sábado, 28 de enero de 2012


El Método de Stalin


Eduardo Ibarra


En las presentes notas la expresión el método de Stalin designa a aquel utilizado por el sucesor de Lenin en el análisis del leninismo, y que, de hecho, constituye un método para analizar el desarrollo del marxismo.

I

Es de conocimiento general que algunos marxistas critican a Stalin por no haber expuesto en sus trabajos sobre el leninismo los aportes de Lenin a la filosofía marxista. Pero ocurre que él mismo advirtió desde la primera página de uno de esos trabajos: "Exponer los fundamentos del leninismo no es exponer aún los fundamentos de la concepción del mundo de Lenin. La concepción del mundo de Lenin y los fundamentos del leninismo no son, por su volumen, una y la misma cosa. Lenin es marxista, y la base de su concepción del mundo es, naturalmente, el marxismo. Pero de esto no se desprende, en modo alguno, que la exposición del leninismo deba comenzar por la de los fundamentos del marxismo. Exponer el leninismo es exponer lo que hay de peculiar y de nuevo en las obras de Lenin, lo aportado por Lenin al tesoro general del marxismo y lo que está asociado a su nombre de modo natural. Sólo en este sentido hablaré en mis conferencias de los fundamentos del leninismo" (1).

De este modo, pues, Stalin distinguió entre la concepción del mundo de Lenin y los fundamentos del leninismo, y sostuvo que la base de la concepción del mundo de Lenin es la concepción del mundo de Marx. En la Entrevista con la primera delegación de obreros norteamericanos, esta distinción cobra la forma de una distinción entre principios y elementos, es decir, entre principios generales y elementos teóricos, entre la concepción del mundo de Marx y la teoría ulteriormente concretada con su aplicación (2): “… Lenin no ‘añadió’ ningún ‘principio nuevo’ al marxismo ni suprimió ninguno de los ‘viejos’ principios del marxismo. Lenin fue y sigue siendo el discípulo más fiel y más consecuente de Marx y de Engels, y se apoyó enteramente en los principios del marxismo”. “Pero Lenin no sólo fue el realizador de la doctrina de Marx y Engels; fue, al mismo tiempo, el continuador de la doctrina de Marx y Engels”. “¿Qué quiere decir eso?”. “Eso quiere decir que desarrolló la doctrina de Marx y Engels, teniendo en cuenta las nuevas condiciones del desarrollo, teniendo en cuenta la nueva fase del capitalismo, teniendo en cuenta el imperialismo. Eso quiere decir que, al desarrollar la doctrina de Marx en las nuevas condiciones de la lucha de clases, Lenin aportó al tesoro general del marxismo elementos nuevos en comparación con lo que le dieron Marx y Engels, en comparación con lo que se le pudo dar en el período del capitalismo preimperialista. Por cierto, los elementos nuevos que Lenin aportó al tesoro del marxismo se basan plena y enteramente en los principios sentados por Marx y Engels”. “En este sentido, precisamente, decimos nosotros que el leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de las revoluciones proletarias” (2). Como se ve, el sucesor de Lenin tuvo en cuenta la exigencia de Engels de “distinguir entre el método y los resultados con él alcanzados”.

Stalin escribió: “Marx y Engels actuaron en el período prerrevolucionario (nos referimos a la revolución proletaria), cuando aún no había un imperialismo desarrollado, en un período de preparación de los proletarios para la revolución, en el período en que la revolución proletaria no era aún directa y prácticamente inevitable” (3). Quiere decir, pues, que, al aplicar el método por ellos fundado a las condiciones del capitalismo y de la lucha de clase del proletariado en la época preimperialista, Marx y Engels enriquecieron el tesoro general del marxismo con la fundación de la economía política y el socialismo marxistas y, específicamente hablando, con la teoría de la revolución proletaria y de las condiciones de su realización.

En Los fundamentos del leninismo, Stalin analizó los aportes de Lenin al marxismo en cuestiones como el imperialismo, el método, la teoría, la dictadura del proletariado, la cuestión campesina, la cuestión nacional, la estrategia y la táctica, el partido y el estilo de trabajo. Es pertinente señalar que, tres años después, en la Entrevista, consideró seis cuestiones en las que Lenin desarrolló la teoría de la revolución proletaria y de las condiciones de su realización: 1) el imperialismo; 2) la dictadura del proletariado; 3) la edificación del socialismo; 4) la hegemonía del proletariado; 5) la cuestión nacional y colonial; 6) la cuestión del partido. En esta oportunidad –y a diferencia de cómo había procedido en Los fundamentos…– examinó los aportes de Lenin a partir de una breve exposición de los elementos teóricos proporcionados por Marx y Engels sobre cada uno de los temas señalados. De este modo reveló el hilo de engarce entre el marxismo y el leninismo, y, específicamente, entre la teoría de la revolución proletaria de Marx y Engels y su desarrollo por Lenin en las condiciones de nuestra época.
       
Como es de conocimiento general, Lenin analizó el imperialismo en trabajos como El imperialismo, fase superior del capitalismo y algunos otros, y desarrolló la teoría y la táctica de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado en trabajos como Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática, El Estado y la revolución, la Revolución proletaria y el renegado Kautsky, La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo y otros más. De este modo esclareció las nuevas condiciones de la lucha de clase del proletariado, la correlación de clases fundamental de nuestra época, las principales particularidades de la nueva situación histórica, la dirección principal de su desarrollo, el despliegue de la revolución proletaria y la instauración de la dictadura del proletariado. Por eso Stalin señaló que “El leninismo se desarrolló y se formó bajo el imperialismo, cuando las contradicciones del capitalismo habían llegado ya a su grado extremo, cuando la revolución proletaria se había convertido ya en una cuestión de la actividad práctica inmediata, cuando el antiguo período de preparación de la clase obrera para la revolución había llegado a su tope, cediendo lugar a un nuevo período, al período de asalto directo del capitalismo” (4). Por eso precisó que Rusia fue el hogar del leninismo “Porque Rusia era el punto de convergencia de todas [las] contradicciones del imperialismo”. “Porque Rusia estaba preñada de revolución más que ningún otro país del mundo, y eso hacía que sólo ella se hallase en estado de resolver estas contradicciones por vía revolucionaria” (5). Por eso señaló que “La verdad entera del leninismo es que no sólo hizo renacer el marxismo, sino que dio un paso adelante, prosiguiendo el desarrollo del marxismo bajo las nuevas condiciones del capitalismo y de la lucha de clase del proletariado” (6). Por eso sentó que “… no es posible separar el leninismo del marxismo, ni mucho menos oponerlo al marxismo” (7). Por eso, finalmente, definió: “El leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria. O más exactamente: el leninismo es la teoría y la táctica de la revolución proletaria en general, la teoría y la táctica de la dictadura del proletariado en particular” (8).

De esta manera, pues, Stalin señaló la nueva realidad del capitalismo y de la lucha de clase del proletariado como las condiciones históricas que dieron lugar al leninismo. El surgimiento del leninismo se explica, entonces, por la acción de la ley según la cual el ser social determina la conciencia social. En el análisis del desarrollo del marxismo, este principio materialista no puede ser negligido.

Ya en el solo hecho de que el leninismo fue el producto de la aplicación del marxismo a las condiciones de la Rusia zarista punto de convergencia de todas las contradicciones del imperialismo, se reveló la ligazón entre lo particular (Rusia) y lo universal (imperialismo). Por eso Mao señaló: “Stalin, al explicar las raíces históricas del leninismo en su famosa obra “Los fundamentos del leninismo”, analizó la situación internacional en que nació el leninismo, analizó las distintas contradicciones del capitalismo, llegadas a su grado extremo bajo las condiciones del imperialismo, y mostró cómo ellas hicieron de la revolución proletaria una cuestión práctica inmediata y crearon condiciones favorables para el asalto directo al capitalismo. Además, analizó por qué Rusia fue la patria del leninismo, por qué la Rusia zarista constituía el punto de convergencia de todas las contradicciones del imperialismo y por qué el proletariado ruso se convirtió en la vanguardia del proletariado revolucionario internacional. De esta manera, Stalin analizó lo universal de las contradicciones del imperialismo, demostrando que el leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria, y, al mismo tiempo, analizó lo que de particular tenían estas contradicciones generales en el caso del imperialismo de la Rusia zarista, explicando por qué Rusia llegó a ser la cuna de la teoría y las tácticas de la revolución proletaria y cómo dicha particularidad encerraba la universalidad de la contradicción. Este análisis de Stalin nos ofrece un modelo para comprender la particularidad y la universalidad de la contradicción y su interconexión” (9).

II

No es cierta la afirmación de que Stalin ignoró los aportes de Lenin a la filosofia marxista y la necesidad de exponerlos como parte de una fundamentación completa del leninismo. Más bien subrayó todo lo contrario: "Quizá la expresión más clara de la alta importancia que Lenin otorgaba a la teoría, sea el hecho de que fuera precisamente él quien asumió el cumplimiento de una tarea tan grande como la de sintetizar, desde el punto de vista de la filosofía materialista, los más importantes adelantos de la ciencia en el período comprendido desde Engels hasta Lenin y de someter a profunda crítica las tendencias antimaterialistas entre los partidarios del marxismo. “Cada descubrimiento trascendental -decía Engels- obliga al materialismo a cambiar de forma”. Es sabido que fue precisamente Lenin quien, en su notable libro “Materialismo y Empiriocriticismo”, cumplió esta tarea en relación con su época" (10). “Es natural que mis conferencias no puedan ser consideradas como una exposición completa del leninismo. Serán tan sólo, en el mejor de los casos, un resumen sucinto de los fundamentos del leninismo. No obstante, estimo útil hacer este resumen, a fin de ofrecer algunos puntos fundamentales de partida, necesarios para estudiar con fruto el leninismo" (11). Como se ve, en estas citas el término teoría está utilizado como sinónimo del término filosofía, tal como el propio Stalin lo utiliza en el Compendio de Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, cuando afirma que el libro Materialismo y empiriocriticismo es “… una defensa de los fundamentos teóricos del marxismo, del materialismo dialéctico y del materialismo histórico…”.

Así, pues, es verdad que Los fundamentos... no son una exposición completa del leninismo, sino un resumen sucinto de los aportes de Lenin al marxismo. Este límite, que se impuso a sí mismo Stalin, resultó del hecho de que solamente se propuso “ofrecer algunos puntos fundamentales de partida, necesarios para estudiar con fruto el leninismo”. Precisamente estos puntos fundamentales de partida están centrados en el análisis de la teoría y la táctica de la revolución proletaria en general y en la teoría y la táctica de la dictadura del proletariado en particular.

Esta centralidad de la teoría y la táctica de la revolución proletaria tiene su explicación. La concepción marxista del mundo tiene como principio suyo la dialéctica materialista. Precisamente, el mérito imperecedero de Marx y Engels en el campo filosófico fue incorporar la dialéctica al materialismo (“Marx y yo fuimos probablemente los únicos en salvar la dialéctica consciente de la filosofía idealista alemana, trasplantándola a la concepción materialista de la naturaleza y de la historia”, señaló Engels en el prólogo a la segunda edición del Antidühring), fundando así el materialismo dialéctico y la concepción materialista de la historia. En el postfacio a la segunda edición de El Capital, Marx escribió que su método, es decir la dialéctica, es “… crítica y revolucionaria por esencia…”. Y es así, sin lugar a dudas, pero, como es lógico, sólo a condición de que se le aplique. Marx y Engels fundaron la economía política marxista y el socialismo científico, teoría y programa este último de la revolución proletaria y de las condiciones de su realización y, por consiguiente, método de lucha por la emancipación del proletariado. La emancipación del proletariado y, en general, de la entera humanidad, no se decide, como es evidente, en el terreno de la filosofía, sino en el de la política. El proletariado no actúa, pues, como filósofo colectivo sino como político colectivo, aunque es indudable que su filosofía revolucionaria sirve a su política revolucionaria, o, para decirlo de otro modo, que la filosofía marxista sirve para transformar el mundo, pero, claro está, a condición de ser mediada por la acción política del proletariado. Este hecho demuestra la centralidad de la lucha política en la praxis marxista, y esta centralidad determina la centralidad de la teoría de la revolución proletaria y de las condiciones de su realización en el cuerpo entero de la teoría proletaria. El materialismo filosófico de Marx y Engels “… señaló al proletariado la salida de la esclavitud espiritual en que se han consumido hasta hoy todas las clases oprimidas” (12). La economía política marxista “… explicó la situación del proletariado en el régimen general del capitalismo” (13). El socialismo científico señaló al proletariado la vía práctica que conduce a la expropiación de los expropiadores y a la dictadura del proletariado como punto necesario de transición para la extinción de las clases, la lucha de clases y el Estado. Si en el estudio del desarrollo del marxismo se pusiera el acento en los aportes a la filosofía marxista y no en la teoría de la revolución proletaria, se estaría privilegiando la interpretación del mundo sobre su transformación, cuando de lo que se trata es de transformar el mundo, tal como señaló Marx en su onceava tesis sobre Feuerbach. Por eso, Stalin consideró la teoría de la revolución proletaria en general y la teoría de la dictadura del proletariado en particular, como el lugar donde centralmente hay que ir a buscar el desarrollo del marxismo. Y es en relación a esta verdad fundamental que cobra su exacto significado esta aserción suya: “La teoría es la experiencia del movimiento obrero de todos los países, tomada en su aspecto general” (14). Y también esta otra: “O más exactamente: el leninismo es la teoría y la táctica de la revolución proletaria en general, la teoría y la táctica de la dictadura del proletariado en particular”.

III

Stalin afirmó que “Exponer el leninismo es exponer lo que hay de peculiar y de nuevo en las obras de Lenin, lo aportado por Lenin al tesoro general del marxismo y lo que está asociado a su nombre de modo natural” (15). En esta afirmación hay algo que observar: el tesoro general del marxismo es todo el marxismo, y no únicamente la economía política y el socialismo científico. De hecho, los elementos teóricos que aportó Lenin a la fundamentación de los principios del materialismo y a la exposición de distintos aspectos de la dialéctica, es parte también de “lo que hay de peculiar y de nuevo en las obras de Lenin”, y, por tanto, parte de “lo aportado por Lenin al tesoro general del marxismo”. La centralidad de la teoría de la revolución proletaria y de las condiciones de su realización en el cuerpo entero del marxismo no significa en modo alguno que los aportes de Lenin en el terreno de la filosofía no puedan ser considerados también como algo peculiar y nuevo en el tesoro general del marxismo. En este punto Stalin cometió un error de unilateralidad.

Pero con todo y con eso, el sucesor de Lenin valoró correctamente el libro Materialismo y empiriocriticismo, como ha quedado demostrado más arriba. Los Cuadernos Filosóficos fueron escritos sobre todo entre 1914 y 1916 y vieron la luz recién en 1933. El fragmento Sobre el problema de la dialéctica fue publicado como un avance en 1925. Pero las conferencias Los fundamentos del leninismo fueron publicadas en abril y mayo de 1924, de manera que queda explicada la ausencia en sus páginas de toda alusión al trabajo de Lenin. El libro Cuestiones del leninismo fue terminado de escribir en enero de 1926, y, en sus páginas, no se menciona tampoco el fragmento Sobre el problema de la dialéctica, pero, con toda seguridad porque en Los fundamentos del leninismo su autor ya había descartado exponer los aportes de Lenin a la filosofía marxista.

Stalin calificó de “contenido fundamental” lo que en un lenguaje más riguroso es el contenido principal del leninismo: la teoría y la táctica de la revolución proletaria en general, la teoría y la táctica de la dictadura del proletariado en particular. El contenido fundamental del leninismo es su aporte a la dialéctica (16).

IV

Con su método, Stalin resolvió problemas tales como los aportes de Lenin, las raíces históricas del leninismo y su definición como desarrollo del marxismo. Lo esencial del método de Stalin es la idea de que el lugar donde centralmente hay que buscar el desarrollo del marxismo es la teoría y la táctica de la revolución proletaria en general y la teoría y la táctica de la revolución proletaria en particular. Y lo fundamental de sus conclusiones es su definición del leninismo como el marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria, con lo que estableció su género próximo y su diferencia específica. Estas conquistas teóricas fueron el fruto de su estudio del leninismo.

Ciertamente los límites que Stalin se impuso a sí mismo en el examen del leninismo, no invalidan su método ni mucho menos. Este método es correcto. Y está vigente (17).

V

El leninismo, entendido como el pensamiento de Lenin, no puede comprenderse como que su contenido representa todo el contenido habido y por haber de nuestra época. Lenin escribió El imperialismo, fase superior del capitalismo en enero-junio de 1917, pero ya en mayo-junio de 1915 había subrayado que “… una cosa es el estudio científico de todos los aspectos del imperialismo –estudio que sólo está comenzando y que, por su naturaleza, no tiene fin, como no lo tiene la ciencia en general-, y otra cosa son los fundamentos de la táctica socialista contra el imperialismo capitalista... (…). “El capitalismo nunca será estudiado hasta el fin en todas las manifestaciones de su naturaleza expoliadora y en todas las minúsculas ramificaciones de su desarrollo histórico y de sus peculiaridades nacionales…” (18). Y es así, efectivamente: el desarrollo del imperialismo comporta el surgimiento de nuevos y nuevos fenómenos, pero en todos los casos éstos no son más que un resultado de su naturaleza económica y de su naturaleza política, o, para decirlo de otro modo, el resultado del desarrollo de sus tendencias fundamentales, estudiadas magistralmente por Lenin.

No obstante,  en el sentido indicado el leninismo lleva el sello de nuestra época, por cuanto su contenido es la expresión teórica del contenido fundamental y de las tendencias fundamentales del imperialismo y, al mismo tiempo, la expresión teórica del contenido fundamental y de las tendencias fundamentales de la revolución proletaria y de la dictadura del proletariado.

Ahora bien, el leninismo debe ser entendido también como el marxismo de nuestra época, y, en este sentido, puede constatarse que su desarrollo no ha cesado, sino que sigue desarrollándose conforme a las nuevas condiciones de la lucha de clase del proletariado (19). El análisis de este desarrollo, sin embargo, no es posible en los marcos de las presentes notas, que han tenido como único propósito exponer el método de Stalin para analizar el desarrollo del marxismo.  

NOTAS

[1]  Los Fundamentos del leninismo, ELE, Moscú, 1961, p.1. 
[2] Especialmente aquella relativa a la revolución proletaria y a las condiciones de su realización, y, obviamente, hablamos aquí de la revolución proletaria con el mismo alcance que tiene en el concepto de revolución permanente de Marx.
[2]  Lenin, recopilación, ELE, Beijing, 1976, pp.37-38.
[3]  Los fundamentos del leninismo, pp.4-5.
[4]  Ibidem, p.5.
[5]  Ibidem, p.8.
[6]  Ibidem, p.4.
[7]  Lenin, p.44.
[8]  Los fundamentos de leninismo, p.4. Es oportuno señalar que, unas líneas más adelante, Stalin habla de dos causas que determinaron “el carácter extraordinariamente combativo y extraordinariamente revolucionario del leninismo”: “… en primer lugar, a que el leninismo brotó de la entraña de la revolución proletaria, cuyo sello no puede por menos de ostentar; en segundo lugar, a que se desarrolló y se fortaleció en las batallas contra el oportunismo de la II Internacional, combatir al cual ha sido y sigue siendo una premisa necesaria para luchar con éxito contra el capitalismo”. Puede decirse, sin embargo, que, en realidad, estas dos cuestiones no sólo aparecen como las causas del carácter extraordinariamente combativo y revolucionario del leninismo, sino también como las causas de su propio surgimiento y de su propio desarrollo. ¿Puede imaginarse que el leninismo hubiera sido posible al margen de la entraña de la revolución proletaria? ¿Puede imaginarse que el leninismo hubiera sido posible sin la premisa de la lucha contra el oportunismo de la Segunda Internacional? Ciertamente cualquier desarrollo integral del marxismo surge de la entraña de la revolución proletaria y tiene como premisa la lucha contra el oportunismo en general y el revisionismo en particular. Esta verdad se confirma igualmente en el caso del pensamiento de Mao.
[9]  Sobre la contradicción, en OE, t.I, p.352.
[10]  Los fundamentos del leninismo, p.22.
[11]  Ibidem, p.3.
[12] Lenin, Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo, en OE en tres tomos, t.I, p.65.
[13] Ibidem.
[14] Los fundamentos del leninismo, p.21.
[15] Ibidem, p.3.
[16] Sobre esta cuestión, Stalin señala: “… si el leninismo es la teoría y la táctica de la revolución proletaria, y si lo que constituye el contenido fundamental de la revolución proletaria es la dictadura del proletariado, resulta evidente que lo principal en el leninismo es la cuestión de la dictadura del proletariado, es el estudio de dicha cuestión, es su fundamentación y su concretación” (Cuestiones del Leninismo, recopilación, ELE, Beijing, 1977, p.165). Esta afirmación se entiende en el marco de la consideración de su autor de que “lo aportado por Lenin al tesoro general del marxismo” no comprende también sus aportes a la filosofía marxista. Pero en el marco de la consideración de que “lo que hay de peculiar y de nuevo en las obras de Lenin” comprende también estos aportes, se hace evidente que lo fundamental en Lenin es su aporte a la dialéctica –que es como decir a la concepción marxista del mundo– y que su teoría de la revolución proletaria y de la dictadura del proletariado aparece más bien como lo principal.
[17] Lo mismo quienes hablan del pensamiento de Mao como “tercera etapa del marxismo” como aquellos que hablan de marxismo a secas, niegan de hecho el leninismo como el marxismo de nuestra época, pero, para ser serios, tendrían que haber empezado por demostrar –precisamente demostrar y no lanzar una mera afirmación– que el método utilizado por Stalin en el análisis del desarrollo del marxismo es erróneo y que, en consecuencia, el leninismo no es el marxismo de nuestra época. Sin embargo, como es de conocimiento general, en décadas tanto los unos como los otros no han sido capaces de demostrar nada al respecto salvo su insolvencia. Si el maoísmo delirante ha argumentado su definición del pensamiento de Mao echando a un lado la cuestión de las raíces históricas en el desarrollo del marxismo, el rebrote del revisionismo criollo argumenta su marxismo a secas echando a un lado la relación entre el desarrollo del marxismo y la denominación de la doctrina.
[18] La bancarrota de la II Internacional, en Contra el revisionismo, recopilación, Editorial Progreso, Moscú, s/f, pp. 226-227. Subrayados en el original.
[19] Pero, como no podía ser de otro modo, este desarrollo del leninismo (señaladamente el pensamiento de Mao) lleva también el sello de nuestra época, por cuanto su contenido expresa igualmente el contenido fundamental y las tendencias fundamentales del imperialismo y de la revolución proletaria.

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