viernes, 1 de agosto de 2014

Internacionales

Provocación Insólita
                                                                         


Hoy por la mañana las informaciones cablegráficas estaban saturadas con la insólita noticia de que un avión de la línea Malaysia Airlines había sido impactado a 10 100 metros de altura mientras volaba sobre el territorio de Ucrania, por la ruta bajo el control del gobierno belicista del rey del chocolate, Petro Poroshenko.

Cuba, que fue siempre solidaria con el pueblo de Ucrania, y en los días difíciles de la tragedia de Chernobil atendió la salud de muchos niños afectados por las nocivas radiaciones del accidente y siempre estará dispuesta a seguir haciéndolo, no puede dejar de expresar su repudio por la acción de semejante gobierno antirruso, antiucraniano y proimperialista.

A su vez, coincidiendo con el crimen del avión de Malasia, el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, jefe de un estado nuclear, ordenaba a su ejército invadir la Franja de Gaza, donde habían muerto ya en pocos días cientos de palestinos, muchos de ellos niños. El Presidente de Estados Unidos apoyó la acción, calificando el repugnante crimen como acto de legítima defensa. Obama no apoya a David contra Goliat, sino a Goliat contra David.

Como se conoce, hombres y mujeres jóvenes del pueblo de Israel, bien preparados para el trabajo productivo, serán expuestos a morir sin honor ni gloria. Ignoro cuál será la doctrina militar de los palestinos, pero conozco que un combatiente dispuesto a morir puede defender hasta las ruinas de un edificio mientras tenga su fusil, como demostraron los heroicos defensores de Stalingrado.

Deseo solo hacer constar mi solidaridad con el heroico pueblo que defiende el último jirón de lo que fue su patria durante miles de años.

Fuente: Cubadebate






Las organizaciones, movimientos y partidos políticos, sus militantes y residentes en Cuba, junto al Secretariado Ejecutivo de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de Africa, Asia y América Latina (OSPAAAL), condenamos enérgicamente la cobarde agresión militar del Estado fascista sionista de Israel a Palestina y en específico a la población de la Franja de Gaza.

Una canallada más de Israel, que se funda en la fuerza y en su poderío militar, contra un pueblo prácticamente indefenso. La superioridad militar y las acciones realizadas son una ofensa al Derecho Internacional Humanitario ya que la gran mayoría, más del 80% de las víctimas, muertos y heridos, son civiles, incluidos niños, y los daños a viviendas e instituciones civiles son considerables en una población  de un millón 800 mil habitantes, aglomerada en 360 kilómetros cuadrados, con sus derechos más elementales restringidos.

Hasta el día de ayer, la aviación militar israelí había llevado a cabo más de 2150 incursiones, lanzando más de 1500 toneladas de mortíferos explosivos. La cifra de muertos palestinos se eleva a más 170 personas, a los hospitales ingresaron más de 1500 heridos, muchos en estado crítico, y los daños a casas, hospitales, centros de rehabilitación de enfermos, escuelas, al Registro Civil de Gaza, edificios de ministerios y servicios públicos, etc., asciende a más de 2400 edificaciones, de los cuales 374 inmuebles han sido totalmente destruidos.
                                                                                       
No hay justificación ni pretexto valederos para tales crímenes de lesa humanidad, de exterminio del pueblo palestino, pero sabemos bien que al sionismo no le conviene para nada el proceso unitario que se ha venido desarrollando en estos últimos meses y entonces tenemos claro queuno de los objetivos políticos de la agresión es el de impedir la reconciliación palestina. Esta ofensiva guerrerista no es solo contra una parte de Palestina, contra el movimiento Hamas, sino contra todo el pueblo palestino.

Constatamos también que el pueblo palestino no se rinde fácilmente y por ello nuestro apoyo total a la resistencia palestina en la Franja de Gaza y Cisjordania, ya que es una legítima resistencia y autodefensa frente a la guerra de agresión genocida sionista. Por supuesto que todo esto ocurre en medio de un silencio cómplice de los Estados Unidos,  principal aliado y sostén de Israel.

En nuestros países se han realizado y seguirán promoviéndose manifestaciones de condena a tales agresiones. El mundo progresista está con la causa palestina y sus derechos, con su legítima aspiración de ser un Estado libre y soberano con Jerusalén Oriental como su capital.

Hacemos un llamado a todos los pueblos a continuar y reforzar las condenas, a exigir el fin de tan viles acciones para que cese la violencia y lograr la paz. A fortalecer iniciativas como las de incrementar el boicot, la desinversión y las sanciones a Israel, a las cuales también se unen el boicot cultural, académico y científico, al que ya se han sumado sectores representativos de la sociedad civil de muchos países e importantes figuras intelectuales. Que sean acciones similares a las que se sometió en su momento al fascista régimen del Apartheid sudafricano.

Ejemplo de esta solidaridad fue la multitudinaria manifestación en contra del genocidio sionista, que se llevó a cabo este sábado en el paseo Ahumada, en pleno centro de Santiago de Chile. Los asistentes ocuparon prácticamente toda la extensión de esta importante arteria santiaguina, contó con la asistencia de representantes de distintas organizaciones, de la comunidad palestina en Chile, y de fuerzas políticas, sociales, instituciones culturales y artísticas chilenas. Los manifestantes coincidieron en la necesidad de pedir al Gobierno de Chile retirar inmediatamente al embajador chileno en Tel Aviv y expulsar al embajador israelí de Chile, en protesta concreta y categórica por el bombardeo criminal en contra de los habitantes de Gaza. A su vez, instaron al gobierno de Chile a suspender toda relación y acuerdos comerciales con Israel, ya que no son suficientes las condenas y es necesario llevar a cabo acciones concretas para detener las masacres y obligar a Israel a respetar la legalidad y los derechos humanos.

Igualmente es importante resaltar las manifestaciones de apoyo de gobernantes latinoamericanos como los de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, El Salvador, Ecuador y otros. Toda América Latina y el Caribe condena y repudia las acciones genocidas de Israel.

¡NO A LA AGRESION MILITAR DE ISRAEL CONTRA EL PUEBLO PALESTINO!
¡ALTO A LOS BOMBARDEOS CONTRA GAZA!
¡VIVA LA RESISTENCIA PALESTINA!
¡LIBERTAD PARA LOS PRESOS POLITICOS PALESTINOS EN CARCELES SIONISTAS!

La Habana 15 de julio del 2014

Nos adherimos a este Manifiesto militantes y residentes en Cuba de organizaciones, movimientos y partidos políticos de Puerto Rico, Chile, Colombia, Cuba, Argentina, Guatemala, El Salvador, Brasil, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Perú, Yemen, Líbano, Siria, Grecia, Palestina y Francia



Partido Comunista de Israel se Pronuncia Sobre Genocidio en Gaza

Un comunicado del Partido Comunista de Israel (Maki) dado a conocer esta mañana por portales alternativos expresa la opinión de la organización revolucionaria sobre el genocidio israelita sobre Palestina.

El Partido Comunista de Israel (IPC, por sus siglas en inglés) y el Frente Democrático para la Paz y la Igualdad (Hadash) expresan su ira y angustia en el asalto brutal, criminal e inhumano llevado a cabo por el gobierno de Israel contra el pueblo de Gaza. Estamos transmitiendo la presente nuestra profunda simpatía y solidaridad con el pueblo de Gaza, y la solidaridad con quienes han sido muertas o lesionadas por un gobierno vicioso cuyo intención es mantener la ocupación y la colonización de los territorios palestinos ocupados y proseguir el asedio de Gaza.

        Desde que comenzó el asalto a Gaza, el IPC y Hadash han estado organizando y liderando una serie de manifestaciones y actividades contra ese asalto, llamando al alto el fuego inmediato y para mantener a todos los civiles, palestinos e israelíes por igual, fuera de este sangriento conflicto.

A través de nuestras actividades e iniciativas, las turbas fascistas y racistas nos atacaron física y verbalmente, mientras que la policía israelí apenas ha hecho nada para detener eso. Esos ataques violentos fueron prácticamente promovidos por el gobierno neofascista israelí que incita continuamente contra todas las fuerzas progresistas y democráticas en Israel, especialmente contra IPC y Hadash y más aún contra la población árabe-palestina que reside dentro del estado de Israel.

El pasado sábado 19 de julio, cientos de nosotros – judíos y árabes-palestinos juntos – se manifestaron en la ciudad de Haifa contra la agresión israelí. Tenemos golpeado y perseguido por la mafia neonazi judío, algunos de nosotros fueron heridos por piedras y botellas que fueron lanzadas sobre nosotros. La policía detuvo a 13 de nuestros miembros, aunque ninguno de ellos estuvo involucrado en cualquier acción violenta.

Camaradas, vamos a seguir! Nunca nos rendiremos a la intimidación y la violencia. Gaza, nosotros en el IPC y Hadash, Judios y árabes por igual, va a mantener nuestra lucha por la liberación del pueblo palestino!

¡Judios y los árabes no son enemigos sino compañeros – hermanos y hermanas!

¡Gaza Libre!

25 de julio de 2014

                          
Pronunciamiento de la Red Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de Salud Contra la Tortura, la Impunidad y Otras Violaciones a los Derechos Humanos

Las organizaciones integrantes de la Red Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de Salud contra la Tortura, la Impunidad y otras violaciones a los Derechos Humanos, expresamos nuestro más firme repudio al brutal bombardeo israelí sobre Gaza y exigimos el cese inmediato de la agresión armada.

Frente a la escalada militar israelí sobre el pueblo palestino de la Franja de Gaza, que en los últimos días se ha cobrado más de 500 muertos (la mayoría de ellos víctimas civiles), 1400 heridos y la destrucción de edificios y viviendas familiares, denunciamos los métodos genocidas de este ataque y nos solidarizamos con el pueblo palestino.

Llamamos a los Estados y Organismos Internacionales y la sociedad en su conjunto a condenar estos hechos y promover acciones urgentes para lograr el inmediato cese de fuego y que definitivamente se pueda establecer un mecanismo de diálogo que finalice en la creación de un Estado Palestino independiente, que signifique una perspectiva de paz real para todo el Medio Oriente.

Por la Red Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de
Salud contra la Tortura, la Impunidad y otras Violaciones a los
Derechos Humanos:

-Centro de Alternativas en Salud Mental y Derechos Humanos (ATYHA), Paraguay.
-Centro de Atención Psicosocial (CAPS), Perú.
-Centro de Salud Mental y Derechos Humanos (CINTRAS), Chile.
-Centro para la Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de Víctimas de Tortura y sus Familiares (CPTRT), Honduras.
-Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI), México.
-Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), El Salvador.
-Corporación AVRE Acompañamiento Psicosocial y Atención en Salud Mental a Víctimas de Violencia Política, Colombia.
-Equipo Argentino de Trabajo e Investigación Psicosocial (EATIP), Argentina.
-Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP), Guatemala.
-Fundación para la Rehabilitación Integral de Víctimas de Violencia (PRIVA), Ecuador.
-Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (INREDH), Ecuador.
-Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), Guatemala.
-Grupo Tortura Nunca Mais – Río de Janeiro (GTNM/RJ), Brasil.
-Instituto de Terapia e Investigación sobre las Secuelas de la Tortura y la Violencia Estatal (ITEI), Bolivia.
-Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), Guatemala.
-Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, Venezuela.
-Red para la Infancia y la Familia Perú (REDINFA).

22 de julio de 2014


Israel, Palestina: Cómo Empezó Todo


Olga Rodríguez

Lo que pasa en Gaza se inició hace 66 años, cuando Israel optó por ser un Estado judío de mayoría judía. Para ello ocupa territorios, excluye a los palestinos y los somete a operaciones militares de castigo. Otro Israel es posible, al igual que una Sudáfrica libre de apartheid fue posible. 

Cómo empezó todo, preguntan algunos estos días. Esto, lo que está ocurriendo en Gaza, se inició hace mucho tiempo. Comenzó con los pogromos, las persecuciones racistas de judíos primero en Rusia, después en Europa. Comenzó con el antisemitismo europeo, con el nazismo, con el genocidio contra los judíos y con la posterior decisión de Europa, motivada por la culpa de lo ocurrido, de apoyar y fomentar el sionismo -surgido en el siglo XIX- y la masiva emigración judía a Palestina. 

Comenzó cuando el protectorado británico de Palestina miraba hacia otro lado mientras los judíos se organizaban en bandas armadas que cometieron atentados terroristas, matando a gente, contra objetivos británicos y árabes. 

En 1947 la ONU, motivada por la responsabilidad y culpa europea del horror contra los judíos, aprobó un plan de partición que asignó el 54% de la Palestina del mandato británico a la comunidad judía (llegada la mayoría tras el Holocausto) y el resto, a los palestinos. Jerusalén quedaba como enclave internacional. 

En los primeros meses de 1948 las fuerzas armadas judías clandestinas -escribo judías porque así se autodenominaban, y aún no se había declarado la independencia de Israel- elaboraron el Plan Dalet , cuyo fin era, entre otras cosas, hacerse con el control de la vía que unía Jerusalén con Tel Aviv, una zona que no figuraba como futuro territorio israelí en el plan de partición de la ONU. De ese modo expulsaron a miles de personas y asesinaron a cientos. Es decir, ya hubo entonces un plan de limpieza étnica.

Después, cuando los países árabes vecinos declararon la guerra a Israel tras su nacimiento en mayo de 1948, las fuerzas armadas israelíes aprovecharon para ocupar más tierras y expulsar a cientos de miles de palestinos. De ese modo Israel pasó a tener un 78% del territorio (posteriormente, en 1967 Israel ocuparía el 22% restante: Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este).

Tras la guerra del 48, muchos palestinos intentaron regresar a sus casas, pero las tropas israelíes se lo impidieron, a pesar de que en diciembre de 1948 Naciones Unidas aprobó la resolución 194, incumplida hasta hoy, confirmada en repetidas ocasiones y ratificada en la resolución 3236 de 1974, que establecía el derecho de los refugiados a regresar a sus hogares o a recibir indemnizaciones.

Solo pudieron permanecer dentro de Israel, en muchos casos como desplazados, unos 150.000 palestinos, el 15% de la población, que en 1952 accedieron a la ciudadanía. Son los llamados árabes israelíes.

Gaza

Gran parte de los palestinos de Gaza son refugiados, expulsados o descendientes de los expulsados en 1948 a través de lo que constituyó, según historiadores israelíes como Ilan Pappé, una limpieza étnica, con el objetivo de levantar un Estado de mayoría judía. Incluso el historiador israelí sionista Benny Morris, ha escrito que “con la suficiente perspectiva resulta evidente que lo que se produjo en Palestina en 1948 fue una suerte de limpieza étnica perpetrada por los judíos en las zonas árabes”. 
Los palestinos de Gaza viven hacinados, castigados, limitados. Israel controla qué productos y personas acceden a la Franja y prohíbe la entrada de materiales fundamentales. Practica un castigo colectivo.

Esto, lo que está pasando en Gaza, se inició hace 66 años, cuando se optó por una concepción de Israel como un Estado judío con mayoría judía. Para mantener esa mayoría Israel practica la ocupación, aparta y discrimina a los palestinos y, de vez en cuando, lleva a cabo operaciones militares que matan a cientos o miles y provocan el desplazamiento de miles más.

Para mantener la mayoría judía...

El Estado israelí, para ser fiel a su autodefinición -Estado judío- excluye el concepto de ciudadanía universal. Si aceptara como ciudadanos a los palestinos de Gaza y Cisjordania -territorios que controla u ocupa- su concepción como Estado judío estaría en peligro, ya que la población judía dejaría de ser la mayoritaria.

La elevada natalidad entre los palestinos es una de las preocupaciones principales de Israel. Lo llaman la cuestión demográfica. Ya hoy los judíos dentro de la llamada Línea Verde -las fronteras de antes del 67- conforman el 70% de la población, y se calcula que dentro de veinte años podrían ser el 50%. 

Israel se opone a la creación de un Estado palestino pero también se niega a conceder derechos plenos y ciudadanía a los palestinos de Gaza y Cisjordania, porque si lo hiciera, estaría renunciando a su carácter judío como Estado. Es decir, a lo que algunos historiadores y politólogos llaman etnocracia. 

Como subrayaba el israelí Sergio Yahni , integrante del Alternative Information Center, en una conversación que mantuvimos en Jerusalén:

 “Israel solo puede ser un Estado judío si mantiene la supremacía demográfica o legal de la población judía, pero para ello tiene o que llevar a cabo una nueva limpieza étnica, como la de 1948, o practicar la segregación étnica legalizada, es decir, el apartheid. Mientras Israel no asuma una verdadera transformación democrática, no viviremos en paz y seguirá la represión”. ( "El hombre mojado no teme la lluvia", Ed.Debate, 2009).

La Ley de Bienes Ausentes

Para que Israel pudiera ser un Estado judío, el gobierno del primer ministro David Ben Gurion organizó la recolonización de las tierras y distribuyó los bienes inmuebles que llamaron “abandonados”. Para ello se aprobó en 1950 la Ley de los Bienes Ausentes, que gestionó el traspaso a manos judías de las casas de los palestinos, no solo de los que se habían ido fuera de las fronteras israelies, sino también de aquellos que habían sido reubicados dentro del Estado israelí.

También se aprobaron otras leyes que prohibieron la venta o transferencia de tierras para garantizar que no cayeran en manos palestinas, y que permitían decretar la expropiación de bienes por interés público o declarar una superficie como “zona militar cerrada”, lo que impedía a los propietarios de la misma reclamarla como suya. De ese modo, 64.000 viviendas de palestinos ya habían pasado a manos judías en 1958.

La Ley del Retorno

Otra de las leyes fundamentales y una de las más controvertidas es la Ley del Retorno, que confirma esa insistencia en el carácter judío del Estado a través de la concesión de privilegios a los judíos. Esta ley concede el derecho a la ciudadanía de todos los judíos del mundo, de los hijos, nietos y cónyuges de los judíos, así como de quienes se conviertan al judaísmo. Sin embargo, no incluye a los judíos de nacimiento convertidos a otra religión y de hecho se ha denegado la ciudadanía a varios judíos convertidos al cristianismo. 

La polémica en torno a esta ley reside en que Israel no permite regresar a su hogar a los palestinos expulsados ni a sus descendientes. Pero, por poner un ejemplo, un sueco que se convierta al judaismo sí tiene derecho a residir en Israel y a obtener la ciudadanía. Además, es probable que pudiera acceder a ayudas económicas del Estado para financiar estudios o adaptación a su nuevo hogar. 

En 2003 se construyó un escalón más en esta política exclusivista con la aprobación de la Ley de Ciudadanía y Entrada en Israel, que indica que los palestinos de Cisjordania o Gaza menores de 35 años y las palestinas de Cisjordania o Gaza menores de 25 años no podrán residir en territorio israelí aunque se casen con un/a israelí. Sin embargo, si cualquier europeo contrae matrimonio con un ciudadano israelí tendrá derecho tanto a la residencia como a la ciudadanía.

La ocupación

La ocupación es la esencia del Estado israelí tal y como se concibe a sí mismo a día de hoy. Los colonos conforman una especie de ejército israelí paralelo al oficial, ya que ejercen una función paramilitar, la de invadir y ocupar, motivados por razones políticas, religiosas y también económicas, ya que el Estado concede préstamos y subvenciones a aquellos judíos que se instalan en la tierra de los palestinos.

En el territorio palestino de Cisjordania viven 450.000 colonos judíos, con una población total de más de dos millones de habitantes. Las colonias judías consumen un promedio de 620 metros cúbicos de agua por persona al año frente a los menos de 100 metros cúbicos de los palestinos. Esto sucede porque los asentamientos se apropian de parte de los acuíferos y de las áreas con más reservas.

Los colonos pueden llevar armas. Además, sus asentamientos están protegidos por el Ejército israelí, que de este modo legitima la ocupación. Es el propio Estado el que administra los terrenos de Cisjordania. 

A través de las colonias, Cisjordania se ha convertido en una zona acantonada, sin continuidad territorial, donde los pueblos y ciudades están desconectados entre sí, convertidos en islotes rodeados por controles militares israelíes y por asentamientos judíos. Un Estado palestino con esta Cisjordania actual no contaría con conexión territorial y tendría tantas fronteras como colonias hay. 

Exclusión y discriminación

Para controlar a la población palestina, Israel limita sus movimientos, lleva a cabo arrestos arbitrarios, aplica la llamada ley de detención administrativa, que permite mantener encarcelado a un palestino sin cargos ni juicio hasta al menos dos años, impide a los palestinos salir de su localidad o les obliga a esperar horas para hacerlo, les niega servicios públicos fundamentales, les prohibe construir viviendas y de hecho destruye algunas de sus casas, con la excusa de que no cuentan con permisos de construcción que se les deniegan de forma sistemática. 

En la práctica aplica un apartheid y se guía por la ley del talión. Si alguien mata a un israelí, es el propio Estado el que se encarga de la venganza, derribando la casa de la familia del presunto culpable, torturándole a él, a sus amigos o familiares, o impulsando una ofensiva militar en su barrio o en otro, como la actual contra Gaza. Al contrario de lo que debería ser la actuación de un Estado democrático, Israel opta por la venganza en vez de por la vía judicial.
El precio de la paz

Ante ello, Estados Unidos o la Unión Europea se limitan a murmurar con tibias condenas que son simple tinta sobre papel, porque mientras las emiten, mantienen a Israel como socio comercial preferente, le venden armas, le brindan apoyo diplomático y estratégico. Nuestros gobiernos son corresponsables -desde hace décadas- del destino de palestinos e israelíes.

Como me dijo Rami Elhanan , israelí que perdió a su hija en un atentado de Hamás, los judíos que apuestan por excluir a los palestinos se excluyen a sí mismos, “están volviendo al gueto. La solución está encima de la mesa, pero solo llegará cuando Israel se dé cuenta de que el precio de no tener paz es más elevado que el de tenerla”. 

Este año Hamás y Al Fatah anunciaron su reconciliación y un acuerdo incipiente para un gobierno de unidad nacional. Las autoridades palestinas han hablado incluso de estar dispuestas a recurrir a la vía judicial para denunciar a Israel en tribunales internacionales. Ante ello, la respuesta de Tel Aviv ha sido más mano dura. No quiere al pueblo palestino unido, porque eso también amenaza el carácter judío de su Estado.

La radicalización está llegando a tal punto que han brotado nuevos grupos extremistas israelíes que atacan a los manifestantes israelíes que salen a la calle para pedir paz y libertad para Palestina. 

En su ansia por querer más, Israel sigue renunciando a un acuerdo más que beneficioso para él, por el cual los palestinos tendrían un Estado con tan solo el 22% de la Palestina inicial, lo que supondría ordenar la salida de Cisjordania de los 450.000 colonos judíos, algo a lo que Tel Aviv no está dispuesto, al menos hasta ahora. 

De todo esto va lo que ocurre estos días en Palestina, en Gaza, en Cisjordania. 

Otro Israel es posible

Cada día que pasa los palestinos son reducidos a números o al olvido, recubiertos por esa perversa sospecha que persigue a tantas víctimas, y que susurra “algo habrán hecho”, “algo habrán hecho”, porque resulta increíble que los crímenes se cometan con tanta impunidad. La entidad que se erige a sí misma como árbitro moral para decidir qué debería ocurrir y qué no en Palestina es la misma que robó y sigue robando la tierra de otros. 

No hay solución militar posible porque a pesar de todo, a pesar de lo que dijera Golda Meir  en 1969, Palestina y los palestinos existen. La única solución pasa por poner fin a la ocupación, a los asentamientos, a la exclusión. El racismo, según el semiólogo Walter Mignolo , es la decisión de aquellos que están en el poder de clasificar y evaluar el grado de humanidad de los otros con el objetivo de controlar y dominar. 

Dicho en palabras de la académica israelí Nurit Peled , “el Estado de Israel, que se declaró oficialmente un Estado de apartheid, se distingue por lo que ha sido siempre el método del racismo más típico y exitoso: la clasificación de los seres humanos”. 

Otro Israel es posible, al igual que otra Sudáfrica fue posible. 



Gaza: El Genocidio y sus (Sin) Razones


Atilio Borón

En medio del espanto y del baño de sangre que inunda Gaza se oye una
voz, metálica, glacial. Pronuncia un soliloquio similar al que en su obra Enrique VI William Shakespeare puso en boca de Ricardo, un ser deforme, monstruoso, pero aguijoneado por una ambición ilimitada y orgulloso de su villanía: “Soy el espíritu del estado de Israel. Sí, agredo, destruyo y asesino a mansalva: a niños, ancianos, mujeres, hombres. Porque en Gaza todos son terroristas, más allá de sus apariencias. Uno de los jerarcas de la dictadura genocida en la Argentina, el General Ibérico Saint Jean, dijo que ‘Primero vamos a matar a todos los subversivos, después a sus colaboradores; después a los indiferentes y por último a los tímidos’. Nosotros invertimos esa secuencia y comenzamos por la población civil, gente cuyo crimen es vivir en Gaza.

En el proceso caerán centenares de inocentes, gente que simplemente trataba de sobrevivir en ese encierro nauseabundo; luego iremos por los tímidos, los indiferentes y después de este brutal y aleccionador escarmiento llegaremos a los colaboradores y los terroristas. Sé muy bien que el rudimentario y escaso armamento de Hamas apenas puede ocasionarnos un rasguño, como lo demuestran las luctuosas estadísticas de nuestros periódicos ataques a las poblaciones palestinas. Sus amenazas de destruir al estado de Israel son bravuconadas sin sentido porque no tienen la menor capacidad de llevarlas a la práctica. Pero nos son de enorme utilidad en la guerra psicológica y en la propaganda: nos sirven para aterrorizar a nuestra propia población y así obtener su consentimiento para el genocidio y nuestra política de ocupación militar de los territorios palestinos. Y también sirven para que Estados Unidos y los países europeos, embarcados en la ‘lucha contra el terrorismo’ nos faciliten todo tipo de armamentos y nos amparen políticamente. 

En Gaza no me enfrento a ningún ejército, porque no le hemos permitido que lo tenga. Yo, en cambio, tengo uno de los mejores del mundo, pertrechado con la más sofisticada tecnología bélica que me proporcionan mis protectores: Washington y las viejas potencias coloniales europeas, y la que he podido desarrollar, gracias a ellos, dentro de Israel. Tampoco tienen los palestinos una aviación para vigilar su espacio aéreo, y una flota que custodie su mar y sus playas. Mis drones y helicópteros sobrevuelan Gaza sin temor y disparan sus misiles sin preocuparse por el fuego enemigo, porque no hay fuego enemigo. Hemos perfeccionado, con las nuevas tecnologías bélicas, lo que hizo Hitler en Guernica. Soy amo y señor de vidas y haciendas. Hago lo que quiero: puedo bombardear casas, escuelas, hospitales, lo que se me antoje. Mis poderosos amigos (y, seamos honestos, cómplices de todos mis crímenes) convalidarán cualquier atrocidad que decida perpetrar. Ya lo hicieron antes, en innumerables ocasiones y no sólo con nosotros: lo harán conmigo cuantas veces sea necesario. Su mala conciencia me ayuda: callaron desvergonzadamente durante la Shoá, el sistemático genocidio perpetrado contra los judíos por Hitler ante la vista y paciencia de todo el mundo, desde el Papa Pío XII hasta Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill. Callarán también ante el genocidio que metódicamente y en etapas estoy realizando en Gaza, porque matar palestinos a mansalva es eso, genocidio. Como lo hacía Hitler cuando alguien de su tropa de ocupación era hecho prisionero o matado por los maquís de la resistencia francesa o los partisanos italianos: juntaban a diez o quince personas al azar, que tuvieran la desgracia de pasar por el lugar, y las ametrallaban en el acto, como escarmiento y como didáctica advertencia para que sus vecinos no cooperasen con los patriotas. Nosotros ni siquiera esperamos que maten a uno de los nuestros para hacer lo mismo, y lo hacemos de modo más cobarde. Al menos los nazis veían los rostros de las víctimas cuyas vidas cegarían en un segundo; nosotros no, porque disparamos misiles desde aviones o navíos, o proyectiles desde nuestros tanques. Nos intranquiliza recordar que tanta crueldad, tanto horror, fue en vano. Seis millones de judíos sacrificados en los hornos crematorios y millones más que cayeron por toda Europa no fueron suficientes para evitar la derrota de Hitler. ¿Será diferente esta vez, será que ahora nuestro horror nos abrirá el camino a la victoria? 
    
Eufórica por ver tanta sangre árabe derramada una de mis diputadas se fue de boca, y dijo lo que pienso: que hay que matar a las madres palestinas porque engendran serpientes terroristas. Desgraciadamente no todos en Israel piensan así; hay algunos judíos, románticos incurables, que creen que podemos convivir con los árabes y que la paz no sólo es posible sino necesaria. Nos dicen que eso fue lo que hicimos por siglos. No entienden al mundo de hoy, mortalmente amenazado por el terrorismo islámico, y se dejan llevar por la nostalgia de una época definitivamente superada. No son pocos en Israel los que caen en este equívoco y nos preocupa que sus números estén creciendo. Pero desde el gobierno trabajamos activamente para contrarrestar esa sensiblería pacifista y, para colmo, laica. ¡Laica, en un estado en el que para ser ciudadano se debe ser judío (y tenemos cerca de un 20 % de árabes, que han vivido por siglos en la región y no son ciudadanos) y dónde no existe el matrimonio civil, sólo el religioso! Para combatir estas actitudes contamos con los grandes medios de comunicación (de Israel y los de afuera) y nuestras escuelas le enseñan a nuestros niños a odiar a nuestros indeseables vecinos, una raza despreciable. Para involucrarlos en nuestro esfuerzo militar los invitamos a que escriban mensajes de muerte en los misiles que, poco después, lanzaremos contra ese gentío amontonado en Gaza. Otros niños serán los que caerán muertos por esos misiles amorosamente dedicados por los nuestros. No ignoro que con mis acciones arrojo un asqueroso escupitajo a la gran tradición humanista del pueblo judío, que arranca con los profetas bíblicos, sigue con Moisés, Abraham, Jesucristo y pasa por Avicena, Maimónides, Baruch Spinoza, Sigmund Freud, Albert Einstein, Martin Buber hasta llegar a Erich Fromm, Claude Levy-Strauss, Hannah Arendt y Noam Chomsky. O con extraordinarios judíos que enriquecieron el acervo cultural de la Argentina como León Rozitchner, Juan Gelman, Alberto Szpunberg y Daniel Barenboim, entre tantos otros que sería muy largo nombrar aquí. Pero ese romanticismo ya no cuenta. Dejamos de ser un pueblo perseguido y oprimido; ahora somos opresores y perseguidores. 

      Duras palabras y frases se utilizan para calificar lo que estamos haciendo. Criminal cobardía, delito de lesa humanidad, por agredir con armas mortíferas a una población indefensa, día y noche, hora tras hora. Pero, ¿no merece acaso la misma calificación lo que hizo Estados Unidos al arrojar sendas bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki? Y quién se lo reprocha? ¿Terrorismo de Estado? Mejor digamos realpolitik, porque ¿desde cuándo a mis amigos y protectores de Occidente les ha preocupado el Terrorismo de Estado o las violaciones a los Derechos Humanos que cometen ellos mismos, un aliado, o un peón? Apoyaron por décadas a cuantos déspotas y tiranos poblaron esta tierra, siempre que fueran funcionales a sus intereses: a Saddam Hussein, al Sha de Persia, a Mubarak, a Alí, a Mobutu, a Osama Bin Laden, y, en Latinoamérica, a Videla, Pinochet, Geisel, Garrastazú, Stroessner, “Papá Doc” Duvallier, antes a Somoza, Trujillo, Batista y tantísimos más.

 Asesinaron a centenares de líderes políticos antiimperialistas, y Obama lo sigue haciendo hoy, donde todos los martes decide quién de la lista de enemigos de Estados Unidos que le proporciona la NSA debe ser eliminado con un cohetazo disparado desde un dron o mediante una operación de comandos. ¿Por qué habrían de escandalizarse ante lo que está ocurriendo en Gaza? Además me necesitan como gendarme regional y base de operaciones militares y de espionaje en una región del mundo con tanto petróleo como Medio Oriente, y saben que para cumplir con esa misión no sólo no deben maniatarme sino que es preciso contar con su inquebrantable respaldo, lo que hasta ahora jamás me ha sido negado. Sé también que estoy violando la legalidad internacional, que estoy desobedeciendo la resolución Nº 242, de Noviembre de 1967, del Consejo de Seguridad de la ONU, que por unanimidad me exige retirarme de los territorios ocupados durante la Guerra de los Seis Días de 1967. Incumplí esa resolución durante casi medio siglo, sin tener que enfrentar sanciones de ningún tipo como las que arbitrariamente se le imponen a otros, o las que aplican a Cuba, a Venezuela, a Irán y, antes, a Irak después de la primera guerra del Golfo. ¿Razones de tanta tolerancia? Mis lobbistas en Estados Unidos son poderosísimos y tienen a la Casa Blanca, al Congreso y a la Justicia en un puño. Según Norman Finkelstein (un mal judío, enemigo del estado de Israel) la ‘industria del holocausto’ goza de tal eficacia extorsiva que impide percibir que quienes ahora estamos produciendo un nuevo holocausto somos nosotros, los hijos y nietos de aquellos que lo padecieron bajo los nazis. Por eso pese a que las víctimas mortales en Gaza ya superan los 500 palestinos (contra 25 soldados de nuestro ejército, uno de los cuales fue muerto por error por nuestras propias fuerzas, según informara este lunes 22 de Julio a medio día el New York Times) el presidente Obama hizo un estúpido llamado a evitar que israelíes y palestinos quedasen atrapados en el ‘fuego cruzado’ de este enfrentamiento. ¡Pobre de él si hubiera dicho que aquí no hay ‘fuego cruzado’ ni enfrentamiento alguno sino una masacre indiscriminada de palestinos, una horrible ‘limpieza étnica’ practicada contra una población indefensa! ¡Nuestro lobby lo crucificaría en cuestión de horas! Ahora que nuestras tropas entraron en Gaza tendremos que sufrir algunas bajas, pero la desproporción seguirá siendo enorme. 

Claro, no puedo evitar que me califiquen técnicamente como un “estado canalla”, porque así se denominan los que no acatan las resoluciones de la ONU y persisten en cometer crímenes de lesa humanidad. Pero como Estados Unidos y el Reino Unido son violadores seriales de las resoluciones de la ONU, y por lo tanto ‘estados canallas’ también ellos, sus gobiernos han sido invariablemente solidarios con Israel. Más allá de la turbación que por momentos puedan ocasionar estas reflexiones necesitamos completar la tarea iniciada en 1948 y apoderarnos de la totalidad de los territorios palestinos: los iremos desplazando periódicamente, aterrorizándolos, empujándolos fuera de sus tierras ancestrales, convirtiéndolos en eternos ocupantes de infectos campos de refugiados en Jordania, en Siria, en Irak, en Egipto, donde sea. Y si se resisten los aniquilaremos. Podemos hacer eso por nuestra apabullante fuerza militar, el apoyo político de Occidente y la degradación y putrefacción de los corruptos y reaccionarios gobiernos del mundo árabe, que como era previsible (y así nos lo habían asegurado nuestros amigos en Washington y Londres) no les importa en lo más mínimo la suerte de los palestinos. A tal extremo llega nuestra barbarie que inclusive un amigo nuestro, Mario Vargas Llosa, se escandalizó cuando en 2005 visitó Gaza y nos sorprendió con unas críticas de insólita ferocidad. Llegó a decir, por ejemplo, que ‘me pregunto si algún país en el mundo hubiera podido progresar y modernizarse en las condiciones atroces de existencia de la gente de Gaza. Nadie me lo ha contado, no soy víctima de ningún prejuicio contra Israel, un país que siempre defendí … Yo lo he visto con mis propios ojos. Y me he sentido asqueado y sublevado por la miseria atroz, indescriptible, en que languidecen, sin trabajo, sin futuro, sin espacio vital, en las cuevas estrechas e inmundas de los campos de refugiados o en esas ciudades atestadas y cubiertas por las basuras, donde se pasean las ratas a la vista y paciencia de los transeúntes, esas familias palestinas condenadas sólo a vegetar, a esperar que la muerte venga a poner fin a esa existencia sin esperanza, de absoluta inhumanidad, que es la suya. Son esos pobres infelices, niños y viejos y jóvenes, privados ya de todo lo que hace humana la vida, condenados a una agonía tan injusta y tan larval como la de los judíos en los guetos de la Europa nazi, los que ahora están siendo masacrados por los cazas y los tanques de Israel, sin que ello sirva para acercar un milímetro la ansiada paz. Por el contrario, los cadáveres y ríos de sangre de estos días sólo servirán para alejarla y levantar nuevos obstáculos y sembrar más resentimiento y rabia en el camino de la negociación.’ [1] Pero nada de lo que diga Vargas Llosa, y tantos otros, nos hará mella: somos el pueblo elegido por Dios (aunque los ilusos estadounidenses también creen en eso), una raza superior y los árabes son una pestilencia que debe ser removida de la faz de la tierra. Por eso construimos ese gigantesco muro en Cisjordania, peor aún del que erigieran en Berlín y que fuera apropiadamente caracterizado como el ‘muro de la infamia’. Nuestros lobbies han sido muy eficaces en invisibilizar esta monstruosidad y nadie habla de nuestro ‘muro de la infamia’. Reconozco que nuestra traición a los ideales del judaísmo nos inquieta. No era esto lo que querían los padres fundadores. Nos hemos convertido en una máquina de usurpación y despojo colonial que ya no guarda ninguna relación con nuestra venerable tradición cultural. Algunos dicen que Israel es al judaísmo como Hitler lo era al cristianismo. Por eso es que a veces nuestro sueño se perturba y las muertes y sufrimientos que hemos causado durante tantos años –y que para ser sinceros, comenzaron mucho antes de que naciera Hamas- nos acosan como el fantasma de Hamlet. Pero retrocedemos horrorizados ante la posibilidad de una paz que no queremos porque perderíamos los territorios arrebatados durante tantos años, envalentonaríamos a la turbamulta árabe que nos rodea y le haríamos perder miles de millones de dólares a nuestros amigos del complejo militar-industrial estadounidense, que es el verdadero poder en ese país, y a sus socios israelíes que también lucran con este estado de hostilidades permanentes. Por eso seguiremos en esta guerra hasta el final, aun a riesgo de que esta actitud pueda desencadenar un cataclismo universal. El horror padecido bajo el nazismo justifica todo lo que estamos haciendo.” 


Nota:
[1] Mario Vargas Llosa, “Morir en Gaza”, El País (Madrid), 11 Enero 2009,en:
http://elpais.com/diario/2009/01/11/opinion/1231628411_850215.html

Quebrando los Mitos de Israel Sobre el Conflicto en Gaza. La Máquina de Desinformación Montada por el Estado Israel ha Creado Muchas Falsas Verdades Que Hay Que Desnudar

Juan Diego Castro y Pablo Rosas



En tiempos en que la desinformación es un negocio de la guerra, es imprescindible quebrarle la nuca a los mitos creados por la maquinaria de “Relaciones Públicas” del Estado de Israel – la cual comprende varios ministerios – para así hacer uso de la verdad y por medio de ella demandar acciones concretas que obliguen al estado de Israel a que pare los ataques en contra del pueblo palestino, al cual oprime desde 1948; y que de una vez por todas acaben con la ocupación y el apartheid.

La verdad está basada en hechos reales, hechos, que por su juicio no pueden ser negados racionalmente. Hechos, como que la muerte de decenas de niños y mujeres palestinas es algo malo, inaceptable y rechazado, es un hecho aceptado, el cual solo alguien que sufre una patológica mental podría negar.

Pero hay personas que se encargan de manipular, tergiversar, y crear sofismos, que ponen en tela de juicio la moral que nos hace seres empáticos al sufrimiento de otros.

Es así como se crean mitos alrededor de hechos visibles para promover un sistema de creencias con el cual se puede justificar el hecho de una masacre. En el caso del estado de Israel, existe todo un ministerio (Comunicaciones) encargado de cambiar la impresión de los hechos de las últimas dos semanas (en realidad de los últimos 60 años) de ataques militares, la cual convierte a la víctima en el victimario.

No podemos caer en los juegos semánticos de la agenda militarista y fundamentalista que Israel nos quiere hacer creer, y que los medios masivos de información reproducen día y noche, para justificar lo injustificable, y por la cual decenas más morirán impunemente.

Presentamos aquí algunos de los mitos propagados por el gobierno de Israel y sus aliados de organizaciones sionistas alrededor del mundo – los cuales tienen mucha influencia con gobiernos de occidente – y con los cuales atrapan a muchos desprevenidos que por escucharlos una y otra vez, los terminan creyendo y perpetuando.

Como dijo Joseph Goebbles, el artífice de la propaganda Nazi que creó las condiciones del holocausto´´si repites una mentira muchas veces, se convierte en verdad´´.

Aprendamos de la historia y de los hechos reales para no dejar que se repita algo medianamente parecido.

Algunos mitos creados por la maquinaria propagandista Israelí:

Mito 1: Israel es la única democracia en el Medio Oriente.

Si bien Israel cuenta con una democracia electoral (porque eligen a sus gobernantes), en la práctica el Estado de Israel ejerce una democracia muy cuestionable.
20% de los ciudadanos israelíes son árabes musulmanes, y sin embargo desde el 2009 el gobierno Israelí ha pasado más de 50 leyes que discriminan en contra de ciudadanos de descendencia árabe en temas como: la participación política, acceso a la tierra, educación, recursos del estado, y debido proceso. El Centro Legal para los Derechos de las Minorías Árabes en Israel (Adalah), a 
documentando estas leyes discriminatorias.

Para el político Israelí Avraham Burg—judío, e hijo de uno de los fundadores del Estado de Israel — su país ya no es el mismo que fue idealizado en 1948. Hoy Israel parece haberse olvidado de sus principios y se asemeja más bien a un Estado religioso y ultra capitalista. Su religiosidad es expresada por las interpretaciones Ortodoxas más extremistas y el capitalismo brutal que ha borrado las huellas de la solidaridad social. Hoy, Israel se autodefine como un Estado judío y democrático; esta es una contradicción y la razón de su condena, pues la esencia de un Estado judío implica considerar a una población más valiosa que otras, lo cual entra en conflicto con el ideal democrático de la igualdad.

Es así como Israel cae bajo la definición de las Naciones Unidas de un estado “apartheid”, pues se trata de discriminación sistematizada y legalizada hacia una minoría importante del país.
Los dos pilares de la democracia liberal son libertad e igualdad y claro está que el Estado de Israel niega estos dos derechos a ciudadanos de su propio territorio.

Mito 2: Israel no viola la ley internacional ya que tiene el derecho de defenderse

Israel es un violador sistemático derecho internacional y de las organizaciones multilaterales que lo representan. En términos de derecho internacional, Israel tiene derecho a defenderse de ataques, así como Palestina tiene derecho a defenderse de las agresiones y ocupación de Israel.

Israel no puede ejercer simultáneamente el control de un territorio al cual ocupa, y atacarlo militarmente, con la justificación de que es una fuerza externa que presenta una amenaza. Bajo el derecho internacional Israel se comporta como un poder colonial, el cual no tiene derecho a hacer lo que hace.

Pero también las acciones militares de Israel trascienden la defensa para convertirse en una ofensiva. Es decir, Israel no solo se defiende sino que sistemáticamente e injustificablemente ataca a Palestina, violando una vez más el derecho internacional. A continuación presentamos 6 acciones violadoras del derecho internacional. .

1. La anexión de Palestina
Durante la guerra árabe – israelí de 1948 y la guerra de los seis días en 1967, Israel ha ido anexando, o sea ocupando, territorio palestino. Durante la guerra de 1948, Israel no cumplió con las recomendaciones del Plan de Partición de Naciones Unidas y adquirió más territorio del que le correspondía para fundar su Estado. Luego en 1967, Israel invadió el territorio de Gaza y Cisjordania. Desde ese entonces, los procesos de anexión eran ilegales, pues la adición de tierras por la fuerza es ilegal ante la comunidad internacional según los artículos 2 y 51 de la  Carta de Naciones Unidas de 1945. Basta con mirar un mapa histórico para darse cuenta que Israel ha ido carcomiendo el territorio palestino.

2. La colonización de Palestina     
Además de haberse apropiado de territorios palestinos ilegalmente, Israel ha ido anexando colonias de fundamentalistas israelís en dichos territorios, desplazando a miles de palestinos de sus tierras ancestrales. Para el 2013, alrededor de 250 colonias fueron establecidas que  albergaban a 450,000 israelís. Aunque  ya no hay colonias en Gaza, en Cisjordania siguen aumentando alarmantemente. De allí a que en 2013 un reporte de Naciones Unidas encontro que Israel viola el derecho internacional, según lo expuesto en el Artículo 4 de la Cuarta Convención de Ginebra. El Consejo de DDHH pidió que Israel cese la colonización y retire todas sus colonias, a lo cual Israel respondió calificando al Consejo de DDHH como una institución dedicada a demonizar Israel.

3. Castigo colectivo
Las Fuerzas de Defensa de Israel  (IDF) son expertos en culpar a la víctima, y por medio de las acciones de resistencia de Hamás se crea la excusa para atacar al pueblo palestino. Han sido muchos los dramáticos casos de familias enteras que han sido exterminadas por ataques deliberados de las fuerzas israelís. Mencionamos dos de los muchos casos de ataques a familias de civiles inocentes  (Familia al- Batsch y Familia Salha) y un reciente caso de asesinato deliberado de niños palestinos que jugaban futbol en la playa. Las fuerzas armadas de Israel, extremadamente avanzadas tecnológicamente, saben muy bien a quién atacan. Aquí no hay daño colateral, el daño es intencional.

El artículo 33 de la Cuarta Convención de Ginebra, el cual Israel ratifico – pero viola sistemáticamente – dice que el Castigo Colectivo está prohibido y constituye un crimen de guerra, ya que ninguna persona puede ser sujeta a castigo por una ofensa que él o ella no cometió personalmente.

4. El muro de separación:
La construcción de un muro de separación es un claro abuso del derecho de movilidad del pueblo palestino. Israel comenzó la construcción de este muro en 2002, con la excusa de la protección de su población después del levantamiento popular palestino de la Segunda Intifada.

El muro comprende una extensión de 700 kilómetros de largo, con una altura promedio de 8 metros de altura, es decir es 5 veces más extensa que el muro de Berlín y el doble de alto.

En 2004 la Corte Penal Internacional del Haya, determino que el muro de separación era contrario al derecho internacional ya que estaba construido dentro de territorio palestino. La corte fue enfática en condenar a Israel, y sentencio que; se parara la construcción del muro; lo desmantelara; pagara reparaciones a las personas afectadas; y que respetaran el derecho internacional humanitario. La corte también recomendó que la Asamblea de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad de la ONU, considere tomar medidas pertinentes en contra de Israel para que pusieran final a la construcción del muro.

La respuesta de Israel fue rechazar la decisión, con el apoyo de Estados Unidos, y por el contrario expandió el muro aun más.

5. Derechos Humanos
Estudios realizados por la Corte Internacional de Justicia, así como organizaciones internacionales de DDHH han concluido que Israel viola los derechos humanos de la población palestina a gran escala. Las actos condenables incluyen tortura; encarcelamiento sin cargos ni proceso judicial; confiscación de tierra; atentados contra civiles injustificados; disrupción injustificada de atención médica, empleo, comercio, libertad de tránsito; destrucción de la propiedad privada y pública; separación familiar; entre otros. Todos estos derechos violados están expuestos en el Artículo 1 de la Carta de Naciones Unidas (1945).
Además, cuando en Marzo de 2013 el Consejo de DDHH de Naciones Unidas decidió investigar el efecto de las colonias israelíes en los derechos humanos de los palestinos, Israel se negó a cooperar rotundamente, y boicoteó la revisión de DDHH del Consejo, convirtiéndose en el primero de los 193 países miembros en negarse a participar de este proceso.

6. Las resoluciones violadas
Israel ha violado 32 resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Algunas de las más significativas son las siguientes: 54, 111, 233, 234, 236, 248, 250, 252, 256, 262, 267, 270, 280, 285, 298, 313, 316, 468, 476.

¿Cómo es posible que un país que viola sistemáticamente diferentes acuerdos internacionales, así como las sentencias y resoluciones de organizaciones internaciones siga siendo miembro de Naciones Unidas y aceptado en la comunidad internacional?

Mito 3: Israel tiene derecho a existir

Por supuesto que sus pobladores tienen derecho a existir, pero es más complicado que lo que la frase propone. El término ´´derecho a existir´´ aplicado para un estado no es reconocido bajo el derecho internacional. Los pueblos tienen derecho a existir, pero los estados van y vienen en la historia. Este argumento es aun más contradictorio cuando Israel niega el derecho a existir del pueblo palestino, ocupando su territorio y robando sus recursos naturales. Esto se agrava cuando uno ve la retorica de varios políticos de Israel y de Estados Unidos quienes niegan la existencia del pueblo palestino, y dicen que son una invención de los pueblos árabes.

Mito 4: Palestina es responsable del actual conflicto

Como habrán escuchado en los grandes medios, el conflicto actual empezó debido al secuestro y asesinato de tres adolescentes israelíes, acto que Israel atribuyo a Hamás. Esta premisa no se sostiene ante un análisis profundo, ya que hasta el día de hoy, Hamas no ha anunciado responsabilidad de estos hechos, e Israel no ha presentado pruebas que sustenten las acusaciones.

Debemos considerar que los adolescentes fueron secuestrados en el camino de regreso de una colonia israelí en Cisjordania, en donde la organización política Fatah tiene presencia, y no Hamas. Es importante resaltar que tras el descubrimiento de los cadáveres de los jóvenes desaparecidos el lunes 30 de junio, el primer ministro israelí inmediatamente culpó a Hamás sin recurrir a una investigación del caso, lo cual instigo una violenta represalia de extremistas Israelís en Cisjordania y justifico el ataque en Gaza. Pero lo mas disturbador de las acusaciones del primer ministro Netanyahu, es que varios periodistas en Israel, reportaron que el PM Netanyahu sabia de la muerte de los jóvenes una semana antes del descubrimiento de los cadáveres, pero que uso su desaparición y el shock de su muerte para generar apoyo público que justificara una invasión.

Mito 5: Israel le avisa a los palestinos antes de bombardear sus casas

No tenemos que explicar lo demente que esto suena.
Es como si usted viviera en el piso 15 de un edificio y un psicópata está en su puerta de su apartamento con una bomba, y lo llama diciendo “tiene 3 minutos para evacuar porque voy a destruir su apartamento junto con cualquier persona que este adentro”. El psicópata tiene la puerta bloqueada y no lo deja salir, ¿cuál es la opción? Saltar del piso 15 del edificio lo cual le asegurara la muerte. Es así como las habitantes de Gaza viven, en una prisión gigante en permanente bloqueo, donde Israel controla las fronteras, el aire, el mar, y la única salida (Rafah) la cual solo se abre cuando Israel (el psicópata) lo permite. ¿A dónde se supone que tiene que ir la gente? Con las organizaciones internacionales? La última vez que civiles intentaron protegerse en un edificio de las Naciones Unidas en Gaza
, Israel lo ataco con armas químicas –fosforo blanco, vetado por la mayoría del mundo.

Mito 6: Israel no está ocupando Gaza

La imagen superior lo dice todo. En 2005 bajo presión de la comunidad internacional, el Primer Ministro de Israel Ariel Sharon, ordeno el desmantelamiento de las últimas colonias y bases militares (que el mismo promovió) de la Franja de Gaza. Fue así como se genero una situación aun más cruel en la cual Israel controla las fronteras, el espacio aéreo, el territorio marítimo – donde pescadores de Gaza no tiene derecho a salir a mas de 6 millas náuticas, o son atacados por la marina Israelí –, el agua, la luz, y la entrada y salida de personas. También está rodeada por cercas eléctricas, y un muro de separación. Israel convirtió a Gaza en el gueto (ghetto) al aire libre más grande del mundo, como lo describió Noam Chomsky (quien es Judío), el intelectual vivo más citado del mundo.

Mito 7: Hamas tiene un arsenal de armas sofisticadas

Como lo explique en una columna anterior; Hamas no tiene ejército, ni artillería, ni fuerza aérea, ni barcos de guerra, ni comando central, ni defensa antiaérea. Los misiles caseros que usa Hamas, conocidos como “Misiles Qassam” (ya que son usados por las Brigadas de Defensa Qassam) son artesanales; hechos en Gaza con partes que se pueden encontrar disponibles en una ferretería – lo que los convierte en “misiles hechizos”. Contiene una mezcla de azúcar, nitrito de potasio, y fertilizante. Se rellena de TNT o Nitrato Urea (fertilizante).
En esta última semana de ataques, el Ministerio de Defensa de Israel se encargo de exaltar en los medios de comunicación el descubrimiento de tres drones de Hamas (sin misiles o armamento) que sobrevolaban el territorio de Israelí. Aquí les dejo el hipervínculo de 
una página de internet de Estados Unidos a donde pueden comprar drones sin ninguna restricción.

Mito 8: Hamas odia a los judíos y los quieren exterminar. Es una guerra religiosa.

Falso. Hamas odia al gobierno de Israel como cualquier otro pueblo odia a un invasor que asesina a su gente y los oprime. En un video de varios años atrás, uno de los fundadores de Hamas, Shiekh Ahmad Yassin , un anciano cuadripléjico, medio ciego – quien fue asesinado selectivamente por Israel en 2004– explica el porqué Hamas lucha contra Israel. Traduzco algunas partes:

“Nuestra patria ha sido robada…yo tenía tierra en Askalan (ahora Ashkelon)…pedimos nuestros derechos…nosotros no odiamos a los judíos, y no peleamos con ellos porque son judíos…son personas de religión, y nosotros somos personas de religión…Nosotros amamos a todas las personas religiosas… y si mi hermano de la misma religión se robara mis tierras y me expulsara de ellas, yo pelearía contra él. Yo lucharía contra mi hermano o mi primo… Cuando un judío se roba mi tierra y me expulsa, yo también pelearía con él… Yo no lucho contra Estados Unidos o Gran Bretaña, yo soy un hombre de paz con toda la gente…yo amo a todas las persona y les deseo lo mejor, también a los judíos. Los judíos han vivido a nuestro lado por un muy largo tiempo. Nunca los atacamos o violamos sus derechos. Tuvieron posiciones altas en los gobiernos y ministerios, pero si se roban mi hogar, y me convierten en refugiado… tenemos 4 millones de refugiados palestinos fuera de Palestina. ¿Quién tiene más derecho a estas tierras? ¿Inmigrantes Rusos? ¿Quienes dejaron estas tierras hace 2000 años y quienes salieron hace 40 años? ¿Quién tiene más derecho?…Nosotros no odiamos a los judíos. Solo queremos que nos den nuestros derechos.”

Mito 9: Israel no ataca a la población civil. Usamos misiles de alta precisión

Este es otra cachetada a la moral de cualquier persona que sienta compasión por el prójimo.
Hasta Julio 16, 2014, se contaban 200 muertos en Gaza por cause de los ataques de Israel, 
según la Oficina de Coordinación de Ayuda Humataria (OCHA) de las Naciones Unidas, de las cuales; 77% eran civiles (138) y 36 fueron niños. Esto sin incluir los 3 niños de una familia asesinados hoy por un bombardeo en el centro de Ciudad Gaza, y los 4 niños que fueron bolados por un misil naval, mientras jugaban futbol en la playa. Este último caso llamo la atención del mundo por las imágenes y videos tomados en los momentos del hecho, ya que ocurrió frente a un hotel que hospedaba periodistas internacionales. Un corresponsal de NBC News, cuanta como él jugaba con los minutos antes de que la bomba los destruyera. Israel ataca para castigar y aterrorizar a la población de Gaza.

Mito 10: Hamas usa a la población como escudo humano

Gaza es uno de los territorios más densamente poblados de todo el planeta, donde viven más de 1 millon 800 mil personas, y donde es difícil no saber que hace el vecino del lado ya que todos están pegados unos con otros. Es decir que es casi imposible precisar si un misil Qassam es disparado de un edificio abandonado, o del edificio vecino donde viven decenas de familias civiles, o que una bomba de 200 kilos no va a destruir a los vecinos junto con el militante de las Brigadas Qassam.

Pero la práctica de usar a la población civil como escudo humano es una práctica de rutina de Israel de tiempo atrás. En 2009 un reporte de las Naciones Unidas, que se encargo de relatar las violaciones de derechos humanos cometidas durante el ataque a Gaza del 2008-2009 por parte de Israel, encontrócientos de casos donde niños palestinos eran usados como escudos humanos para proteger a las fuerzas Israelís cuando invadieron Gaza. Un niño relata cómo fue usado como escudo humano por el ejército de Israel cuando fueron atacados por milicianos.
También en 2013, las 
Naciones Unidas sacaron un reporte en el cual culpan a Israel de usar a niños como escudos humanos frente a manifestantes que les lanzaban rocas.

Mito 11: Hamas es una organización terrorista que ha tomado a la población de Gaza como rehenes

Hamas es el gobierno democrática y legítimamente elegido desde 2006, en una las primeras elecciones abiertas de la región. Esto fue resultado de la insatisfacción de la población palestina con el grupo Fatah, quienes mantenían negociaciones con Israel mientras la ocupación y violaciones de derechos humanos continuaban cada día. Es más, en muchos círculos del movimiento de liberación de Palestina se ve a Fatah como un impedimento para la liberación, ya que mantiene a la población bajo control, evitando un levantamiento civil organizado en contra de Israel.

La relaciones entre Fatah y Hamas se rompieron después de las elecciones, ya que Fatah no acepto los resultados, lo cual se torno en una lucha armada en las calles. Por años las relaciones fueron tensas hasta que este año se negocio una alianza que sello un gobierno de unidad entre Hamas y Fatah en Cisjordania y la Franja de Gaza, siendo esta la razón principal por la cual Israel está embarcado en este ataque; para destruir la ofensiva de paz de palestina con el gobierno de unidad.

Mito 12: Hamas rechazó la iniciativa de paz de Israel

Falso. Hamas lleva más de una semana llamando a un cese de hostilidades, que llevará a un acuerdo definitivo, basado en los mismos puntos ya concertados en 2012 que finalizaron los ataques de Israel en ese entonces. En julio 9 de este año, el periódico Britanico, the Guardian reporto que Hamas pidió que las mismas condiciones sean instauradas incluyendo:
·         La liberación de los prisioneros que ya habían sido liberados pero fueron detenidos una vez más tras el secuestro de los tres jóvenes Israelís.
·         La apertura de la frontera terrestre y marítima, que facilite la movilidad de personas y bienes.
·         Que se acaben las hostilidades e intromisiones de Israel en el gobierno de unidad palestino de Fatah y Hamas.
La supuesta negociación de paz que Hamas rechazo, fue una que se negocio entre Israel y su aliado Egipto, y en la cual Hamas no fue invitado o consultado!!! Es como si el gobierno colombiano y el gobierno panameño (bajo Martinelli), negociaran un acuerdo de paz, sin consultarle a las FARC, y que después saque pecho Colombia diciendo que las FARC no aceptaron. Lo más corrupto de esta artimaña de negociación es que obligaba a Hamas a un cese unilateral, y dejaba el bloqueo intacto.

Mito 13: Israel es un país de paz

Algunos hechos de lo masacre 2014:
·         La Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denuncio que los ataques de Israel en contra de Gaza son ´´profundamente perturbadores y violan el derecho internacional´´
·         Israel asesina a 18 miembros de la familia del jefe de policía de Gaza en un bombardeo. El jefe de policía sale ileso. 5 niños mueren en el ataque.
·         La Unión Europea exige a Israel que pare inmediatamente la agresión contra Gaza.
·         Human Rights Watch investiga los bombardeos Israelís en contra de infraestructura de civiles inocentes
·         EEUU dobla la cantidad de dinero de ayuda militar a Israel, para su sistema de defensa Iron Dome.
·         Una parlamentaria Israelí llama a que durante el ataque a Gaza se asesine a todas las madres de los palestinos y se destruyan sus casas, para que no tengan más hijos.
·         Israel bombardea hospital Al-Wafa, uno de los pocos hospitales que quedan en pie para atender a las víctimas de Gaza, y donde 8 activistas internacionales (de Suecia, España, Venezuela) están estacionados para proteger las instalaciones.
·         Chile hace lo que ningún otro país ha hecho, suspendió relaciones comerciales con Israel frente a los ataques en contra de Gaza.
·         Israel corta servicios de agua y luz en Gaza en preparación para una invasión terrestre del territorio.
·         Turquía amenaza con cortar relaciones una vez más con Israel tras ataques de Israel contra la población de Gaza.
·         Parlamentarios del Reino Unido rechazan ataques de Israel, y los llaman crímenes de guerra.
·         Grupo estudiantil del Centro Interdisciplinario de Herzliya, instala un centro de comando para justificar los crímenes de Israel en las redes sociales, al que llaman “salón de guerra”. Ya en 2013 se reporto como Israel le pagaba a estudiantes sionistas en varias universidades para seguir y matonear a quienes criticaran a Israel en las redes.
·         Israel asesina premeditadamente a 4 niños de 10, 10, 11, y 9 años de edad mientras jugaban en la playa de Gaza, frente a un hotel lleno de periodistas internacionales. (video es fuerte de ver)
·         Israel invade la Franja de Gaza
·         El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, promueve nuevo hashtag #SOSPalestina en solidaridad con Palestina.

El gran dramaturgo de la tragedia griega, Esquilo, nos dejo una célebre frase que alude más una lección moral; “En la guerra, la primera víctima es la verdad”
Dos mil quinientos años más tarde el escritor Estadounidense, George Orwell, escribe, “En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario”

Hoy en día, cuando el estado de Israel ataca e invade la Franja de Gaza – dejando un saldo de 210 muertos, con más de 1500 heridos y la detención arbitraria de cientos de palestinos en Cisjordania – es más relevante que nunca luchar por la verdad, para no dejarnos engañar por la seducción de la guerra.

Insha´Allah, Palestina será libre!

Nota 1: No, el criticismo hacia Israel no es anti-semita, por el contrario, criticar a un estado criminal y aparthied (como paso en Sur África), es el deber moral de todos los que queremos la paz en el Medio Oriente. Criticamos la política no la identidad cultural o su religión.

Nota2: Invito a cualquier persona que defienda esta masacre a debatir públicamente.

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