de una contradicción no antagónica en el seno de la clase dominante.

Lo mismo representa el VOTO VICIADO.

El camino de la revolución no es, por supuesto, un camino recto, y, por esto, no es posible erigir en principio la táctica de no utilizar la teoría del mal menor, pero en cada caso es el análisis concreto de la situación concreta la que tiene que dilucidar la pertinencia o impertinencia de su aplicación. Esto es lo que enseñan tanto la dialéctica como la experiencia histórica, y a ellas nos atenemos lealmente.

II

El proletariado peruano tiene ante sí la tarea de Reconstituir el Partido de Mariátegui, partido de clase bajo la forma de partido de masas. El debate sobre esta cuestión debe centralizarse y debe llevar a la unidad de los adherentes de la verdad universal del proletariado consciente.
      
      El pueblo peruano tiene ante sí la tarea de Construir el Frente Unido que una a las clases trabajadoras en torno a un programa que actualice la parte pertinente de la propuesta programática de José Carlos Mariátegui (véase el artículo Los “Principios programáticos del Partido Socialista” y el programa del frente unido del pueblo peruano hoy, 25.01.2016, publicado en la edición de febrero del presente del blog CREACIÓN HEROICA).

La izquierda tiene ante sí la tarea de construir su unidad frentista en torno a la actualización de Principios programáticos del partido Socialista (véase el artículo El frente unido de la izquierda peruana, 11.03.2016, publicado en la edición de abril del presente del mismo blog).

El proletariado consciente necesita un Partido de Masas y de Ideas; la izquierda en general necesita un solo Frente; la revolución necesita un solo Programa, una sola Dirección, un solo Frente del Pueblo Peruano.

Estas son las tareas fundamentales que marcan el camino de la revolución peruana, en cuyo curso no es posible desconocer que determinadas situaciones puedan imponer justificados compromisos, acuerdos, zigzags, maniobras, repliegues, etcétera, que deberán ser acometidos en cada caso como corresponda.

Pero, por las razones expuestas, la segunda vuelta del 5 del presente no es una de esas situaciones.

¡Viva el Frente Unido del Pueblo Peruano!
¡Retomar y actualizar el Programa de Mariátegui!
¡Viva el Socialismo Peruano!
¡Continuar el Camino de Mariátegui!

02.06.2016.
Eduardo Ibarra.





¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de toda tergiversación y desarrollarlo en función de la realidad actual!


La Creación Heroica de Mariátegui y el Liquidacionismo de Derecha

(Séptima Parte)


Eduardo Ibarra


La falsificación de cuestiones fundamentales dirimentes de la Creación Heroica de Mariátegui

Como es de conocimiento general, en las últimas tres décadas y pico García se ha aplicado en: 1) negar la filiación marxista-leninista de Mariátegui y el PSP; 2) tergiversar el contenido de clase que encierra el término socialismo en la literatura mariateguiana relativa al PSP; 3) negar el carácter de clase de este partido; 4) falsificar las razones por las cuales Mariátegui tituló Socialista a su partido; 5) tergiversar la estructura orgánica del PSP;  6) mixtificar la primera generación del Socialismo Peruano; 7) falsear el punto de arranque del Socialismo Peruano; 8) negar la tesis mariateguiana según la cual la conquista del poder político es la base de la socialización de la riqueza”; 9) negar el Camino de Mariátegui so pretexto de que la reunión del 20 de mayo de 1930 fundó un otro partido; 10) negar la tarea de la Reconstitución del PSP; 11) negar el concepto mariateguiano de un partido de masas y de ideas; etcétera.

Como también es de conocimiento general, todas y cada una de esas cuestiones han sido refutadas en diversos artículos nuestros, por la sencilla razón de que era deber ineludible establecer meridianamente la verdad histórica (44).

Por eso aquí nos limitaremos a algunas acotaciones acerca de aquellas falsificaciones que más netamente demuestran el carácter oportunista de las posiciones de García.

Cualquier marxista (y particularmente cualquier marxista peruano), sabe perfectamente que Mariátegui propuso el marxismo-leninismo como la base de unidad ideológica del PSP, propuesta aprobada, en primera instancia, por la Reunión de Barranco del 7 de octubre de 1928, y aprobada definitivamente por el Comité Ejecutivo del Partido en la segunda mitad de 1929.

        De esa forma está fuera de discusión la filiación marxista-leninista del PSP y de Mariátegui.

        No obstante, recurriendo, como se ha visto, a un recurso kautskiano, García pretende negar el marxismo-leninismo como la base ideológica del PSP, y, de esta forma, negar su carácter de clase, al mismo tiempo que negar la filiación marxista-leninista de Mariátegui.

Más aún: con ello intenta, asimismo, descalificar el término marxismo-leninismo como denominación de la verdad universal del proletariado. Esta pretendida descalificación encierra, como ha quedado claro, la negación del leninismo como desarrollo de valor universal del marxismo.

Mariátegui señaló: “En Europa, la degeneración parlamentaria y reformista del socialismo ha impuesto, después de la guerra, designaciones específicas. En los pueblos donde ese fenómeno no se ha producido, porque el socialismo aparece recién en su proceso histórico, la vieja y grande palabra conserva intacta su grandeza. La guardará también en la historia, mañana, cuando las necesidades contingentes y convencionales de demarcación que hoy distinguen prácticas y métodos, hayan desaparecido” (Ideología y política, p.249).

Cualquier persona con dos adarmes de seso –y no necesariamente marxista–, puede darse cuenta de que la cita es el argumento con el que Mariátegui propuso y acordó el nombre de Socialista para su partido.

Es decir que el maestro basó su propuesta en un argumento de valor particular: “En los pueblos donde ese fenómeno [la degeneración del socialismo] no se ha producido…”.

Pero García niega el argumento de Mariátegui tergiversando el significado de una afirmación suya  y pretendiendo así que la razón del nombre del PSP fue de valor universal: “Ésta [la disyuntiva de nuestra época: capitalismo o socialismo] es precisamente la base para sostener el nombre de Partido Socialista”. (El socialismo peruano). Y completó su oposición a la razón de Mariátegui del siguiente modo: “si el socialismo es el llamado a reemplazar el capitalismo, se entiende entonces el porqué del nombre de Partido Socialista” (El lexicón octubrino).

La afirmación donde Mariátegui se refiere a la disyuntiva de nuestra época es la siguiente: “Capitalismo o socialismo. Este es el problema de nuestra época. No nos anticipamos a la síntesis, a las transacciones, que sólo pueden operarse en la historia. Pensamos y sentimos como Gobetti que la historia es un reformismo más a condición de que los revolucionarios operen como tales. Marx, Sorel, Lenin, he ahí los hombres que hacen la historia” (Ideología y política, pp.249-250).

Como es evidente, la cita no se refiere a la cuestión del nombre del Partido, sino a otra cosa muy distinta. Para que no queden dudas, he aquí otra afirmación de Mariátegui sobre el mismo tema: “Gobetti insiste en varios pasajes de su obra en esta idea [en la idea de que el proceso reformístico de la historia, en vez de reducirse a una diplomacia de iniciados, es producto de los individuos en cuanto operen como revolucionarios], totalmente concorde con el dialectismo marxista, que en modo absoluto excluye esas síntesis a priori tan fácilmente acariciadas por el oportunismo mental de los intelectuales” (7 Ensayos, pp.229-230; nota a pie de página; negritas en el original).

        Es decir Mariátegui señala la disyuntiva de nuestra época, para significar que el proceso reformístico de la historia se produce a condición de que los revolucionarios operen como tales, es decir, contra el capitalismo y por el socialismo.

        Pero, como se ha visto, García utiliza dolosamente la afirmación sobre la disyuntiva de nuestra época para oponerse al argumento de valor particular con la cual Mariátegui justificó el nombre de Socialista para su Partido.

        Es decir, recurre a la treta de recurrir a Mariátegui para oponerse a Mariátegui, treta tempranamente desenmascarada sin embargo.

        Mariátegui propuso y acordó el marxismo-leninismo como la base de unidad del PSP (y no de la “célula secreta de los siete”), y este solo hecho da al traste con la pretensión de que dicho partido tuvo dos niveles orgánicos doctrinariamente disímiles entre sí.

        Sin embargo, reciclando la especulación de Portocarrero y Pesce en la Conferencia Comunista de Buenos Aires de 1929, García levanta la idea de que “El PSP tenía dos niveles: internamente funcionaba como ‘facción orgánica y doctrinariamente homogénea’ (como ‘célula secreta de los siete’); externamente aspiraba a ser ‘el primer gran partido de masas e ideas (sic) de toda nuestra historia republicana’” (La creación heroica de José Carlos Mariátegui, Editora Perú Nuevo, Lima, 2008, p.22).

El Camino de Mariátegui es el Camino del Socialismo Peruano, el Camino del Marxismo-Leninismo Peruano, el Camino de la Revolución Peruana. Este Camino ha experimentado, como es de conocimiento general, no pocas vicisitudes, pero su contenido ideológico-teórico ha tenido vigencia precisamente en la lucha de la militancia marxista-leninista en el seno del PCP por retomar el pensamiento mariateguiano, establecerlo como piedra angular de su base de unidad y reconstituir el Partido.

        No obstante, al negar la lucha de la tendencia marxista-leninista en el seno del PCP (sosteniendo que este partido no es en absoluto continuación del PSP), García niega el Camino de Mariátegui.

        El revisionismo es reformismo. Precisamente el revisionismo liquidacionista de García pone en evidencia su reformismo con su pretenso camino municipal al socialismo, semejante en esencia al camino parlamentario al socialismo del revisionismo togliattiano-jruschoviano (45).

La Reconstitución es la Reconstitución del PSP como partido de clase bajo la forma de partido de masas.

Pero García ha renunciado públicamente a la Reconstitución del Partido de Mariátegui y pretende un partido-amalgama con toda suerte de oportunismo y revisionismo.

Con el oportunismo mental que caracteriza a los intelectuales extraños a la disciplina de la doctrina marxista, García, como se ve, ha falsificado los textos mariateguianos sobre el Partido y tergiversado los hechos históricos correspondientes.

Para semejante efecto, no ha tenido escrúpulos de esgrimir falacias y engañar de este modo a sus copartidarios, lo que, por su puesto, no ha podido lograr más allá de su grupo.

En conclusión, el conjunto de falsificaciones reseñadas arriba constituye una flagrante ruptura respecto a la Creación Heroica de Mariátegui, hecho que ninguna retórica puede ocultar o disimular.

Notas
[44] Véanse, entre otros, El partido de masas y de ideas de José Carlos Mariátegui; De cómo Ramón García tergiversa a José Carlos Mariátegui; Ramón García o la Manipulación; Ramón García o la manipulación III; El desmonte de una conspiración contra Mariátegui y el PSP; Contribución a la teoría de las generaciones del socialismo peruano; El nombre del partido; Acerca de la propuesta de un parido minga; Notas sobre la creación heroica de Mariátegui; Notas sobre la creación heroica de Mariátegui II; Acerca de un altercado.

[45] García presenta el “nuevo municipio” como una institución en la cual puede concretarse, bajo la dictadura de la burguesía, el trabajo emancipado. Este solo hecho demuestra que nuestro liquidador considera que la revolución (el trabajo emancipado es la revolución) puede tener curso en el cauce de la lucha legal, contraviniendo absolutamente a Mariátegui y al marxismo (véase, para mayor detalle, el artículo El partido de masas y de ideas de José Carlos Mariátegui).




La Clase Media Peruana y la Máscara de las Estadísticas

(Segunda y Última Parte)


Jan Lust

3. LA POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA peruana de acuerdo al tamaño de la empresa y la remuneración

La economía peruana es para el empleo en gran medida dependiente delas actividades económicas delas empresas muy pequeñas, es decir, aquellas empresas que emplean entre1 y 10 individuos. Según los datos, en 1999 el 72,3% de la PEA urbana ocupada trabajaba en empresas que empleaban entre 1 y 10 individuos. En 2006, para la PEA ocupada en su conjunto, esta cifra había aumentado al 76,1%. En 2013, el 70,9% de la PEA ocupada trabajaba en empresas que empleaban entre 1 y 10 individuos. En las tablas 1a y1b se presentan datos sobre el empleo según tamaño de la empresa en el período2001-2013. Diferencias redondeas significan que los porcentajes no suman al 100 por ciento o superan el 100 por ciento.

Tabla 1a: PEA total ocupada y EAP según tamaño de la empresa(en porcentajes de la PEA total ocupada): 2001-2007
Individuos empleados
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
PEA total ocupada (x1000)
11862.2
12033.9
12836.7
13059.8

13120.4

13683.0

14197.2

1-10
77,8%
76,9%
78,2%
78,0%
76,9%
76,1%
75,2%
11-50
6,6%
6,7%
6,8%
6,6%
7,1%
6,8%
7,0%
51 y más
14,1%
15,3%
13,9%
14,4%
14,9%
16,0%
16,7%
No especificado
1,4%
1,1%
1,1%
1,1%
1,1%
1,0%
1,1%
Total
99,9%
100%
100%
100.1%
100%
99,9%
100%
Fuente: INEI (2010),Perú: Evolución de los indicadores de empleo e ingresos por departamentos 2001-2009, p. 81 yhttp://www.inei.gob.pe/estadisticas/indice-tematico/ocupacion-y-vivienda/ (consultado 30/12/2014).

Tabla 1b: PEA total ocupada y EAP según tamaño de la empresa (en porcentajes de la PEA total ocupada): 2008-2013.
Individuos empleados
2008
2009
2010
2011
2012
2013
PEA total ocupada total (x1000)

14459.2


14757.7


15089.9


15307.3


15541.5


15683.6

1-10
74,0%
73,2%
73,5%
72,5%
70,9%
70,9%
11-50
7,6%
7,7%
7,4%
7,2%
7,6%
7,8%
51 y más
17,3%
18,0%
17,8%
18,8%
19,7%
20,0%
No especificado
1,1%
1,1%
1,3%
1,5%
1,8%
1,3%
Total
100%
100%
100%
100%
100%
100%
Fuente: INEI (2010), Perú: Evolución de los indicadores de empleo e ingresos por departamentos 2001-2009, p. 81 y http://www.inei.gob.pe/estadisticas/indice-tematico/ocupacion-y-vivienda/ (consultado 30/12/2014).

La PEA ocupada no es la misma que la PEA total. La diferencia la componen los desempleados y personas en busca de trabajo que no estaban empleados anteriormente. En los últimos ocho años, la diferencia entre la PEA ocupada y PEA total fue entre 600.000 y 750.000 personas. (14)

Las empresas que emplean entre 1 y 10 individuos se caracterizan por bajos niveles de acumulación de capital y reducidos niveles de productividad. Por lo tanto, los ingresos de las personas que trabajan en estas empresas son muy bajos. De hecho, el sueldo de estas personas apenas pasa el nivel del salario mínimo. En la tabla 2 se presentan datos sobre la evolución del nivel de salario mínimo en el período 2001-2014. En los cuadros 3ª y 3b se proporcionan datos sobre la remuneración promedio de la PEA ocupada según tamaño de la empresa para el período 2001-2012. (15). Por último, en el gráfico1 se compara el salario mínimo y la remuneración promedio de las personas que trabajan en empresas que emplean de 1-10 personas en el periodo 2001-2012.

Tabla 2: Sueldo mínimo en nuevo soles: 2001-2014
Periodos
Sueldo mínimo en nuevos soles
10/03/2000 - 14/09/2003
410
15/09/2003 - 31/12/2005
460
01/01/2006 - 30/09/2007
500
01/10/2007 - 31/12/2007
530
01/01/2008 - 30/11/2010
550
01/12/2010 - 31/01/2011
580
01/02/2011 - 13/08/2011
600
14/08/2011 - 31/08/2011
640
01/09/2011 - 31/05/2012
675
01/06/2012 -
750
Fuente: Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (www.mintra.gob.pe).

Tabla 3a: La remuneración promedio de la PEA ocupada (en nuevo soles) según tamaño de la empresa: 2001-2006
Tamaño de las empresas en personas empleadas
2001
2002
2003
2004
2005
2006
1-10
458.9
487.1
482.4
465.2
471.0
488.8
11-50
862.9
1059.0
966.3
946.4
931.3
1014.9
51 y más
1250.0
1342.6
1574.3
1363.2
1326.8
1426.5
Fuente: http://series.inei.gob.pe:8080/sirtod-series/ (consultado 30/12/2014).

Tabla 3b: La remuneración promedio (en nuevo soles) de la PEA ocupada según tamaño de la empresa: 2007-2012.
Tamaño de las empresas en personas empleadas
2007
2008
2009
2010
2011
2012
1-10
551.6
624.3
657.1
698.1
775.4
824.3
11-50
1030.1
1081.2
1213.1
1229.6
1342.6
1347.5
51 y más
1516.6
1660.7
1786.7
1748.0
1798.1
1937.4
Fuente: http://series.inei.gob.pe:8080/sirtod-series/ (consultado 30/12/2014).

Gráfico 1: Salario mínimo y la remuneración promedio de las personas que trabajan en empresas que emplean a 1-10 personas (en nuevos soles): 2001-2012.

El tamaño y la remuneración de la PEA ocupada que trabaja en muy pequeñas empresas nos dice mucho sobre el carácter de la economía peruana. El Perú parece ser un país en la que la mayoría de los trabajadores no contribuye sustancialmente a la producción de la plusvalía que permite la reproducción ampliada del capital en el país.

Los relativos bajos niveles de producción de valor agregado de las empresas que emplean entre 1 y 10 personas se manifiestan en el pequeño tamaño del mercado interno. (16).

Dados estos reducidos niveles de producción de valor agregado, las exportaciones de bienes tradicionales ocupan una posición dominante en las exportaciones totales y son de gran importancia para el crecimiento económico. Sin embargo, estos sectores no son de mayor importancia para la supervivencia económica de la gran mayoría de la PEA, ya que viven en una especie de economía de subsistencia capitalista.

4. El tamaño de la clase media peruana y el encubrimiento de las realidades sociales y económicas

Una definición de la clase media en base de los ingresos tiene la desventaja de que los límites de clase sucumben a la arbitrariedad como no existen criterios objetivos y generalmente aceptados para determinar dónde poner los límites de clase. Como hemos visto en la sección 1, los diferentes puntos de vista que existen actualmente sobre el tema de la clase media son precisamente aquellos en dónde ponerlos límites de clase, calculado en base de categorías de ingresos.

En la introducción de este artículo nos referimos a los trabajos de Gamero y Zeballos y Adrianzén en relación con el tamaño de la clase media peruana. Como un ejemplo de la falta de idoneidad para definir la clase media peruana sobre la base de los límites de ingresos, se procede analizar sus límites de clase a la luz de los datos presentados en la sección 3.

Gamero y Zeballos determinaron los límites de clase de las familias de clase media en el año 2003 entre los umbrales de US $426 y de US$1224. En nuevos soles estos límites fueron 1482 y 4258. (17). De acuerdo con la remuneración promedio de la PEA ocupada en el año 2003, sólo las personas que trabajaban en empresas que empleaban a 51 personas o más obtuvieron un ingreso suficientemente alto como para ser consideradas como clase media, es decir, el 13,9% de los ocupados. El resto de las personas que trabajaban no contaba como clase media. ¿Entonces, qué fueron? ¿Ellos fueron los casi pobres, los trabajadores pobres?

Los límites de la clase propuestos por Adrianzén hacen más difíciles de encontrar individuos que pertenecen a la clase media. En este caso, los límites son 1864 y 3322 nuevos soles. La remuneración promedio en 2003 de las personas que trabajaban en empresas que empleaban a 51 o más personas no era lo suficientemente alto como para contar estos individuos como pertenecientes a la clase media. (18). Cuando comparamos los límites de clase establecidos por Gamero y Zeballos y Adrianzén en 2003 con la remuneración promedio en los años entre 2004 y 2013 se obtiene la tabla 4. (19).

Tabla 4: Remuneración promedio de los individuos en las empresas con 51 o más empleada versus los límites de la clase 2003 de Gamero y Zeballos y Adrianzén (en nuevo soles): 2004-2012.

Tabla 4: Remuneración promedio de los individuos en las empresas con 51 o más empleada versus los límites de la clase 2003 de Gamero y Zeballos y Adrianzén (en nuevo soles): 2004-2012.

Remuneración promedio
Límite inferior de Gamero y Zeballos
Límite superior de Gamero y Zeballos
Límite inferior de Adrianzén
Límite superior de Adrianzén
2004
1363.2
1482
4258
1864
3322
2005
1326.8
1482
4258
1864
3322
2006
1426.5
1482
4258
1864
3322
2007
1516.6
1482
4258
1864
3322
2008
1660.7
1482
4258
1864
3322
2009
1786.7
1482
4258
1864
3322
2010
1748.0
1482
4258
1864
3322
2011
1798.1
1482
4258
1864
3322
2012
1937.4
1482
4258
1864
3322

En el caso del límite inferior de Gamero y Zeballos, a partir de 2007, las personas que trabajaban en empresas que empleaban a 51 o más individuos se consideraban como parte de la clase media. En el caso del límite inferior de Adrianzén esto sucedió en el 2012. En términos generales, esto significa que en el periodo 2007-2012 entre el 16,7% y el 19,7% de la PEA ocupada, o entre 2.370.932 y 3.061.675 personas, pertenecieron a la clase media. ¿Y a qué clase perteneció el resto de las personas que trabajaba? ¿Ellos formaban parte de la clase trabajadora porque ganaban menos que la clase media? ¿Ellos fueron campesinos? Pero ¿quiénes fueron las personas que ganaban más que la clase media? ¿Ellos fueron los dueños de los medios de producción?

En su trabajo Gamero y Zeballos se refieren a las familias que pertenecen a la clase media. Debe ser obvio que en los hogares que tienen más de un sostén es posible que individualmente estas personas no pertenezcan a la clase media e incluso podría ser considerado como pobre. Esto es, por supuesto, la muerte de cualquier análisis que propone contribuir a la comprensión dela estructura social dela sociedad. (20).

Se podría argumentar que la remuneración es sólo una parte de los ingresos de un individuo; entonces, comparar la remuneración con los límites de las clases inferiores y superiores de Gamero y Zeballos y Adrianzén no es correcto. Por supuesto, esto es definitivamente cierto y seguramente este ingreso adicional podría ayudar a las personas pasar de un supuesto umbral inferior de la clase media. Desafortunadamente datos sobre este ingreso adicional per cápita no está disponible.

Los debates sobre el tamaño de la clase media son discusiones sobre la clase media como una agrupación estadística. Aunque se presentan estos debates como herramientas para iniciar a comprender la evolución de la estructura social, en realidad, estas discusiones confunden más que clarifican. En la sección 1 sostuvimos que mediante el uso de las categorías de ingresos para determinarla clase media era política y sociológicamente posible eliminar la clase obrera. Por supuesto, esto también hizo posible la eliminación de la clase capitalista y, como consecuencia, la eliminación de la necesidad de la lucha de clases para cambiarlas estructuras sociales dela sociedad.

Para que las clases dominantes puedan utilizar el espectro dela clase media como un instrumento político e ideológico, los límites de clase deberían ser fijados en éstos niveles que permitan aumentar sustancialmente la clase media. En su artículo, Kapsos y Bourmpoula (2013) consideran la clase media en desarrollo como trabajadores que ganan entre US $4 y US $13 (en paridad de poder adquisitivo). En el caso del Perú, esto significa que todo el mundo que actualmente gana el salario mínimo está considerado como clase media. Sobre la base dela remuneración promedio de 2012 es posible concluir que el conjunto de la PEA ocupada puede considerarse como clase media. (21). Entonces, cuando el conjunto de la PEA está al menos considerado como clase media, ¿qué nos dice realmente la medición del tamaño de la clase media sobre la base de las categorías de ingresos acerca de la estructura social del país en lugar de ocultar lo que hay detrás de la clase media concebida como una agrupación estadística?

5. La clase media como una agrupación estadística o una clase social: algunas reflexiones

En la sección 4 demostramos que las categorías de ingresos no nos ayudan a comprender la estructura social de la sociedad y, más concretamente, para comprender la estructura sociológica de la clase media. Por lo tanto, uno podría preguntarse si un retorno a los debates de los años 1970 y 1980 sobre el concepto de la clase media podría ser conveniente. Tal vez estos debates podrían ayudar a encontrar algunas claves o puntos de partida para definir sociológicamente la clase media peruana, tomando los acontecimientos económicos y sociales de las últimas tres décadas en consideración.

En la primera década del tercer milenio, las discusiones sobre la clase y la estructura de clases del Perú parecen apuntar a la necesidad de un debate sociológico. Benavides (2007: 121) afirma que la sociología peruana no ha sido muy activa en estudiar empíricamente los problemas de la estratificación social o de las clases sociales en particular. Balbi Scarneo y Arámbulo Quiroz (2009: 299) sostienen que no se ha trabajado en la evolución de la estratificación social en el Perú. En 2007 Plaza editó el libro Clases Sociales en el Perú. Visiones y Trayectorias.

Los debates en las décadas de 70 y 80 sobre la clase media en lo que se describen como los países capitalistas avanzados no pueden ser simplemente trasplantados al Perú. Sin embargo, lo que seguramente se podría aprender de estas discusiones es que fueron principalmente el resultado de los cambios en la estructura social causados por el desarrollo del capitalismo en los principales países capitalistas. En otras palabras, un debate sobre la estructura social del Perú debería comenzar con un análisis del desarrollo del capitalismo en el Perú en general y la estructura económica de la sociedad en particular. Podría discutirse si este análisis debería comenzar en 1980, cuando se restableció la democracia parlamentaria tras doce años de dictadura militar o en 1990, cuando Alberto Fujimori se convirtió en presidente e introdujo una forma más o menos radical del neoliberalismo que hasta el día de hoy  determina las políticas macro económicas de los diferentes gobiernos que vinieron después de Fujimori.

Como ha sido demostrado en los cuadros 1a y 1b, la mayoría absoluta de la PEA está empleada en empresas muy pequeñas. Aunque en el periodo 2001-2013 la cantidad de personas que estaban trabajando en estas empresas como porcentaje de la EAP total ocupada ha disminuido en 7 puntos porcentuales, su papel como el principal empleador es indiscutible. Entonces, si queremos determinar la clase media en el Perú, es crucial tener una comprensión de las características de estas empresas y las funciones y el trabajo realizado por las personas que trabajan en estas empresas. ¿Podemos considerar los supervisores en estas pequeñas empresas como gerentes en el sentido como fueron descritas durante los debates en los años 1970 y 1980? ¿Estos supervisores desempeñan el papel del capital como sostiene Carchedi? ¿Cómo definimos a los propietarios de estas pequeñas empresas en relación con los propietarios de las empresas que emplean a más de 51 personas? ¿Los dueños de las pequeñas empresas pertenecen a la pequeña burguesía como sostiene Poulantzas?

Las personas que trabajan en pequeñas empresas (1-10 personas empleadas) pueden realizar las mismas funciones administrativas básicas como las de las grandes empresas (más de 51 personas empleadas). A medida que estos empleados no transforman los valores de uso, no conservan los valores de uso y no llevan los valores de uso al lugar de consumo (Carchedi, 1987b: 133), ellos realizan trabajo improductivo. Por lo tanto, ¿se debería considerar estos individuos como clase media? Y cuando los consideramos como clase media, ¿no deberíamos hacer una distinción entre el trabajo administrativo en las pequeñas y grandes empresas?

En concordancia con los argumentos de Burrisse podría argumentar que, en términos generales, las personas que trabajan en el sector de los servicios deberían ser consideradas como clase media a pesar de que no son propietarios de los medios materiales de producción y tienen que vender su fuerza de trabajo. De acuerdo con los datos y una lista de ramas proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en 2012 más de la mitad de la PEA trabajaba en los sectores de servicios compuestos de las siguientes ramas: comercio, administración pública y defensa, educación, hoteles y restaurantes, inmobiliarias y el alquiler de casas, y otros servicios. (22). ¿Todas las personas que trabajan en este sector deberían ser contadas como clase media? ¿Las personas que trabajan en restaurantes muy pequeños y ganan el salario mínimo deben ser consideradas como clase media? ¿Cómo clasificamos a todos ellos que trabajan en sectores económicos como la manufactura, transporte y minería que producen, preservan y transportan valores de uso? ¿Podemos clasificar a los profesores de escuelas de negocios y a los maestros de las escuelas primarias estatales como pertenecientes a la clase media?

6. Conclusiones

Los debates actuales sobre la clase media se centran en su supuesto tamaño, determinado en base de categorías de ingresos. Dado que estas discusiones no están acompañadas de debates sobre el significado sociológico del concepto de la clase media, estos debates ayudan a eliminar cualquier debate sobre los fundamentos sociales y económicos que han causados el surgimiento de la estructura social particular de la sociedad. Como tal, estos debates contribuyen a ocultar las realidades sociales y económicas detrás de esta estructura.

Al considerarla estructura de la sociedad como el conjunto de agrupaciones estadísticas particulares, ya no es posible determinar lo que ha causado que las personas se encuentren en las agrupaciones estadísticas A, B, C, D, E, etc. Esto es muy conveniente para las clases en el poder ya que contribuye a difundir una práctica reformista entre las clases y capas sociales que podrían ser consideradas como las fuerzas para el cambio social progresista. Según Przeworski (N/D: 16-17), es justamente la crítica de Weberal concepto de clase de Marx que ha establecido las bases teóricas de lo que se llama la teoría de la estratificación social. Clases como elementos históricos fueron reemplazadas por los análisis estadísticos sobre la distribución del ingreso, la educación y el prestigio. El análisis de la diferenciación social se separó del análisis del conflicto. Además, Plaza (2007: 31) sostiene que la teoría de la estratificación social implica la comprensión de la desigualdad a partir de su consecuencia y no de sus causas. (23).

Nuestra revisión de las diversas propuestas de límites de clase de la clase media y nuestra examinación de las definiciones de la clase media que fueron elaboradas en los años 1970 y 1980 por los marxistas, muestran la importancia, o quizás la superioridad, de una definición sociológica para comprender la estructura social de la sociedad y la determinación de las personas que pertenecen a la clase media. Su poder explicativo radica precisamente en el uso de criterios tales como la propiedad sobre los medios de producción, el control sobre los medios de producción, la relación con la fuerza de trabajo, el control sobre la fuerza de trabajo y el papel de los individuos en la producción y la reproducción de la sistema capitalista, que ayudan a definir la clase media como también las clases ‘inferiores’ y ‘superiores’. Por lo tanto, al mismo tiempo que estos criterios contribuyen a la comprensión de la estructura social de la sociedad, también ayudan a crear la conciencia de la necesidad de derrocar el sistema capitalista. Exactamente esto es lo que la práctica para definir la clase media sobre la base de las categorías de ingresos trata de evitar.

Referencias

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Therborn, Göran (1998), La ideología del poder y el poder de la ideología, México,  Siglo Veintiuno Editores, S.A. de C.V.

Toche, Eduardo, Jorge Rodríguez y Molvina Zeballos (2003), “¿Las clases medias van al paraíso?”, en Julio Gamero y Molvina Zeballos (eds.), Perú Hoy. La clase media ¿existe?, Lima, Desco, pp. 105-149.

Wright, Erik Olin (1985), Classes, London, Verso.

Notas
[15] Para fines del análisis no es necesario convertir los nuevos soles (la moneda peruana) en US dólares.
[16] Es interesante observar que Jaramillo y Zambrano (2013: sp), haciendo referencia al artículo de Easterly “The middle class consensus and economic development” (2001), argumentan que debido a que la clase media (i) “tiende a favorecer una mayor cohesión social”; (ii) es una “fuente estable de mano de obra productiva y cualificada”; y, (iii) es una fuente estable de la “demanda de bienes y servicios”, los mercados domésticos “pueden convertirse en motores del crecimiento”. En el caso del Perú esto no ocurrió aunque, como veremos más adelante, para algunos estudiosos el conjunto de la PEA peruana puede considerarse al menos como clase media.
[17] Hemos tomado el tipo de cambio promedio del US dólar frente al nuevo sol en el año 2003. Este valor fue de 1:3.479, en http://www.bcrp.gob.pe/estadisticas/cuadros-anuales-historicos.html (consultado 03/01/2015).
[18] Al hacer referencia a un estudio de la Asociación Peruana de Empresas de Investigación de Mercado de 2011, Jaramillo y Zambrano (2013: sp) definen la clase media como familias cuyas ingresos mensuales se sitúan entre 3915 y 8230 nuevo soles. Como se argumenta a continuación, con sólo añadir los ingresos de todas las personas que pertenecen a una familia una persona pobre puede convertirse en un miembro de la clase media.
[19] Se podría esperar que a lo largo de los años estos límites podrían haber sido incrementados.
[20] Se considera que una familia peruana consiste en un promedio de 3.7 miembros (Fuente: http://www.mimp.gob.pe/files/direcciones/dgfc/estadisticas_diff.pdf; consultado 30/01/2015).
[21] La definición de Ravallion del tamaño de la clase media, conduce a las mismas conclusiones. Para Banerjee y Duflo esto sólo cuenta en el caso del umbral de US$2-4. La aplicación de los criterios de Ferreira et. al. Tiene como consecuencia que la clase media peruana se compone de, por lo menos, todos aquellos individuos cuyas remuneraciones promedios son las de las personas que trabajan en empresas que emplean entre 11 y 50 individuos.
[22] Fuente: http://series.inei.gob.pe:8080/sirtod-series/ (consultado 03/01/2015).

[23] Según Bresser-Pereira (1981), la estratificación social hace posible aumentar el número de estratos de acuerdo a las necesidades políticas, económicas, sociales e ideológicas. Como tal, mediante el aumento de las diferentes posiciones sociales dentro de una clase, la estratificación social ayuda a crear la ilusión de que las diferencias de clase están disminuyéndose. Elementos de la estratificación social podrían ser remuneración, ocupación, edad, género, raza, religión, privilegios, etc. Es interesante observar que Birdsall, Graham y Pettinato (2000: 3) parecen utilizar los términos clase media y estratos medios como sinónimos.





César Guardia Mayorga
Tenacidad y Pasión por el Perú


Sara Beatriz Guardia

ORIUNDO DE LAMPA, Ayacucho, Cesar Guardia Mayorga se formó en la Universidad Nacional de San Agustín, donde inició la docencia universitaria en 1931, al obtener el bachillerato en Historia, Filosofía y Letras; el doctorado en 1934, y el título de Abogado en 1937. Desde el inicio de su fecunda actividad intelectual y académica, defendió con tenacidad y pasión su visión del Perú, y la adhesión al socialismo en una época en que esto significó persecución política, exilio y prisión. Fue Director del Colegio Universitario de la Universidad de San Agustín; Presidente de la Asociación Nacional de Escritores Artistas e Intelectuales, filial de Arequipa; Director de Conferencias del Colegio de Abogados; Director de la Revista de la Universidad de San Agustín, y fundador de la Facultad de Educación donde durante veinte años tuvo a su cargo diversas asignaturas académicas.

En sus primeros libros: Historia Contemporánea (1937), e Historia Media y Moderna (1941), se evidencia ya la ruptura con la tradicional historiografía por lo general descriptiva, “aparentemente neutra y objetiva, para penetrar con lenguaje ágil y ejemplificado, en la interpretación de los hechos, contextualizando fechas y datos. En estos textos se trasuntaba claramente un nuevo enfoque de la disciplina histórica, quizá́ inédito en la época”, señala Fortunato Jáuregui en su tesis doctoral. Data de estos años: Manual de Legislación Obrera (1938), y Léxico Filosófico (1941).

En 1945 publicó, Reconstruyendo el aprismo, a propósito del viraje histórico del Apra, en circunstancias en que Haya de la Torre anunciaba su teoría del espacio-tiempo-histórico, que fue ampliamente refutada. Como señala un artículo publicado en el diario “La República”, el 13 de noviembre de 1983, este libro funda­mental y claro no estaba cegado de encono. “Quienes lo lean hoy con lucidez podrán encontrar incluso un llamado a deponer fo­bias en aras de una renovación democrática del Perú. El filósofo llamaba a luchar por la razón contra el fanatismo”.

Poco después, publicó Psicología infantil y del adolescente (1946), Filosofía y Ciencia (1947); y en 1949, Terminología Filosófica. Sus escritos, conferencias, y  enseñanzas confirman su permanente preocupación por la educación y la filosofía en el Perú. Orientación que también se evidencia como Director de la Revista de la Universidad de San Agustín, donde publicó: “La Reforma Universitaria” (1949); “Fascículos de Psicología”, (1950); “Esoterismo Filosófico” (1950), y “Universidad de San Marcos” en 1951.

Fecunda y dedicada labor que se interrumpió en Arequipa cuando por orden del general Odría en 1952, fue separado de la Universidad de San Agustín conjuntamente con otros profesores, acusados de hacer proselitismo político en contra de la dictadura militar. Llamado inmediatamente por el Dr. Arturo Urquidi, Rector de la Universidad San Simón de Cochabamba, Bolivia, César Guardia Mayorga fue nombrado catedrático de Introducción a la Filosofía e Historia de la Filosofía. Durante los años que permaneció en Cochabamba con su familia, organizó y dirigió el Seminario de Filosofía, conformó la Comisión de la Reforma Universitaria, y el Comité de Asesoramiento de la Comisión de Reforma Agraria. Colaboró con la Revista Jurídica, y la Revista Cultura.

En los primeros años del convulsionado gobierno de Víctor Paz Estensoro, la Universidad de San Simón sufrió la intervención de una comisión organizadora que impuso al Consejo Universitario la separación arbitraria de Cesar Guardia Mayorga acusado de realizar proselitismo político. Pronto estalló una huelga generalizada de profesores y alumnos, que obligó al Consejo Universitario a revocar su decisión. Pero cuando se le comunicó que podía volver a la universidad, repuso que sólo lo haría con todos los profesores que también habían sido depuestos. Demostración de lealtad que animó su honesta y limpia vida. Después de tres meses de huelga y movilizaciones estudiantiles, todos los maestros regresaron a las aulas de la Universidad de San Simón donde Cesar Guardia Mayorga recibió el grado de Profesor Honorario.

En 1956, Manuel Prado Ugarteche ganó las elecciones en el Perú, y declaró la amnistía para los exilados políticos. Pero la alegría del encuentro con la patria pronto se convirtió en profunda aflicción. Mediante decreto, el gobierno le prohibió a César Guardia Mayorga la docencia universitaria en el país. Ernesto More, que entonces era diputado, logró que se revalide el título de maestra de mi madre, Manuela Aguirre Dongo, que con gran sacrificio y amor por su familia, hizo que todo fuera posible.

Otro importante aporte significó la publicación de su libro La Reforma Agraria en el Perú (1957), donde plantea como eje principal la transformación de la condición del campesino. "En realidad, escribe, no es posible conseguir la liberación del indio mientras preexista el sistema feudal o semifeudal. No se trata solamente de crear la pequeña propiedad ni de aliviar la condición de los campesinos, sino de dar fin a  todo un sistema de propiedad y de explotación agrícola".

Contra la mayoritaria opinión que el quechua no tenía ninguna importancia, César Guardia Mayorga publicó en 1959, Diccionario Kechwa-Castellano- Castellano - Kechwa, donde defiende “el principio reconocido al derecho que tienen los pueblos a expresarse y desarrollar su cultura en su propio idioma”. En esa perspectiva, fue importante el lúcido comentario que publicó Sebastián Salazar Bondy en “El Comercio”, titulado: “Un diccionario y la Nacionalidad”, situando al quechua como parte “de la obligación de integrar la nacionalidad como una sola e indisoluble unidad”.

Fue profesor de Psicología y Filosofía en la Universidad de Huamanga de Ayacucho, pero sólo pudo enseñar un año en 1960, porque fue depuesto por la influencia que ejercía en los estudiantes que se declararon en huelga ante el abusivo despido, en el contexto de un clima de intensa convulsión social que vivía el país, descontento popular y las permanentes invasiones de tierras de los campesinos. Luego de un viaje a China, publicó, De Confucio a Mao TseTung, en cuya introducción titulada “La ruta a seguir”, recuerda al poeta Chu Yuang que 350 años a.C., se preguntaba al ser despedido de un alto cargo, si debía seguir con firmeza la ruta de la verdad y la lealtad o la estela de una generación corrompida.

El 18 de julio de 1962, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas dio un golpe militar deponiendo al Presidente Prado. Poco después, el 5 de enero de 1963, apresó a César Guardia Mayorga, conjuntamente con mil quinientos profesores, dirigentes políticos, sindicales, y universitarios, procedentes de todo el Perú, encarcelados por el delito de ser de izquierda. Tras nueve meses de injusta reclusión fueron liberados. Durante cuatro años fue profesor de Psicología y Filosofía en la Universidad San Luis Gonzaga de Ica, y a partir de 1968, ejerció la docencia en la Universidad Nacional de San Marcos. En este período publicó: Problemas del conocimiento (1964); ¿Es posible la existencia de una filosofía nacional o latinoamericana? (1966); Job el Creyente y Prometeo el Rebelde (1966); Cultura Humana I Parte (1966); Psicología del Hombre concreto (1967); Carlos Marx y Federico Engels (1968).

Escribió el prólogo de la primera edición de Peruanicemos al Perú de José Carlos Mariátegui (1970); Filosofía, Ciencia y Religión; Cultura Humana II parte (1972); y Gramática Kechwa (1973). En 1975, salió la segunda edición de Runa Simi Jarawi, poemario en quechua firmado con el seudónimo de Kusi Paukar. En el prólogo, Mario Florián, escribe: “En César Guardia Mayorga, polígrafo brillante, se dan la mano la inquietud social y la erudición. Maestro universitario, ensayista, filósofo, impulsador de corrientes doctrinarias socialistas marxistas en varias universidades, quechuísta y poeta”.


El 18 de octubre de 1983, Cesar Guardia Mayorga, murió a los 77 años de edad. “Dura y recta trayectoria de la luz entre las sombras es esta que escuetamente nos ha tocado reseñar”, escribió el Dr. Hugo Pesce. Y se pregunta: ¿Por qué el encono, amigos? ¿Y de quiénes? ¿Por qué la incorruptible serenidad, nos preguntamos? Hagamos que la Historia conteste”.



El Punto de Partida. El Horizonte Teórico: Spinoza y Labriola
(Primera Parte)

Jorge Oshiro

"Spinoza (era) su filósofo favorito"
Armando Bazán, «Mariátegui y su época»

La Etica de Spinoza[1]

1. La Naturaleza (La Determinación de lo Viviente)

La composición del libro ya nos da algunos indicios de la filosofía de Spinoza. En oposición a Descartes, Spinoza no parte de la búsqueda y la fundamentación del ego; no parte del 'Sujeto'. Spinoza parte de Dios, es decir de la Totalidad.

Es dentro de ella y solamente dentro de ella que el cogito ergo sum cartesiano (convertido en el cap. II en un simple axioma: "Homo cogitat", "el hombre piensa") debe ser comprendido.

El concepto de Dios, producido rigurosamente a lo largo de 36 teoremas con sus respectivas demostraciones, corolarios y escolios, no es un Dios trascendente.

El concepto Deus es idéntico al concepto Natura y al concepto Vita. El Dios spinoziano es la Naturaleza misma, él es la Vida misma en su totalidad infinita.[2] Esta totalidad está constituida por una sola Sustancia. El universo spinoziano es monista. Esta única sustancia se define como causa sui, como causa de sí misma.

La Naturaleza es por definición autónoma, es decir, excluye la idea hebrea-cristiana de 'creación', como producción 'ex nihilo' con otras palabras la naturaleza no es creada. Y por allí se evita todo tipo de dualismo ontológico de ‹lo natural y lo sobrenatural›.[3] La Naturaleza es para Spinoza lo Absoluto.

La Naturaleza spinoziana se explica por sí misma[4] a través de un sistema de expresiones. La Sustancia infinita se expresa a través de una infinidad de Atributos. El hombre conoce solamente dos: el Atributo Pensamiento y el Atributo Extensión.[5]  Cada Atributo se expresa a su vez a través de una infinidad de modos.[6]

Así tenemos el mundo de los cuerpos y el mundo de las ideas. Esto significa que todos los cuerpos y todas las ideas son expresiones específicas e individuales de una sola y misma sustancia, a través de dos Atributos diferentes.

Si bien las ideas y los cuerpos expresan una sola y misma sustancia, debe considerarse que ellos son expresiones de diversos atributos de la sustancia y por esto debe explicarse cada cual según su atributo respectivo: las ideas a través de las ideas, los cuerpos a través de los cuerpos y no confundir el mundo de los cuerpos con el mundo de las ideas.[7]

Todas las ideas como todos los cuerpos están ordenados en un sistema riguroso de causalidad. El mundo spinoziano es un mundo de la necesidad. La contingencia no tiene lugar en él.[8]

La Sustancia infinita se define por su Potencia infinita.[9] Por lo tanto el sistema de expresión no es solamente un sistema del 'Ser', sino también de su 'Potencia'. Así tenemos que los modos individuales no sólo expresan el ser de la sustancia sino también su potencia. Y las relaciones entre ellos, sea idea o cuerpo, no solamente se explica a través del complejo riguroso de la causalidad, sino también y sobre todo a través de la potencia expresiva contenida en la idea o el cuerpo.

El mundo spinoziano es un mundo dinámico en el cual el concepto Vida es definido como Fuerza o Potencia con la cual todo individuo persevera en la existencia.[10]

Descartes, partiendo de la hipótesis del cogito (yo pienso) había reducido la Naturaleza a una entidad esencialmente pasiva, puramente cuantitativa, y por allí traducible a fórmulas matemáticas y reducible a fórmulas del pensamiento científico. En este sentido su pensamiento fue la elaboración filosófica de la nueva física fundada por Galileo.[11]

Por otro lado el cartesianismo fue la sistematización de una experiencia diaria de la conciencia espontánea, en el sentido de que la Naturaleza es una entidad ‹para-el-hombre›. Así concibe la conciencia espontánea que el manzano o el naranjo están allí para producir los frutos que el hombre necesita, de la misma manera que el río y el mar contienen peces para su exclusivo provecho. La crítica spinoziana va a dirigirse contra este prejuicio antropocentrista[12], tanto en la versión ingenua de la conciencia espontánea como en su sistematización racionalista. El hombre es parte de la Naturaleza, es decir, no forma un reino especial y no constituye "un imperio dentro de un imperio".[13] El spinozismo es rechazo radical de toda concepción instrumental de la Naturaleza.

La Naturaleza no está  "allí" para el hombre; ella no requiere ninguna forma de finalidad fuera de ella misma, pues ella es la Totalidad única.[14]

Otro prejuicio de la conciencia espontánea es la creencia en la existencia del libre arbitrio. Los hombres piensan que son libres porque son conscientes de sus deseos, voliciones y apetitos y no piensan, ni aún en sueño, en las causas que lo disponen a desear, a querer[15].

De este prejuicio nace la creencia de una voluntad libre, 'no causada'; de una libertad que se opone a la necesidad. En esta perspectiva: allí donde se presenta la causalidad necesaria, se excluye la libertad; y allí donde hay libertad, se niega la necesidad. De allí la (falsa) disyuntiva: si afirmamos la existencia de la libertad, debemos consecuentemente negar toda forma de determinismo absoluto; o bien aceptamos el determinismo y consecuentemente debemos negar la posibilidad del acto libre.

Esta contradicción es para Spinoza producto de un prejuicio. Es imposible que exista un 'mundo de la libertad' fuera del contexto de la necesidad. La aceptación de esta hipótesis es expresión de una ilusión. Si existe un concepto de libertad, debe éste necesariamente partir del contexto de la causalidad. Tiene que surgir dentro de ella y a base de ella y no contra o fuera de ella.

La comprensión de la libertad a partir de la necesidad exige abandonar el campo teórico cartesiano-antropocéntrico y comenzar a construir otro horizonte teórico, como lo hace el filósofo de Amsterdam. Spinoza define la libertad de la siguiente forma:

"Es dicha libre la cosa que existe según la necesidad de su propia naturaleza y es determinada por si sola a actuar" (Et.I.Def.7).

En sentido absoluto es libre solamente Dios, porque él es el único ser que "existe según su propia necesidad y es determinada por sí solo a actuar". Mientras que los modos, los seres individuales, no existen por 'causa sui', sino dentro de la Totalidad, es decir en Dios y depende de él para existir. Sin embargo, allí encontramos el horizonte conceptual de la libertad spinoziana. Dentro de este horizonte conceptual ningún individuo en la Naturaleza es libre por el simple hecho de existir.

La libertad es producto de un proceso, libertad es un proceso de liberación que comienza con la conciencia de la alienación inicial, que se manifiesta como un estado de insatisfacción general, el 'Unbehagen' alemán[16] Y dentro de este proceso de liberación la vieja exigencia socrática, del conocerse a sí mismo. Y esta búsqueda del 'sí mismo', de la identidad es un momento importante del complejo proceso de liberación.

La dificultad que implica la intelección de esta concepción de la libertad -como proceso consciente de liberación de una enajenación original- viene como consecuencia de la profunda influencia de la concepción cartesiana de la naturaleza y su sistema de causalidad en nuestro pensar.

En la cadena infinita de causas y efectos en la cual se encuentran todos los individuos de la naturaleza el cartesianismo toma y acentúa solamente el aspecto pasivo de la relación entre las cosas y las personas. Así percibimos solamente al individuo en su aspecto de 'ser causado' y convertimos a cada uno de los miembros de la cadena causal en mero "cuerpo trasmisor" de la relación de causalidad.[17] En esta percepción pasiva de la causalidad solamente la 'causa primera', el 'motor primero' -en el sentido aristotélico- tiene el carácter de actividad.

Spinoza concibe la causalidad de una forma completamente diferente. Los individuos en la Naturaleza están determinados a existir y actuar. Lo que define al individuo es el hecho de existir como agente de una acción.[18] Todo individuo, como expresión modal, es manifestación de la potencia de Dios; él es expresión concreta y determinada de esa potencia total e infinita. Hablar de potencia, es hablar de actividad. Así, los individuos en la serie infinita de causalidad son para Spinoza a la vez agentes y pacientes, producto y productor a la vez.[19]

Esta dialéctica entre la Pasividad y la Actividad es la expresión de la dialéctica entre la Libertad y la Necesidad. La estructura dialéctica ‹Actividad-Pasividad› va a permitir la aparición de la libertad sin salir de la cadena de causalidad.

La Actividad es la expresión de la propia potencia (de actuar sobre los demás), Pasividad es, en cambio, la expresión de la potencia de los otros sobre uno mismo. Cuanto mayor sea el aspecto de actividad, es decir, cuanto más potente seamos, mayor será  nuestra libertad. Y también al revés: cuanto más débil sea el individuo, es decir cuando los otros individuos sean más potentes, menos libre será  él.

Nuestra libertad es expresión de nuestra fuerza vital, de nuestra potencia de existir. Pero al mismo tiempo nuestra libertad expresa  al mismo tiempo nuestro ser. Es decir solamente en la libertad seremos nosotros mismos; de la misma manera en nuestra servidumbre expresaremos nuestra impotencia o pasividad y nuestra alienación.

Partiendo de la consideración que ser 'causa sui', en su sentido absoluto, es solamente una cualidad de la Totalidad, -es decir de Dios o Naturaleza o Vida-, para los hombres, como expresiones modales, la libertad siempre será  un horizonte a conquistar, no individualmente sino en comunidad cada vez mayor, pues nuestra potencia (y por lo tanto nuestro ser) será  mayor, cuanto más concordia encontremos en la relación con los otros, y será  menor (y por lo tanto mayor nuestra impotencia, pasividad y alienación) cuando estemos en discordia con los otros.



[1] La obra capital de Spinoza es un libro de Etica (Et.) «demostrada según el orden geométrico» y que tiene cinco partes que tratan respectivamente de Dios, de la Naturaleza y el origen del alma, del origen y naturaleza de los afectos, de la servidumbre humana o de las fuerzas de los afectos y de la potencia del entendimiento o de la libertad humana. El primer capítulo se comprende como la ontología de Spinoza; el segundo como su antropología y teoría del conocimiento; el tercer como un tratado (materialista) de psicología y las dos últimas partes como propiamente Etica, como ética de la liberación.
[2] Spinoza dice: "Deus seu Natura" (Et.IV. Intr.; Et. IV, Pr.4). Comparar: S.Zac: (1963:24-25): Primer Cap. (a) "Dieu est la vie, parce qu'il existe par sa propre sufficence et par son propre pouvoir...; (b) Dieu est la vie, parce qu'il est activité pure...; (c) Dieu est la vie, car il est vie de chose".
[3] "Por «causa sui» comprendo aquello cuya esencia implica la existencia, dicho de otra  manera, aquello cuya naturaleza no puede concebirse sino como existente" (Et.I. Def.1); "Dios es único, es decir...que en la Naturaleza hay solamente una sustancia, y que ella es absolutamente infinita..."(Et.I.Pr.4. Cor.); "Una sustancia no puede ser producida por otra sustancia" (Et.I.Pr.6).
[4] La Naturaleza se explica por si misma: "Por sustancia entiendo aquello que es en sí y es concebido por sí mismo, es decir, aquello cuyo concepto no tiene necesidad del concepto de otra cosa para ser comprendido" (I.Def.3).
[5] (a) "Dios y todos sus atributos son eternos, es decir...que cada uno de sus atributos expresa la existencia" (Et.I.Pr.20); (b). "Las cosas particulares no son otra cosa que las afecciones de los atributos de Dios, dicho de otra manera, son modos por los cuales los Atributos de Dios son expresados de una manera definida y determinada (Et.I.Pr.20); (c) "Todo lo que existe expresa de una manera definida y determinada la potencia de Dios" (I.Pr.36).(Subr.JO). Sobre el tema de la 'expresión' en Spinoza, ver G. Deleuze: «Spinoza et le problème de l'expression». Paris. 1968.
[6] "Por modo entiendo las afecciones de la sustancia, dicho de otra manera, aquello que es en otra cosa por la cual él es y es concebido" (Et.I.Def.5). Es necesario comprender este sistema dialécticamente. La Sustancia se expresa en los Modos, los Modos son expresiones de la Sustancia. Esto quiere decir que no hay Modos sin Sustancia, pero tampoco hay Sustancia sin Modos. Los Modos no son simplemente 'sombras' de la Sustancia en el sentido platónico, ni pierden significado ontolóngico como en Plotino.
[7]"Se entiende como una cosa finita en su género, la cosa que puede ser limitada por otro de la misma naturaleza. Por ejemplo, un cuerpo es denominado finito porque concebimos siempre otro cuerpo más grande. Lo mismo un pensamiento es limitado por otro pensamiento; pero un cuerpo no puede ser limitado por un pensamiento, ni un pensamiento por un cuerpo" (Et.I.Def.2).
[8] "En la Naturaleza no hay nada contingente; todas las cosas están determinadas por la necesidad de la naturaleza divina a existir y producir un efecto de una manera determinada" (Et.I.Pr.29).
[9] "La Potencia de Dios es su misma esencia" (Et.I.Pr.34).
[10] "Entendemos por vida la fuerza que hace perseverar las cosas en su ser" (Spinoza: Pensamientos metafísicos». II.Art.6.).
[11] Ver abajo apéndice 4.3.3. «Descartes y Galileo:filosofía matemática».
[12] Ver la crítica de Spinoza a este ingenuo antropocentrismo en el Apéndice al Primer Libro de la Etica. Ver nuestro trabajo: «Spinozas Kritik der anthropozentrischen Betrachtungsweise in ihrer systematischen Bedeutung». Hamburg.1982. Magisterarbeit.
[13] "La mayor parte de aquellos que han hablado de los sentimientos y de la conducta humana parece tratarlos, no como cosas naturales que siguen las leyes ordinarias de la Naturaleza, sino como cosas que está n fuera de la Naturaleza. Mejor: se diría que ellos conciben al hombre dentro de la naturaleza como un imperio dentro de un imperio" .(Et.III. Introd.) (Subr.JO). Recién  hoy, a comienzo del siglo XXI. Nos damos cuenta de los efectos catástroficos de esta visión cristiana-cartesiana de la naturaleza si vemos la situación ecológica global en que vive la humanidad.
[14] Desde esta perspectiva la filosofía de Spinoza es la primera concepción ecolóngica coherente en el pensamiento europeo moderno, pues el pensamiento spinoziano es crítica sistemática de este prejuicio instrumentalista y antropocéntrico sobre la Naturaleza.
[15] Ver el Apéndice al Primer Libro de la Etica.

[16] Las primeras consideraciones del «Tratado de la Reforma del Entendimiento» (1661) son las confesiones de Spinoza de este estado de insatisfacción, producto de esta conciencia.
[17] Esta concepción de la causalidad pasiva es vieja en la tradición intelectual europea, pero es con Descartes que tomará  una dimensión mucho más extensa. Y en este sentido escribe el filónsofo francés F. Moreau: "Sobre este punto, los materialistas del siglo XVIII retomarán a Descartes en un sentido: el hombre máquina de la Méttrie no hará  otra cosa que extender al nivel de la conciencia esto que un siglo antes ya había sido enunciado para la res extensa: una determinación de lo inerte". 1975:43. (Trad. y subr.JO).
[18] Esta actividad es formulada por Spinoza a través de la expresión 'producir un efecto':."Una cosa que es determinada a producir algún efecto no puede hacerse ella misma indeterminada" (Et.I.Pr.27).
[19] "Toda cosa singular, dicho de otra manera, toda cosa que es finita y posee una existencia determinada, no puede existir ni ser determinada a producir un efecto si ella no está  determinada a existir y a producir este efecto por una otra causa, que ella también es finita y posee una existencia determinada; y ésta a su vez...así hasta el infinito" (Et.I.Pr.28). Comparar la traducción marxista que Bertolt Brecht hace de este teorema:  "Si hablas de un proceso, acepta de antemano que hablas de un 'actuante actuado' Citado de K. Korsch: «Revolution und Klassenkampf» Kollektiv Verlag. Berlin. s/fecha. Werke. Bd.20:S.70.(Trad.JO). Y sobre todo la III. tesis de Marx sobre Feuerbach: "...y que el propio educador necesita ser aducado". También consideremos la versión zapatista de esta dialéctica: “dirigir obedeciendo”.

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