jueves, 3 de marzo de 2016

Economía


Son Muchas Más las Personas Pobres que las Oficialmente Reconocidas en el Perú, y Algunas Cuestiones Más

Santiago Ibarra

Según el INEI existen siete millones de pobres en el Perú, pero son muchos más

Según el INEI la pobreza monetaria se ha reducido del 49% el 2006 al 22,7% el 2014. Es decir, alrededor de 7 millones de personas han sido oficialmente reconocidas como pobres el 2014. Estas estadísticas han servido en el Perú a la derecha económica y política para presentar al modelo neoliberal y primario exportador como la vía acertada de desarrollo. Privatización, desregulación del mercado laboral, inversiones extranjeras directas preferentemente en el sector minero, tratados de libre comercio, son mostrados como los medios idóneos y únicos que permiten el crecimiento económico y el desarrollo social. En el presente artículo veremos someramente si solo el 22% de la población peruana puede ser considerada como pobre como lo dicen las estadísticas oficiales.

La “línea de pobreza” en el Perú se fijó en 303 nuevos soles a nivel nacional el 2014 (328 soles en el área urbana y 226 soles en el área rural)1. Sin embargo, existen varias razones para afirmar que el monto de dinero mencionado como “línea de pobreza” en el Perú es insuficiente para satisfacer las necesidades de alimentación, transporte, vivienda, luz, agua, educación y otros gastos necesarios de una persona, lo que aumenta considerablemente el número de pobres realmente existente.  

Un ejemplo de cómo el concepto de pobreza monetaria usado por el Banco Mundial nos puede y nos lleva a grandes engaños, es lo que ocurre en la región de Madre de Dios, ubicada en la selva peruana.

Oficialmente la pobreza monetaria bajó en Madre de Dios al 3.8%. Es el nivel de pobreza monetaria más bajo que existe en el Perú, más bajo inclusive que el existente en Lima. Pero, por ejemplo, en Madre de Dios el porcentaje de niños de 2do grado con nivel satisfactorio de comprensión lectora es sólo del 17.7%, en tanto que a nivel nacional ese porcentaje es del 33%. Asimismo, el porcentaje de niños de 2do grado con nivel satisfactorio en matemáticas es del 5.4%, mientras que a nivel nacional es del 16.8%. Y en lo que se refiere a salud, Madre de Dios tiene 1.3 médicos por cada mil habitantes, en tanto que a nivel nacional el promedio es de 2.1 médicos por cada mil habitantes2.

El Banco Mundial busca fijar un nuevo monto de dinero para la “línea de pobreza” por la pérdida de poder adquisitivo del dólar

Según el Banco Mundial, la línea de extrema pobreza fijada en 1.25 dólares hace 25 años es insuficiente para medir actualmente la extrema pobreza, ¡la indigencia!, y debe ser ahora aumentada a 1.90 dólares diarios, por corresponder supuestamente este monto al valor de una canasta alimentaria para una sola persona3.

Ahora bien, con la nueva línea, a nivel mundial habría 148 millones de personas más que deberán ser consideradas como extremadamente pobres. En el Perú naturalmente también aumentaría el número de personas consideradas en situación de pobreza y extrema pobreza, aunque solo en próximas ediciones de Creación Heroica estaremos en condiciones de dar algunas cifras al respecto.

¿Cuántos pobres existen de acuerdo al indicador de Necesidades Básicas Insatisfechas?

De otro lado, se sabe que haciendo uso del indicador de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) el número de personas consideradas pobres aumentaba a 10 millones de personas, porque considera entre ellos a los que carecen de alguno de los siguientes servicios: agua potable, luz eléctrica, alcantarillado, educación, salud y una nutrición adecuada.

        Así, de acuerdo a estos cálculos, al menos un tercio de la población peruana vive sin cubrir sus necesidades más elementales.

Según Oxfam, el 40% de la población peruana está en riesgo de caer nuevamente en la pobreza

Este porcentaje puede aumentar de modo significativo como consecuencia de la caída de la tasa de crecimiento de la economía peruana, y el achicamiento del presupuesto destinado a políticas sociales.

Según Oxfam, el 40% de la población peruana, 12 millones de personas, está en riesgo de caer nuevamente en la pobreza, debido a sus magros ingresos, de entre 4 y 10 dólares diarios (entre 14 y 35 soles diarios), o más en general, de menos de 1.000 soles mensuales4.

        Si estas personas cayeran nuevamente en la pobreza tendríamos en el país a más de dos tercios de la población en esta situación.

La Remuneración Mínima Vital representa el 50% de una canasta básica familiar y desde 1974 ha reducido su poder adquisitivo en más del 200%

Es este mismo Estado que mantiene congelada la Remuneración Mínima Vital en 750 soles mensuales desde el 2012, una remuneración mínima que es la más baja de Sudamérica después de Bolivia, y que representa más o menos el 50% de una canasta básica familiar.

Además, esta remuneración mínima ha perdido capacidad adquisitiva. Para equipararse a la capacidad adquisitiva que tenía la remuneración mínima vital en 1974, ¡la actual debería incrementarse a 2.300 soles! Y esto ha ocurrido a pesar de que en ese mismo período de tiempo, entre 1974 y 2014 el producto interno bruto per cápita se ha incrementado relativamente bastante5.

Esto es un resultado de la concentración de riquezas entre los más ricos: “En 1970, más de la tercera parte del PBI estaba conformada por los salarios. Cuarenta años después, los salarios conforman algo más de la quinta parte del mismo.”6

El papel del Estado en el aumento de la pobreza y las desigualdades sociales

El gobierno de Ollanta Humala dispuso el 2014 la reducción del impuesto a la renta, con el pretexto de reactivar la economía, dejándose de recaudar alrededor de 5.000 millones de dólares, un dinero que deja de destinarse a políticas sociales y a infraestructura, lo que podría beneficiar a la población.

Además, la medida no ha logrado su objetivo: impulsar el crecimiento económico por encima del 5%. Ha sido un rotundo fracaso, pero la gran beneficiada ha sido la empresa privada.

Es precisamente la política fiscal una de las palancas que sirven para aumentar o disminuir las desigualdades sociales. En nuestro país los impuestos se le cargan sobre todo al consumidor final, es decir, a los trabajadores, en tanto que los más ricos, los grandes empresarios, son premiados incluso con la exoneración de impuestos.

Esto expresa que el Estado tiene un carácter de clase, es un instrumento que utiliza la clase dominante para su beneficio, como poderosa palanca de la acumulación de capital, como lo señalara el maestro Lenin. El Estado utiliza literalmente la política fiscal para hacer más ricos a los ricos. Es decir, es un Estado que actúa contra los intereses de las grandes mayorías.

        Con la reducción del impuesto a la renta el Estado ha beneficiado a los empresarios privados, y prjudicado a los más pobres, mostrando este hecho su carácter de clase.
_____________
(1) INEI, Evolución de la pobreza monetaria 2009-2014. Informe técnico. Lima, INEI, abril 2015.
(2) OXFAM, Pobreza y desigualdad en el Perú: cuando el crecimiento económico no basta. Lima, octubre de 2014.
(5) Otra Mirada. Análisis y propuestas de política. Perú: Trabajo sin derechos. Edición N° 33, Talleres del Grupo LA República,  Lima, abril 2014.
(6) Ibid.





Lucha Electoral, Reivindicaciones Inmediatas y Socialismo

César Risso

LA PROPUESTA PROLETARIA parte de la necesidad de cambiar el sistema económico capitalista por el socialista. Sin embargo, en la actual coyuntura electoral, las supuestas fuerzas de izquierda vienen asumiendo propuestas reformistas, sin hablar ni hacer propaganda por el socialismo.

        Lo fundamental para el proletariado consciente consiste en transformar las condiciones concretas de vida de las masas trabajadoras en cuestiones generales e inmediatas; esto es, convertir las luchas específicas de los trabajadores en luchas generales del proletariado; en transformar las luchas particulares y esporádicas de los diversos sectores de trabajadores en luchas generales y permanentes del proletariado en alianza con todos los trabajadores explotados; en pasar de las luchas concretas contra tal o cual capitalista en particular a la lucha contra toda la burguesía y el sistema capitalista en general. Para decirlo brevemente, el proletariado consciente debe transformar la lucha reivindicativa en lucha revolucionaria.

Esta es la propuesta de José Carlos Mariátegui: “Y las masas trabajadoras de la ciudad, el campo y las minas y el campesinado indígena, cuyos intereses y aspiraciones representamos en la lucha política, sabrán apropiarse de estas reivindicaciones y de esta doctrina, combatir perseverante y esforzadamente por ellas y encontrar, a través de cada lucha, la vía que conduce a la victoria final del socialismo.”1 (Cursivas nuestras).

Parte de la lucha concreta de las clases trabajadoras está representada por la mejora de las condiciones materiales de existencia, uno de cuyos aspectos es el aumento de las remuneraciones.

Los aspectos referidos a las remuneraciones tienen el siguiente contenido: la remuneración mínima vital; el aumento general de las remuneraciones; el cumplimiento del pago de la remuneración mínima vital; el exceso de horas trabajadas.

Si bien estas son las condiciones concretas que permiten ver la situación de las clases trabajadoras, debemos encontrar la vía que por medio de esta lucha nos conduzca a la victoria final del socialismo.

Analicemos estas condiciones en términos generales. La lucha por el aumento de las remuneraciones, aparece a simple vista como necesidad para poder enfrentar problemas inmediatos de alimentación, vivienda, salud, servicios, etc., además del intento de mejorar nuestra situación. Pero estos objetivos inmediatos chocan con los intereses de la burguesía, pues el aumento de las remuneraciones provocaría inmediatamente la disminución de sus utilidades.

De modo que esta reivindicación sería enfrentada por la burguesía no solo de forma individual sino colectiva. Esto obligaría a los trabajadores, en el intento de lograr el aumento, a organizarse para enfrentar colectivamente, como clase social explotada, a la burguesía como clase social explotadora.

Este aumento de las remuneraciones tendría pues un efecto directo en la vida de los trabajadores, y un efecto político en la organización de los trabajadores como clase.

Pero, además, el aumento de las remuneraciones traería consigo la reposición de la energía de los trabajadores, y una mejor reproducción de la fuerza de trabajo, para seguir siendo explotada por la burguesía.

De paso, en la medida que las necesidades materiales de los trabajadores se satisfacen con bienes que adquieren la forma de mercancías, varios sectores de la burguesía se verían beneficiados con este aumento.

Sin embargo, la burguesía no ve con esta óptica el aumento de las remuneraciones de los trabajadores. Pues sabe muy bien, que cada capitalista está rodeado de competidores, y que en consecuencia tiene que reducir los costos de producción e incrementar los ingresos, para con ello hacer máxima su ganancia, y con ello hacer frente a la competencia.

Para el proletariado consciente, se trata de superar este sistema de explotación. Por lo tanto, tiene que aprovechar la lucha por el aumento de las remuneraciones, no solo para lograr mejorar las condiciones materiales de existencia de las clases trabajadoras, sino para conducir a los trabajadores organizados para esta lucha concreta, en lucha de clases, de las clases trabajadoras contra la clase capitalista, tanto nacional como imperialista.

        Las fuerzas políticas en pugna en el actual proceso electoral se enfrentan desarrollando los mismos argumentos. Dado que todos proponen, por ejemplo, el aumento de la remuneración mínima legal, la diferencia entre las agrupaciones políticas pasa por un tema personal, en el sentido de las cualidades del candidato. Pero esto pretende hacernos ver que el problema del aumento de las remuneraciones es técnico, desmarcando a la burguesía y al sistema capitalista de esta responsabilidad, como base fundamental de la explotación.

        La lucha se concentra alrededor de la absolutización de las reivindicaciones inmediatas. Este reduccionismo, que algunos presentan como resultado de la alianza política electoral, encubre una política pequeño burguesa.

        Veamos concretamente la propuesta del Frente Amplio en relación a las remuneraciones: “Aumento y actualización permanente de la Remuneración Mínima Vital de acuerdo al costo de vida y la productividad”.

        No nos proponen el aumento general de las remuneraciones, sino únicamente el aumento de la remuneración mínima vital. En el marco del sistema capitalista esto es ya una debilidad que va en contra de los trabajadores asalariados. Si nos proponen que este aumento sea de acuerdo al costo de vida, entonces habría que preguntarse a qué costo de vida se refieren. ¿Puede ser al costo de vida de un trabajador sin capacitación y sin experiencia? Vale decir, de un trabajador que vive en una zona marginal, que consume alimentos adquiridos en los mercados de barrio, que tiene a sus hijos en colegios públicos, o no los envía al colegio, etc., o al costo de vida para reproducir la fuerza de trabajo de un obrero no calificado, o se refiere al costo de vida en general, para cualquier ser humano.

        Esto, simplemente no nos lo dicen. Suponemos que se refieren al costo de vida, como a las condiciones mínimas de sobrevivencia.

        El otro aspecto que señalan, es aquel que normalmente ha venido esgrimiendo la burguesía. Que las remuneraciones deben aumentar de acuerdo al incremento de la productividad laboral.

        Aquí también hay que aclarar qué se entiende por productividad, ya que la burguesía atribuye la productividad a los factores trabajo y capital.

        Hay que aclarar que el factor trabajo es la fuerza de trabajo, es decir, trabajo vivo, que se desenvuelve en el conjunto de acciones que conducen a obtener los bienes y servicios correspondientes; en tanto que el capital físico, es trabajo pretérito, trabajo muerto, coagulado en una máquina o herramienta concreta, y que por lo tanto añade tanto valor a la mercancía que se produce con ayuda de este capital, como él mismo tiene (en proporción a su desgaste). Por lo tanto, lo que añade nuevo valor a la mercancía no es el capital físico sino la fuerza de trabajo.

        Pero hablar de productividad como sustento técnico para el aumento de las remuneraciones oculta que el problema de la pobreza y de la explotación está en que la burguesía se apropia de parte del nuevo valor creado por el trabajador asalariado, lo que constituye la ganancia.

        Si, además, agregamos a la propuesta del aumento de la remuneración mínima vital, el apoyo a las micro empresas, el cuadro se complica considerablemente. Pues la situación es que estas pueden existir porque laboran con trabajo gratuito: “Por ello, particularmente en el segmento de las microempresas de menos de 5 trabajadores es donde la abundancia del trabajo familiar no remunerado (TFNR) parece ser el medio que permite la sobrevivencia de dichas unidades empresariales (INEI, ENAHO 2009). Se cuenta con cerca de 2,3 millones de miembros de la PEA en la condición de TFNR, significando poco más del 14% de ella.”2

La desaparición de las micro empresas obligaría a dos cosas: que estas actividades, en la medida que surten de productos o servicios a las medianas y grandes empresas, tendrían que ser asumidas precisamente por éstas; y, en la medida que las micro empresas proveen de bienes salario baratos a los trabajadores asalariados, permitiendo la reproducción de la fuerza de trabajo, haría de suma urgencia el aumento de las remuneraciones, ya que de lo contrario la desnutrición, y con ella las enfermedades, diezmarían a los trabajadores, dejando a las medianas y grandes empresas sin la fuerza de trabajo a explotar. Protegiendo o promoviendo a las micro empresas se estaría defendiendo los intereses de la burguesía.

        La propuesta del Frente Amplio es entonces, establecer un criterio técnico de aumento de la remuneración mínima vital (no se refiere a las remuneraciones en general), teniendo como base la explotación capitalista. Esta, simplemente, no se discute, y en consecuencia se está de acuerdo con ella. Solo se busca aminorar los efectos negativos.

        Está claro que en la lucha por el socialismo las reivindicaciones inmediatas tienen una función primordial, en el sentido de mejorar las condiciones laborales de los trabajadores explotados, y de coadyuvar a su organización para que actúen como una clase social. Pero si estas reivindicaciones se asumen como luchas y objetivos absolutos, sin señalar los límites de las mismas, entonces estas adquieren un carácter estrictamente reformista burgués, ya que enfrentan las consecuencias sin tocar las causas de la explotación capitalista, pues todas estas luchas y logros se darían dentro del sistema capitalista.

        Esto es común en todas las organizaciones reformistas y oportunistas, que son el sostén social de la explotación capitalista.

        La ligazón entre las reivindicaciones inmediatas y los objetivos generales, históricos, del proletariado en la lucha por el socialismo son expuestos por Antonio Gramsci en las Tesis de Lyon:

“El partido combate la concepción según la cual debería abstenerse de apoyar o de tomar parte en acciones parciales puesto que los problemas que interesan a la clase trabajadora sólo pueden resolverse con el derrocamiento del régimen capitalista y con una acción general de todas las fuerzas anticapitalistas. Es consciente de la imposibilidad de mejorar seria y duraderamente la condición de los trabajadores en el periodo del imperialismo y antes de que sea derrocado el régimen capitalista. La agitación de un programa de reivindicaciones inmediatas y el apoyo a las luchas parciales es, no obstante, la única manera de ganar a las grandes masas y de movilizarlas contra el capital. Por otra parte, toda agitación o victoria de las categorías obreras en el campo de las reivindicaciones inmediatas hace más aguda la crisis del capitalismo y acelera subjetivamente su caída en la medida en que vulnera el inestable equilibrio económico sobre el cual hoy basa su poder.”

“El partido comunista liga cada reivindicación inmediata a un objetivo revolucionario, se sirve de cada lucha parcial para inculcar en las masas la necesidad de la acción general, de la insurrección contra el dominio reaccionario del capital, y trata de lograr que toda lucha de carácter limitado sea preparada y dirigida de modo que conduzca a la movilización y unificación de las fuerza proletarias y no a su dispersión.” (Gramsci. La Tesis de Lyon. 1926).

Si no vemos la perspectiva histórica de las luchas parciales del proletariado, estaríamos trabajando por la defensa del régimen de explotación capitalista.

        La lucha electoral del proletariado, exige de este que ligue las reivindicaciones inmediatas al objetivo final, que aproveche la actual coyuntura electoral para realizar la propaganda masiva de la esencia de la explotación capitalista y de todos los males que promueve, de la necesidad de derrocar a la burguesía y a su sistema de explotación, y de construir el socialismo, como paso inevitable de la liberación total de la fuerza de trabajo asalariada y con ella a toda la humanidad.

        De lo contrario, el proletariado peruano quedaría retratado en estas palabras de José Carlos Mariátegui:
       
“Antes de concluir estas líneas quiero deciros que es necesario dar al proletariado de vanguardia, al mismo tiempo que un sentido realista de la historia, una voluntad heroica de creación y de realización. No basta el deseo de mejoramiento, el apetito de bienestar. Las derrotas, los fracasos del proletariado europeo tienen su origen en el positivismo mediocre con que pávidas burocracias sindicales y blandos equipos parlamentarios cultivaron en las masas una mentalidad sanchopancesca y un espíritu poltrón. Un proletariado sin más ideal que la reducción de las horas de trabajo y el aumento de los centavos del salario, no será nunca capaz de una gran empresa histórica.” (J. C. Mariátegui. Mensaje al Congreso Obrero. 1927).
____________
(1) Principios Programáticos del Partido Socialista.

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